Han pasado varios siglos desde que los guerreros Z, se habían reunido y combatieron a enemigos poderosos, algunos de estos se habían terminado uniendo a los guerreros otros fueron acabados, de aquellos fuertes luchadores solos unos pocos los recordaban. Siglos de tranquilidad se sintieron en la tierra, los saiyajin puros que habían vivido en la tierra ya no existían y su sangre se había ido diluyendo a pasar el tiempo.
Durante aquellos siglos los humanos notaron también, la aparición de una extraña raza los cuales eran seres humanoides que parecían estar hechos de una clase de material parecido al chicle o a algo más moldeable, esta raza se hacía llamar los majin y decían que descendían de un ser anterior que los seres humanos, por esta razón estos se consideraban unas de las razas más antigua que había tenido el universo.
Aunque está revelación que involucraba a la raza de los majin con la tierra, fue sorpresiva para los la sociedad humana y por algunos instantes dudaron en confiar en aquellos seres, pero decidieron que si podían aceptar la convivencia con dinosaurios, y con animales antropomorfos recordando a un antiguo gobernante que era prácticamente un perro que caminaba como humano, decidieron convivir en paz con aquella raza y tratarlas como otros habitantes de la tierra.
El cielo nocturno estaba más oscuro de lo normal, aquellos conjuntos de mundos que iluminaban el camino de los viajeros en la tierra, conocidos como estrellas, era tapadas por nubes negras y un fuerte viento se hizo presente en aquel arrido desierto, para aquel viajero de las ropas rasgadas aquel clima no era muy favorable. Sus pesados pies se hundan en las tibias arenas y el peligroso frío que presentaba el desierto hacia entumecer su fornido cuerpo.
El sabía que debía continuar a pesar de su agotamiento, había caminado durante varios días por aquel desierto huyendo de sus persecutores, entonces su salvación se hizo presente su mirada se fijo en la luz de una antigua lámpara de aceite que colgaba amarrada debajo del techo de la entrada de una carpa de techo puntiagudo y de color rojiza con ciertos tonos azulados, por un momento pensó que veía engaños del desierto pero cada vez que se acercaba podía verlo más claro. Cuando estaba llegado a la carpa, cayó al suelo.
El ruido de la caída alertó a los habitantes de la carpa, y uno de esto el más curioso, salió a ver el origen del ruido. El caminante del desierto observó a una pequeña niña de piel rosada, el cuerpo esbelto, la pupilas de sus ojos eran negras y el iris era de color verdes oscuros, además su pelo del mismo color que su piel le llegaba hasta el cuello y cubría sus oído, una antena rosada parecida al tentáculos de un pulpo sobresalía de su cabellos, aunque paradójica mente parecía ser parte de estos, al ver estos rasgo el viajero supo que esta niña era una pequeña majin.
La niña vestía con unos pantalones verdes de anchos, unas babuchas o sandalias rojas, también llevaba puesto una camisa del mismo color que su pantalones, la niña parecía preocupada por aquel hombre, el cual cerró sus ojos inconsciente aliviado de ver que alguien le podía ayudar.
—Señor, ¿estas bien? —Eso fue lo último que escucho el viajero antes de cerrar sus ojos.
El viajero estuvo inconsciente durante varias horas hasta que abrió sus ojos, y lo primero que observó fue a a la niña que había visto antes de cerrar sus ojos. La pequeña al ver que aquel extraño viajero se encontraba bien suspiro con alivio.
—Señor, ¿como se siente?—Pregunto la pequeña majin al viajero.
—Creo que mejor que hace varias horas—Contestó el hombre y agrego—Gracias por ayudarme este…
—Mochi, como el dulce—Contesto la pequeña niña que observó al viajero, con una sonrisa de alegría.
Mochi la pequeña majin, miró al extraño viajero, era un sujeto de cuerpo ancho y musculoso, piel trigueña clara, sus ojos eran de colores azules oscuros, tenía un considerable tamaño para ser un humano, se podía apreciar la cicatriz de un corte que atravesaba la mitad de su cara, se podía notar que sus brazos también había recibido un fuerte entrenamiento al igual que sus piernas, una sección debajo de sus ojos lo tenía oscurecido.
La vestimenta que traía el hombre, era una desgastada camisa negra, unos vaqueros rostros, zapatos desgastados, una bufanda vieja, además llevaba puestas unos guantes negros y una bandana sobre su cabeza, la cual tapaba parte de su cabeza.
—Mochi, ya veo—Comento el sujeto y agrede ido le dijo a la niña—Gracia por ayudarme.
