Los personajes son de Meyer y la historia de Sophie Saint Rose.

Holaa, es mi primera historia y espero que la disfruten;)

Saludos!


Capítulo 1

Bella dejó la copa de champán al lado del plato que aún contenía los restos de la tarta de su cumpleaños y le sonrió a su mejor amiga por haberle organizado un almuerzo sorpresa. Aunque para Bella era demasiado, su amiga nunca se conformaba con sólo saludarla por su cumpleaños.

—Jess, gracias por todo esto.

—No digas tonterías, no ha sido nada. Y ahora... — Tomó su bolso del respaldo de la silla y soltó una risita sacando un paquete envuelto. —¡Sorpresa!

—Oh no tenías que hacerlo, de verdad no era necesario... — Odiaba los regalos, no porque no supiera valorarlos sino por el dinero que se gastaban en ella. No le hacía sentir del todo cómoda.

Jessica se lo tendió. —Espero que te guste, no se cumplen 28 años todos los días.

Bella sonrió tímidamente tomando el paquete de sus manos y sus ojos chocolate brillaron de la ilusión mientras rompía el lazo rosa.

—¿No será ropa interior, verdad? Mira que el restaurante está lleno.

—No, pero es algo que te va a servir de mucho. Créeme.

Intrigada rompió el papel para ver una caja de cartón. Levantó la tapa y parpadeó al encontrarse algo de algodón negro. Lo tomó mostrándolo y se dio cuenta de que era un cuello polar.

Confundida miró a su amiga que se echó a reír.

—Sigue sacando, hay más regalos dentro. — En el interior de la caja todavía quedaba una navaja suiza y tapones para los oídos. Ahora sí que estaba muy confundida con todo esto, y un poco asustada tenía que reconocer.

— Un regalo de lo más interesante, eh. — Jessica no pudo evitar reír de nuevo.

—Deberías ver la cara que pusiste, Bells.

—¿Y para qué me regalas todo esto?

—¡Sorpresa, nos vamos de acampada juntas! —Soltó su amiga sintiendo que acababa de tirarle una bomba encima. ¿Era una broma, verdad?

Bella dejó caer la mandíbula del asombro, odiaba mucho las acampadas. De hecho, las 2 veces que había ido la había mordido un ratón de campo y se había roto una pierna al montar en un kayak, ya que resbaló y había aterrizado de mala manera sobre una roca. Menos mal que el monitor la sacó del agua porque sino hubiera sido por él se habría ahogado ese día. Jessica lo sabía de sobra porque había estado con ella contemplando el fiasco.

—Jess, no creo que sea buena idea...— Su amiga la interrumpió juntando sus manos y le rogó con sus ojitos azules, los cuáles envidiaba por su hermoso color y brillo.

—¿Por favor, por favor? Mike ya lo había organizado todo por tu cumpleaños.

—¿Solo vamos nosotros 3? ¿Qué pinto yo ahí con tu novio si solo lo vi un par de veces y no dejaban de besarse? Siento que voy a molestar si voy.

Jessica se encogió de hombros.

—Entonces lleva a alguien contigo, tienes 4 días hasta el fin de semana. — Bella no supo que decir y miró la caja y sacó los tapones de los oídos. Cuánto deseaba que esto fuera una simple broma.

—Sigo sin estar segura de esto. — Sinceramente no le gustó para nada este regalo sorpresa. Debieron consultarle al menos.

—Oh por favor, no puedes rechazar esto. Nos molestamos mucho en organizar este viaje para ti, no puedes negar que somos muy considerados. — La insistencia de su amiga no tenía límites, eso lo sabía muy bien. Cuando Jessica quería algo podía pasarse toda una vida hasta conseguirlo.

Bella se cruzó de brazos molesta, ya no sabía que más decir para convencerla de lo contrario.

—Sabes que no me gustan las acampadas. Además, ya estamos en invierno, va a hacer mucho frío de noche.

—No, porque llevaremos sacos de dormir y haremos una hoguera para eso. Vamos Bells, la pasaremos genial. Mike se pasó horas para buscarnos el lugar perfecto y ya lo organizó todo para nosotras. No querrás rechazar su regalo, sería muy grosero de tu parte.

Apretó los labios, sintiéndose atrapada porque no quería quedar como alguien que no sabe apreciar los regalos de los demás. Pero es que odiaba tanto las acampadas, pero a Mike Newton lo odiaba por sobre todo mucho más. Era un estúpido egocéntrico y trataba a su amiga como si fuera una muñeca, pero lo que la ponía de los nervios realmente es que Jessica le dijera que sí a todo. Desde que el idiota de Mike apareció solo estuvo metiendo las narices en su amistad con Jessica porque quería dominar su vida totalmente.

—Así que fue idea de Mike. — Dijo haciendo sonar su voz muy seria mientras tomaba de su copa.

