Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon, son propiedad de la maravillosa mangaka: Naoko Takeuchi.

Alcoba

por

Corazón de Diamante

C

Trataba de controlar el temblor de mi mano cuando la suya trataba de entrecruzar los dedos con los míos. El roce tan íntimo y mi corazón no me permitía disfrutar el acontecimiento, lo que sería nuestra primera vez. Si, esa primera vez...

Usagi Tsukino, no se encontraba con el príncipe al cual estaba destinada, el cambió de destino ocurrió hace cuatro años con la batalla con el clan Black Moon junto con la dolorosa despedida de mi príncipe Endimión y la llegada de otro...

–Serenity...

–Aún me confundes con ella.

–Tú eres ella.

–No lo soy.

Trate de separarme pero él me acorralo entre la cabecera de la cama y su cuerpo.

–Tienen la misma mirada.

–¿La quieres a ella o a mí?

–La quiero a ella...

Fue doloroso escucharlo y no pude evitar darle un golpe en el hombro.

–...a ti te amo.

Fue dicho con tanta sinceridad que ahora fui yo quien lo acorralo sobre las sabanas, y me arrepentí cuando su mano se posa sobre mi vientre.

El beso me distrajo por un momento, y...

–No puedo hacer es...

No me deja terminar la frase y persiste en el beso hasta que simplemente me dice: –¡Entonces durmamos!

Un par de minutos después él parecía dormir tan plácidamente a mi lado. Me le quede viendo aún temiendo que mi respiración lo despertara por tal cercania. Seguía confundida, no estaba con mi príncipe Endimión, el elegido por la princesa Selene, pero qué siento yo (Serena Tsukino) por el príncipe Diamante. El que una vez me exigió un beso de lealtad. Por quién sacrificó su vida por la de Sailor Moon. Por él que me dio una razón para vivir fuera de mi predestinado futuro. Darien, fue sincero, al decirme que él no me amaba como Endimión. La sinceridad me destruyo, y la aparición de aquel estudiante de intercambio, de aquel príncipe que me conquisto día a día y que hasta ahora dice amarme. No sé qué hacer... Lo admito, tengo miedo, tanto miedo que mi corazón no deja de instigar o quizá me alerta del peligro de estar con él. Algo va ha cambiar lo sé.

C

Tan sólo un día ha pasado, y... lo extraño tanto. Su pupitre ha sido ocupado por otro estudiante de intercambio, Seiya Kou, quien trató de hablarme al sentir mi insistente mirada sobre él. Ahora me escondo en la biblioteca, en el rincón más alejado y solitario, ni siquiera a las chicas les dije que en la hora del descanso estaría aquí. Me escondo del sentimiento, de la soledad, de la incertidumbre. ¿Estará enfermo? o algo peor... Podría hablarle desde el teléfono publico y faltar a la clase de álgebra. Pero la agenda está en mi mochila y la profesora Haruna, detectaría mis intenciones... Nunca vi la necesidad de aprenderme su número, él parecía estar a mi disposición sin que yo se lo pidiera.

Al día siguiente, obtuvo otra inasistencia, y al siguiente día otra más, no me atreví a hablarle por teléfono ni ir a su departamento, un mal presentimiento me lo impedía, me arme de valor y fui al salón de Zafiro; él sigue oponiéndose a nuestra relación, podría decirse que él me odia.

–Disculpa, podrías decirle a Zafiro que salga un momento –le digo a una de sus compañeras de clase.

–Desde antier él no asiste a clase.

–Gracias –alcance a decir y salí corriendo antes de que me viera llorar.

–Bombón, ten más cuidado.

El desastre fue tal tras empujarlo accidentalmente. Los exámenes estaban por todas partes.

–En verdad lo siento –lo ayude a incorporarse.

Se me quedo viendo de tal forma que me sentí intimidada.

–Tú mirada es tan triste.

–No sé a que te refieres, estoy más bien preocupada por lo que nos dirá la profesora.

Le muestro uno de los exámenes que cayo en un charco de lluvia. Y sin decir más me apresuró a recoger los demás exámenes.

C

Pese a la mancha pude apreciar el ocho en mi examen. Serena Tsukino, obtiene un ocho en álgebra. Gracias a él. La paciencia es otra de sus virtudes, Mamoru no le tenía paciencia a esta cabeza de chorlito pero Diamante, no se cansaba de explicarme el procedimiento una y otra y otra vez.

Me arme de valor y fui a a su departamento y... me sorprendí al verlo abrir la puerta.

–¡Bombón!

–¿Tú vives aquí?

–Si, con mis dos hermano.

–¿Desde cuándo?

–Desde hace cinco días.

El mismo tiempo que no lo había vuelto ha ver.

–No era mi intención molestarte, yo... me confundí de departamento.

–Sigues con esa mirada trist...

–Es más bien de vergüenza.

