Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi, autora de InuYasha.
Aclaraciones:
*Este fanfic participa en la dinámica Flufftover del 2021, actividad propuesta por EsdeFanfics y de InuYasha Fanfics en facebook
8. Cuando están enamorados
Tema: Baile lento
Esa caja mágica que tenían en casa de Kagome era de verdad fascinante. Con tantas imágenes que era capaz de proyectar, no había forma de que alguien pasara sus tardes aburrido.
Pero esta noche unas imágenes en específico habían llamado su atención. Las imágenes que esta vez contaban una historia, creyó recordar que Kagome la llamó «película» , sobre una princesa, usando ropa muchísimo más extraña de la que usaba Kagome, viviendo en un palacio construido de una forma en la que él jamás había visto antes.
En una parte de la película, la princesa, en medio de un gran salón, aceptó la mano de quién InuYasha entendió que estaba enamorada cuando él se la ofreció, caminaron hasta el centro de ese ostentoso salón y comenzaron una especie de danza que él no había visto jamás.
Recordó escuchar a Kagome y a su madre suspirar embelesadas cuando la pareja comenzó a danzar, señalando lo romántico que les parecía. Entonces escuchó al abuelo Higurashi decir algo que nunca había escuchado antes.
«Los amantes bailan cuando están enamorados »
¿En serio?, se preguntó él arqueando una ceja. Buscando en sus recuerdos, sólo podía ver las danzas ceremoniales que algunas sacerdotisas realizaban para llevar a cabo sus ritos de purificación y eran eso, ritos, no había nada de amantes ahí. Estaban los bailes que realizaban las mujeres de aquellos lugares a los que Miroku le gustaba ir, habría amantes ahí, por supuesto, pero definitivamente no estaban enamorados.
—¿InuYasha? —la voz de Kagome dejaba ver la curiosidad en la muchacha, él salió del profundo mar de sus pensamientos y la miró. Ambos estaban ahora en su habitación, preparándose para dormir pues apenas fuera de mañana se marcharían al Sengoku. Ella estaba sentada en el borde de su cama mientras que él apoyaba su espalda en la pared junto a la ventana—. ¿Te pasa algo?
—No. No me pasa nada —le contestó cruzando sus brazos sobre su pecho.
—¿Seguro? —ella insistió—. Casi no has hablado desde que terminó la película, ¿estás pensando sobre eso?
La manera en la que Kagome a veces parecía leerle la mente lo asustaba—. Es solo que...es rara —confesó por fin—. Sobre todo la parte de la danza, no había visto nada igual.
—Bueno, creo que es normal —la joven de cabellos azabache se encogió de hombros—. Después de todo, se trata de una cultura no sólo de otra época, sino de una región muy lejos de la nuestra.
InuYasha reafirmó el cruce de brazos contra su pecho al mismo tiempo que asintió, supuso que ella tenía razón y sólo era eso lo que había despertado su inquietud.
—¿Te gustaría intentarlo? —Kagome preguntó tan de repente que, si no hubiese estado sentado, hubiera perdido el balance.
—¿Qué? —preguntó él sin poder ocultar su sorpresa.
—El baile de la película —le aclaró ella—. ¿te gustaría intentarlo?
—¿Te volviste loca? —se defendió cuando sintió como su rostro se calentaba, especialmente en las mejillas—. Claro que no.
Ella pareció ignorarlo, con todo el gusto de hacerlo, pues le sonrió al mismo tiempo que se levantaba de su cama—. Anda, ¿por qué no? —le ofreció su mano para ayudarlo a levantarse del suelo—. No soy una experta pero creo que podría enseñarte.
Él tomó su mano a regañadientes, poniéndose de pie frente a ella. Ella no borró su sonrisa pero soltó su mano un momento.
—Muy bien, primero debes colocar su mano derecha aquí —condujo su mano hasta su estrecha cintura, InuYasha tuvo que contener un momento la respiración para evitar sonrojarse más, ella pareció no notarlo pues inmediatamente después tomó su mano izquierda elevando ambas un poco, tal y como la pareja había hecho en la película—. Normalmente el chico es quien guía el baile, pero esta vez lo haré yo, ¿está bien?
Era como si él hubiese perdido el habla, así que simplemente se limitó a asentir.
—Trata de seguir mis pasos —le indicó empezando a mover sus pies en el suelo, conduciéndolo a su mismo ritmo—. Está bien si por accidente pisas mis pies, después de todo estás aprendiendo.
InuYasha notó que no solo movían sus pies, sino que estaban dando lentos giros en el pequeño espacio que había entre la cama y el escritorio de la habitación de Kagome. Siendo afuera de noche, solo les iluminaba la pequeña lámpara encendida en la mesita al lado de la cama. Esa luz amarilla iluminaba solo una parte del rostro de Kagome de un adorable tono amarillo y, aún en la tenue oscuridad, su sonrisa parecía brillar como un sol.
De un momento a otro, InuYasha se sintió mucho más confiado. Afianzó con más seguridad la mano que tenía posada en la cintura de Kagome haciendo que se acercara más a ella. Ella soltó una encantadora risita al mismo tiempo que juntaba su frente con la de él, dándole a InuYasha una mejor vista de aquella sonrisa que no podía negar que adoraba.
De la nada parecía que nada más importaba, ni siquiera recordaba en qué lugar del mundo se encontraba.
En este momento, todo se trataba solamente de ellos dos.
Entonces recordó aquellas palabras que lo habían intraquilizado tanto.
«Los amantes bailan cuando están enamorados»
N.A: Hay algunos temas del flufftover que me cuestan un poco más de trabajo con este asunto que quiero que todas las historias se ambienten en el universo original y con las personalidades lo más canon posible. Pero más que una dificultad estoy viéndolo como un reto así es como cositas como las de este día ven la luz.
Por cierto. Este oneshot se basa casi por completo en la canción All about us de Owl City creo que si escuchan la canción podrán notar un poco más el ambiente que intenté transmitir en el fic.
Nos vemos mañana
-Kao.
