Hey, tenemos portada nueva... espero que os guste, que la he hecho con toda la ilusión del mundo mundial Owo.
Darcy abrió los ojos con cuidado. Su corazón había botado como una pequeña pelota de goma en su pecho mientras esperaba que Morgan pusiera fin a su existencia. Pero se había marchado, dejándola sobre aquella red metálica que logró quitarse de encima sin demasiados problemas.
Se paró unos segundos a tomar aliento, sin terminar de procesar todo lo que había pasado. Groot estaba empezando a recomponerse. Cuando miró a Nébula se sosegó. Era cierto que le había arrancado el brazo, pero el líquido azul que manchaba el suelo parecía ser aceite y no sangre. El brazo era mecánico y ella parecía estar incorporándose para recogerlo.
_ Me ha pegado con mi propio brazo… ¿Qué falta de respeto es esa? _ Bufó, mientras trataba de volver a encajarlo sin demasiado éxito.
_ ¿No se te pasó por la cabeza decirnos quién eras en algún momento? _ Darcy se crujió el cuello y colocó su escudo a la espalda. _ Creo que era importante saber que eras familia del objetivo.
_ La verdad es que no esperaba que tuviera interés en mí. No suelo ir gritando que soy Nébula a todo aquel con quién me cruzo. ¿Podemos discutir esto cuando no esté perdiendo aceite, por favor?
Darcy no pudo evitar un amago de risa.
_ ¿Qué te hace tanta gracia?
_ Nada, nada… ni caso. Apóyate en mi hombro. _ Le dijo, extendiéndoselo.
Morgan en aquel momento salía de una pequeña cápsula que acababa de atracar en una gran nave. Su armadura se replegó ante su pensamiento y se encontró rodeada de un ejército alienígena, el mismo que en su día su padre habría contenido en la invasión de Nueva York.
Por primera vez en su vida, Morgan no tenía miedo, ni dudas. Era refrescante, simple. Sus pensamientos no se dispersaban, estaban centrados como un rayo láser. Ignoró a los chitauri y se dirigió directamente hacia Gamora que estaba observando el vacío del espacio.
_ Así que tú eres Morgan Stark… _ Gamora estaba mirando la gema de la mente en su pulsera. _ Por lo que veo en tu cabeza… eres la hija del ejecutor de mi padre en esta realidad.
_ Así es. _ Morgan se mostraba distante, como si aquello no fuese con ella.
_ Tu padre… construyó un guantelete del infinito… _ Se cruzó de brazos. _ ¿Tú sabrías hacerlo?
_ Sin duda. _ Respondió Morgan, sin un ápice de duda. _ Tan sólo necesito los materiales apropiados. Deberías tenerlos todos en esta nave.
_ Excelente. _ Se cruzó de brazos, sonriendo. _ ¿Sigue mi hermana con vida?
_ Está herida, pero se repondrá.
_Y la otra mujer… ¿La mataste?
_ No.
Gamora la miró con extrañeza y Morgan apartó sus ojos del contacto visual. El brillo amarillo seguía fuerte en ellos y, aun así, Gamora dudó.
_ ¿Por qué no lo hiciste? _ Gamora la tomó del mentón para que la mirase. _ Es un obstáculo.
_ No me lo ordenaste. Me ordenaste que ganara tiempo para que pudieras escapar, y eso hice.
_ Ahora se reagruparán… esa mujer volverá y será un problema… ¿Por qué lo has hecho? Contesta, sé sincera.
_ No quería matar a Darcy. _ Gamora bufó y se dio la vuelta.
_ Esa tal Darcy… ¿Podría serme útil, acaso?
_ Estimo que sí. Es una combatiente excelente, además de una astrofísica reputada. Además, es un símbolo.
_ ¿Un símbolo? _ Gamora dejó escapar la risa. _ ¿Cómo que un símbolo?
_ Es el capitán América.
