DGM no me pertenece. Hace mucho que no dividía una historia por capítulos, será corta.
Ima hitori janai
Un nuevo curso iniciaba en la Academia de la Orden Oscura, para Allen y Lavi era su último año allí, en el cual aprenderían mucho, reirían y también sentirían nervios ante lo que estaba por venir.
—Un año más juntos, Allen.
—Eso es bueno, Lavi.
—¿Has visto cómo te veían Lenalee y sus amigas?
Allen frunció el ceño.
—Sabes que ellas no me agradan.
—Lo sé, ya quisiera yo ser tan popular como tú.
—Si pudiera, te regalaría mi popularidad, que ni siquiera sé por qué la tengo, además preferiría que otras chicas estuvieran interesadas en mí, no la clase de personas que son Lenalee y sus amigas.
—Qué modesto eres.
Lavi jugando, empujó levemente a Allen, olvidándose por completo que estaban subiendo por las escaleras, Allen tropezó, pero con un poco de esfuerzo logró conservar el equilibrio, lo malo fue que no se dieron cuenta que había alguien tras de ellos.
Allen la golpeó sin querer y la chica desconocida empezó a caer de las escaleras. El chico se dio la vuelta rápidamente en un intento de atraparla y evitar su caída, pero ante su mirada atónita, la chica dio un brinco en el aire lo suficientemente largo para que pudiera caer en la parte de debajo de las escaleras, aunque tuvo que sostenerse de la pared para no golpearse con ella.
Corrió hasta ella para ayudarla.
—Lo siento muchísimo, no fue nuestra intención, ¿estás herida? ¿te golpeaste? ¿no quieres que te lleve a la enfermería?
La chica alzó la vista unos segundos apenas.
—No te preocupes—fue lo único que le dijo antes de seguir su camino.
Lavi también se disculpó con ella cuando pasó a su lado y al regresar su mirada a Allen, lo notó un poco perdido, mirando a la chica que se alejaba.
—Se parecen a los de Mana—susurró para sí mismo.
—Lavi, ¿tú la conoces?
—No, no la había visto antes, si está en estos pasillos debe estar en tercer año, probablemente sea nueva, pero ¿no es un poco extraña?
—La golpeó un desconocido, no creo que su reacción sea rara, a lo mejor solo es tímida, sobre todo si es nueva.
La campana sonó y Allen y Lavi corrieron a su nuevo salón. Al entrar, lo primero que el chico notó fue que, en el último pupitre de la última fila, estaba ella, mirando el paisaje a través de la ventana. Era pequeña, con cabello corto y azulado, pero sus ojos…eran dorados…
Allen y Lavi tomaron asiento donde pudieron, antes de que la maestra entrara al aula. Ella les presentó a la nueva estudiante. Road Kamelot.
Una de sus clases en ese primer día, fue inglés, en donde el maestro les pidió formarse en parejas.
—Pero jóvenes, no quiero las mismas parejas que tuvieron el año pasado, tienen que variar. Si no eligen pronto a una nueva, yo la elegiré por ustedes.
—¿Qué harás, Allen? —preguntó Lavi a su amigo.
—Creo que iré con la nueva.
—¿Con Road? Bueno, yo iré con Yu.
Allen no podía negar que estaba un poco nervioso, su primer encuentro con Road no había sido bueno, así que no tenía idea de cómo iba a reaccionar. Tomó su mochila y se fue a los bancos del fondo donde se encontraba la chica.
Cuando Allen llegó junto a ella, notó que uno de sus codos estaba raspado, probablemente por la caída de las escaleras que tuvo. Por suerte, él llevaba consigo banditas, así que, sin preguntarle, simplemente se la colocó en la herida. Ella miró su codo confundida.
—Perdón, te lastimaste por mi culpa, es lo menos que puedo hacer como disculpa.
—No hacía falta—le respondió sin mirarlo.
Allen aún inseguro, se sentó junto a ella.
—¿Podemos ser compañeros en esta asignatura?
Esta vez lo miró solo por el rabillo del ojo.
—No tengo problemas con ello—fue lo único que le contestó, pero eso era suficiente para el chico.
—Soy Allen Walker—se presentó, tendiéndole la mano.
—Yo soy Road Kamelot—le dijo al fin mirándolo los ojos y sosteniendo su mano con suavidad.
Con eso Allen estuvo más que satisfecho. Por lo menos había logrado que le hablara, aunque solo lo absolutamente necesario. Aun así, prefirió quedarse a su lado en cada clase, intentando llevarse un poco más con ella. Incluso Lavi lo intentaba, pero no conseguía tan buenos resultados.
En la clase de química ocurren accidentes, por el simple hecho de introducir una sustancia equivocada en la mezcla y Allen fue víctima de ello.
—Y se le agrega 25 gramos de esto…
—Hey, eso no es…
¡Poom!
Ambos se encontraban cubiertos de una nube de humo negra.
—Creo que me equivoqué—aceptó Allen.
—¿En serio? No me había dado cuenta—se quejó Road irónicamente.
Ambos chicos se rieron de sí mismos al verse tan sucios.
La maestra enojada, les hizo limpiar todo el desastre provocado. Al terminar, se fueron a los baños a limpiarse y a cambiarse.
