MJ revisaba la tarjeta de visita de Richard Fisk. Desconocía por qué habían citado allí. Por lo que sabía, el sucesor del antiguo rival de su difunto marido se contaba entre las personas que no querían matarla… y sería bastante descarado haberla llamado para eso. Así que se subió al ascensor y pulsó el botón del piso que le habían indicado. Escuchó el sonido de un portero automático.
A los pocos segundos el ascensor empezó a ascender y MJ notó cómo se le iba acelerando el pulso. No sabía por qué estaba tan nerviosa, pero cuando se abrieron las puertas del ascensor le temblaba la mano. Se apartó el cabello pelirrojo de la cara y se adelantó. Se encontraba en un salón de estilo moderno, en tonos blancos y negros. Había grandes ventanales que dejaban pasar la luz.
_ ¿Señor Fisk? _ Preguntó.
_ Richard no está, en realidad te he llamado yo. _ Se giró y dio un bote al fijarse en la mujer que estaba sentada en el sofá, habría jurado que un segundo antes no estaba allí.
La mujer, con el cabello rubio platino, le resultaba terriblemente familiar. Pero el tiempo que llevaba sin verla hizo que, por un momento, dudara, antes de que sus ojos se abrieran de par en par.
_ ¿Felicia? Pero… juraría que tu estabas… ¿Cómo?
_ Sí, y me interesa que la gente siga creyendo que es así, MJ. Así que… guárdame el secreto, ¿Quieres?
_ Felicia… ¿Por qué me has llamado?
_ Bueno… ella dice que eres de fiar.
_ ¿Ella?
_ Sí, ella.
Felicia movió ligeramente la cabeza y MJ la siguió con la mirada. Acababa de entrar en la habitación una chica muy parecida a Felicia. Que se emocionó visiblemente al ver a MJ, recorrió la habitación corriendo y la rodeó con los brazo.
_ Jenny… _ La llamó Felicia. _ ¿No se te olvida algo?
_ Ah… sí, claro… tienes que estar flipando. _ Jenny sonrió y se apartó un poco.
MJ Pudo observar cómo el manto de Venom atravesaba a Jenny y le mostraba a su hija. Esta vez fue MJ la que la atrapó entre sus brazos y la abrazó con fuerza. Llevaba mucho tiempo sola. Llevaba años deseando abrazar a su hija de nuevo.
_ ¿Aquí es donde has estado todo este tiempo? _ Le preguntó, sin esforzarse en contener sus lágrimas.
_ Felicia me acogió después de lo ocurrido. Se ocupó de todo. Yo… no sabía a quién más acudir. Sólo la tenía a ella… y a Venom.
_ ¿Y nunca se te ocurrió contarme nada a mí? _ Se sentó en el sofá frente a ella. _ Desapareciste, y lo único que me dijeron fue que mataste a tu padre. El otro día me dijiste que habías matado a Spider-Man pero no a Peter Parker. Necesito entenderlo, May… necesito saber a qué te referías.
_ Es una locura… _ Suspiró.
_ Sea una locura o no… quiero oír la razón por la que te fuiste sin despedirte, por la que he pasado todas estas noches en vela preguntándome si habrías muerto, May. Eres mi hija. Me merezco saberlo, ¿No crees?
_ Está bien, está bien… te lo contaré.
Morgan estaba sentada junto a Darcy. Finalmente parecía haber conseguido decodificar el audio de la grabación. Pero la ingeniera no se sentía con fuerzas para volver a verla.
_ Me ha llevado varios días sacar este audio. ¿De verdad me vas a hacer verla sola?
_ Darcy… de verdad, que no me apetece verlo. Peter era como un padre para mí. _ Suspiró Morgan.
_ Por eso mismo deberíamos verlo. Si hay algo que no debiera estar… si realmente ese audio esconde algo que necesitamos ver… tenemos que tener estómago, Morgan.
_ Para ti es fácil decirlo… _ Suspiró. _ Está bien, dale.
La grabación estaba tomada a través del visor de Spider-Man. Estaba tirado en el suelo de un callejón, en un charco de su propia sangre. May tenía ya el traje de Venom por entonces. El negro estaba manchado de rojo por la paliza que ya le había dado a su padre.
_ De modo que… lo sabías… ¿Cuánto hace que lo sabes? _ Preguntó él, incorporándose.
_ Tres días… _ May sonaba terriblemente turbada. _ Habría intervenido antes, pero tenía que estar preparada.
_ ¿Te has fundido con ese parásito sólo para acabar conmigo? _ Tosió, dejando que se le escapara la sangre de los labios.
_ Es un simbionte, no un parásito. Le molesta mucho esa palabra. _ May se adelantó. _ Voy a entregarte, y vas a confesar.
