Disclaimer: Los personajes de la siguiente historia son propiedad de la obra Naruto, por lo que su autor Masashi Kishimoto merece todo el crédito y reconocimiento y además de tener alusión e inspiración en Mimi wo Sumaseba propiedad de Studio Ghibli. Esta historia está destinada al entretenimiento y no se obtiene ninguna recompensa monetaria.

Este fanfic participa en el reto semanal #FortunaMusical de la página Sasusaku Eternice Moi, por lo que agradecemos el tiempo y la dedicación que las administradoras se toman para su organización

Historia One–shot AU

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" Por siempre vivirá"
Robin Hood

Mi amor, tal parece que fue ayer
cuando niños al jugar, nos jurabamos eterno amor
y hoy te quiero igual que ayer
sin pensar crecimos ya los dos, hoy el tiempo paso
y nuestro amor, no se borró, por siempre vivirá

Antes no volaba el tiempo así, hoy la vida se va
es fugaz, mas el amor, por siempre vivira

Solo en París

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Paris, la ciudad del amor, había leído una y otra vez por todos lados y lo había escuchado de cada persona y en cada sitio al que acudía, tanto que ahora parecía un cliché.

Aunque no podía negar el romanticismo que albergaba la ciudad, el puente Pont des Arts lleno con esos pequeños candados simbolizando amor entre sus dueños y el largo barrio Montmartre con ese encanto bohemio y decenas de artistas mostrando sus obras. Soltó un suspiro en cuanto el auto se detuvo en su destino, la conocida librería Mouette Rieuse , el lugar que le había invitado a presentar su nueva novela y que había sido recibida en Paris de manera positiva, vendiéndose todos los ejemplares hasta hora disponibles.

Bajó del auto, los cabellos cortos y rosados llamaron la atención de inmediato, al igual que los ojos verdes jade tras los lentes grandes y redondos, lucía un par de zapatillas blancas y mayones negros que se perdían bajo un suéter de lana color crema, bastante holgado, que le cubría del frio invernal que se aproximaba, una apariencia muy diferente a las guapas mujeres parisinas, pero que le hacía sentirse cómoda y lucir mucho más joven de lo que era.

Los propietarios de la librería le recibieron gustosos, extremadamente amables y categorizándola como un nuevo talento, la dirigieron a una planta más alta, donde un gran grupo de personas ya se encontraban sentados, esperando impaciente su presentación. Poco después de su introducción y la lectura del primer capítulo de su obra, la dirigieron nuevamente a la planta baja, donde le ofrecieron un cómodo sillón y una mesa para que pudiera iniciar la firma de libros.

Una larga fila de sus lectores esperaba, tan larga que salía de la tienda y recorría las aceras, la más larga que había visto después de visitar varios países europeos, se estiró, preparándose para lo que venía, formó una enorme sonrisa y comenzó a recibir a sus lectores. Permaneció varias en el establecimiento, recibiendo elogios ante sus novelas, tomándose una foto o simplemente ofreciendo su autógrafo. Cuando la noche había comenzado a caer, la fila al fin ya se había reducido a solo dos personas, la primera era una bonita chica castaña que daba pequeños saltitos cuando al fin llegó su turno.

– C'est un honneur de vous rencontrer enfin! (¡ Es un honor conocerte por fin! ) –exclamó emocionada, mientras tomaba sus manos

– Tout le plaisir est pour moi, je suis ravie que mon roman vous ait plu ( El placer es todo mío, me alegra que te haya gustado mi novela ) –Sakura sonrió correspondiéndole

– Je l'ai aimé! J'ai lu tous vos livres, je suis votre grand admirateur ( ¡Me ha encantado! He leído todos tus libros, soy tu gran admiradora )

La pelirrosa rio divertida ante su actitud y tomó el libro comenzando a garabatear en la primera página, con su perfecta caligrafía " Muchas gracias por apoyarme, con cariño Haru no hana* ", firmó con su seudónimo, coronando su firma con un pequeño dibujo de una flor al final, para después entregárselo con una sonrisa.

– Merci beaucoup! J'espère que vous continuerez à me soutenir (Muchas gracias, espero que sigas apoyándome)

La castaña sonrió y asintió mientras se retiraba y dejaba pasar al último lector del día, Sakura estiró sus brazos hacia el techo, destensando su espalda, mientras el libro se deslizaba por la mesa hacia ella, recompuso su mejor sonrisa, mientras preparaba su pluma fuente .

