Nota: Los personajes no me pertenecen, les pertenecen a sus respectivos autores.

Capítulo 2: Encadenado.

- (Entonces, ¿Esto es Hallownest?) - su caminar fue interrumpido al divisar a un ser extraño que parecía esperar a alguien, con curiosidad se acercó y al darse cuenta de su presencia el ser se le quedo mirando fijamente.

-Hola viajero, te doy la bienvenida a Boca sucia, lamento ser el único que te dé la bienvenida, pero todos los demás bajaron en busca de riqueza y gloria, supongo que tú también has venido por ese motivo, te deseo suerte y espero volverte a ver- Lincoln se quedó ahí por unos minutos, al ver que no se iba el ser volvió a hablar.

-Si te sientes cansado puedes tomar un descanso en esa banca de metal, es más cómoda de lo que aparenta- el ser quedo en silencio y espero a que Lincoln hiciera algo.

Extrañado Lincoln decidió descansar en la banca, una gran paz lo inundo y se quedó en ese lugar por varios minutos, mientras eso pasaba varios hilos de color blanco lo ataron y parecieron crear un sello.

- ¿Lincoln? - Su paz fue interrumpida por una voz muy conocida para él.

- ¡¿Lucy?! - al abrir sus ojos se encontró con su hermana menor de cabello negro, la cual lo había asustado de sobre manera.

- ¡¿Qué haces en mi habitación?! - el peliblanco la miraba con confusión, mientras una de sus manos sujetaba el lugar donde se suponía que estaba su corazón.

-te hemos llamado para que vengas a desayunar, pero no has respondido, así que me dijeron que te viniera a avisar-

-Está bien, iré en un momento- con esas palabras su hermana abandono el lugar, satisfecha de haber asustado a su hermano por la mañana.

- (Algún día ella me matara de un susto) – al tratarse de poner de pie sintió un gran dolor en su estómago.

- (¿¡Por qué me duele!?) - al quitarse las cobijas se encontró con una vista demasiado desagradable.

En el estómago de Lincoln se encontraba la sustancia oscura en volviéndolo como si esta tratase de volver a convertirlo en aquel ser.

- (No otra vez) - Lincoln cerro los ojos esperando a que lo cubriera por completo, pero para su sorpresa la sustancia no parecía avanzar, mirándola más detenidamente se encontró con un líquido rojo familiar.

- (Sangre…, ¡mi sangre!) - dando un esfuerzo titánico logro levantarse y caminar en dirección al baño, para su suerte el pasillo parecía estar vacío y el baño desocupado.

Al estar adentro el peliblanco cerró la puerta y tomando el botiquín de primeros auxilios se sentó en la bañera.

- (Bien…, ¿ahora qué hago?) - Lincoln miro la sustancia la cual pareció entender la intención del chico y comenzó a desaparecer, con cada centímetro que retrocedía se podía observar pequeñas cortadas que casi le cubría todo su estómago.

- (De acuerdo, no se ve tan mal) - con un gran suspiro el peliblanco se puso en la boca una toalla y comenzó a curarse por sí mismo.

- (¡Esto duele demasiado, no sé cómo Lynn soporta esto!) - pasando unos minutos Lincoln había terminado y se disponía a salir del baño mientras miles de dudas rondaban su cabeza.

- (¿Cómo me hice esas heridas?, ¿Qué fue ese sueño? Y lo más importante ¿Qué es esa sustancia?) - aquellas preguntas pararon cuando vio a su familia frente al televisor, ante sus ojos ellos parecían real mente asustados.

- ¿Están bien? - al escuchar la voz de su hermano Lynn se paró y tomo la mano de Lincoln, esto lo extraño, pero al darse cuenta de que lo comenzó a jalar en dirección a la televisión encontró su respuesta.

*Noticiero*

-Las cosas no parecen mejorar, ya han acordonado la zona de la batalla, pero ninguno de los que se adentraron han vuelto a salir- el peliblanco se sorprendió al ver que un camarógrafo apuntaba al centro comercial, para completo horror de la familia este se encontraba con la puerta de acceso rota y algunos muros cuarteados.

-Para aquellos que apenas nos sintonizan les damos un breve resumen, ayer por la noche aquel ser de mascara blanca se enfrentó a un rinoceronte que se encontraba infectado-

-Los residentes cercanos afirman que las autoridades soltaron al animal para atraer a aquel ser oscuro, por otro lado, las autoridades niegan esta declaración y sostienen que fue un accidente- sus palabras eran acompañadas por un video de dicha pelea.