Me tomo de la mano y me obligo a entrar al departamento. La decoración era tan diferente, hasta había un piano y varios instrumentos.

–¿Qué es lo que pretendes?

–¡Quitarte la tristeza! –le pone llave a la puerta.

Se dirige a la cocina, y no tarda mucho tiempo en traerme una rebanada de pastel con chocolate.

–Gracias –no pensaba despreciar el buen gesto y me dirigió al comedor.

Realmente mi humor cambió.

–Es lo más rico que he probado.

–Bombón, te ves tan linda cuando sonríes.

La vergüenza invade todo mi rostro.

–También te ves linda cuando te sonrojas.

Y sin pensarlo le di a probar de mi pastel.

–Es cierto, esta delicioso, soy tan buen pastelero. Mañana te preparare otro pastel y te lo llevare a la escuela.

C

La amistad surgió entre las chicas y los hermanos Kou, todos eramos inseparables a la hora del descanso. Taiki tocaba la guitarra y Seiya cantaba las melodías que estaban de moda, no había tiempo para pensar en... Los exámenes finales nos ensotaban en la biblioteca municipal. Ami y Taiki nos torturaban con el severo itinerario, libros y apuntes no daban tiempo en pensar en nada más.

–¡Al fin somos libres! Aleluya.

–Tienes razón, somo libres y no nos iremos a extraordinarios.

Mina me abraza compartiendo la gran felicidad.

–Bombón, ahora si podemos tenes una merecida cita.

Todas mis amigas se quedan más que serías.

–Yo tengo no...

–Claro que ira contigo a una cita –se adelanta a decir Lita.

C

En el templo Hikawa se llevaba a cabo una de las reuniones que sólo nos confiere a nosotras cinco.

–No pienso tener nada con Seiya.

–Debes de darle una oportunidad, el amor llega a tu puerta otra vez.

–Mina, Diamant...

–Él es nuestro enemigo.

–¡Diamante, sacrifico su vida por mi! –le recordé a Rei.

–Chicas, no hay que pelear –Ami alza la voz– Serena, qué es lo que sientes por Diamante.

–Yo lo quiero.

–Entonces, sólo lo quieres –dice Rei tomando mi mano.

–Él y yo somos...

–Él ya no está aquí, y no tiene nada de malo empezar una nueva relación.

–Lita, sé que quieren lo mejor para mi pero estoy cansada de sentirme así.

Trate de no llorar pero fue inútil.

–Primero fue Darien y me duele pensar que Dia...

–Ya se qué podemos hacer –me abraza Mina– preguntemos a Sailor Plut.

–No creo que nos permita traspasar la puerta del tiempo...

–Rei, sólo le preguntaremos que ha pasado en el futuro, de ahí vino el clan Black Moon.

–La aparición de Diamante y Zafiro como si nada les hubiera pasado, siempre me pareció extraña –Ami, me sirvió una taza de té

–Diamante, nunca me quiso explicar sobre su reaparición. Sólo me recalcó que había regresado por mi.

–¡Serena!

Al escuchar a Ami con tanta decisión no pude sollozar más y preste atención a lo que estaba a punto de decir.

–¿Amas a Diamante?

–No lo sé –dije sin siquiera permitirme darles alguna otra explicación.

Todas guardaron silencio, un silencio incomodo y a la vez expectante.

–No se diga más, no le puedes negar esa cita a Seiya, ademas no te compromete a nada.

–Rei... –sonreí, mis amigas pese a todo no me juzgan y eso es algo que no puedo agradecer con un simple gracias.

Ocho meses después, después de una cruenta batalla, otra más, las más dolorosa, con más aliados y más perdidas. Unas alas blancas, sólo esas alas junto con la esperanza de Seiya Kou, Sailor Star Fighter, y las Sailor Stars. Derrote a Sailor Galaxia, la más poderosa de las Sailor. Restablecí la paz, pero no la paz en mi corazón. Un villano más reformado, y... y... hasta cuándo duraría está paz, hasta cuándo.

–Bombón, déjame remplazarlo.

–Yo...

Un beso en la mejilla y fue todo, una despedida y fue todo. Otro capítulo cerrado, un futuro incierto.

En mis manos sostengo las llaves del departamento de Seiya y de sus hermanos. Un último obsequio, un ultimo recuerdo de estos años. De vez en cuando solía hacer limpieza para cuando ellos regresaran con su princesa, era una esperanza que guardaba en mi corazón. Me quede dormida sobre el colchón sin sabana alguna. Al despertar un tibio beso en mis labios me insta ha seguir durmiendo. En un dulce sueño donde Diamante me acaricia el vientre y su cuerpo me aprisiona sobre las sábanas.

Continuara...

C

He aquí el primer capítulo largo que escribo después de mucho, mucho tiempo. Ayer lo empece a escribir y me parece un verdadero milagro... La pareja Diamante - Serena me inspira bastante.