_ El capitán América. _ Gamora se echó a reír. _ Vaya nombre. Mejor ponte a trabajar en el guantelete… si trabajas bien… me quedaré con tu "capitán américa".
Natasha llevaba unas gafas mientras soldaba el brazo de Nébula. A falta de Morgan, se puso a ello sin ningún reparo, ante la atenta mirada de Darcy, que no dejaba de darle vueltas a lo sucedido con Morgan. Sabía lo peligrosa que la gema de la mente podía llegar a ser, lo había vivido en carne propia.
_ Bien, ya está, como nuevo… _ Determinó Natasha. _ ¿Todo funciona?
_ Sí… está como recién implantado, gracias. _ Movió el brazo y acarició su piel lentamente, comprobando que los receptores funcionaban. _ Veamos si el filtro visual funciona.
Se llevó la mano al brazo izquierdo y pulsó el botón oculto. El efecto fue instantáneo, la piel volvió a tomar un aspecto pálido, los ojos a tomar un aspecto natural, el cabello del vivo color rojo con el que la habían conocido. Y todos los engranajes y aspectos mecánicos, ocultos de la vista. Se miró al espejo y mostró una gran sonrisa.
_ Hola Amy. Un placer volver a verte.
_ Deduzco que no le tienes mucho aprecio a tu verdadero yo. _ Natasha la observó en silencio.
_ No me gusta ver la criatura en la que Thanos me convirtió. Llevo ya varios años siendo Amy. Es más fácil.
_ Hablando de secretos. _ Darcy miró a Natasha. _ ¿Desde cuando eres una experta en robótica avanzada, Natasha?
_ Desde que Morgan cargó todo su trabajo al servidor principal de la Torre. Antes, incluso, si tenemos en cuenta la base de datos que ya había disponible cuando me integró dentro del código base de su sistema operativo. _ La miró con fijeza. _ ¿Esperabas que fingiera que no recuerdo lo que soy en realidad?
_ Pensaba que Wanda se había ocupado de borrarte la memoria. _ Darcy había colocado la mano sobre su táser, instintivamente.
_ No, Darcy… eso lo asumisteis vosotras. _ Se encogió de hombros. _ Lo que Wanda hizo fue hacerme sentir lo que viví cuando era Romanoff. Bueno… lo que ella vivió… supongo que técnicamente no soy yo.
_ ¿Qué me estoy perdiendo? _ Nébula las miraba alternativamente.
_ A Darcy le preocupa, con cierta razón, que tenga como una de mis prioridades el conquistar la tierra. _ Y sin más, Natasha se echó a reír. _ Ahora lo digo en voz alta y suena absurdo…
_ ¿Te parece divertido? _ Darcy se ajustó las gafas y la miró inquisitivamente.
_ Sí… me estoy acordando de mi ejército de robots y de mis planes grandilocuentes… Iba a acabar con los Vengadores, claro que sí… con todos mis cálculos y mis variables… _ Se sentó en la silla y miró por el cristal, observando Xandar. _ Wanda me enseñó humildad… me enseñó el significado de la pérdida… Lo que significa la amistad, la compasión… Te sorprendería la cantidad de todas esas cosas que hay en ella.
_ Haces que me preocupe. _ Dijo Darcy. _ Si ha podido enseñarte todo eso… ¿Qué puede hacerle Gamora a Morgan con la gema de la mente?
_ No se arriesgará a destrozarle la mente… no antes de que le haga el guantelete del infinito.
_ ¿Por qué estás tan segura de eso? _ Darcy miró a Natasha con fijeza.
_ Porque es su mejor opción. _ Intervino Nébula. _ La forja original está destruida, no tiene más opciones. Si se pone a jugar con su cabeza, quizá no logre que funcione… y no va a correr el riesgo.
_ Por lo que recuerdo de Barton, un buen golpe seco en la cabeza y debería volvería a ser ella misma.
_ Es más difícil con ese casco. _ Darcy las miró a ambas. _ ¿Y dónde irá ahora?