_ Eso va a ser un problema, May…
Spider-Man adelanto el brazo y de su mano derecha surgió un pulso sónico que golpeó a May directamente. Venom gritó profundamente y salió despedido, dejando a May con el mismo traje rojo que Morgan le daría varios años más tarde.
Spider-Man se lanzó sobre ella, aprovechando la confusión para darle un golpe en la cara. Pero May se adelantó, sujetándole el puño.
_ Si piensas… que voy a dejar que el asesino de mi padre se salga con la suya… te equivocas.
Spider-Man salió despedido en dirección contraria, impactando contra una cristalera, entrando violentamente en un edificio. May se adentró de un salto. Venom había vuelto a fundirse con ella.
_ Quisiste crear un Spider-Man superior… pero eres peor que mi padre, en todos los aspectos. _ Adelantó las manos y dos hileras de telarañas emergieron de sus muñecas, apresando a Spider-Man. _ Vas a pasarte toda la vida a la sombra por lo que has hecho.
_ ¿Te has escuchado, May? ¿De verdad crees que van a creer tu palabra antes que la mía? ¿Después de cómo me has arrinconado? ¿Ahora que estás fundida con ese parásito? No me hagas reír. Ni tan siquiera Mary Jane va a creerte. Sabes que tengo razón.
_ Lo sabrán… Tarde o temprano lo sabrán. _ A May le flaqueó la voz.
_ Será Tarde… para cuando lo sepan… ya los tendré a todos a mi merced… y a ti te aplastaré como la decepción que has resultado ser. Tú y yo podríamos hacer cambiado el mundo juntos… y sin embargo… ahora tendré que deshacerme de ti.
May bajó la mirada, cerrando los puños.
_ No. _ Dijo, con convicción. _ ¡No te lo voy a permitir, Otto!
_ ¿Qué vas a hacer, matarme?
_ De la misma forma que tú mataste a mi padre, sí.
_ Si me matas pondrás a todo el mundo en tu contra. _ La voz de Spider-Man mostró miedo por primera vez.
_ No me importa. _ May le tomó por el cuello y le miró fijamente. _ Es mi responsabilidad deshacerme de escoria como tú… a cualquier precio.
_ Escucha, May… hablemos de esto… A lo mejor he sido un poco bocazas…
_ Ya te he escuchado bastante. Los Vengadores no necesitan a un pulpo metiendo sus pringosos tentáculos entre ellos. Se acabó.
La máscara del traje se desformó, formando una gran boca con afiladísimos dientes. Spider-Man lanzó un último grito antes de que le arrancaran el rostro.
Darcy y Morgan se miraron con los ojos abiertos como platos. La segunda tenía la boca abierta en una expresión de sorpresa permanente.
_ Vale… creo que te debo una disculpa… y una muy gorda a May… _ Dijo, en un susurro. _ No me puedo creer que no arreglásemos el audio antes.
MJ tenía los ojos muy abiertos. Era una historia difícil de digerir, pero no lo más extraño que había escuchado.
_ Entonces… ¿Otto Octavius se adueñó del cuerpo de tu padre? _ Preguntó una última vez. _ ¿Cómo lo hizo?
_ Al parece desarrolló unos robots capaces de transferir la consciencia. Intercambió su cuerpo con el de papá y… el resto es historia. _ Suspiró. _ Quería destruir a los vengadores desde dentro… Decía que era un Spider-Man superior… Y yo no podía permitir que lo hiciera. Ya lo sé, parece un cuento de hadas.
_ Has debido pasarlo fatal. _ Susurró, colocándole la mano sobre los hombros. _ Pero no te preocupes. Ahora que sé lo que ha pasado… podré conseguir que te escuchen. Escucha, May. Vamos a limpiar tu nombre… no tendrás que seguir fingiendo ser otra persona.
_ Bueno, ser Jenny no está tan mal. _ Sonrió involuntariamente. _ Pero preferiría volver a ser yo. No te ofendas.
Se volvió hacia Felicia, que llevaba un rato silenciosa, con su copa en la mano.
_ Todos los niños se van de casa algún día. Cuando apareciste asumí que era algo temporal. Aunque eso no significa que tenga que hacerme gracia. A Richard tampoco le va a alegrar el día.
_ Felicia, de verdad que agradezco que te hayas ocupado de May. _ MJ tosió sonoramente. _ Pero creo que a partir de ahora puedo seguir yo.
Las dos mujeres se miraron fijamente teniendo una batalla con la mirada. No era la primera vez que el afecto de alguien las enfrentaba. Pero aquello era distinto.
_ De momento creo que me quedaré aquí. _ Intervino May. _ Hasta que todo esté resuelto, quiero decir. Jenny tiene deberes y… no quiero pasar más tiempo en la cárcel.
_ Está bien, supongo. _ MJ suspiró. _ Pero volverás a casa lo antes posible.
_ Prometido. _ May sonrió.
