Memorias que se forman en la vida de una persona, es lo que define a esa misma persona como un individuo diferente a los demás, que forman su manera de vivir su día a día, las decisiones que toma, las consecuencias que conllevan, así como sus arrepentimientos y sus orgullos.
La vida es corta en muchos sentidos.
No todos tienen el tiempo necesario para vivirla completamente.
Otros tienen mucho tiempo pero sus metas son de gran envergadura.
Para otros su tiempo se perdió.
Y para algunos la vida se les escapa de la mano.
Siento que mi espacio se distorsiona, todo da vueltas. Puedo escuchar el vacío, saborear el viento, ver la oscuridad, temblar por el calor y sudar por el frio.
Siento nauseas, ganas de toser, gritar, llorar, desesperarme, alegrarme, pero no tengo las energías.
He cometido muchos errores, unos más grandes que otros en mi vida, pero puedo decir que puedo vivir con ellos, no son problemas.
Pero hay cosas que he querido decir o hacer, entre ellas ir de viaje a una isla paradisiaca y holgazanear todo el día, sin escuela, molestos ruidos de grupos de estudiantes, también quisiera todo el Max que pueda tomar sin tener que depender de la insulina en un futuro cercano, y por supuesto comer tantos tipos de ramen como quiera.
Todo eso son deseos vagos que siento a cada momento. No soy amante del azúcar por eso no quiero atiborrarme de dulces, prefiero lo salado.
Y entre mis deseos están mis arrepentimientos.
Me arrepiento de no golpear a ese mocoso que me molestaba en la primaria.
Quisiera insultar a todos y cada uno de los estudiantes de preparatoria que me menosprecian.
Agradecerle con toda mi alma a la profesora que me tendió la mano para poder seguir adelante.
Abrazar a la hermana menor más linda del mundo.
Tener un día de calidad con mis padres, solo ellos y yo, para que sepan que su hijo va por buen camino y se sientan orgullosos.
Quisiera decirle lo que siento aunque sea algo vago.
Pero no puedo.
Puedo saborear el aire.
Oler el frio.
Saborear la nada y el hierro.
Oír el silencio.
Sudar por el frio.
Temblar por el calor.
Siento el sueño apoderándose de mí, y quiero dormir.
Pero entre todo eso puedo sentir una presencia, una agradable que me da confort.
Sé que es ella, pero no puedo verla, todo se ve borroso y la oscuridad poco a poco se va apoderando de toda mi visión.
Siento que me levantan, estoy en acostado sobre alguien, siento unas manos cálidas sobre mi rostro.
Definitivamente es ella.
Puedo decirlo
Creo poder decirlo.
Siento que me ahogo, pero tengo que decirlo.
…
…
…
-Te amo… perdóname-
…
…
…
A la mañana siguiente se dio la noticia.
Un homicidio, en el centro de la ciudad, las victimas…
Un estudiante de 17 años apuñalado al corazón.
El perpetrador, otros estudiante de 17 años, compañero de la víctima.
-El tormento del príncipe finalmente lo volvió loco, matando al bufón como castigo en un crimen que nunca cometió.-
