Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi, autora de InuYasha.

Aclaraciones:

*Este fanfic participa en la dinámica Flufftover del 2021, actividad propuesta por EsdeFanfics y de InuYasha Fanfics en facebook


13. Lección.

Tema: hora del baño


Simplemente se limitó a cerrar los ojos mientras sentía cómo su esposa le lavaba el cabello, podía sentir las yemas de sus finos dedos masajear su cuero cabelludo al mismo tiempo que tarareaba una melodía que no reconoció de nada, no pudo evitar preguntarse si se trataba de alguna canción que conoció en su época.

Kagome le había colocado en el cabello una mezcla de hierbas con propiedades que limpiaban el cabello, además que llegaba hasta su nariz un agradable olor que le recordaba al bosque después de una tarde de lluvia.

InuYasha soltó un suspiró y relajó los músculos de la espalda, dejando que el calor de las aguas termales le cubrieran un poco más de la parte superior del torso.

Escuchó a Kagome soltar una risita—. Si te relajas demasiado, te quedarás dormido.

InuYasha solo abrió despacio sus ojos y arqueó una ceja, la vio sentada a su lado, con el agua cubriéndole el pecho desnudo, dio un último vistazo a su mujer antes de volver a entrecerrar sus ojos—. ¿Y qué habría de malo en eso?

La joven azabache infló ligeramente las mejillas—. Nada en realidad —la vio tomar el barreño de madera que habían traído con ellos y llenarlo en la misma tina natural de piedra volcánica donde se bañaban—. Pero estar tanto tiempo en el agua caliente podría irritarte la piel.

—Eso no va a pasar —respondió el hanyo encogiéndose de hombros, muy seguro de sus palabras.

—¿Por qué estás tan confiado? —le retó su esposa con una sonrisa maliciosa dejándose caer el contenido del barreño sobre su cabeza para enjuagarlo apropiadamente—. Yo podría tranquilamente decidir no despertarte y regresar a casa sin ti.

InuYasha abrió por completo los ojos y frunció el ceño, se dio cuenta de la mueca burlona en el rostro de su mujer—. ¿Harías eso? —le preguntó acercándose más a ella, debajo del agua la sujetó de la cintura para evitar que se alejara, ella pareció temblar a pesar del calor del agua.

—Te daría una lección, ¿no? —murmuró ella contra sus labios, respondiendo a su desafío.

InuYasha sonrió envalentonado por la forma tan sugerente en la que sus cuerpos comenzaron a reaccionar ante la cercanía del otro debajo del agua.

—Yo podría darte una lección a ti —le susurró rozando sus labios sin llegar a besarla, se sintió satisfecho de notar como ella se estremecía una vez más.

La temperatura del agua ya era alta. No le haría daño aumentarla un poco más, ¿no?

Todo fuera por darle a su temeraria esposa una lección.


N.A: han sido días muy ajetreados así que créanme que me apena estar tan atrasada con las actualizaciones diarias. Pero estoy comprometida a retomar el buen ritmo.

En otras noticias, hoy 15 de Octubre es mi cumpleaños así que estoy el doble de motivada, ¡yei!

Nos leemos en próximas entregas.

-Kao