Numerosos puestos habían sido levantados en el espacio que iba de la aldea hasta el lago. Decorados con guirnaldas de colores y flores igual de llamativas. El aroma de los platillos tradicionales se mezclaba en el aire con las risas, cantos y el canto de las aves. Era la boda de la hija del jefe la que daba inicio al clima festivo que duraría tres días.

Esa clase de celebraciones no eran algo a lo que Clare estuviera acostumbrada. Normalmente no se hubiera mostrado interesada en asistir a esos eventos, pero en esta ocasión algo era diferente. Raki conocía al novio. Era un amigo de sus días normales en Doga, su familia había dejado la aldea cuando la mina se agotó. En ese entonces Raki solo tenía diez años y pese a los once que pasaron sin verse, ambos seguían tratándose con familiaridad.

El encuentro había sido muy casual. Raki había ido a buscar agua al río y al hacerlo se topó con una caravana que se dirigía a la aldea. Klein, su amigo, reconoció por el aspecto de Raki a alguien de su región natal. El acento lo confirmó y un breve intercambio de nombres hizo el resto. Fue invitado a la boda junto con su acompañante a quien iría a buscar. Por lo general el joven no hubiera aceptado sin su consentimiento, ya que no deseaba incomodar a la guerrera.

—Lamento pedirte esto —dijo Raki desde atrás de un árbol mientras Clare se ponía su vestido raboniano.

Desde luego, Clare tendría que mantener su disfraz ante los aldeanos. La muchacha tragó una píldora supresora antes de voltear en dirección a Raki.

—Deja de disculparte. Es normal ayudar a un amigo cuando lo necesita.

Si el joven quería que asistieran era porque buscaba asegurarse de que ningún yoma, o peor, arruinará la celebración. Al parecer sentía un fuerte apreció por Klein. Aunque Clare no había interactuado con el joven, este se mostró muy amable con ella e incluso los dejó quedarse en su casa. Aunque Raki le reveló que tenía la intención de contarle que ella era una guerrera esa misma noche.

—Si no te quieren aquí, tampoco me quieren a mí —sentenció el joven mientras dejaban la casa.

Pasarían un tiempo en las celebraciones hasta que Klein terminará algunos asuntos.