Capítulo 3

Me cuesta correr, mis piernas se sienten entumecidas, cada paso es un esfuerzo monumental, no reconozco el lugar donde estoy, lo único que me rodea, son los escombros de una ciudad destruida. Fuego, muerte, gritos, es lo único que habitaba en ese infierno, intente escapar lo más lejos posible, pero todos los caminos me llevan al mismo sitio, sin poder hacer nada, sin poder evitar que me atraiga, solo dejo que mi cuerpo siga. Una vez ahí, frente un trono gigantesco, encontré mi destino, sentado y exponiendo toda su magnificencia, se encontraba un bestia, un monstruo, un demonio en el máximo esplendor de la palabra, ahí, impasible se encontraba sentado en su trono, un trono que estaba hecho de metal y sangre, cuatro patas echas de metal y fundido con sangre y huesos sujetaban su colosal figura, la espaldera del trono mostraba lo que alguna vez fue una punta que apuntaba el cielo, y por fin me di cuenta donde me encontraba, únicamente había leído sobre este lugar en los libros que relataban los lugares del mundo humano normal, pero aunque se encuentre deformado en su más vil esencia, podía distinguir el símbolo más famoso de una de las ciudades más conocidas, frente a mí se encontraba, la torre Eiffel, siempre quise ver la maravilla de esta ciudad, en los libros, la llamaba la ciudad del las luces, pero ahora solo quedan ruinas de lo que alguna vez fue algo hermoso.

"Hija mía, este es tu destino, no huyas de él, únete a mí"

El gran demonio habló, su voz retumbo por todo el sitio, su simple voz generaba un aire tan opresivo que imposibilita respirar, aquel demonio se proclamó mi padre, y es verdad, yo soy su hija. Desde que supe que él era mi padre, no he dejado de soñar con él, aquel demonio, siempre lo veo sentado y destruyendo todo a su paso, no dejando nada, solamente muerte y destrucción, el engaño a mi madre para tenerme, yo soy su llave para este mundo, todo lo que necesita es que llegue a la edad de dieciséis años, para estallar el apocalipsis.

Cada uno de mis sueños mostraban la destrucción de diferentes partes, pero todo termina con él, junto con un fuego abrazador que termina despertándome, pero en este momento ocurrió algo más, frente a mí, tras la espalda del gran demonio se generó una oscuridad, cuál tormenta arraso con todo alrededor, únicamente dejando un vació. Mi padre no pudo ni defenderse, toda esa oscuridad lo consumió como todo, al final solamente que yo, en un vació absoluto, pero era reconfortante, como los abrazos de mi madre, me estaba protegiendo, un cariño se desprendió de aquella oscuridad, cuidándome, resguardándome de aquel sueño, pero lo noto al fondo de toda esa oscuridad se encuentran un par de ojos, tan rojos como la sangre, y una intensidad que rivalizaba con el fuego.

Me miraba, no exclusivamente a mí, sino también a mi alma, intente acercarme, pero no podía levantarme, sentía que debía estar a su lado, nota su soledad y tristeza, como martillo golpeara mi corazón, sentía que debería ser así, él debe ser feliz, aquellos ojos no deben desprender tristeza, está mal tengo que arreglarlo. Con toda mi voluntad logro por fin levantarme, con pequeños pasos arrastrados, pero decididos me acerco lo más posible a esos ojos, no se mueven simplemente me espera con tranquilidad, no sé cuánto tiempo me llevo llegar, pero cuando me coloque enfrente de aquella mirada, note lo que no pude a la distancia, una ira insondable, con tal fuerza que mi cuerpo tembló por simplemente sentir una fracción, del aquel espantoso poder.

Aun con el miedo en todo mi ser, estiro mi mano para intentar tocar lo que se oculta en aquella oscuridad, pero antes de poder tocar algo, la sombra se abre, mostrando una pequeña ventana, que permitía ver una gran ciudad y el edificio más alto se encontraba aquel ser, que vigilaba con tranquilidad la ciudad, intenté atravesar la ventana, pero no pude, antes de poder pesar que paso, la oscuridad me saco de mi sueño.