–¡Merci beaucoup pour votre soutien! Au nom de qui dois–je écrire? (¡Muchas gracias por tu apoyo! ¿A nombre de quién debe escribir?)

– Sasuke, Uchiha Sasuke…

La chica abrió los ojos con sorpresa y de inmediato levantó la mirada; el tiempo a su alrededor pareció detenerse, las pocas personas en la librería parecieron silenciarse, aun cuando continuaban hablando entre ellas, era Sakura quien no era capaz de nada más que ver al hombre frente a ella. Alto, usando unos pantalones negros, la camisa azul apenas se veía debajo de un suéter gris de botones y alrededor de su cuello una larga bufanda azul marino, su piel clara contrastaba con los negros cabellos lacios y sus inconfundibles ojos negros.

–Sasuke…. –logró articular

– Hola –el hombre le sonrió

– Hola… –repitió ella sin apartar la vista, como si en ese segundo fuera desaparecer si lo hacía, sacudió la cabeza tratando de salir de la impresión y recuperando la compostura –Que… sorpresa

– Yo podría decir lo mismo, no tenía idea de que tú eras " Haru no hana "

– Es un seudónimo, supongo que mantiene la magia –soltó una risita –pero dime, ¿Cómo te encuentras? No sabia que vivías aquí

– Creo que ha pasado un tiempo –se sinceró

– Años realmente –recordó ella, Sasuke soltó un suspiro y medio sonrió –¿Qué has hecho?

– Después de graduarme como lutier** en Italia, viajé aquí y encontré de inmediato un trabajo en uno de los talleres más grandes de Paris, y hace poco me convertí en su propietario –Sakura lo vio con sorpresa para después entrelazar sus manos y recargó los codos en la mesa, sosteniendo su barbilla

– Vaya, así que la vida te ha tratado bien y cumpliste tu sueño, eso me hace feliz –soltó con una sonrisa –aún recuerdo cuando después de clases, solías pasar horas en el taller de tu familia

– Y yo recuerdo que adorabas escribir en cualquier pedazo de papel que encontraras –mencionó divertido –la mitad de tus cuadernos de clases tenían escrito alguna historia en lugar de las tareas –Sakura soltó una pequeña risa –Y ve ahora, toda una escritora famosa…

– Eso creo –murmuró la pelirrosa soltando un suspiro –A ambos nos ha ido bien…

El pelinegro asintió con una sonrisa y nuevamente el silencio les envolvió, se observaban con atención, detallando cada característica nueva que encontraban en su rostro, como si necesitaran decirse algo, aunque no encontraran las palabras para hacerlo. Sakura pareció armarse de valor y separó los labios, dispuesta a hacer la pregunta, cuando una joven delicada y voz interrumpió.

– Papa je suis là (Papá, ya estoy aquí)

Ambos dieron un pequeño respingo. Sakura desvió ligeramente la cabeza a un lado de Sasuke, por la puerta acababa de entrar a una jovencita, de no más de 15 años, lucía botines y mayas negras que se perdían debajo de una corta color vino, se retiró lentamente el abrigo blanco dejando ver la blusa negra de cuello alto, que hacia resaltar su piel clara y los largos cabellos negros, al igual que los ojos, negros, afilados, tanto como los de Sasuke.

– Mikoto tu as mis du temps ( Mikoto, has tardado un poco ) –Sakura dirigió su mirada a Sasuke, que ahora volteaba en dirección a la muchacha y hablaba con un perfecto francés

– Oui, oncle Itachi est venu me déposer dès qu'il a eu le temps, merci beaucoup d'avoir fait la queue pour moi ( si, tío Itachi vino a dejarme en cuanto tuvo tiempo, muchas gracias por hacer fila por mi ) – la chica se acercó hasta él con una sonrisa mientras Sasuke asentía y tomaba su abrigo

– Eh bien je supongo que je dois réclamer Itachi, je suis content que tu sois là ( Bueno, entonces supongo que tengo que reclamar a Itachi, me alegra ya hayas llegado ) –tomó sus hombros mientras la colocaba frente a Sakura – Au moins tu es arrivé à temps pour rencontrer ton écrivain préféré ( Al menos llegaste a tiempo para conocer a tu escritora favorita )

Sakura los observaba descolocada, como si no lograra comprender la complejidad de la plática que se desarrollaba frente a ella, aunque era bastante sencillo, solo hacía falta observar las facciones, eran como dos gotas de agua. La chica pelinegra mordió sus labios nerviosa, mientras trataba de sonreír y sus ojos brillaban emocionados al verla

– Es un placer al fin conocerla –soltó al fin –Su novela se ha vuelto mi favorita

– Ah… g–gracias –murmuró, sorprendida por lo bien que hablaba su idioma

– La forma en la que escribe, es impresionante, cuando la leo, es como si pudiera estar ahí, como si sintiera la emoción de la protagonista –Sakura sacudió la cabeza, al fin regresando a la realidad, a que se encontraba en la firma de su libro y frente a una de sus lectoras.

