TODOS LOS PERSONAJES Y ESCENARIOS PERTENCEN A J.K. ROWNLING


Draco llevaba año y medio trabajando en el Hospital de París, finalmente habían reducido la cantidad de guardias que tenía que hacer.

Sus jefes no podían estar más felices y satisfechos con su rendimiento durante ese tiempo. La gente no dejaba de hablar del gran medimago Malfoy, que a pesar de su corta edad, era la sensación de cada paciente por su efectivo diagnóstico y tratamiento.

Finalmente Draco iba a poder disfrutar de un par de semanas de merecidas vacaciones. Meses antes estaban haciendo planes para juntar las vacaciones de ambos e ir a algún lado juntos. Pero impropio de Charlie, tuvo un accidente en la Reserva, y ahora sus vacaciones se habían postergado, Draco decidió ocupar sus semanas de descanso para ir a ver cómo estaba Charlie y ayudarlo un poco.

El accidente fue bastante fuerte. El testarudo e imprudente Gryffindor entró sólo al hábitat de dos dragones jóvenes. Uno no estaba de muy buen humor, afortunadamente Charlie escapó de la llamarada que soltó, pero al dragón restante no le gustó el movimiento brusco, lo sintió como un ataque y sin problemas lo derribó por la espalda, posó su pata sobre el tren inferior de Charlie y lo lastimó severamente.

Su brazo izquierdo se rompió al tratar de evitar su caída, su pierna derecha quedó destrozada, la poción crecehuesos no estaba siendo suficiente, ni siquiera las hechas por Draco. La pierna izquierda, su fémur se fracturó en 3, las tibia y el peroné a la mitad y se desplazaron ligeramente. La cadera del pelirrojo se dislocó y fisuró. Lo que dio como resultado a un Charlie sin poder caminar por un mes, al menos. Ya llevaba una semana así y estaba de mal humor y desesperado. No podía salir de la cama sin ayuda, y tenía que ser levitado cuando lo movían. Después de mucho considerarlo, el medimago de la Reserva le permitió pasar su recuperación en su cabaña pero a la primera que intentara ponerse de pie, lo regresarían al ala médica y no saldría de ahí hasta estar 100% sanado.

Molly Weasley estaba preocupada en extremo por la falta de respuesta a sus lechuzas por parte de su hijo por dos semanas seguidas. Charlie nunca se había mantenido fuera de contacto por tanto tiempo. A veces dejaba de responder po días ya que era muy despistado y se olvidaba de contestar. Pero esta vez no tenía noticias de su pequeño y ella no podía más con la angustia.

Decidió tomar un Traslador con dirección a Rumania para descubrir qué pasaba con ese muchacho insensato. Con ella se llevaba a su esposo, a Bill, Percy, George y Ronald. Si algo malo estaba pasando con su hijo, necesitaría de su familia con ella; pero si todo iba bien, podrían aprovechar para una reunión familiar exprés.

Los Weasley llegaron a Rumania un poco aturdidos, estaban en la entrada de la Reserva de Dragones y no sabían bien a dónde dirigirse para encontrar a Charlie. Bill se aproxima a solicitar información a una joven de pelo negro; ella en cuanto vio el cabello y pecas de los miembros de la familia, supo de inmediato de quienes se trataban sin que dijeran palabra.

-Son la familia Weasley ¿cierto? Buscan la cabaña de Charlie, supongo.- dijo Zoe con una sonrisa y todos asintieron al mismo tiempo.- Síganme, yo los llevo.- la pelinegra comenzó a caminar a su destino.- Yo soy Zoe Ionescu, soy amiga de Charlie desde que llegamos a la Reserva. Es un gusto conocerlos, una pena que sea por el accidente de Charlie, pero no se preocupen, Charlie se encuentra fuera de peligro- dijo al ver sus caras preocupadas- La semana pasada estaba de un genio que ni él se aguantaba, pero apenas supo que venía su amor a quedarse por dos semanas con él y hasta la sonrisa apareció y se olvidó que no puede caminar por 3 semanas más. Lo bueno es que él estudió medimagia y es un sanador excelente, de hecho hizo sus prácticas aquí, Charlie fue el paciente principal. Este chico que les digo es…un estuche de monerías. No se dejen llevar por su cara seria, así es cuando no conoce a alguien, es un poco sarcástico pero por otro lado, es sumamente inteligente, cuidadoso, protector, amable cuando quiere y a su manera, con Charlie es súper cariñoso. No le digan que dije eso, su ego se subirá al cielo y no lo regresaremos.- Zoe soltó toda esa verborrea casi sin respirar, sin notar los cambios en las expresiones en los rostros de los hermanos y padres de su mejor amigo. Pasaron de la sorpresa a la confusión a la aprensión.- Bueno, esta es la cabaña de Charlie. Pasen, no puede levantarse de la cama para abrir. Fue un gusto conocerlos, tengo que regresar al trabajo.