"¡Ahhh!"

Saltando de mi cama, por el repentino despertar, no pude evitar gritar, normalmente no muestro emociones, para poder controlar mis poderes, pero tras ese sueño, no pude dejar de temblar, recordaba todo lo que soñé, cada detalle y en especial, aquella oscuridad que me protegió, no sé qué era, pero no puedo olvidar esos ojos que me miraron con tanta tristeza.

"¿¡Hija, estás bien!? "

Mi madre apareció para sacarme de mis pensamientos, con un rostro preocupado, me abrazo con fuerza, ella siempre hacia lo mismo cada mañana, debido a los sueños con mi padre, siempre despertaba gritando, pero con el tiempo me acostumbré, y pude despertar con más calma, pero eso a mi madre no le importo, siempre me abraza, supongo que es su forma de decirme que se encuentra para mí y que no se marchara.

"Estoy bien mama, solo tuve otro sueño"

"¿Estás segura?, nunca te he escuchado gritar tan fuerte"

"Si, solo que este sueño fue diferente"

"¿Diferente?"

"Al principio fue como el resto, con mi padre destruyendo todo, pero esta vez, antes que de lo que hiciera, apareció una oscuridad que lo consumió, pero eso no fue lo más extraño, sentía que me estaba protegiendo"

Mi madre no comento nada mientras le hablaba de mi sueño, pero mis habilidades empáticas, me permitieron sentir la preocupación surgiendo, poco a poco, en su interior.

"Creo que debería hablar con D'alia, ella te ayudo cuando empezaste a soñar con tu padre, creo que podrá aconsejarte con esto, pero antes de ir tienes de desayunar, estás creciendo necesitas proteínas"

"Si, mamá"

Mi madre siempre ha intentado darme una vida feliz y llenarme con su amor, para que olvide el destino que se me fue impuesto por mi padre, la verdad es que eso ahora mismo no está en mi cabeza, lo único que puedo pensar, incluso mientras desayuno, mi mente no dejaba de volver a aquel sueño, en especial, a aquellos ojos, que solo mostraban tristeza, cada vez que recordaba cómo me miraba, un escalofrío recorría mi columna.

Al terminar de desayunar me dirijo al centro de Azarath, junto a mi madre, un vistazo rápido me permite apreciar todo el lugar, el cielo carecía de estrellas, ya que este lugar se encuentra en una dimensión apartada de la normal, las personas llegan aquí para tener una vida pacífica y tranquila. Las edificaciones estaban construidas con un mármol blanco, las columnas que los sostenían, no poseían ninguna decoración, cada una era una copia de la anterior. Y la persona del sitio al igual que las construcciones, portaba la misma ropa, una bata blanca junto con una capa con capucha, eran lo único que lucían, y mi madre y yo no somos la excepción.

En el centro, a diferencia del resto del sitio, se eleva una gran pirámide, en este lugar la pirámide unge como una biblioteca, que en su interior posee un gran conocimiento, tanto mágico, como científico. D'alia se encuentra dentro de la pirámide, es considerada la más sabia, ella ha leído y aprendido cada libro que se encuentra dentro de la pirámide, si alguien sabe que significa mi sueño es ella.

Ambas subimos todas las escaleras de la pirámide, que llevaban a la entrada, dentro de la gran biblioteca se encuentra justo en el centro una mujer de mediana edad, su cabello, largo y blanco junto a las pocas arrugas de su rostro, delataban el paso del tiempo. En una pose de meditación, no hizo ningún movimiento a nuestra llegada, solo era paz y tranquilidad, incluso parecería que está muerta si no fuera que su pecho aún se movía a su respiración.

"Dime, ¿qué te perturba pequeña?"

Su voz salió con calma y gentileza, mientras abría los ojos para verme, incluso con mis habilidades empáticas me es imposible saber que piensan esos ojos marrones, aunque no me hace falta, desde que mi madre y yo llegamos aquí, ella fue muy amable, me explico todo con paciencia y tranquilidad, incluso me ayudo a controlar mis poderes demoniacos, heredados de mi padre. Si tengo alguna duda ella siempre está dispuesta ayudarme incluso cuando sabe que yo seré la causante de la destrucción del mundo.