– Muchas gracias por tus palabras –le sonrió mientras volvía a tomar el libro, el mismo que Sasuke había dejado y que mantenía abierto frente a ella –Espero que sigas disfrutando de mis historias y me apoyes más adelante –Comenzó a garabatear en la primera hoja –"Gracias por el apoyo, para mi mayor admiradora…" –murmuraba mientras escribía

– Mikoto, Uchiha Mikoto –completó la chica

– Uchiha… Mikoto… –susurró escribiendo el nombre y firmando con su pequeña flor, le tendió el libro a la pelinegra, que sonrió emocionada y abrazó el libro contra su pecho

– A sido un placer conocerla señorita Haru no Hana –hizo una leve reverencia

– El placer ha sido mío

La pelinegra volteó hacia el mayor con una sonrisa, agradecida, mientras él sonreía y acariciaba sus cabellos

– ¡Merci papá! nous pouvons y aller maintenant, j'ai faim ( ¡Gracias papá! ya podemos irnos, tengo hambre ) –Sasuke asintió y tomo su mano

– Muchas gracias por todo, señorita Haru no hana–soltó con una mueca difícil de descifrar

– No es nada, gracias a ustedes…

Y nuevamente se quedaron en silencio, ambos ofreciéndose una mirada significativa, el jade chocando contra el par de obsidianas, tratando de decirse miles de cosas y sin tiempo para hacerlo. Sasuke cedió y se giró hacia la salida, Sakura lo observó salir por la puerta, tomado de la mano de la jovencita pelinegra, ambos caminaron por la acera, mientras ella les seguía con la mirada a través de los enormes cristales de la librería, y justo en el último par de pasos, Sasuke volteó buscándola, una última vez sus ojos chocaron, antes de que él desapareciera de su vista.

Sakura al fin soltó todo el aire que había contenido, se recargó en el sofá observando el techo, mientras pasaba la mano por sus cabellos y la deslizaba por su cuello hacia su pecho, donde debajo del suéter se escondía una delgada cadena dorada, la haló , exponiéndola junto con el pequeño anillo que colgaba de ella, sus dedos descendieron y comenzaron a jugar con él, con el pequeño y desgastado anillo dorado con una pequeña piedra verde en el centro. Tomó aire y soltó un suspiro, permitiéndose perderse un segundo en sus recuerdos.

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La tarde caía a sus espaldas mientras recorrían el tranquilo camino sobre la bicicleta de Sasuke, no superaban los 12 años, y al ser vecinos de toda la vida, el pelinegro acostumbraba llevarla sobre la bicicleta de vuelta a casa desde el colegio. Esa tarde se sintió especial, aun cuando no comprendía la razón, Sasuke se veía como siempre, la misma hora, el mismo camino y aun así, parecían todo tan especial. El pelinegro se levantó del asiento para tomar mayor impulso y subir la colina, deteniéndose justo en el mirador, Sakura ladeo la cabeza observándolo.

¿Qué sucede Sasuke–kun? – preguntó

Nada, solo quería ver el atardecer –Sasuke levantó los hombros, restándole importancia. Ella saltó de la bicicleta y alisó su falda del instituto mientras se acercaba a la baranda.

Wooo tienes razón, se ve precioso –exclamó emocionada observando el contraste de colores anaranjados en el cielo, Sasuke se aproximó a su lado observando también el cielo

Sakura… –le escuchó murmurar bajito

¿Si? –volteó hacia que él, que continuaba viendo el atardecer

Sabes que te quiero ¿Verdad? –se sonrojó de inmediato, no era la primera vez que lo oía, a decir verdad Sasuke solía decírselo, en especial cuando se encontraban solos, como en ese momento, sin embargo, esta vez el leve sonrojo delator de las mejillas del pelinegro, parecía hacerlo mas intimo