-Entre otras cosas, el presidente ha declarado alerta máxima, pues este nuevo virus ya se ha propagado a varios estados, por el momento las indicaciones siguen siendo las mismas, eviten salir de ser posible de sus casas y eviten el contacto con otra personas-

-De momento el virus solo afecta a animales, por lo que deben estar al pendiente de los siguientes síntomas, seguir caminando, aunque choquen con una pared, que sus ojos demuestren una tonalidad naranja o que emanen una sustancia naranja, si sus animales presentan estos síntomas, llamen al siguiente numero- El periodista seguía hablando, pero la familia apago la televisión.

-De acuerdo, familia debemos de desayunar, después podremos seguir viendo las noticias- el Sr. Loud hablo con preocupación, pues la situación lo estaba asustando.

Nadie pareció quejarse de aquella orden y el desayuno paso con un silencio incómodo para todos, terminando Lincoln subió a su cuarto y tomo el walkie talkie que estaba aún costado de su cama.

-Clyde, ¿me escuchas? - los segundos pasaron y una voz se hizo escuchar.

-Hola Lincoln, ¿Qué sucede?, ¿Estas bien? -

-Si amigo, estoy bien, bueno en su mayoría- su mente vago hasta el recuerdo de su mañana.

- ¿En su mayoría? –

-Veras, en la mañana me encontré con varios cortes en mi estómago, solo fueron superficiales, por suerte- ambos siguieron platicando de cosas banales hasta que una pregunta lleno de miedo al peliblanco.

-Espera, si amaneciste herido en la mañana eso no significa, ¿que tu pequeño inquilino se debilito?, es decir, él pudo contra varios animales a la vez, pero ahora no pudo contra uno solo- Clyde dio su punto al ver nuevamente las noticias.

-Tienes razón, ¿Qué le estará pasando? - Lincoln parecía estar calmado por fuera, pero por dentro tenía miedo de que esa criatura se fuera, no sabía explicar el cómo, pero de alguna forma sabia de que él era de los buenos.

- ¿Por qué no le preguntas a Lucy?, ella sabe de estas cosas, a lo mejor ese ente, necesita algo para poder funcionar correctamente-

-Sí, pero debo ser sutil con la petición, no quiero meter a mi hermana en esto-

- ¿Es por lo de la mala suerte? – Lincoln fue interrumpido por Clyde el cual en su voz se podía escuchar decepción.

-No, tal vez aun no las perdone por eso, pero no quiero que ellas salgan lastimadas, son mi familia y las quiero- el albino se encontraba un poco triste.

-Hey Lincoln sabes que te apoyo en cualquier decisión, pero yo creo que ella seria de mejor ayuda que yo, al menos ella tiene conocimiento en esa área-

-Lo pensare- el lugar que do en un silencio incómodo.

- ¿Y qué aremos?, es decir…, no tienes control sobre ese ser-

-Sin contar de que no es necesario que yo este consiente- Lincoln parecía abatido por ese hecho.

-Espera, ¿acaso no estabas consiente cuando peleo contra ese rinoceronte? -la voz de Clyde parecía estar asustada.

-No recuerdo haber visto pelear a ese ser en la noche, de hecho, tuve un sueño muy extraño- el peliblanco comenzó a contarle su sueño.

-En ese caso ya tienes más razones para pedirle ayuda a tu hermana- Clyde seguía intentando de que Lincoln se abriera con sus hermanas y parecía estar funcionando.

-*Suspiro*, tienes razón, la buscare ahora mismo, nos vemos después Clyde-

-Está bien, hablamos después- apagando el walkie talkie, Lincoln dejo su cuarto para buscar a su hermana Lucy.

- (Bien, a esta hora Lucy debe estar en el sótano, espero no interrumpirla) – al bajar se encontró con su hermana sentada en un círculo que tenía algunos símbolos extraños.

-Lucy…, necesito de tu ayuda- Lincoln bajo hasta llegar al frente de su hermana.

- ¿Qué atormenta tu alma hermano? - Lucy parecía estar solo concentrada en él.

El peliblanco se disponía a hablar, pero un recuerdo le llego a la cabeza.

*Recuerdo*

- ¡Chicas esto no es gracioso! - Lincoln se encontraba golpeando la puerta principal para que sus hermanas lo dejaran entrar a la casa.

-Lo siento Lincoln, pero tienes mala suerte, debemos pensar en tus hermanas- el albino se sintió realmente desesperado al escuchar a su padre.

- ¡Por favor, no quiero estar afuera! - el peliblanco seguía suplicando y en la ventana se podía ver a sus hermanas las cuales parecían ignorarlo.

*Fin del recuerdo*

-No…, no es nada- Lucy vio extrañada a su hermano, el cual se alejaba mientras se tomaba el estómago.

- (Tiene que haber otra forma…, me duele mucho el estómago)- con algo de esfuerzo logro subir hasta su habitación.

-Descansare por ahora- sin mucho ánimo Lincoln cerro su puerta y se dispuso a descansar.