Decir que los Weasley estaban abrumados era poco. Esa chica hablaba sin parar. No terminaban de procesar la información recibida. Todos pensaban en porqué Charlie habrá guardado ese pedazo de información, ¿quién sería el afortunado?, ¿desde cuándo Charlie era gay?. Molly Weasley además de esas preguntas, se sentía tan feliz de que su único retoño sin sentar cabeza, haya encontrado a alguien tan bueno para él.

Draco estaba llegando a la Reserva deseando ver a Charlie y mostrarle su sorpresa, sabía que se emocionaría con su regalo.

Llegó a la cabaña de su novio y escuchó varias voces adentro, se le hizo raro ya que la mayoría de los dragonolistas deberían estar trabajando. Sin darle importancia, se encogió de hombros y abrió la puerta.

-¡Charles te tengo una sorpre…- Draco se detuvo al instante al ver quien acompañaba a su novio.

-¿QUÉ MIERDA HACE EL MALDITO HURÓN AQUÍ?- saltó rojo de ira Ronald, Draco sólo se quedó callado.

-Ron, siéntate y no grites- pidió Bill a su lado.

-No, Bill, este idiota no tiene nada que hacer aquí. ¡Lárgate, Malfoy, nadie te quiere aquí! Es más ¿Cómo y por qué estás aquí?- Ronald cada vez se ponía más rojo. Draco aún sin decir nada no sabía si irse o quedarse. Volteó a ver a Charlie pidiendo ayuda con la mirada pero este estaba mirando furioso a su hermano menor.

-Ronald, cállate y siéntate ahora. Draco no va a ningún lado. Y te prohibo que le vuelvas a hablar así. ¿No te gusta? Ya conoces la salida- dijo Charlie con los dientes apretados. Todo el clan Weasley volteó a verlo sorprendido

-Charlie ¿de qué hablas? ¿Qué..?- Intentó volver a hablar Ron

-Te dije que te calles y te sientes- Una vez Ron hizo lo que le dijo, Charlie prosiguió- Familia, me hubiera gustado hacer esto en otras circunstancias, pero quiero presentarles a mi novio, el medimago Draco Malfoy-dijo el dragonolista con una pequeña sonrisa en dirección al único rubio del cuarto.

Todos estaban impactados, con la boca abierta. Bill siendo el primero en reaccionar, se para del sillón donde estaba y se acerco a Draco

-Hola, mucho gusto, Draco. Soy Bill, el hermano mayor de esta pandilla de revoltosos- dijo ofreciendo su mano a Draco.

-Un gusto-murmuró de vuelta.

-Ya nos conocemos pero yo soy Percy- dijo siguiendo el ejemplo de su hermano mayor y lo saludó formalmente.

-Malfoy…- comenzó George haciendo que Draco retuviera aún más el aire y tragara fuerte- es bueno volver a verte, igualmente saber que al fin tendré algo con qué molestar a Charlie- dijo con una pequeña sonrisa burlona.

Draco miró rápidamente a Charlie y volvió su vista a George devolviendo la ligera sonrisa y un asentimiento de cabeza.

Molly se acercó a él, lo miró fijamente y lo atrajo a un apretado abrazo.