También te quiero –se sinceró –No, yo te amo Sasuke–kun –aseguró, dejando aflorar todos sus sentimientos –siempre te he amado y si estamos juntos, te prometo que cada día será estupendo y siempre mejor que el anterior –le aseguró , una confesión en la que trató de ensamblar todas las palabras de amor que conocía. Sasuke volteó hacia ella y pudo ver una ligera sorpresa en su rostro, que cambió casi de inmediato por una leve sonrisa

Sakura también te amo… y voy a hacerlo por toda mi vida, así que… más adelante, cuando seamos mayores… – lo observó tragar saliva y deslizar la mano por su pantalón, sacando de su bolsillo un pequeño anillo– cuando sea ese momento … Cásate conmigo

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Sakura abrió los ojos, observando nuevamente el techo blanco de la librería, su mano, que jugueteaba con el anillo, lo levantó a la altura de sus ojos, la pintura estaba desgastada y la cuenta de vidrio, que simulaba una piedra preciosa, se había opacado; un anillo barato, pero que a la tierna edad de 12 años (y aun actualmente) era el regalo más romántico que podía haber recibido.

– Te dije que si… –murmuró

De pronto, el sonido de la puerta abriéndose llamó su atención.

– Hola cariño ¿Ya has terminado? –Sakura volteó, observando al hombre que acababa de entrar por la puerta, se quedó en silencio por solo un momento, antes de soltar un suspiro, mientras el anillo volvía nuevamente al interior de su suéter.

– Si… será mejor volver ya al hotel –se levantó, tomando su bolso

– Todo lo que desees –sonrió, mientras besaba su mejilla y extendía su abrigo para cubrirla.

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Un par de cuadras más adelante, Sasuke caminaba al lado de su hija, que con ambas manos levantaba su libro y lo observaba con una sonrisa. El pelinegro suspiró a verla, Mikoto lucía justamente como ella aquel día.

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Se encontró en el taller de su familia, en sus manos se mantenía la carta de aceptación a una de las escuelas más prestigiosas de lutier, en Italia. Suspiró, la quinta desde que había recibido la carta, su sueño era convertirse en un especialista, le gustaba tocar el violín, pero aún más adoraba crear esos instrumentos tan perfectos; no había pensado al enviar su solicitud, lo había hecho por mera curiosidad, pero ahora con su aceptación, lo único que pensaba era en que momento tomaría sus maletas e irse, o eso quisiera pensar…

¿Sasuke-kun?

Su dulce voz atravesó la habitación, Sakura, de unos 15 años, acababa de entrar por la pequeña puerta trasera del taller, sonrió de inmediato a verlo y se acercó moviendo sus largos cabellos rosados, besó su mejilla, mientras subía de un salto a una de las mesas de trabajo

¿Qué sucede?

Ella sonreía, como siempre lo había hecho y sus ojos destellaban con la luz del atardecer ¿Cómo lo tomaría? ¿Qué pensaría? ¿Y si le pedía quedarse? Lo mejor sería dejar de martirizarse, pero sin el valor para hablar, únicamente le tendió la carta, ella ladeó la cabeza confusa, pero tomó la carta y comenzó a leerla. La observó, cada mueca, cada facción, observó sus ojos opacarse y morder sus labios con indecisión, eso era todo, se había arruinado…

Ya veo… –murmuró y dobló la carta nuevamente –Creo… ¡creo es una oportunidad única! –exclamó, como si le hubieran aceptado en la ciudad y no casi al otro lado del mundo.

Sakura…

Tienes que ir –le seguro –Siempre ha hablado de que vas a ser el mejor lutier del mundo ¡Y es Italia! ¿Dónde más podrían enseñarte todo eso?

Le observó nuevamente, no importaba cuanto fingiera esa voz de felicidad, era fácil notar que mentía, Sakura siempre había sido un libro abierto para él, y ahora mismo sus ojos cristalizándose y la mueca que trataba de mantener la delataba

– Y si no vas… –continuó –nunca te lo perdonare

Y eso fue todo lo que pudo soportar, la tomó en sus brazos y la apretó contra su pecho, tratando de darle consuelo, aquel que no le podría dar en un tiempo, porque sabía que podía cumplirlo, sabía que si no iba, ella jamás lo perdonaría.

Estaré bien Sasuke–kun –trató de soltar con una sonrisa, que no funcionó

Volveré, te juro que volveré… conviértete en una gran escritora y cuando regrese… ¡Nos casaremos!

