Disclaimer: Los personajes no son míos, les pertenecen a sus respectivos dueños.

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Capítulo 1: Susurros de la noche

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-Puedo lograrlo…-

Se decía a ella misma. Sus compañeras de baile estaban observándola con atención. Hasta su profesora también esperaba su turno. Comenzó desplegando un ligero sacudón de hombros, alzó los brazos, uniendo la punta de sus dedos. Se inclinó hacia adelante, con una pierna aguantando su peso. La danza era hermosa, que logró atrapar al público. Al terminar, los aplausos iniciaron.

Ella no se movía de su elegante postura. De reojo buscaba a su madre, que la felicitaba. A su lado, el asiento estaba vacío, el lugar reservado de su padre. El único lugar vacío…

Su padre nunca estuvo cuando la necesitaba.

Faltaban sus ojos.

-Mamá ¿Dónde está Papá? No lo vi.

-Tu padre no pudo llegar a tiempo, hija. Hmmm

-¿Mami?

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Mamá escupió sangre frente a mi …

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Amelie despertó después del choque. La nave había llegado a la Tierra, su Tierra. Por suerte logró sobrevivir. La nieve cubría el vidrio. Después de asegurarse de que no tenía una herida, se desabrochó los cinturones de seguridad. Hacía frío. Mucho. Apenas en la carga había una campera de invierno, le sería muy útil ahora. Al salir afuera, vio el rastro que dejó la nave. Taló los arboles y apenas había fuego. El Sol aún seguía en el cielo, pero no sabía que hora era. ¿Por donde comenzaría a buscar? El planeta era un pajar, y Fareeha era la aguja. Volvió a la nave, para ver que más podía salvar. Su rifle estaba a la mitad. Su arma, hecha trizas. Contaba sólo con su pistola, dos cargadores y un cuchillo. Las provisiones eran una caja de galletas, pan, una manzana, y dos botellas de agua con un paquete de alas de pollo ya hechas. Las metió dentro de la mochila. ¡La carta! Amelie tanteó su bolsillo y sintió el papel. Verificó al verlo sano.

-"Para mi hija"

Leyó lo que escribió Ana. La guardó y haría un último chequeo a la nave. Logró ver una máscara de gas y unas antiparras. Por el tamaño de las cosas, le pertenecían al doctor Eggman. ¿Lo volvería a ver? Pensaba en positivo. Se sintió un poco tonta al robarle una nave, aunque se lo pediría por favor, lo se la daría. ¿Quién piensa en volver al lugar donde todos sufrieron? Amelie tenía una promesa por cumplir, una noticia que dar, y una incógnita por resolver.

Salió de la nave, ya lista para avanzar.

Alzó su rostro, con sus ojos cerrados, sintiendo la nieve en su piel. Respiró ese fresco aire. Extrañaba sentir el clima de su planeta.

Tras caminar un extenso tramo, pudo llegar a lo que era, una ciudad. No había nadie ahí. Antes de acercarse, se percató de que no se tope con nada fuera de lo común.

Sus pasos eran lo único que había de sonido en esa ciudad fantasma. Al notar las letras de los carteles viejos, pudo deducir que estaba en Europa. Para ser exactos, estaba en suelo Español.

¿Dónde estaban todos? Amelie se preguntó. Ni en los autos había señales de vida. Pasó cerca de las tiendas, y una de ellas, tenía un pedazo de vidrio. Se detuvo al ver su reflejo en el cristal. Tenía ojeras, que venían de hace rato. Notó que tenía sangre seca en la frente, que seguramente fue por el choque con la nave. Al sacársela, se quedó viéndose. Pasó sus dedos por su rostro, de la frente hasta su mentón, para después soltar un suspiro al aire.

(silent hill unreleased song – A letter from Mary [FULL])

"Recibí una carta… escrita por Ana Amari para su hija… Fareeha. Es extraño, le estoy cumpliendo el deseo a un muerto. Ella supo que no se la daría en persona, y me dio la tarea de hacerla yo misma. Ana murió hace años en Mobius en aquella batalla. ¿Tanto tiempo pasó ya? Como pasan los días… Ya no recuerdo su cara y a veces… no recuerdo la mía… Ohh, Gerard… ¿Me reconocerás? ¿Te reconoceré? Se me escapan las lágrimas… ya no se como expresar mi angustia. Quiero creer que Fareeha y tú estén vivos. Tu madre ni Gabriel me dijeron donde podría encontrarte. Ya perdí demasiado tiempo haciendo cosas que no me gustaban hacer… quiero hacer una acción… aunque sea… No. Tengo que pensar en positivo."

Amelie se secó las lágrimas con su mano. Sacó la manzana de la mochila, y mientras caminaba, la comía. El cielo se estaba poniendo oscuro. Se acercaba la noche y el frío era helado al pasar los minutos.

Apenas podía ver. Esconderse dentro de los edificios era la única opción valida. La noche ya había arribado. No se sentía amenazada. La ciudad estaba abandonada hace mucho tiempo. Se metió dentro de los complejos. Notó que Necesitaría la linterna, así que la sacó de la mochila. Las paredes estaban viejas. Posó su mano y el concreto caía al suelo. Le vendría bien una fogata para dormir con calor en esta fría noche.