—Es normal que nuestra familia se interese en ayudar a gente necesitada—Comento la voz del padre de Mochi, el cual entró a la tienda trayendo una olla con sopa, la cual puso al lado del viajero y agrego con una voz alegre—Nosotros no acostumbramos a comer comida como estas, así que no creo que nos haya quedado bien esta sopa.
El viajero observó al majin, era un sujeto alto, pero como todos los de su especie tenía su piel rosada, sus pupilas negras y sus ojos rojos, además de que su contextura era fornida y robusta, se podía apreciar una antena sobre su cabeza. El majin vestía con unos pantalones blancos y anchos, también llevaba una camisa larga de color blanco, guantes amarillos y botas que combinaba con sus guantes.
—Vaya, veo que tiene encuentras bien, eso me llena de alegría-Sonrió de forma alegre el majin, se sentó al lado de la niña y luego acarició su cabeza —Yo soy el padre de esta preciosura.
—Ya basta papá—Sonrió la pequeña niña mientras recibía las caricia de su padre.
—Por cierto, tu mamá quiere que le ayudes con lo preparativo para nuestro siguient espectáculo en la ciudad—El padre le sonrió a su hija.
Mochi afirmó con su cabeza, se paro y salió para ayudar a su madre, dejando solo a su padre y al viajero. El extraño caminante del desierto había visto la escena de padre he hija con nostalgia, aquellos dos le recordó a los momentos que había pasado con su familia.
—Entonces, tengo una duda, ¿que hacías en el arrido desierto? —El majin le pasó al viajero un plato con sopa servida—Toma, espero que te guste.
—Digamos que hice enojar a varias personas—El caminante del desierto tomó el plato y lo observó por unos instantes y luego lo probó, al sentir el líquido caliente del alimento acusó se lo trago con cierta dificultad, ya que sintió un poco de asco—Para ser honesto he probado mejores, pero he caminado sin comer durante varios años, que por ahora debo decir que esto es un salvavidas.
—Eres divertido y honesto, me agrada—Se rió el majin y agrego ya algo serio—Puedo adivinar la razón del enojo de aquellas personas, tu eliminaste a varias personas de un grupo criminal, y es por eso que te persiguen, ¿estoy en lo correcto?.
El hombre al ver que era difícil ocultar lo que había sucedido de aquel majin, decidió contarle la razón del porqué se había enfrentado a aquellos criminales.
—Ellos acabaron con toda mi familia, y aunque yo defendí a mi familia, me derrotaron y me dieron por muerto, ya que en aquellos tiempos era débil—El viajero estucos en silencio unos minutos y luego continuó—Vi cómo mataba a mi familia, solo porque mi casa estaba estorbando su plan de construcción, enfadado entrene mi cuerpo para ser más fuerte y vengarme, al logra mi meta, fui a acabar con esos sujetos y lo logré, pero no me di cuenta que aquella organización era más grande y desde aquel momento me comenzaron a perseguir, además la autoridad de mi ciudad está comprada por aquellas personas, así que decidí irme de la ciudad y terminé en este desierto.
—Entiendo, has tenido momentos complejos—El majin le comento al viajero y agrego—Bueno, puedes descansar esta noche, mañana iremos a la próxima ciudad, ya que nosotros somos artista ambulantes, cuando llegamos a la otra ciudad, puedes seguir tu camino.
—Si, es buena idea—El viajero estuvo de acuerdo con el majin.
Volvió hacer de noche y la familia de majin, dormía plácidamente, el viajero decidió continuar caminando por el desierto, el no quería involucrar más a esas amables personas, así que había tomado la decisión de continuar su viaje, ya con más fuerza se levantó de la cama y salió de la tienda de los majin. Ya había caminado varios kilómetros, cuando se dio cuenta de una gran cantidad de humo que se podía apreciar desde su poción.
—El origen de aquel humo es en aquella carpa, no puede ser—Exclamó preocupado el viajero que volvió corriendo hacia el humo, el estaba preocupado por la familia amable de majin.
Cuando llegó al sitio, observó sorprendido como el fuego quemaba la carpa y los cuerpos de los padres majin, estaban sobre la arena del desierto ala lado de la carpa. El sujeto salió de su impresión de sorpresa y se acercó a los cuerpos, entonces se acercó al padre, que parecía aún estar vivo.
—Eres tú, que bueno verte—Sonrió el majin al ver al viajero y agrego con lágrimas en sus ojos—Aquellas personas que te buscaban, llegaron a nuestra tienda y mataron a mi esposa y me dispararon, mi hija escapó, por favor protégela de aquellas personas, ellos la están persiguiendo.
—Lo haré—Dijo el viajero.
El majin cerro sus ojos y definitivamente murió.