-Hola, Draco. Nos comentó Zoe que has cuidado de mi muchacho, gracias.-mencionó alejándose de él

Arthur no se alejaba mucho de su mujer, lo miró y asintió levemente con la cabeza en señal de reconocimiento; Draco contestó el gesto de igual manera.

-Es que no puedo creer esto- murmuró Ron- ¿acaso esto es una pesadilla? ¿Se están volviendo locos? ¡El hurón es un mortífago! Charlie, ¿acaso te dio algún Amortentia o algo parecido? Recuerdo que no era tan malo en pociones.- dijo mirando a su familia escéptico.

-Ronald, madura ¿quieres? Han pasado años, y si Charlie está con Malfoy es por algo. Si no confías en Malfoy, al menos confía en tu propio hermano y su juicio para elegir parejas- abogó George

-No, Ron, no me dio ninguna poción de amor. Y no era sólo "no tan malo" en pociones, era excelente. En la Escuela de Medimagia sacó el promedio más alto.- presumió Charlie- ¿Draco, dijiste algo sobre una sorpresa?

-Ah… sí. Espera aquí.- Draco salió nuevamente dejándolos a todos confundidos. Cuando regresó traía un objeto extraño rodando.- Esto es una silla de ruedas. Es un aparato muggle cuya principal función es permitir el desplazamiento a personas con algún problemas de movilidad en el tronco inferior; ya sea debido a una enfermedad o a una lesión, temporal o permanentemente.- Explicó Draco acercándola a Charlie

-¿Muggle? Debe costar una fortuna conseguirla y traerla-dijo Arthur Weasley hablando por primera vez y claramente interesado en el objeto.

-No realmente. En el hospital mágico de París donde trabajo, tienen contacto con algunos hospitales muggles, para informarse de posibles enfermedades de los muggles que pudieran sufrir magos y brujas tanto mestizos como nacidos de muggles; y descubrí que estas sillas son muy comúnmente utilizadas en esos hospitales. Lo único que tuve que hacer fue llamar a unas cuantas personas de diversas áreas del Hôpital Pitié-Salpêtière y listo, alquilé una "silla de "ruedas". Muy original el nombre no es, pero será útil.

-Y… ¿es segura?- preguntó Molly un poco escéptica.

-100%. La idea es que la persona con movilidad limitada se siente en ella y ya sea que alguien lo empuje con estas agarraderas o el mismo individuo haga girar las ruedas. Pero para mayor comodidad de Charlie y no tener que seguir dependiendo de nadie, dado que sé que odia eso. Estuve investigando en esta semana antes de venir, y busqué algunos encantamientos que te permitieran mover sin necesidad de tocar la silla, sólo con un movimiento de varita, pero no existía ninguno así de específico, por lo cual estuve tratando de crear alguno siguiendo los principios del "locomotor"- Draco empezó a mostrar a Charlie como trasladarse de la cama o silla de la mesa a la silla de ruedas y viceversa. Le enseñó como utilizar el hechizo de desplazamiento, para avanzar, retroceder o cambiar de dirección.

-Básicamente eso es todo, pero eso sí Charles Weasley- comenzó Draco en un tono de advertencia-en ningún momento te conseguí esto para que hagas de las tuyas. NO puedes volver al trabajo. NO puedes hacer cosas de alto riesgo, es más, ni siquiera cosas de bajo riesgo. DEBES seguir en reposo y haciendo caso al medimago de la Reserva. Esta silla sólo la traje para que puedas salir de la cama sin ayuda, tal vez dar la vuelta en los alrededores cercanos e ir al comedor y no tengan que traerte la comida a la cama. ¿Quedó claro?

-Como el agua, medimago Malfoy.-dijo Charlie.

-En los dos pequeños escalones de la entrada coloqué una pequeña rampa para que deslice y no tengas que levitarla, tendrás que hacer lo mismo en cada edificio con escalones.

-Gracias- dijo Charlie con una sonrisa y jalando el brazo de Draco para acercarlo a un beso. El rubio puso resistencia la inicio pero al final cedió y le dio un corto beso en los labios.