¿Dónde habría madera? Había dejado el bosque kilómetros atrás. Tampoco tenía papel. Se le haría difícil hacer una llama, aunque sea chica. Amelie tomó su mochila y se movilizó en los complejos. La luz de su linterna era la única fuente de electricidad en la ciudad. Tras cruzar una pasarela, pasó al otro lado.

-¿Qué?

Notó que en la cocina de la habitación que llegó, una cacerola humeante. Se acercó para ver el contenido. Ayudada por la linterna, vio que tenia comida caliente. Era un rejunte de lo que parecía ser, papas, cebolla y trozos de ¿carne? No quería por nada del mundo saber que clase de carne era.

Lo que pensó también fue ¿Había humanos vivos? De ser así ¿Qué clase de humanos vivirían aquí? ¿Serán buenos? Si hubiera sido una trampa, ya hubiera caído en ella. Tocó la cacerola, estaba tibia. ¿Estarán cerca?

El complejo tenía subsuelo. También noto que el subterráneo pasaba por debajo suyo. ¿Seguiría igual? No era momento de desviarse del objetivo principal. Eran personas sin hogar. Nada malo pasaría. Con precaución, desenfundó su pistola. El aire se hacía mas pesado. Los accesos principales eran bloqueados por las ruinas.

Era una tonta en bajar ahí. ¿Qué fue lo que la hizo hacer tal acción? La falta de luz y de aire, acompañado con el frio de arriba y la nieve cubriendo los accesos con el pasar de las horas. Lo bueno de los subterráneos es que podría haber una salida al exterior… podría.

( Silent Hill ost: All )

Dejó de caminar al sentir una sustancia pegajosa debajo de su pie. Al alumbrar con la linterna, notó que era saliva rojiza. No quería tocarlo, ni siquiera con la punta del cuchillo. Ya se veía extraña a la vista. Comenzó a buscar a su alrededor. Las paredes tenían marcas, como si alguien intentara escapar o pasar sus uñas como de un animal se tratase. Las marcas continuaban hasta pasar por un desvío metros atrás de la estación.

La pregunta a continuación: ¿Amelie fue lo suficientemente tonta para continuar investigando? La respuesta es… si.

La luz de la linterna descubrió manchas de sangre en el suelo. Un pedazo de carne con la saliva. ¿Había algo mas en el subterráneo? Sintió presión en su pecho. Sus venas se congelaron más de lo normal. Quedó sin aire. Se quedó inmóvil al continuar el camino de carne y sangre con la linterna.

Por todo lo que tiene vida ¿Qué era eso?

Tenía una pistola para defenderse. Ni con eso podía detener esa cosa. La criatura soltó de su boca lo que estaba comiendo ¡Una persona! Amelie le disparó la mitad del cargador. Lo tenía a metro y medio. La garra le rajó la mochila. No había tiempo de volver por la comida, su prioridad era salir de ahí como sea.

-¡¿Qué es eso?! ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?!

Amelie no sabía a que le disparaba. Ni sabía lo que la perseguía. Apenas pudo distinguir las garras y tres ojos de esa criatura. Escuchó el rugido de su perseguidor en la oscuridad. La salida estaba más lejos. La desesperación por escapar de ahí le hacía perder la calma. Tiró los barriles para ganar mas tiempo. Se liberó del peso extra de la mochila. Sólo el medikit serviría.

Para empeorar las cosas, pudo divisar al llegar a la estación, luces que, probablemente eran linternas. No había lugar donde esconderse. Era ser comida por esa cosa, o toparse con los tres sujetos en la salida. Al tenerla de frente, los tipos dispararon al monstruo, eliminándolo. Amelie soltó la pistola y la linterna, y alzó las manos, en señal de rendición. Con solo jalar del gatillo, la matarían. Uno de ellos se acercó, sin dejar de alumbrarle la cara. De un golpe seco, la noqueó de un culatazo en la cabeza. Antes de desmayarse por completo, notó que, esos sujetos tenían uniformes militares, intercambiando palabras en ruso.

Fue un día largo…

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Continuará.

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¿Se nota que me gusta Silent Hill, no? Buenas a todos! Continuamos con el Ficverse, ahora le toca a Widowmaker ser la protagonista de esta historia que, si se dieron cuenta, está centrada en ella y en su vida. Para empezar, el fic va a ser corto, tampoco no quiero alargarlo mucho y quiero ser preciso en lo que escribo acá. Aparte tengo otros fics que hacer (Gabito sorry si tardo en subir Aftermath xd) En el segundo capitulo va a ver sorpresas para todos, vuelven personajes y aparecerán otros, para agrandar el Ficverse. Aparte ya estoy a pasos del importante crossover para mis historias. Sin mas nada que decir, nos leemos en el siguiente capitulo. (Si tardo en subirlo, es que estoy con Aftermath) Hasta pronto, amigos * se va volando en moto voladora *