Rio, una risa auténtica, él le soltó suavemente para poder verla al rostro, Sakura sonreía, aunque las lágrimas aun bajaban por su rostro.

¡Por supuesto que nos casaremos! –Levantó su mano izquierda, mostrándole el pequeño anillo en su dedo anular –estamos comprometidos ¿Recuerdas? –Limpió sus lágrimas con la muñeca –Pero por si acaso... –la chica desprendió el pequeño pendiente en forma de flor que colgaba de su oreja y lo colocó en su mano –para que no me olvides .

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– ¿Papá? ( ¿Papá? ) –al fin escuchó la pequeña voz

– ¿Oui? (¿Si?)

- Tout va bien? tu as l'air distrait ( ¿Todo bien? Luces distraído ) –le resultó curiosa

– Ce n'est rien. Où voulez–vous aller pesebre? ( No es nada ¿A dónde quieres ir a comer? ) –trató de sonreír

– Au restaurant habituel ( Al restaurante de siempre ) –sonrió mientras abrazaba el libro contra su pecho

– Très bien, et dis–moi, de quoi parle ce livre que tu as tant aimé ? ( Muy bien, y dime ¿De qué se trata ese libro que te ha gustado tanto? ) –la pelinegra se lo pensó un momento antes de contestar

– C'est un roman d'amour, je ne pense pas qu'il t'accompagne beaucoup, papa ( Es una novela de amor, no creo que vaya mucho contigo, papá )

– Goûte moi ( Pruébame ) –sonrió arrogante y ella soltó una risita

– C'est l'histoire de deux lycéens, ils sont tombés amoureux étant enfants, mais il a dû quitter sa ville natale, au bout d'un moment, elle ne peut plus l'oublier, alors elle a parcouru le monde à sa recherché ( Es la historia de dos estudiantes de preparatoria, ellos se enamoraron de niños, pero él tuvo que irse de su ciudad natal, después de un tiempo, ella no puede olvidarlo, así que viaja por el mundo buscándolo ) –terminó en un suspiro , Sasuke abrió los ojos con sorpresa

– Wow, ça a l'air intéressant… Et comment ça se termine? ( Vaya, suena interesante… ¿Y cómo termina? )

– ¡Papá je ne peux pas te dire la fin! vous devez découvrir ( ¡Papá no puedo contarte el final! Debes descubrirlo ) –le regañó divertida, mientras una sonrisa se formaba en sus labios

– Tu as raison ( Tienes razón) - concedió –Alors tu devrais me prêter ce livre (Entonces deberás prestarme ese libro )

– Peut–être que je peux si tu m'achètes un Mont–Blanc après le dîner ( Tal vez pueda hacerlo si me compras un Mont–Blanc*** después de cenar ) –le miró sugerente

– Tu es un peu cher, donc ce livre doit en valoir la peine ( Eres algo costosa, así que ese libro debe valer la pena)

–¡Valeur! ( ¡Lo vale! )

Rio divertida mientras tomaba su mano y avanzaba más rápido hacia al restauran media calle más adelante, Sasuke sostuvo su mano, caminando a su lado, mientras con la otra tocaba el pequeño objeto que colgaba de su cuello en una cadena, un pequeño pendiente en forma de flor que se escondía bajo su camisa.

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* Haru no hana: Significa flor de primavera

**Lutier: P ersona que construye, ajusta o repara instrumentos de cuerda frotada y pulsada. Esto incluye violines

*** Mont Blanc : Postre de origen francés, se encuentra elaborado con castañas y crema y, en algunas versiones, lleva merengue.

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NOTAS DE LA AUTORA:

Hola queridos lectores, muchas gracias por ofrecer una oportunidad a este One–shot, como verán está inspirado en la película Susurros del corazón, de Studio Ghibli; que si aun no han visto la recomiendo muchísimo. Espero haya resultado bien, ya que ni bien vi que la canción de "Por siempre vivirá" de Robin Hood (mi película favorita) estaba libre, la aparté sin siquiera ver las bases, aun así espero lo hayan disfrutado, ¿Por que quien no ha tenido un amor de niños? ¿Quién no recuerda su primer amor? ¿Nunca se han preguntado qué es de su vida? Si pudiera ver esto, yo le diría que aún le amo y espero que sea feliz, porque a veces los cuentos de hadas tienen un final diferente.

Pdt. Mi francés es de traductor google, así que si lo parlas y ves desgarrafales incoherencias gramaticales ¡Te pido una disculpa!