Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 5 Tu peor pesadilla. (Sinbad, Judal, Kouha y Alibaba x Aladdin)

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En Sindria.

El rey, monarca, dirigente y dueño de las quincenas de Jafar mira con intensidad a cierto unicornio.

-¿Es enserio?-dijo este.

-Piénsalo bien. No me parece mala idea. A ti te gusta, yo quiero su poder, no hay nada que perder.

-¡Secuestrar a Aladdin está mal!-furioso azotó las palmas en el escritorio.

-¿Quién mencionó esa palabra? Solo dije que deberíamos invitarlo a un burdel, que tome unas copas, se distraiga con las señoritas y cuando ya no recuerde ni como se llama lo llevamos a mi habitación.

-¿Y por qué a la tuya?

-Es la más grande.

-Eso si...¡es decir no! ¡Que decepción! Eres el héroe de los libros que solía leer cuando niño, esperaba más de ti. Pero esto...empleas el método más ruin para obtener lo que quieres.

-Nunca te mentí. La sabiduría de Solomon despierta mi interés, me obligó a observarle minuciosamente, y cuando me di cuenta estaba enamorado. Sé que tu piensas igual.

-¿Cómo lo...?

-Hablas entre sueños.

-Uh-nervioso-y, ¿como qué digo?

-¿Enserio quieres que lo repita? ¿No te basta con saber que es suficiente para entender que también lo amas?

-S-supongo.

-En todo caso, no quiero pelear contigo. Aliarnos es la mejor opción.

-Mmm...

-¿Quieres quedarte virgen para siempre?

-¡Noooo!

Argumento más convincente no hay.

...

Al finalizar la cena.

Magi y candidato a rey se dirigen a la habitación de este último para platicar.

-O-oye Aladdin.

-¿Si?

-Hace tiempo que no vamos tu sabes...

-¿Eh?

-B-bueno a divertirnos.

-Oh, ¿hay algo que quieras hacer?

-De hecho...ir a un...¿burdel? Ya sabes, por los viejos tiempos.

-No lo sé. Tengo un poco de sueño y se supone que Yam-san me enseñará un nuevo conjuro que desarrolló con Myers-sensei.

Al percatarse de que el plan estaba a nada de fallar, Alibaba se dió la media vuelta haciéndose el interesante.

-Está bien. Entiendo cuando se tienen responsabilidades. Me divertiré por los dos agarrando los pechos de todas las chicas.

Dió un par de pasos cuando sintió que le jalaban del brazo. Sonrió.

-No es necesario dormir tan temprano, ¿verdad?

-¡Así se habla querido amigo!

«-Es una suerte que conozca tu mayor debilidad.»

...

Cuando Sinbad arribó al sitio indicado se sorprendió al encontrarse al rubio en un rincón con el ropaje desgarrado y al peli azulino bien entrado con un par de jovencitas. Quizá antes era algo curioso, pero con su apariencia actual es fácil dudar de cual legal es su actitud. Fué con el esgrimista y ofreció la mano para ayudarle a poner en pie.

-¿Qué ocurrió?

-Yo-sollozando-pedí un servicio doble, pero ambas parecían más interesadas en él. ¡Wai que apuesto! Dijeron y me ignoraron.

-Así que te dieron celos.

-Bien, si. Quise competir con él. Pregunté por la chica más popular y...

-¡Aún no terminamos Alibaba-san~!

Canturreó una delicada voz femenina.

-Uh. ¡Te doy todo mi dinero pero ya no!-se pegó a la pared aterrado.

-Vamos, no es cortéz dejar esperando-se giró-a una dama...

Una mujer aún más corpulenta que el mismo monarca se apareció. El rostro de Sinbad adquirió tal palidez que los pergaminos se quedan cortos. Tragó saliva pesadamente, es ahora o nunca. Si falla dañará su reputación de "galán de los siete mares" como también le conocen. Sonrió con su mejor cara de apostador y cogió la mano ajena con elegancia.

-Oh hermosa jovencita, ¿me haría el honor de beber una copa de vino a mi lado?

-Je je je, pero que cosas dice.

Se ruborizó, acto seguido cogió al peli morado entre sus fuertes brazos, tan así que incluso se notaban las venas saltonas.

-¿Eh?

-¡Nos divertiremos mucho!-se alejaban en dirección a un privado.

-¡Sálvame Alibaba-kun!

-¡Eres tu o yo!

-¡Traidor!

Esa madrugada, volvieron al palacio. Aladdin con una radiante sonrisa. Los otros dos difícilmente sentían de la cintura para abajo. Y créase o no aún tenían intacto el "tesoro real" no así el orgullo.