A MJ le costó despedirse. Quería ponerse al día con su hija, pero no era seguro que permaneciera demasiado tiempo allí, podría levantar sospechas. En cuanto se marchó, Venom volvió a cubrir a May, convirtiéndola de nuevo en Jenny.
_ Felicia, le he prometido Sushi a Venom, ¿Podemos pedirlo?
_ Si, supongo que sí… qué remedio.
Morgan estaba en una revuelta emocional. Había anulado la orden de captura contra May, pero dudaba que fuese a encontrarla rápidamente para disculparse. No se veía con fuerzas para llamar a MJ y decírselo. Así que repasó los nuevos informes del día.
Sus ojos se vieron atraídos por un mensaje que indicaba que había sucedido una brecha en la seguridad. Pinchó el link asociado y se le abrieron los ojos al reconocer a la mujer que había saludado varios días antes en las plantas superiores, sentada en ese mismo despacho.
_ No… esto no tiene sentido… Natasha… ¿Quién es esta mujer? Identifícala.
_ Se trata de Janet Jones, señorita Stark. Se encontraba bajo la atenta mirada de SHIELD como parte de una investigación. Se sospecha que pueda estar relacionada con casos de desapariciones en su área.
_ ¿Qué hizo?
_ Borró todas las investigaciones relacionadas con ella, además de algunas antiguas fichas. No resultó difícil recuperarlas gracias a las copias de seguridad.
_ ¿Qué fichas exactamente? _ Preguntó Morgan.
_ Borró todas las fichas de los Vengadores originales, así como las de varios que ya no figuran como miembros en activo.
_ Comprendo… ¿Qué sabemos de esta mujer?
_ Por los informes de nuestros agentes sabemos que tiene poderes mentales. Es una telépata de alto nivel y una arquera extraordinaria.
_ Define extraordinaria. _ Morgan se puso seria.
_ Clint Barton no le haría sombra, señorita Stark.
_ Natasha… ¿Crees que puede ser ella la bruja de la que hablaba Aisha? ¿La que estaba trabajando con Shin Yang?
_ A falta de una descripción mas exhaustiva… es una posibilidad, señorita Stark. _ Dijo Natasha. _ ¿Aisha no ha aportado más datos?
_ Me temo que no. Parece que Shin Yang se lo ha ocultado al desaparecer. Pero es la mejor pista que tenemos, ¿No?
_ Así es. Sugiero enviar un pelotón de reconocimiento para…
_ No. Eso ya se intentó, según este registro. _ Morgan negó con la cabeza. _ Creo que es mejor que vayamos nosotras directamente. ¿Aún no has podido localizar a May Parker?
_ Sin novedades al respecto.
_ Muy bien. Creo que ya va siendo hora de llamar a MJ y compartirle lo que hemos descubierto. _ Se llevó los dedos al puente de la nariz. _ ¿Puedes avisar al resto de que nos vamos?
_ ¿Usted también va a ir, señorita Stark?
_ Sí, tengo que mantenerme cerca de JARVIS para ultimar sus reparaciones. Creo que puedo dejar aquí a Darcy para que se ocupe de todo. Pero vigílala. Sabes que es un poco desastre.
_ A su servicio.
Darcy, de hecho, estaba desayunando en el comedor. No había comido gran cosa. No dejaba de darle vueltas al paquete que le había llegado la noche anterior. Debía tratarse de algún tipo de broma de mal gusto.
Aún no estaba segura de querer compartirlo con Morgan o no. Le daba vergüenza y probablemente le rompería la burbuja. Tampoco estaba mal que se la guardara para sí un poco más.
Cuando llegó la saludó con una sonrisa. Morgan parecía un poco tensa. Y no tardó demasiado en explicarle lo que se traía entre manos. Entendió rápidamente por qué parecía estar como estaba.
_ ¿Y quieres que yo me quede aquí, defendiendo el fuerte? _ Darcy sonrió. _ Bueno, tampoco es que pudiera hacer gran cosa, ¿No?
Se olvidó por un momento del paquete y miró a Morgan. Parecía decidida, distinta a la primera vez que se habían visto. Le extendió la mano para estrechársela, pero Morgan le respondió con un abrazo.
_ Cuídate, ¿De acuerdo? _ Le pidió.
_ ¿Eres tú la que va a una misión y me pides eso? _ Darcy respondió el abrazo. _ Voy a empezar a pensarme cosas que no son, Morgan.
Mientras tanto, la bruja ya había hecho sus maletas. Estaba esperando su llamada. Y cuando sonó su teléfono sonrió inconscientemente, respondiendo.
_ ¿Está hecho? _ Preguntó.
_ Está hecho. _ Respondió la voz. _ Te envío el plan de Morgan Stark. Tengo los itinerarios, los objetivos… todo lo que necesitas saber para cumplir con tu parte.
_ Excelente. No te preocupes, podrás tener tu pequeña venganza en cuanto haya acabado.