_ Tiene las gemas… y a alguien que le está fabricando el guantelete… irá a Titán. _ Suspiró Nébula. _ Si realmente aprecia a Thanos como dice, querrá hacerlo simbólico… En parte es divertido… lo más sensato sería buscar el lugar más alejado de la galaxia y esconderme allí.
_ No voy a dejar a Morgan con ella, Nébula.
_ Lo sé, pero no se trata de eso. _ Nébula sonrió. _ Iría de todas formas.
Se incorporó y se puso al volante.
_ Es mi hermana y tengo que intentar que entre en razón… por muy estúpido que sea. _ Arrancó, mirando hacia las estrellas. _ Además… somos los guardianes de la galaxia… no vamos a quedarnos de brazos cruzados, ¿Verdad, Groot?
Groot había estado en silencio durante toda la conversación, simplemente observándolas. A Darcy a veces se le olvidaba que estaba ahí.
_ Yo soy Groot.
_ ¡Ese es el espíritu!
_ Antes de que salgamos… tengo una pregunta más que hacer. _ Natasha se volvió hacia Darcy. _ ¿Por qué sigues llevando esas gafas?
Darcy se las quitó y las observó unos segundos.
_ Sé que no te hacen falta… No con el suero del super soldado corriendo por tus venas.
_ Me ayudan a seguir siendo yo… ya sabes… me despejan de toda la historia del capitán américa… _ Suspiró. _ Aunque… ahora que lo dices…
Darcy se guardó las gafas entre los pliegues del traje.
_ ¿En qué estás pensando, Darcy? _ Le preguntó Nébula.
_ Esta cosa tiene altavoces, ¿no? ¿Y micro?
_ ¿De qué vas? _ Natasha puso una expresión muy humana.
_ ¿Qué? Soy el capitán América, ¿No?
Gamora observaba los progresos de Morgan. Casi había terminado el guantelete. Una vez estuviera listo, tan sólo necesitaría a Nébula y podría cumplir con aquello con los planes de su padre y descansar por fin. No escuchó el sonido que produjo su pulsera cuando rotó las gemas y situó en posición la del alma.
_ ¿Y eso es lo correcto?
Se giró y se estremeció al encontrarse consigo misma. Instintivamente se miró la muñeca y trató de cambiar la gema que la adornaba, pero no giró.
_ Claro que es lo correcto. _ Contestó, rindiéndose ante la evidencia de que tendría que tener aquella conversación.
_ ¿Por qué? ¿Por qué es lo que te dijo tu padre? ¿Por todas esa historias sobre el equilibrio? ¿Por todo eso vas a exigirle a mi hermana que se manche las manos con la sangre de billones de inocentes, Gamora?
_ Es lo que debe hacerse…
_ ¿No te bastó matar a tu propia hermana que tienes que matar también a la mía? _ Le dedicó una mirada asesina. _ Cuando venga Nébula, que vendrá, te dará una oportunidad… y deberías aprovecharla. Porque no habrá una segunda. Yo misma te mataré si hace falta… no sé cómo… pero lo haré.
La gema del alma volvió a desplazarse y Gamora sintió un escalofrío. Las palabras que Nébula le había dicho sobre su alter-ego se habían cristalizado en aquella presencia. Negó con la cabeza y volvió de nuevo la vista hacia Morgan, no parecía haberse percatado de nada. De hecho, seguía trabajando.
Normalmente, aunque genial, Morgan era una persona que se distraía con facilidad, que necesitaba su música para trabajar, una persona que explotaba de creatividad en cada trabajo. Pero en aquel instante, se movía como una autómata, fabricando la herramienta que se le había ordenado. Su cerebro continuaba totalmente ajeno a lo que no fuese su trabajo.
Al guantelete le faltaban algunos arreglos cuando escuchó el sonido de un redoble de tambor, seguido de lo que parecía un coro. Gamora reaccionó el primer lugar, tensándose.
