Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi, autora de InuYasha.

Aclaraciones:

*Este fanfic participa en la dinámica Flufftover del 2021, actividad propuesta por EsdeFanfics y de InuYasha Fanfics en facebook


2. El mejor lugar

Tema: Tomarse de las manos


El suave soplar del viento en una tarde tan calurosa como esa era sinceramente de agradecer, pensó al sentir como ese delicado soplar hacía que su cabello bailara sutilmente provocando que unas cuantas hebras plateadas cosquillearan en su mejilla. Llevaba un buen rato con los ojos cerrados, sus brazos cruzados contra su pecho y su espalda recostada en un gran árbol del cual tomaba prestada su sombra para descansar un rato.

A sus oídos llegaba el canto de las aves del medio día así como el sonido del agua corriendo enérgicamente entre las rocas en el río a unos cuantos pasos de él que llevaba hasta su nariz el fresco aroma que soltaban las diferentes plantas de distintos tipos que bordeaban el cauce de agua.

Un sitio así de tranquilo, donde podía descansar a sus anchas, podía fácilmente llamarse como "el mejor lugar" en el que pudiera estar. Con ese pensamiento relajándole los sentidos, y haciendo que bajara gradualmente la guardia, soltó sus brazos para dejarlos caer sin reparo a sus costados.

Una sensación cálida le recorrió la espalda cuando, al dejar caer su mano, ésta aterrizó sobre otra más delgada y pequeña a comparación con la suya. Sin abrir los ojos, agudizó su olfato solo para comprobar el aroma a jazmines que desprendía aquella otra mano. El perfume de Kagome era uno que él conocía a la perfección y que lo relajaba allá donde lo percibía.

Acomodó su mano con la intención de amoldar su mano con la de la chica de cabello azabache. Un sobresalto le invadió el corazón cuando ella, en lugar de alejar su mano de la suya, aceptó su gesto entrelazando sus dedos con los suyos aplicando una ligera presión cuando lo consiguió.

Sus párpados se abrieron de forma lenta, desperezándose con suavidad, siendo su mano unida a la de Kagome lo primero que pudo enfocar. Levantó su mirada hacia su derecha, justo donde ella estaba solo para encontrarla sonriente como un sol.

Entonces lo entendió.

Ahí donde podía sentirse de verdad tranquilo era junto a ella, junto a Kagome, confiado. Sintiendo cálido donde antes solo había frío.

Kagome era su mejor lugar.