Regardless
-Cuarto año-
—No llores, Granger, Weasley no se lo merece.
Hermione se pasó el dorso de la mano por las mejillas rápidamente y observó con estupefacción a Theodore Nott plantado a un par de metros de ella, con las manos en los bolsillos.
—¿Y a ti qué más te da, Nott? —replicó la bruja, cruzándose de brazos.
Theodore se encogió de hombros antes de sentarse a su lado. Suspiró, echando la cabeza hacia atrás.
—No podía desaprovechar la oportunidad para criticar tu pésimo gusto en los hombres.
Hermione enrojeció y lo miró con el ceño fruncido.
—Al menos no he ido al baile contigo —replicó en tono sarcástico.
Se arrepintió al instante al ver cómo Theodore la miraba con las cejas enarcadas, pero el mago se encogió de hombros de nuevo y sonrió levemente.
—Tampoco habrías aceptado. —Se inclinó más hacia ella y le dijo en tono confidente—: Aunque habríamos sido la comidilla del baile. —Se levantó y le dedicó una de sus sonrisas de dientes perfectos—. Piénsatelo para la próxima.
—Muy gracioso, Nott.
—Hasta luego, Granger.
Mientras el slytherin se alejaba, Hermione no pudo evitar repetir en su mente sus últimas palabras.