Los demás pelirrojos seguían viendo la escena, los señores Weasley con cierta ternura, Bill feliz por su hermano, Percy no muy interesado, George con cierta burla, Ronald con desagrado. Draco al notar su pequeña audiencia se alejó brevemente de Charlie y se giró a ellos.

-¿Se quedarán por algún tiempo?

-Sí, me gustaría permanecer al menos el fin de semana para quedarme tranquila de que mi Charlie se encuentra realmente bien y de paso estar algún tiempo de calidad con él, hace mucho que no lo vemos.- dijo Molly acariciando el cabello de su hijo- Tal vez lo convenza de cortarse este cabello. Charlie seguramente a Draco le desagrada esta maraña de pelo- dijo la mujer.

-Pero ¿de qué hablas, madre? Si es de lo que más le gusta de mí, si supieras como lo agarra cuando estamos…

-¡CHARLES CÁLLATE!- amenazó Draco con los ojos abierto y la cara roja.- ¿Cuentan con algún lugar de alojamiento?- intentó cambiar de tema mientras George y Bill reían y Ronald fingía arcadas

-No, querido. Llegamos no hace mucho.

-Bueno, esta cabaña es demasiado pequeña para los 8 pero…- dijo Draco pensando- ¿Sascha y Adrien no están fuera por el fin de semana?- preguntó a Charlie

-Sí, eso creo, ¿por qué?

-Tus padres y alguno de tus hermanos pueden permanecer en la cabaña de Sascha y los otros 3 en la de Adrien. No creo que a ellos les moleste, puedo enviarles una lechuza para preguntar.- explicó Draco

-Pues sí, esa es una buena idea.-en cuanto Charlie dijo eso, Draco salió de la cabaña para escribir las cartas y mandarlas.

Molly aún a lado de Charlie, vio los ojos de enamorado de su hijo siguiendo con la mirada al rubio.

-Lo quieres mucho ¿verdad?

-Lo amo, mamá.

-Y él también te quiere mucho

-Sí, sí lo hace- suspiró Charlie- desde que llegó a la reserva hace más de dos años, me ha estado cuidando y rescatando. Al principio pues… sólo era su trabajo; después nos hicimos amigos, aunque él lo niegue; y ahora, él hace todo lo que puede para mantenerme protegido y bien. En mi cumpleaños 32 me regalo este anillo, hizo que le pusieran un hechizo de protección, lamentablemente el día que tuve este accidente lo dejé en el baño al tomar una ducha.

-Se hacen mucho bien el uno al otro, estoy segura.

-¿Y los Malfoy ya saben de su relación? Seguramente brincarán de emoción cuando lo sepan- dijo Ron malhumorado.

-Ya lo saben, se enteraron hace un año.- informó Charlie

-¿Qué? ¿Le dijeron a los Malfoy antes que a nosotros?- preguntó George ofendido

-No les dijimos propiamente, alguien nos vio y les mandó una carta avisándoles del comportamiento "indigno" de su hijo.

-¿Y cómo se lo tomaron?- cuestionó Bill

-Lucius nada bien, le exigió a Draco que terminara conmigo.

-¿Y qué pasó?- preguntó George con cuidado.

-¿No es obvio? Draco, sigue aquí conmigo ¿no?- dijo Charlie con una gran sonrisa.

-¿Te prefirió a TI que a su familia, su herencia y todo eso?- preguntó Ron con incredulidad.

-RONALD BILLIUS WEASLEY- regañó Molly

-Aunque te cueste creerlo, hermano. Draco ha cambiado, el dinero y propiedades ya no le interesan de ese modo. Ya no permite que su padre dirija su vida y sus decisiones.

Ron se quedó pensando unos segundos cuando entró Draco de nuevo

-Hablé por flú con ambos, no tienen problema de que tu familia se quede en sus cabañas- informó recibiendo la mirada de todos, y de alguna forma los sintió diferentes, más amigable, más familiar que cuando había salido de la cabaña.


Nota de la autora:

Chic@s, ya sé que las sillas de ruedas sí existen en el mundo mágico, pero como mencioné en capítulos pasados, hice algunas alteraciones a objetos por el bien de la trama. Igual fingiremos que llevarla del mundo muggle al mágico es toda una peripecia.