El peliblanco se encontraba caminando en una especie de plataformas negras, el ambiente era iluminado por pequeños círculos dorados que aparecían y desaparecían aleatoriamente y en medio de todo eso una figura blanquecina con una capa negra se alzaba en espera de algo.

- (Qué extraño, no recuerdo estar en este lugar la ves pasada)- con curiosidad Lincoln camino hacia la figura, hasta estar frente a ella.

- ¿Qué haces en este lugar extraña criatura? - El albino se molestó por eso, pero al ser no pareció importarle.

-Es grosero de tu parte el querer suplantar a un recipiente perfecto- de entre la capa salió una mano la cual apunto a Lincoln.

- (¡Espera!) - sin darle oportunidad una luz lo cubrió, pasaron unos segundos y para la sorpresa de Lincoln se encontraba nuevamente en su cuerpo.

-Tu complexión es sin duda curiosa, eres parecido a un insecto, pero no eres uno- con un poco de miedo Lincoln decidió hablar.

- ¿Quién es usted? Y ¿dónde estoy? – el albino pregunto mientras miraba a su alrededor.

-Supongo que un ser tampoco evolucionado no sabría de modales, pero está bien, soy la Maestra Monomon y te encuentras en lo poco que queda de mi ser…, puedo conocer tu nombre pequeña criatura-al escuchar la voz de aquel ser, Lincoln se llenó de una tranquilidad como si de su madre se tratase.

-Soy Lincoln Loud un gusto- al escuchar la respuesta Monomon solo asintió con gusto al ver que no hablaba con un bárbaro.

-Igual mente…, ¿puedo saber el porqué de tu presencia en este lugar? - aunque su voz era calmada se podía sentir la cautela en sus palabras.

-No lo sé, solo dormí… o eso creo- Monomon asintió comprendiendo la situación.

-Supongo que tienes algún vínculo con el recipiente, mejor conocido como Ghost-

- ¿Ghost? - Lincoln parecía confundido por el nombre.

-Sí, el pequeño ser del cual tomaste su identidad- Monomon miraba detenidamente al peliblanco en busca de algo.

- ¿Esa criatura se llama Ghost? -

-No la podríamos llamar criatura, más bien sería un recipiente para El destello- Lincoln parecía estar más confundido al escuchar otro nombre que desconocía.

- ¿Quiénes son ellos? - Lincoln pregunto por los antes nombrados.

-Eso ya no importa, eso ahora solo es un eco del pasado, no sé cuál es tu conexión con el recipiente, pero es mejor que olvides todo lo que paso, no necesitas que el vuelva- Monomon nuevamente apunto su mano hacia el peliblanco pero este grito para detenerla.

- ¡Espera, necesito que me ayudes a saber que le pasa a Ghost! - el peliblanco parecía estar desesperado.

-No es necesario saberlo, el ya cumplió con su destino- Monomon decidió continuar, pero nuevamente fue interrumpida.

- ¡El destello sigue vivo! - Con esa simple declaración Monomon lo observo con atención, pero el peliblanco no sabía por qué había dicho eso.

-Si tus palabras son verdad, no te importara que indague en tus recuerdos- el peliblanco asintió, Monomon coloco su mano en la cabeza de Lincoln, para la sorpresa de él sus recuerdos comenzaron a pasar frente a sus ojos.

-Tu mundo está en un grave peligro, aquel ser que habita en los sueños solo busca la esclavitud de tu gente- Monomon miro nuevamente a Lincoln, pues ya entendía el vínculo entre ambos.

- ¿Cómo lo puedo detener? – Lincoln miraba con desesperación a Monomon.

-No puedes, el único que puede detenerlo es el recipiente, pero en su estado actual aquella tarea se ve imposible-

- ¿A qué se refiere? – Monomon solo se le quedo viendo al peliblanco.

-Es bastante simple y creo que entiendes cuál es el problema-

- ¿Yo soy el problema? - Lincoln dijo lo primero que se le había venido a la mente.

-A sí es, tu eres el problema, el recipiente es perfecto, pero tu cuerpo lo limita-

- ¿Mi cuerpo? - el peliblanco trataba de entender eso.

-No solo tu cuerpo, tu ser, no fuiste hecho para ser un recipiente y por eso la tarea de detener al destello es imposible- Lincoln negaba con la cabeza.

- ¿No hay nada que pueda hacer para que Ghost pueda detener al destello? – Monomon miro al chico y asintió.

-Tal vez haya una forma, pero para que esta se lleve a cabo tendrás que pasar por todo lo que paso el recipiente, aunque no aseguro que puedas sobre vivir- el peliblanco miro confundido a Monomon.

- ¿A qué se refiere? -

-Veras, la manera para que no límites al recipiente es formar parte del abismo, pero esto con lleva varios riesgos que podrán destruirte de forma definitiva…-

-Disculpe, no la estoy entendiendo- Lincoln parecía avergonzado por haberla interrumpido.

