Prologo

La princesa Margaret cayó en un vórtice que la llevo a la tierra-616, hay perdió permanentemente la memoria. Sola en un mundo que no conocía y sin saber ni su nombre, vivió un tiempo como mendiga hasta que fue recogida por Madame Hydra, Viper, la cual le propuso un trato. Si ella tenía un bebé, le darían una buena vida y la sacarían de las calles, ella obviamente acepto.

— ¿Cómo te llamas? – pregunto Viper

— Me dicen Daisy

— ¿Y cómo te llamas realmente?

— No lo sé, perdí la memoria

— ¿Tienes familia?

— Creo que no

— Bien, vámonos Daisy

Daisy (Margaret) entro al auto de Viper y ambas fueron a las instalaciones de Hydra, donde tenían muestras de todos los mutantes útiles del mundo, entre ellos los X-men y de Wolverine. Daisy (Margaret) fue fecundada con los genes de Wolverine y permaneció en una habitación con otras mujeres embarazadas, eran bien cuidadas y alimentadas, también revisadas periodicamente; cual fue la sorpresa de todos cuando vieron que ella esperaba 2 niñas: 2 Arma-X, pero para Daisy (Margaret) fue una alegría ya que en ese momento sintió una patadita y sonrió feliz por eso.

— Pueden escuchar mi voz – decía Daisy/Margaret tocando su vientre – es mamá, mamá las ama, cuando nazcan, viviremos las 3 juntas…no sé si tengo familia o no pero ahora ustedes son mi familia

Daisy/Margaret estaba feliz, sin saber que todo era un engaño, y lo descubriría de la peor manera. Su compañera de cuarto, llamada Lucy, que ya tenía 9 meses de embarazo comenzo con los dolores del parto y Daisy/Margaret la ayudo a llevarla con los doctores.

— Gracias, Daisy

— Tus mellizos ya nacerán

— William y Jerrica, así se llamarán

— Son lindos nombres

— ¿Cómo se llamarán tus gemelas?

— Laura y Gabrielle, pero después hablamos de eso, debo llevarte con los doctores

Las enfermeras se llevaron a Lucy al pabellón de parto. Pero había un problema y eso era que las madres de estos mutantes eran acosadas por Donald Pierce y sus Reavers; Daisy/Margaret y las otras los odiaban, y no solo por sus piropos desagradables y mano larga; sino porque se refería groseramente a sus futuros hijos como monstruos y abominaciones.

Cuando Daisy/Margaret se iba de regreso a su habitación, Donald Pierce la detuvo y apestaba a alcohol. Ella hizo que la soltara. Como lo odiaba.

— ¡Suéltame! – exclamo Daisy/Margaret

— Oh! Tranquila mamacita bonita

— Lárgate, Donald

— ¿Sabes? No esperes a tu amiga, no volverá

— Ya lo sé, le darán su casa

— No, tonta. Se ira a una bolsa para cadáveres

— Estas borracho

— Si y tu muy pronto muerta

— ¡Cállate!

— Eres una estúpida, tus bodrios ….

— ¡No llames así a mis hijas!

— De verdad eres tonta, ellos te matarán y convertirán a tus hijas en armas ¿Por qué crees que no vuelven las que dan a luz?

— ….

— Piénsalo, Daisy. Si es que ese es tu nombre

Donald estaba borracho, pero aun así Daisy/Margaret no pudo dormir, ya que todo tenía sentido y se convenció que era verdad, todo lo que Madame Hydra le prometió era mentira, ella no tenía miedo a morir, pero si lo que ellos les harían a sus hijas. Por lo que escapo cuando nadie la veía y volvió a las calles.

Estaba lloviendo y Daisy/Margaret estaba calada de frío ¿y ahora qué? ¿volver a las calles y mendigar con sus hijas? Daisy/Margaret no sabía qué hacer cuando de repente se encontró con una joven monja.

— Por dios, querida, pescaras un resfriado y en tu estado – dijo la monja

— No …tengo a donde ir, soy una mendiga

— Tranquila ¿Cómo te llamas?

— Daisy

— Muy bien Daisy, soy la hermana Vivian de las hermanas de la caridad, puedes venir conmigo y nosotras te cuidaremos

— Gracias – dijo Daisy/Margaret casi llorando

La hermana Vivian y las otras hermanas de la caridad cuidaron a Daisy/Margaret hasta que dio a luz a sus gemelas: Laura y Gabrielle. 2 niñas hermosas, pero mutantes e hijas de Wolverine después de todo. Aunque eso Daisy/Margaret no lo sabía.

Durante 1 mes, Daisy/Margaret vivió feliz con sus hijas, pero nada es para siempre ya que Los Reavers la encontraron y la mataron, a ella y a las hermanas de la caridad.

— Matamos monjas por un par de mutantes – dijo Macon

— ¿Te molesta? – pregunto Pretty Boy

— Si, soy cristiano

— Esto es culpa de esa perra de Daisy, por escaparse – dijo Lady Deathstrike

Pero Daisy/Margaret seguía viva pero herida de gravedad, ella se aferró a la pierna de Donald quien tenía a las bebés que no paraban de llorar.

— Dame…a mis hijas – dijo Daisy/Margaret en un hilillo de voz

— Estas niñas valen 500.000 dólares cada una, tu eres desechable Daisy

— Dámelas …

— De verdad eres tonta, creíste todas esas mentiras

— Mis hijas…

— Tonta

Donald Pierce le disparo en la cabeza y se fue con las bebés. Todo sería limpiado bajo la alfombra, pero no contaron con 2 cosas: el amor de una madre y el odio que sintió Daisy/Margaret al morir.

Al no pertenecer a este mundo el alma de Daisy/Margaret cayó en un limbo donde estaba un demonio, el cual era nada más y nada menos que Mefisto el cual como todos los demonios olía a lavanda y tenía perversas intenciones.

— Hola Daisy – dijo el demonio

— ¡¿Qué eres?!

— Soy quien te ayudara a volver a la vida ¿eso quieres verdad?

— Si…Laura y Gabrielle me necesitan

— Muy bien, yo te ayudare, pero a cambio debes darme algo

— ¿Qué cosa?

— El amor que sientes por un hombre

— Muy bien

Mefisto le dio el contrato y Daisy/Margaret lo firmo. Luego Mefisto se enseñó la salida de ese limbo, y Margaret, ahora Daisy, salió de la fosa común donde la enterraron ya que era una desconocida y no tenía familia. Ahora ella era una zombie que reclamaba venganza y a sus hijas, que ya tenían 10 años.