"Hoy he tenido un sueño"

"¿Qué diferencia tiene de los demás?"

"No lo sé, no puedo quitarme de la cabeza, aquellos ojos que vi"

"Mmm ... ¿Ojos?"

"Sí, aparecieron junto con la oscuridad que consumió mi sueño habitual"

Tras mis palabras, D'alia se levantó de su posición de meditación, camino en mi dirección, mientras extendía su mano. Esta termino encima de mi cabeza, pude ver como el brillo se generaba y me rodeaba, pero antes de poder preguntar algo, ella apartó su mano, y por primera vez desde que nos conocimos, su rostro mostró miedo y pánico, pero no duro mucho antes de volver a su rostro habitual.

"Lo que vistes no fue un sueño, niña"

"¿Cómo que no es un sueño?"

Mi madre habló por primera vez desde que entramos, aunque mi madre es una adulta, aún no es capaz de entablar una conversación con las personas de este lugar, por eso deja en su mayoría que yo hable.

"Si, lo que viste fue una visión del futuro, y una muy fuerte, ser capaz de interactuar con uno de los involucrados, muestra un lazo intrínseco entro ambos"

"Como que un lazo, sabes quién es él, ¿Qué quiere de mi hija?"

"Agela, no te preocupes, esta entidad posee un gran cariño por tu hija, aparte yo también he soñado con él, pero apenas soy capaz de vislumbrarlo"

"Entonces ¿qué hacemos?, no quiero a otro monstruo tras mi hija"

"Yo no lo llamaría monstruo, es más un protector, y tu hija tiene un vínculo con él, yo te recomendaría buscarlo, que tu hija este junto a él puede garantizar que Trigón no toque a tu hija"

"¡NO! Este lugar es seguro no pienso llevar a mi hija fuera, es muy peligroso"

Mi madre nunca me contó como logramos llegar a Azarath, pero sé que casi morimos en el intento, yo era muy pequeña para recordarlo, pero si D'alia confía en que estar con aquel ser, garantizaría que mi padre no pudiera hacer daño el mundo, estoy dispuesta a correr el riesgo. Me adelanto hacia ellas, con mi mano agarro la de mi madre, ella se gira para verme, y en por la forma en que su rostro cambio, supe que ya sabía lo que le iba a pedir.

"Mamá, yo quiero buscarlo"

"Hija, el mundo es muy peligroso para ti, todos intentarán matarte, no voy a permitir que te hagan daño"

"Mamá, por favor necesito encontrarlo"

"¿Por qué?"

"En mi visión, él me protegió de mi padre, pero, ante todo, sentí un dolor y tristeza emanando de él y sé que eso no debería ser así, no lo entiendo, pero sé que tengo que ayudarlo"

Con mi único argumento, intente convencer a mi madre, sé que ella intenta protegerme, pero todo mi ser me dice que tengo que ir, ante mi determinación, pude notar como el rostro de mi madre pasaba de uno severo a una de resignación.

"¿Estás completamente segura?"

"Si"

"Pero no sabes quién es o dónde puede estar"

Ante las palabras de mi madre mi determinación cae, es cierto, no puedo buscarlo por todo el mundo, incluso cuando ni siquiera sé cómo se ve.

"Eso no es verdad, no es cierto, niña"

"Es cierto, antes de despertar la oscuridad me mostró un lugar, que tenía un edificio gigante, y encima de él, es donde se encontraba"

"Hija hay muchos edificios en el mundo, tienes que ser más específica"

"Es en Dubái"

"¿EH?, como lo sabes"

"Cuando revise tu visión, puede ver el lugar, en mi juventud, me gustaba ir allí a divertirme"

Para mi conmoción D'alia soltó una risa de diversión, ante el recuerdo de su juventud, quien diría que la gran sabia de Azarath, habría sido una mujer de mundo en su juventud. Quitándome el asombro, miro a mi madre, que aún muestra que no está de acuerdo con emprender esta búsqueda, pero soltando un suspiro se gira para verme y asentir con resignación.