-Supongo que sobre estime tu inteligencia- Monomon pareció dar un suspiro.

-En palabras más simples, tendrás que luchar contra todos los enemigos que el recipiente lucho y si llegases a morir en cualquiera de esas luchas o en el camino, tendrás la probabilidad de que tu existencia desaparezca- las palabras hicieron que Lincoln dudara por un minuto.

-Y si no lo hago, el mundo perecerá-

-Sí, pero eso no es todo, todo lo tendrás que hacer con tu verdadero cuerpo y al final tampoco te puedo asegurar de que con eso pueda vencer al destello- aunque eso pareció desanimar al peliblanco, el aún mantenía la esperanza.

-Pero, si no soy indicado, ¿Por qué no busca a alguien más? - Lincoln trato de darse ánimo, pues sentía que tenía algo especial.

-Es bastante simple, porque nadie es el indicado, sin contar de que el cambiar de huésped lo dejaría desprotegido, pero creo que tu verdadera pregunta era, ¿Soy especial?, y la respuesta es no- Lincoln pareció desanimare aún más.

-No era necesario esa parte-

-Lo siento, se me ha olvidado que hablo con una criatura con sentimientos- la voz de Monomon parecía estar avergonzada.

- ¿A qué se refiere? -

-No es importante en este momento, tu estadía en este lugar está a punto de concluir, así que es un buen momento para una última pregunta- al escuchar eso Lincoln pensó su pregunta.

- ¿Tendré poderes? -

-Supongo que nuevamente he sobreestimado tu inteligencia- Tomándose un momento Monomon decidió darle información que tal vez le serviría en un futuro.

-Ghost es un ser creado por dios y el vacío, su única función es contener la infección para toda la eternidad- Lincoln iba a replicar pues esa no fue su pregunta, pero sintió como era arrastrado hacia el suelo.

-Es hora de que te marches, nos volveremos a ver en otro momento, pero hasta entonces, cuídate de aquellos que portan los ojos naranjas-

Lincoln despertó y al ver su reloj se dio cuenta de había pasado una hora desde que se acostó.

- (Pensé que había pasado más tiempo en aquel lugar) - el peliblanco parecía estar agotado por aquella interacción con Monomon, sintiéndose aun cansado se disponía a volver a dormir, pero una serie de pasos evito que continuara con su cometido.

- ¡Hey Lincoln!, ¿me podrías ayudar a practicar un nuevo deporte? - Lynn lo decía mientras abría abruptamente la puerta de su hermano menor.

-No…- Su respuesta fue cortada cuando su hermana lo agarro de la mano y lo llevo al sótano.

- ¡Vamos Lincoln, necesitas hacer algo de ejercicio! - al bajar se encontró con dos caminadoras extrañas.

- ¡Espera!, ¿De dónde las sacaste y por qué se ven así? – al verlas más detenidamente podía ver varios botones que no se suponían que debían de estar.

-Lisa las construyo para mí, no te preocupes son seguras…(Creo) - el peliblanco se veía muy desconfiado de aquellas maquinas, pero como es de costumbre Lynn lo subió por la fuerza.

-Bien Lincoln, el juego es fácil, ambos correremos por la caminadora mientras tratamos de esquivar las pelotas que se nos serán arrojadas por estas- al termino de sus palabras Lynn saco dos canastas llenas de pequeñas pelotas.

Sin esperar más Lynn acciono la máquina y está empezó a sacar un poco de humo a la vez que algunos cables tomaban las pelotas que estaban en medio de las maquinas.

- ¿Eh?, no se supone que deberían hacer eso- Lynn retrocedió algo asustada, las próximas horas fueron un tormento para el albino.

Lincoln se encontraba nuevamente en su cuarto con algunos moretones y signos de cansancio, mirando a la pared dio una sonrisa mientras hablaba como si alguien se encontrara ahí.

-Hola chicos no pensé que estuvieran ahí, saben han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos, aunque ahora ya no importa, si se preguntan por los moretones, fue culpa de Lynn y la máquina de Lisa-

-Aunque tengo que admitirlo fue realmente divertido y un poco doloroso- Lincoln recordaba como las cosas se salieron de control, mirando los moretones el peliblanco tuvo una idea un tanto arriesgada.

-Saben… Lynn siempre me ha molestado por mi condición física, nunca le he dado alguna importancia realmente, pero creo que esta vez sí necesito hacer algo de ejercicio- Lincoln miraba nuevamente la pared con una sonrisa nerviosa.

-Si no sobrevivo por favor recuérdenme como el hombre del plan- y con eso dicho el peliblanco se desmayó por el cansancio y dolor.

Continuara…