...

El magi pasó toda la mañana del día siguiente intentando animar a su candidato cuya mirada estaba pérdida, mientras yacía desparramado en el lecho.

-¿Qué tienes Alibaba-kun?

-Nada.

-¿Puedo ayudar?

-No...pero hay algo que quiero que sepas.

-¿Si?

-Las mujeres dan miedo.

El menor ladeó la cabeza sin entender del todo su comentario. En su experiencia personal no hay ser más dulce en el universo que las féminas. Tiene muy buenos ejemplos: Leila, quien le tiró de ratero y ejerció explotación laboral. Morgiana, quien casi le manda al más allá de un patadón en Ámon. Kougyoku, que casi le fracturó la mano al hacer "las pases" en Balbad. Yamuraiha, la del porrazo con el bastón cuando solo era un poco cariñoso con Dunya. Myers, la espartana profesora de Magnostad. Si, quizá dulzura no sea la palabra adecuada para describirlas, y de todas ellas el mayor encanto es Arba. Sin argumentos a su disposición guardó silencio. Alibaba tiene un espíritu invencible, saldrá de esta tarde o temprano y prefiere estar a su lado.

...

Aladdin no se dió cuenta del momento en que se quedó dormido. Su candidato lloraba como si no hubiese un mañana, así que le cogió en un amistoso abrazo, que al final se invirtió. Y así despertó, recargado en el pecho ajeno. La calidez es indescriptible. Inspira con nerviosismo el aroma.

«-Alibaba-kun.»

Rie de manera tonta, sintiéndose justo así pero también muy feliz. Una extraña calidez se hace presente de a poco pero no logra identificar la causa. Llaman a la puerta pero no responde, teme despertar al agotado muchacho que recién se entregó a Morfeo. Además es seguro que se trata de algún habitante de Sindria, los que son amables por naturaleza. Se irán cuanto el silencio les dé a entender que no están disponibles. El sonido se repitió al menos en tres ocasiones, cada vez con más fuerza. Hasta que una lanza de hielo se la cargó.

-¡Maldita sea enano! ¡¿Qué no escuchas que estoy tocando la puta puerta?!

-¿J-Judal-kun?

-No, la vieja bruja. ¡Claro que soy yo!

-Baja la voz por favor. Alibaba-kun pasó una mala noche.

-Me vale.

-No seas infantil.

-No eres nadie para darme órdenes.

-¿Por qué estas aquí? Dudo que ojisan te haya invitado. ¿Volviste a pasar la barrera de Yam-san?-molesto.

-¿Y qué si lo hice?

-No es correcto.

-¿Y el punto es?

-¿Qué quieres?

El mayor tomó asiento a un lado deslizando un dedo por la espalda de Aladdin.

-Tuve un sueño interesante. Solo vengo a cumplirlo.

Sonrió perversamente. El otro se estremeció ante el contacto, pegando aún más su cuerpo al rubio en un afán de hallar protección.

-¿Aladdin?-el conquistador aturdido.

-Más menso no podrías verte.

-¡¿Judal?!

-¡Otro!

-¿Qué haces aquí?

El sacerdote bufó hastiado. No se supone que las cosas se complicaran hasta ese punto. Debió pensarlo mejor. Invadir Sindria, secuestrar al mocoso y hacerlo suyo era fácil. Sin embargo no previó a la lapa dorada que siempre está a su lado.

Las lágrimas se agolparon en sus orbes. Lo que alarmó al par que fueron en su ayuda.

-¿Qué ocurre Judal-kun?

-No tienen idea de como si siente ser juzgado todo el tiempo. Siempre dicen que soy una marioneta de la organización, aún cuando ya no existe. ¡Soy tan solo una víctima!

El peli azulino acarició su espalda para consolarle pero el otro de forma hábil se lo echó al hombro cual costal.

-¿Eh?

-¡Ja ja ja ja! ¡Eres un idiota enano y por eso hoy perderás la virginidad!

-¡¿Eh?!-los otros dos al unísono.

-¡Déjalo ir!-el dueño de Ámon que en segundos se lo equipó.

Para su mala suerte el enemigo fué más veloz y empleando su círculo de transporte se llevó al hijo de Solomon.

...

En la oficina de Sinbad.

Este trae una resaca monumental. Y Jafar le obligó a firmar tantos documentos que ahora no puede siquiera contar del uno al tres.

-Ah~ -el albino-será mejor que vayas a dar una vuelta Sin. Despejará tu mente.

-Supongo.

A tan solo cinco centímetros de tomar el picaporte la puerta se abrió de golpe impactándose sonoramente en su rostro.