Una vez más me encuentro corriendo, pero esta vez no estoy soñando, en este momento me encuentro completamente despierta, y sé que si me paro será mi fin. Cuando logramos llegara a esta ciudad sin ningún problema y todo gracias a D'alia, su hechizo de transporte le permitió ir a cualquier lugar en donde alguna vez estuvo.

Lo primero que hicimos al llegar, fue ver los alrededores, eran hermosos, los colores todo tipo de decoraciones y muchas personas con diferentes estilos caminaban por las calles, el clima es caluroso incluso cuando era de noche, pero aun así parecía de día a las luces de la ciudad, por eso aún llevaba mi capucha para cubrirme, mi piel no estaba acostumbrada a recibir tanta luz, pero aun con este problema, no me desanime y con decisión emprendí la búsqueda de la entidad. No me resulto complicado saber en donde se encontraría la entidad que vi en mi visión, sabía que en algún momento aparecería en la cima del edificio más alto, junto a mi madre empezamos a caminar hacia nuestro destino.

Pero cuando llegamos a una calle poco transitada, aparecieron dos figuras, pero ante todo pude sentir su hostilidad, ellos buscaban hacernos daño y ates que pudiese advertir a mi madre aquellas personas nos atacaron, por suerte, algunos de los hechizos de protección que nos puso D'alia se activaron para defendernos, mi madre rápidamente me tiro de mí mamo para poder huir.

Aun con todo mi esfuerzo corriendo, no pudimos dejarlos atrás, ellos nos estaban alcanzando, poco a poco nos cansábamos más, mis piernas me dolían, y sin darme cuenta fallaron, haciéndome tropezar, mi madre rápidamente o por instinto, me alzo en sus brazos, para poder llevarme ella mismo, pero debido a mi peso extra ella se estaba cansando más rápido, pude notar el miedo que mi madre emanaba, no miedo a morir, sino miedo por mí, temía a lo que me pasara si nos atrapaban, con un esfuerzo monumental mi madre logro seguir el ritmo de la carrera, pero cometió el error de girar un callejón que no poseía salida, mi madre se detuvo de golpe, se giró para continuar, pero no pudo, frente a nosotras se encontraban los atacantes, colocándose como una barrera en la salida del callejón.

"Se acabó, no puedes seguir huyendo, solo ríndete, será rápido"

Uno de los atacantes nos habló, aquella mujer estaba decidida a acabar con esto, mi madre se interpuso entre esa mujer y yo, se colocó como un escudo para que la mujer no se acerque más, pero esto no incómodo a ninguno, estaban decididos a matarnos y no podíamos hacer nada, pero antes que atacasen, mi poder rugió en mi interior y con un estallido de fuerza me adelante hacia ellos, para poder desatar mi poder.

"¡Azarath, Metrion, Zinthos!"

Ante mi canto, mi poder se desató de mi cuerpo, y en un estallido se dirigió a los atacantes, pero para mi incredulidad, los dos lo esquivaron con gran facilidad, ante mi asombro, la mujer aprovecho para atacarme y en un momento ya se encontraba frente a mí, con su espada lista para cortarme, mi madre tembló por el pánico y dolor por no poder hacer nada, yo simplemente cerré los ojos, pero en ese momento lo sentí, una vez más, aquella oscuridad una vez más me envolvió.

"Choque"

Volviendo a abrir los ojos, lo vi, frente a mí, se encontraba aquella entidad, en todo su esplendor, su poder es segador, en conjunto con sus emociones, que emanan un poder abrumador, se giró un segundo para mirarme, y aunque mi madre me abrazo para alejarme del conflicto, pude ver sus ojos aquellos que vi en mi visión, pero estos eran diferentes, aún podía sentir la soledad, pero el dolor apabullante que sentí, no se encuentra en esos ojos, solo una determinación que arde como el mismo fuego.

