Ni MSLN ni sus personajes me pertenecen.

Si pudieras regresar al tiempo en que todo estaba bien. Si tan solo no hubieras elegido amarla. Si tan solo no fueras tan ingenua. El amor es una elección, así que no me hables de amor, porque elijo no reconocerlo.

No me hables de amor

"Madre… creo que te amo"

-¡Están escapando por el ala norte! ¡Se dirigen al tercer hangar!- un hombre informaba por un comunicador mientras los demás que lo acompañaban corrían y disparaban al par de chicas que escapaban a varios metros de distancia en aquel gran pasillo blanco y helado.

"¡¿Q-qué?! ¿S-sabes lo que estás diciendo?"

-¡¿No puedes correr más rápido?! ¡Maldición! - una de las chicas, de cabello naranja acomodado en dos coletas, volteaba por momentos para devolver los disparos.

–¡L-lo siento! Mi batería se puso en ahorro de energía, solo me queda un 10%- la otra chica tenía el cabello corto, de un color violeta y unos inocentes ojos color esmeralda.

"Sí, que te amo. Lo aprendí hace poco. Y ya decidí que tú eres mi persona más importante"

"Agh… ahora me arrepiento de haberte dejado conectarte a la red exterior "

"¿Por qué? Creo que es algo bonito, jeje, y me gusta la idea de que tú seas esa persona especial en mi vida. ¡Ah! Tal vez por eso me creaste, ¿qué tal si este es el motivo de mi existencia?"

"Hm… Subaru, no es así de simple"

-¡¿Por qué siempre tienes que hacer las cosas tan difíciles?! ¡Agáchate!- la pelinaranja empujó a su acompañante contra el piso y en seguida, de una de sus fundas sacó una pistola al parecer más avanzada y disparó. Aquel disparo generó una potente explosión ocasionando que los agentes que las seguían, ahora estuvieran muertos.

-¡Date prisa! - regresó con la chica que estaba en el piso y la levantó jaloneando de su brazo - Si no escapamos ahora, todo el esfuerzo de la profesora será en vano.

"¿Verdad que no es así de simple, señorita Lanster? Jeje"

"Hm"

Ambas volvieron a correr. En poco tiempo llegaron al hangar y ahí la pelinaranja y la pelivioleta subieron a una de las aeronaves. La pelinaranja rápidamente fue al asiento de piloto y encendió los motores para despegar, la otra se sentó en el lugar de copiloto y abrochó su cinturón.

-¡Teana mira!-

-¡¿Qué?!- la pelinaranja dirigió su mirada hacia el lugar que la otra chica indicaba, justo frente a ellas, en la salida del hangar, estaba otra chica. Una joven de largo cabello color violeta y ojos color ámbar. Tenía algunos trazos de un líquido saliendo de su cabeza, algunos raspones y algunas quemaduras en su ropa donde seguro las balas terminaron por incrustarse.

"Vamos Tea, no seas tímida. La verdad, me parece gracioso en general, que a ti te guste nuestra madre, en serio, de las tres… al menos tú sí eres humana. Jeje, ¿no crees que eso te da ventaja?"

-¡Es Gin-nee! - la pelivioleta se alegró mucho, estaba a punto de levantarse del asiento de copiloto pero Teana la detuvo.

-¡Subaru, espera!

-Pero es Gin-nee, logró llegar a tiempo.

"No sé de qué está hablando"

"Oh, bueno. Pero vaya sorpresa, ahora Subaru también está interesada en mamá, ¿qué le vamos a hacer? el carisma de nuestra madre es arrollador, ¿no crees? Jajaja"

-Subaru mira sus ojos, ella… esa cosa… en este momento no es la Ginga que conoces.

-¿Qué?

Una fuerte explosión sonó justo arriba de la nave.

[Tea…] se escuchó por la radio de la nave.

-¡Gin-nee!

-¿Ginga?

[Lo siento… cuida bien de mi hermanita…]

La nave empezó a avanzar, Teana y Subaru miraban cómo la nave cambiaba a modo automático.

-¡¿Ginga qué estás haciendo?!

[No dejes que la encuentre…]

La nave despegó y detrás de ella, en el hangar, la chica que respondía al nombre de Ginga tuvo una sobrecarga y se apagó, quedando de pie con una mirada vacía hacia el cielo.

Ha pasado un mes desde aquel evento. La joven pelinaranja y la joven pelivioleta ahora mismo viven en un pequeño poblado pesquero.

-Ey, Subaru, traje la comida.

Ahí nadie las conoce, nadie pregunta nada, nadie se les acerca.

-O eso me gustaría decir pero… agh.

En el cuarto al fondo de esa casa en ruinas, había una cama, sobre esa cama estaba el cuerpo de aquella chica llamada Subaru. Después de aquel día, y después de que Teana le dijera que posiblemente su "madre" hubiera sido asesinada, el sistema de Subaru se apagó. Aquel androide llevaba un mes apagado debido a la tristeza que aquella noticia le provocó.

En una de las paredes había recortes de periódicos y revistas hablando del gran incidente que había ocurrido en los laboratorios de un prestigioso centro de investigación militar. Algunos textos hablaban de conspiraciones, otros hablaban de negligencias, otros aplaudían que ese terrible lugar hubiera sido destruído. en un apartado especial, estaban los nombres y recorridos de los científicos que habían fallecido aquel día. Entre el personal estaba el nombre de Quint Nakajina, una investigadora de veintisiete años, la más joven del grupo pero también la líder del proyecto que se estaba investigando en ese lugar. El artículo tenía una foto de ella, sus rasgos faciales fácilmente podían ser reconocidos en Subaru y Ginga, aunque claro, el artículo no mencionaba nada de eso, después de todo Quint Nakajina era una prominente investigadora de la inteligencia artificial y la creación de androides. Obviamente esto último era información confidencial, no era algo que pudiera escribirse en un simple artículo de noticias.

Teana miraba atenta esa pequeña foto, en sus ojos se veía el dolor, la tristeza. Aquella persona a la que debía cuidar ya no estaba. Cuatro años estuvo cuidando de aquella persona, cuatro años que la hicieron amar a esa persona.

-Lo siento… lo siento tanto - Teana se arrodilló y echó a llorar, como ocurría cada vez que miraba esa foto.

"Es verdad, señorita Lanster, ¿usted se ha enamorado alguna vez? Wejeje No me mire así, estoy rodeada de señores en sus cuarenta y cincuenta, solo hablan de ciencia y… bueno… a-además siempre están tomando o fumando. Y no conozco a otra chica en todo este edificio, en serio me pregunto si seré la única aquí. Como sea, ¿entonces? ¿Tiene alguna historia de romance que me pueda compartir?"

"U-um… ¿No?"

"Wow, con lo bonita que es, jaja. Bueno, espero que me comparta un poco de historias cuando eso pase. Ah, el análisis terminó. "

"¿E-es una orden?"

"Jajaja, claro que no, es solo que me gusta platicar con usted. Ah, ahora que lo pienso, creo que así fue como conocí a Genya… Hah… Genya…"

Continuará…

x-x-x-x-x

Saludos! o.o/

Autor del mal.