Los dos salieron de su respectivo baño al mismo tiempo, ahora solo faltaba cambiarse de ropa.
—¿Tienes algo que ponerte? —le preguntó Allen a Road.
—No me han entregado aún el uniforme de gimnasia, así que no tengo nada, pensaba en irme temprano, no quiero quedarme así.
—Yo tengo una playera que ya no uso porque me queda chica y está limpia, la tengo en los vestidores, ¿quieres que te la preste?
—Creo que estaría bien.
Se dirigieron a los vestidores y Allen entró en ellos, pero Road se quedó fuera.
—¿Por qué no entras?
—Es el vestidor de hombres.
—Pero, no hay nadie y nadie vendrá pronto.
Road suspiró y entró. Allen abrió su casillero, buscó unos momentos y le tendió la playera. Mientras ella se lo medía, Allen se quitaba su uniforme.
—Hey, ¿qué haces?
—Cambiarme—respondió simplemente.
—Estás frente a una chica.
—Pero solo me estoy cambiando la camisa.
Road no se podía creer que tuviera ese lado despreocupado y descarado, pero le gustaba de todas maneras.
El chico se terminó de cambiar y Road se disponía a ir al otro vestidor para hacer lo mismo, pero él la detuvo.
—Voy a salir y puedes cambiarte aquí. No le dio tiempo a responder y salió del vestidor.
La joven confiaba en él por alguna razón que aún no comprendía, así que se cambió sin problemas. Al terminar se encontró con Allen nuevamente, quien la esperaba en la puerta.
—Me queda un poco grande, pero está bien así, gracias, Allen.
—De nada.
Los jóvenes regresaron al salón, pero mientras caminaban por los pasillos, Allen se dio cuenta de algo.
—Hoy fue la primera vez que te vi reír y también es la primera vez que me llamas Allen.
Road miró a otro lado avergonzada, ¿por qué con él bajaba la guardia? Lo había hecho sin darse cuenta, fue algo demasiado natural.
—Agreguemos que también es la primera vez que veo que te sonrojas.
—Lo siento—susurró.
—¿Por qué te disculpas? No tienes por qué hacerlo, ¿acaso no te agrado?
—Sí me agradas—confesó.
—Entonces no te reprimas conmigo y sé tú misma.
Ella sonrió.
—Está bien, lo haré, gracias, Allen.
—Tranquila, ¿somos amigos, no?
Mientras conversaban, pasaron por un salón, en dónde Lenalee y sus amigas los observaban.
—¿Y esa quién es?
—No lo sé.
—Está demasiado cerca de Allen.
.
Durante las siguientes semanas la amistad de Road y Allen iba mejorando.
Un día, durante el almuerzo, Allen la vio salir al jardín, ella siempre se iba por ese lugar y suponía que allí almorzaba.
—Ve con ella—le dijo Lavi de repente, mientras la observaba.
Allen no le contestó.
—Ella te gusta, Allen.
El chico se sonrojó al escuchar a su amigo, él no le había dicho, ni siquiera se lo había admitido a sí mismo, pero cada vez que estaba con ella, cada vez que la miraba, se sentía hipnotizado y le daban muchas ganas de abrazarla.
—Es obvio—continuó diciendo el pelirrojo—te conozco demasiado bien, así que ve con ella y gánate su corazón.
—No lo sé Lavi, ¿en verdad crees que ella me gusta?
—¿Ni siquiera estás seguro de ello?
—No, pero, durante estas semanas en las que la he ido conociendo, he descubierto muy buenas cosas de ella, pero aún si fuera así, no hay garantía de que ella sienta lo mismo.
—Por eso debes ganar su corazón Allen, no pierdas las esperanzas.
El pelirrojo empujó a su compañero y Allen decidido fue tras de ella.
Lavi se disponía a irse, pero pudo ver que Lenalee y sus secuaces hablaban entre ellas.
—Fue detrás de ella.
—Maldita, ¡Allen es nuestro!
—Hay que arruinar su reunión.
Las tres comenzaron a correr detrás de ellos, pero Lavi intervino a tiempo.
—¿Qué creen que están haciendo?
Las chicas lo miraron asustadas.
—Nada—dijeron las tres y se alejaron en dirección contraria.
Lavi podía ser genial, pero todos sabían que si algo lo hacía enojar era mejor mantenerse alejado. Prefirió quedarse cerca para vigilar.
Cuando Allen llegó al jardín, la vio de espaldas y como supuso estaba comiendo su almuerzo. Él simplemente se sentó frente a ella y comenzó a comer.
—¿Qué haces aquí?
—Quería comer contigo, ¿no puedo?
Road lo miró por unos segundos, antes de seguir comiendo.
Y ahí, sentados solos en el jardín mientras comían se sentían desbordantes de felicidad.
Allen estaba bastante seguro ahora, ella le gustaba, se sentía muy bien a su lado y ella era una chica totalmente diferente a todas las que conocía.
Road no quería aceptarlo aún, pero su corazón latiendo con emoción cada vez que ese chico lindo la tomaba en cuenta, era una señal, era la primera vez que se sentía así y no sabía muy bien, como actuar junto a él.