-¡Ungh!-llevó las manos a este cubriéndolo-¿A-Alibaba-kun?

-¡Es terrible Sinbad-san! ¡Judal-secuestró a Aladdin!

-¡Es inaudito!-el mayor que llevó los brazos a los costados indignado.

Segundos después Alibaba se desmayó golpeandose brutalmente contra el suelo.

-¡Oh por dios!

El albino preocupado. Pasó de largo a su rey para remover al joven con intención de hacerlo reaccionar.

-¿Qué ocurrió?-el peli morado.

-No lo sé. Supongo que recibió una fuerte impresión pero...-encaró al dueño de Zepar, abriendo en demasia los ojos-¡WAAAAAAHHH!

-¡¿Qué?!

-¡T-tu-u-u-uuu...!

-¿Tarareas una canción o qué?

Al verse imposibilitado de hablar señaló al otro y luego su cara.

«-No comprendo a qué se refiere.»

-A a tu...

Apuntó a la zona facial. Sinbad llevó la palma a la suya y casi siguió el ejemplo del esgrimista. Puesto que aquel sitio donde solía estar su nariz era ocupado por un horrible hoyo, está se hundió como sufflé mal cocido.

-¡Yamuraiha!

Antes de ir al rescate, hace falta un poco de cirugía estética.

...

En Kou.

Judal abría de a poco los ojos, miró a su alrededor; una habitación. Aunque no recuerda como llegó. Intentó hacer memoria. Según él raptó al príncipe de Alma Toran que no dejaba de patear una y otra vez un lugar muy sensible. Así que al arribar al palacio lo soltó sin más en el suelo, hasta ahí todo bien. ¿Y luego?

«-Mmm...»

Por su mente pasó la imagen de un algodón de azúcar.

«-¡Kouha!»

Y todo cobró sentido. Para que Aladdin no se resistiese más le ató con magia de hielo aunque ni eso le volvió más dócil. Forcejearon tanto que terminaron agotados en el pasillo con dificultades para respirar. Ambos aún tenían intención de pelear pero ahora les atacaba una sed increíble.

-¿Niño mugriento?-el tercer príncipe que iba rumbo a la biblioteca.

-K-Kouha...kun...

-¡No se muevan!

Volvió poco después con un jugo de manzana para el peli azulino y uno de durazno para el oráculo, y así llegó el de ojos escarlata a la actual situación.

«-Desgraciado, me drogó. ¿Y el enano?»

-¡AAAAHH!

La voz aguda del hijo de Solomon llamó su atención. El sacerdote la siguió y entró a dos habitaciones de donde estaba. Y su sangre hirvió. Aladdin estaba atado a la cama mientras el dueño de Leraje intentaba despojarle de la ropa.

-¡Ayúdame Judal-kun!

-¡¿Qué rayos haces desquiciado?!

-Experimento~.

-Degenerado. Soy conciente de que eres un sádico de mierda, pero esto es...

-¿No has escuchado del sadomasoquimo? Yo soy lo primero, el niño mugriento lo otro. Somos la pareja perfecta. Además él accedió.

-¡No es verdad!-el aludido.

Judal fuera de si se abalanzó contra el conquistador hasta tirarle del lecho.

-¡No peléen por favor!

-¡Cállate enano!

-¡Pronto volveré solo espera!

-Uh.

El de ojos zafiro se angustió. Sus amigos nunca se comportaron de esa manera, ¿por qué de buenas a primeras? El símbolo en su frente, aquella estrella de seis puntas comenzó a brillar. El par dejó el pleito y se acercó de a poco. Sus miradas estaban llenas de lujuria, se tensó.

«-¿Qué está pasando?»

El es un magi, alguien amado por el rukh...la sabiduría de Solomon potencializa su habilidad y parece estar fuera de control...ató cabos...ahora es amado o más bien deseado por cuanto chiflado se cruce en su camino.

«-Ya me parecía que Alibaba-kun y Sinbad-ojisan estaban muy extraños ayer. Suerte que las chicas me salvaron.»

-Ahora que lo pienso-el oji fiusha-no hay razón para pelear. Podemos compartir.

-Por primera vez en la vida estoy de acuerdo.

Sonrieron de tal manera que es evidente que tienen malas intenciones. Aladdin encontró rápidamente una solución.

-Entonces vamos a divertirnos.

-¿Eh?-los mayores.

-Pero en esta posición me es incómodo y se supone que también lo pase bien, ¿o no?-sus mejillas se ruborizaron.

El par ni tardo ni perezoso le retiró las cuerdas. Al estar en libertad, el peli azulino se sentó sobre el regazo del otro magi y pasó sus manos por el top, buscando algo...se alivió cuando halló la varita...