_ ¿Aún no has acabado con el guantelete?
_ Negativo.
_ Maldita sea, quédate aquí y termínalo.
Gamora silbó para llamar a su ejército y salió al exterior. Los chitauri reaccionaron como una jauría furibunda y se encontraron a Darcy, con su traje de capitán América… dirigiendo lo que parecía un cuarteto musical de coristas holográficas. Se quedaron parados, simplemente observándolas, sin entender.
_ Bien… está esto conectado. _ Dijo Darcy, dando un par de toques al micro junto a su oreja. _ Uno… dos… Tres.
Darcy empezó a cantar junto con las chicas, que le hicieron los coros al unísono, iniciando un baile que la propia Darcy encabezaba.
¿Quién va a batallar y a salvar nuestra capacidad para ser?
¿Quién va a luchar cual mujer leal, sin temer?
¿Quién protegerá tu casa en América?
¿Quién lucirá la bandera de América?
De la Luna hasta lugares de los que no has oído hablar
La mujer estrellada y su plan
Gamora tardó unos segundos en reaccionar, enviando a la vanguardia directamente contra Darcy, Pero ella, sin dejar de canturrear, lanzó el escudo, que rebotó sobre sus cabezas, haciendo añicos los cascos que las cubrían. Empuñó su táser, y disparó sin contemplaciones. El arma desplegaba redes eléctricas, que cubrieron a los chitauri menos afortunados, inmovilizándolos.
Hay una masacre cruel que debe terminar
¿Quién destruirá a los ilusos que ocupan Titán?
¿Quién va a escuchar la llamada de América?
¿Quién se alzará o caerá por América?
¿Quién servirá con afán?
La mujer estrellada y su plan.
_ ¿Qué clase de broma es esta? ¿Queréis matarla de una vez? _ Gritó Gamora, visiblemente frustrada. _ Vosotros, disparad. Concentrad el fuego, es una sola mujer.
Darcy recuperó el escudo y se cubrió, encogiéndose detrás de él mientras las chicas seguían cantando sin fallo. Incluso ella seguía cantando cuando la lluvia de munición láser se detuvo y el escudo atravesó el humo que se había formado, golpeando a Gamora directamente en la cabeza.
Firmeza es su gran virtud
(Si te disparan te va a rescatar)
Fuerte y dispuesta a defender
El rojo, blanco y azul.
¿Quién vencerá a los tiranos, pues es lista a más no poder?
(Gran águila va a volar)
¿Quién hará que Gamora desee poderse esconder?
(Ella sabe por qué luchar)
Gamora se arrojó ella misma al campo de batalla, desenfundando la espada de su cinturón. El escudo no volvió a tiempo y Darcy tuvo que rodar por el suelo para evitar la estocada que había protagonizado la mujer. El verde de sus mejillas parecía haberse encendido.
_ ¡Basta! ¡Detén este circo de una vez!
Quien alzará al gigante de América
Sabemos que es la capitán América
¿Quién a los chitauri vencerá?
Y hasta otras galaxias llegará
La mujer estrellada y su plan.
Darcy recuperó el escudo justo a tiempo para detener el siguiente golpe, que, sin embargo, la hizo caer al suelo. Gamora le puso la pierna en el pecho y se inclinó sobre ella.
_ ¿Qué clase de plan suicida era este? _ Preguntó, mirándola.
_ Quería llamar tu atención. _ Gamora le pateó la cara y Darcy escupió sangre, sonriendo. _ Veo que he tenido éxito.
_ Veamos cómo de útil es que me hayas distraído cuando me cuentes todo lo que habíais planeado.
Gamora hizo rotar la pulsera hasta colocarla de nuevo en la gema de la mente y colocó la mano sobre el pecho de Darcy, justo sobre la estrella. Sus ojos se tiñeron de amarillo.
_ Cuéntamelo todo, Darcy. Veamos si Morgan tenía razón sobre que podías ser útil.