"Bueno, no les importa si me uno"


Frente a frente, dos contra uno, muchos diréis que es injusto, y tenéis razón, deberían traer más amigos para que por lo menos sean un desafío, pero eso no importa, si quiero descubrir porque de esto, y su intento de asesinato, únicamente necesito a uno, y parece que la mujer hermosa es la que manda de los dos, puedo empezar por ella.

"Cebolla, cuídalas, mientras me hago cargo"

"No te preocupes, yo me encargo"

Cebolla se sentó frente a la mujer y niña para asegurarse de que no le pasara nada mientras me encargo de este par de asesinos.

"No me gusta meterme en peleas ajenas, pero, ¿podrías decirme por qué dos adultos con cosplay intentan matar a una pobre niña?"

"Esto no te incumbe, portador"

"Vaya, esa respuesta no la esperaba, déjame preguntarte otra cosa, si sabes quién soy, ¿sabes que no dudaré en arrancarte la respuesta a la fuerza?"

La mujer únicamente se puso en guardia al igual que el hombre, pero ahora estando cerca de aquellas armas, puedo ver que se encuentra hechizados, pero aquella energía es oscura y caótica, no solo potencia las armas, sino que también las está destruyendo. Esta energía no estaba hecha para potenciar, sino para el caos y la destrucción.

En un movimiento rápido y una agilidad olímpica, el hombre me lanzo una estocada con su jabalina, usando mi espada desvié la estocada con facilidad, el hombre se alejó para tener más espacio, pero aun con ese confortamiento, él en ningún momento subí la mirada, tengo que admitirlo, luchar con alguien que conoce la debilidad de mis ojos es un poco emocionante.

Dando una respiración suave, me coloco en mi posición de guardia, es una muy simple, pero efectiva, consiste en colocar mi espada frente a mí, con ambas manos sujetando el mango con ambas manos, mis piernas ligeramente separadas, y finalizando con mi espalda completamente recta. Ante mi guardia, los dos atacantes se colocan en las suyas, con un sudor en sus rostros, la experimenta en su mirada de anteriores batallas salía a relucir, por instinto pulido por años de combates y entrenamientos sabían que yo era más fuerte, y mucho más capaz que ellos.

"Tenemos que huir, la misión fracaso"

"¡NO!, aún podemos vencerlo"

"No, el maestro, dejo muy claro que, a primer avistamiento de él, tenemos que huir, ninguno de nosotros somos capaces de derrotarlo"

No esperaba esas palabras, a primera vista puedo decir que esta mujer es muy orgullosa y tiene una gran confianza en su fuerza, que esté dispuesta a huir solo me deja más en claro que sabes más de lo que debería, no puedo permitir que huyan, sin respuestas, el hecho que me conozcan tan profundo significa que más conocen mi existencia y no quiero tener que lidiar a diario con asesinos a mi espalda.

Dando un paso, me muevo a velocidad cegadora, para colocarme frete al asesino con máscara de hockey, mi espada brillo, y con un corte descendente obligo lo obligo defenderse, utilizo su jabalina como defensa, para poder parar mi espada, pero para su conmoción, mi espada partió por la mitad su jabalina como si nunca hubiese estado ahí. Gracias a su agilidad logro evadir el corte, para girar en el suelo y poner distancia entre ambos.

Dando un choque de espadas con la mujer, su ataque sorpresa, no surtió efecto, fuerzo su espada al costado, y con un paso al frente doy un golpe horizontal, que logra esquivar por muy poco, tengo que admitirlo son buenos, pero es hora de acabar con esto, los rayos azules empezaron a envolverme.