...

Sinbad se equipó a Baal y Alibaba a Ámon, llegaron al imperio Kou gracias a Yamuraiha. Salvarían a Aladdin sin importar el costo. Aún si ello desencadena una guerra. Si, ya no son racionales.

-¡WAAAAAA!

Advirtieron un proyectil fiusha que se cargó un árbol.

-¡¿Qué fué eso?!-el rubio.

-¡Maldita sea!

Otro del color de la noche que prácticamente estalló en la pared sur del palacio.

Los visitantes dirigieron su atención de estos al otro lado, encontrando a un gigante hecho de tierra.

-¿Ugo-kun?-el espadachin.

-¡Estoy harto de que traten de abusar de mi! ¡Aún si el mundo me abandona tengo a mi mejor amigo de mi lado!

El brillo en su frente se desvaneció.

-Ah, parece que las cosas han vuelto a la normalidad.

Los cuatro se acercaron a él, ahora Kouha equipado con Leraje. Prácticamente le desnudaban con la mirada.

-¿Chicos?

-Serás mío, te guste o no niño mugriento.

-Si quieres una guerra por mi perfecto enano.

-Acepta mis sentimientos Aladdin.

-Sé mi magi.

Cada vez le rondaban más cerca.

-¡Esperen!-movió rápidamente su manos ante si-La sabiduría de Solomon ya no debería afectarles.

-¿De que rayos hablas?

-Ya saben, eso de que somos amados por el rukh y...creo que les influenció.

-Para nada-todos a la vez.

-Ungh.

-Llegó el momento de cobrar lo que nos hiciste-el oráculo.

-¡Soy inocente!

-A Sinbad-san y a mi casi nos...uh-sin palabras.

-Y la golpiza que nos diste a Kouha y a mi no es de a gratis.

-¡No será tan fácil!-decidido.

-Quizá en un duelo individual-el rey.

-Pero nadie mencionó que seremos justos-Judal.

-Un cuatro contra uno-el peli rosa.

-¡Una nueva aventura!-el rubio emocionado.

-¡AUXILIO!

El peli azulino se la pasó escapando con desesperación por tres días, pero estos no desistieron en lo más mínimo. Condenada persistencia tienen. Algunas veces implora por ayuda y en otras no le parece tan mala idea. Aunque el que sean cuatro sigue siendo algo perturbador. No requiere tanta atención. Si tan solo hallara la manera...

-¡Alto!-ordenó.

Estos ligeramente cansados obedecieron.

-¡Está bien! ¡Pero será bajo mis términos!-cogió al dueño de Ámon del ropaje-¡El siguiente es Judal-kun!-utilizó su círculo de transporte mágico y desapareció.

...

Al hijo de Anise casi le estallaba el corazón, justo ahora el de ojos zafiro descubría un poco sus hombros de manera sensual.

-Oh Aladdin...

-Mmm, tomaré un baño rápido, ¿puedo?

-Uh, si claro.

Media hora más tarde Alibaba comenzó a sentirse inquieto. Se debatía una y otra vez si era correcto espiar a su amigo mientras se duchaba, pero si luego harían el amor daba igual, ¿o no? Su decepción fué enorme cuando se dió cuenta de que había escapado.

«-Quizá sea mejor así.»

...

El peli azulino agradecia como nunca la ingenuidad de su candidato. Cuando se halló sobre territorio de Reim bajó para descansar en la rama de un árbol. Estaba a salvo, no más persecuciones con dudosas intenciones. Tarde o temprano se darían por vencidos. ¿Qué posibilidades hay de que estén en un país que rara vez visita?

-No todos somos tan imbéciles como el unicornio-susurró el sacerdote tras de si en su oído.

-¡WAAAAAA!

Intentó escapar pero Sinbad le cogió entre sus brazos.

-Bienvenido a tu peor pesadilla~ -el peli rosa.

Y supo que sin importar lo que hiciera tendría escapatoria, su corazón tampoco luchó por ello, y también descrubrirán que un pervertido ahora puro puede ser incluso peor que estos demonios.

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Black soul99.-Oh muchas gracias! Que genial que te hiciera reír, es que luego me dicen que tengo un extraño sentido del humor XD. Gracias a ti por siempre apoyarme :3. Y según dije que eran capítulos cortos, pero por más que lo intenté no me salió XD, afortunadamente no hubo más peticiones, así que me dió más o menos tiempo :). No tengo idea de si era lo que tenías en mente, estoy casi segura de que no, fué muy raro, pero espero te haya gustado. Muchas gracias por todo querida amiga!

Hasta la otra compañeros de vicio!