Vehemencia

C

Los meses desde el futuro hacían estragos, el reino asciende a la locura, a mi locura; las Saliors internas y externas fueron a mi rescate.

–Eres una demente si asumes que esté es el futuro al que estás destinada.

–Ya elegí mi futuro –una sonrisa de profunda decepción curvo los labios de la Sailor del viento. –He ganado todas las batallas, he sido más fuerte que el enemigo, la nueva era ha llegado.

Cada una de las Saliors se tensan al escuchar mis palabras, la postura de ataque la reconozco de inmediato.

–¡Eres nuestra enemiga! –grito Sailor Uranus.

–Ustedes son las mías al no unirse a mi causa.

Un ataque directo de Sailor Plut, fue desviado por mis nuevos aliados. Ahora ellos lucharan la batalla, el clan Black Moon está de mi lado.

Antes de siquiera ver el enfrentamiento, él me trasporta a su lado, con el poder del cristal Luna Oscura: unión de ambos cristales.

–Tu justicia se está llevando a cabo.

–Serenity, sólo te falta cumplirme un sólo anhelo.

–Sigues llamando así...

–Sigo impactado por la misma mirada, tu mirada: mi anhelada Serenity.

Un certero rayo me provoca un dolor indecible.

–¡Maldita sea!

Se apresura en ir a mi rescate, me sostiene en brazos y puedo percibir el profundo odio hacia mi atacante.

–¡Zafiro!

–Si ella muere, esto termina.

–Esto apenas comienza.

Casi sin conciencia puedo percibir el sumo cuidado con el que mi príncipe me deja sobre las sabanas.

C

La pesadez que siento sobre mi cuerpo viene por parte del cuerpo de Diamante.

–Te traje al lugar donde no vamos a ser molestados por nadie.

Un profundo beso que, me apresuró a corresponder nos quita el aliento.

–Seamos uno, Serenity.

–Estoy tan cansada.

–¿De qué?

–De las batallas, de los enemigos, de luchar por mi futuro incierto.

Una sonrisa malvada, se dibuja en su rostro.

–Este es nuestro presente. Un presente que voy ha disfrutar al máximo.

Aquella primera vez se acerca en aquella alcoba tan conocida.

Su mano asciende por debajo de mi uniforme escolar, y la otra busca desabotonar el cierre de mi falda. No sé ni por donde empezar, produce caricias en partes de mi cuerpo que no había sido explorado antes. Cada prenda del uniforme escolar no cubren por completo el piso, la ropa interior se resiste un poco ante mis manos, ambas manos de él se dan vuelo. Ahora necesitaba tocarlo, su capa fue el primer impedimento, el príncipe de desviste para dar paso al hombre. Ambos cuerpos se anhelan, ninguno oculta las señales de la excitación, y...

Y los gemidos de ambos lados despiertan en nosotros más pasión, más acercamiento palpitante sobre mi exterior, esperando entrar en el interior, penetrarme.

–Serenity, Príncesa Selene, Serena Tsukino, Sailor Moon, sé mía y seré tuyo, te lo juro por lo más sagrado.

La luz del día me permite apreciar cada parte de su anatomía cuando veo una cicatriz pasada y una herida reciente.

–Diamante, tu hermano te ha her...

Me penetra sin aviso, el colchón mi único refugio, se detiene cuando el dolor está apunto de aumentar, las caricias y besos no paran por un largo y apetecible rato. Nos tomamos el tiempo, ya no pienso en nada más que en complacerlo, mi inexperiencia se guía en los sonidos guturales de mi pareja sexual; sensualidad arrebatada por ambos hasta que entra por completo. Ya no se detiene, sigue, sigue y sigue hasta que algo, totalmente embriagante se apodera de mi interior, se adentra hasta que convulsionamos.

–No acabemos... con... nuestro primer placer –dice entre espasmos.

Una lágrima cae de su rostro a el mío.

–Diamante...

La sangre en mi mano es de ambos, el pacto sanguinario parece sellar nuestro destino. Augurio de amor sacrílego que nos condena.

Fin

Mi primer LEMON, es la más que me pude exprimir, espero sea de su agrado. Habrá más historias y momentos cercanos entre mi pareja favorita. Espérenlos.