"15%"

Ante mi nuevo poder la mujer solo pudo lanzar una pequeña bomba de humo como método de distracción, hubiera funcionado si no hubiera activado mi poder, pero ahora soy más que capas de predecir por donde saldrán, en un borrón me coloco frete a su ruta de escape, la mujer usando su espada realiza un corte directo a mi garganta, moviendo levemente mi cuerpo hacia la derecha, para en seco su ataque, pero antes de contracara uno de los pedazos de la jabalina es lanzado hacia mi cara, antes que llegue a mí, me agacho para que pase por encima de mi cabeza, aprovechando mi posición, usando la fuerza de mis piernas, me impulso hacia delante, como un borrón agarre del cuello del asesino con máscara, levantándolo del suelo, fue el momento que estaba esperando, sus ojos chocaron con los míos, y ese segundo fue suficiente, un brillo rojo característico apareció, y empecé a robar toda la información que puede.

Pero para mi asombro una vez más, la mujer logro sacar del genjutsu al hombre, con un pequeño cuchillo se lo clavo en el brazo ocasionando la salida forzada de su mente por el dolor que abrumo toda su conciencia, impidiéndome seguir revisando su memoria, pero ese segundo que estuve dentro me permitió tener información muy valiosa.

"Ra's al Ghul"

Ante la pronunciación del nombre, los ojos de los asesinos se abren con alarma, ya sé por qué siguen a la niña y porque no quieren enfrentarme, su maestro sabe de mi existencia y de mis poderes, y no quiere que yo lo descubra, y la niña un medio demonio, una puerta para su padre, para que pueda destruir el mundo, Trigón, un demonio interdimencinal con un poder incalculable, que se joda, no pienso sacrificar a un niño solo porque le tienen miedo a su padre.

"Sandra Wu-San alias Lady Shiva, Lawrence Crock alias SportMaster, perteneciente a la liga de la sombra, bajo él mandando de Ra's al Ghul un supuesto inmortal con delirios de grandeza, con complejo de dios"

"Tú"

"Ya tengo lo que quiero, pero estoy seguro de que la gran Shiva la mano derecha de Ra's al Ghul sabrá mucho más"

Dando un paso rápido me coloco frente ambos, dando una patada frontal, que apenas pudo defenderse, envió a sportmaster contra la pared, y con mi espada a través de una estela destrozo la espada de Shiva, dejándola indefensa ante mi ataque, dando un barrido con mis piernas, la obligo a caer de espaldas, clavando mi espada es su pecho, dejándola completamente a mi merced, pero cuando intente ver sus ojos, ella los cerros con avidez y fuerza, aun cuando envié una corriente de energía por mi espada ella no los abrió, su voluntad es extraordinaria, una de más grande que me he topado, pero antes de intentar algo más, escucho el caer de un pequeño objeto metálico, al voltear puedo ver como una anilla de granada rebota en el suelo, y miro como esa grada tenía la misma magia que las arma que portaban, cebolla no podrá protegerlas sin morir en el intento.

"45%"

Antes que la grada estalle me levanto y dejo una estela de rayos en mi embestida, colocándome frete a la granada, usando todo mi poder en mi espada, creo dos cortes en cruz para finalizar con una estocada hacia el centro de la cruz.

"¡BOOOOOMMMMM!"

El sonido de la explosión se extendió por todo el callejo incluso llegó hasta la otra calle, lo que varias personas huyeran o se acercarán para ver qué pasaba. Logré contener la explosión, pero no pude para el sonido de esta, eso fue muy peligroso, esa grana hubiera acabado con una la mitad de la ciudad si no hubiera contenido, la energía en la que fue infundida la potencio increíblemente, por suerte puede neutralizarla.

"¡Fuuu!, eso estuvo cerca, niño, gracias por cubrirnos, aunque tus presas se escaparon"

"Si ya lo veo, están usando a las personas de alrededor como camuflaje y disuasorio para que no los busque, saben que no me gusta que me vean en público"

"Mmm... ¿Qué paso?"

Me giro para ver a las dos, que aún se encuentran aturdidas por el sonido de la explosión, aún no sé cómo se llaman, lo único que sabía sportmaster era que tenía que matarlas, pero este no el momento para las presentaciones, las sirenas de las policías se acercan y no tengo ganas de dar explicaciones, dando un paso hacia delante, coloco mis manos en los hombros de la mujer, mientras cebolla se sube a los míos, y con un destello, desaparecemos del callejón, ante que los policías llegaran para vernos.