—Oh, sí. Hace mucho deporte, ¿sabes? Y además sabe cazar, está acostumbrado a acampar en los bosques.

—¿Y no se te ocurrió decirle que no me gustan las acampadas?

— Eso es porque no has ido con un experto como Mike. — Respondió Jess poniendo cara de tonta enamorada para disgusto de Bella. Aquel idiota tenía atrapada a su amiga, comiendo de la palma de su mano. ¡Repugnante!

Finalmente accedió, muy a regañadientes. —Está bien, iré pero llevaré a Eric conmigo.

—¡Estupendo! Ya verás como lo pasamos bien los 4 juntos. Muero porque ya sea fin de semana.

Observó a Jess que realmente parecía entusiasmada con la idea de la acampada. Esto no podría ser tan malo. Al menos esta vez tendría a su otro amigo Eric de compañía, quien en secreto tambien odiaba a Mike por hacer que Jessica se distanciara de sus amistades y porque Mike nunca perdía la oportunidad de humillarlo por ser gay.

Bella levantó el brazo para llamar al camarero al que pidió la cuenta.

—Pero yo te invité a cenar, Bells — Protestó su amiga.

—Ya me has hecho bastantes regalos. — Le sonrió arqueando una ceja. —Y además necesitas el dinero para la boda que tienes en mente, que será carísima de seguro.

Jessica se sonrojó. —Espero que me lo pida este fin de semana.

—No lo creo, Jess. Lo hará cuando estén los 2 solos, elegirá otro momento más privado.

—Pues encontré el anillo. —Le susurró su amiga muy emocionada. Oh por todos los cielos, no podía estar hablando enserio.

—¿De verdad?

—¡Dios mío, sí amiga! — Emocionada soltó una risita tapándose la boca enseguida para controlarse. —Y es una piedra enorme.

Era obvio. Mike era abogado y no le iba para nada mal y por lo que le importaban las apariencias no dejaría que su novia llevara un diamante que no llamara la atención.

Disimulando lo que pensaba realmente de un posible casamiento de su amiga con ese cerdo, miró en el interior de su bolso mientras sus dientes rechinaban de la rabia que la recorría.

—Qué bien, Jess. Debes estar feliz ahora.

—¡Demasiado! Estoy super nerviosa amiga... — Si no fuera porque estaban en un restaurante lleno de gente y porque adoraba a su amiga, ahora mismo estaría gritando todo lo que se venía guardando hasta ahora sobre el idiota de Mike.

¡Dios, como lo odiaba!

—¿Y ya se lo contaste a tu mamá? — Bella intentó disimular lo más que pudo su malhumor.

—Por supuesto que no. ¿Estás loca? Ella no puede ni verlo. — Perdió la sonrisa poco a poco. —¿A ti te agrada, verdad?

—Tiene que gustarte a ti, no a mí. — Respondió sinceramente. Sonrió con tristeza, estaba por perder a su amiga. —Tú eres la que tendrás que vivir con él y debes ser feliz todo lo que puedas.

—No me cambies el tema. ¿Te agrada?

—Bueno, es un poco... — Su amiga levantó una ceja. —...mandón. — Jessica soltó una risita sorprendiendo a Bella .

—Sí que lo es. Y en la cama mucho más, créeme.

—Oh, por Dios. ¿Quieres dejar de hablarme de tu vida sexual? — No pudo evitar poner cara de horror ante la idea de ellos juntos haciéndolo. Era capaz de vomitar.

El camarero se acercó con la cuenta y sacó la tarjeta de la cartera mientras su amiga se reía a carcajadas.

—Pues Mike tiene un amigo que con una simple mirada te deja temblando. El otro día quedamos y... —De repente Jessica carraspeó incómoda. —Bueno, da igual. ¿Quieres que organice una cena?

Bella levantó la vista sorprendida por la manera en que lo dijo. Como cuando estando en la universidad le hablaba de una de las tantas fiestas locas a las que solía ir Jessica . Ese tono lo usaba cuando se había acostado con alguien estando totalmente borracha y fuera de control. Al día siguiente estaba tan arrepentida que intentaba ocultárselo, exactamente de la misma manera que en ese momento porque ni podía mirarla a los ojos.

Esto no pintaba nada bueno, su intuición se lo decía. Jessica se sonrojó ante su mirada y tomó su bolso para meter dentro su móvil intentando disimular que estaba nerviosa ahora.

Aquello ya era extraño.

—¿Acaso te gusta su amigo? — Se animó a preguntar.

—¡No, claro que no! — Dijo su amiga totalmente avergonzada.

—Es que hablaste de él de una manera muy... — Entonces se le pasó una idea por la cabeza que la dejó helada. —¿Acaso hiciste un trío con ese tipo?

—¿De dónde sacaste esa idea?

—Para empezar porque ahora estás roja como un tomate, como cuando haces algo que te avergüenza muchísimo y además evitas mi mirada. ¡Y tú nunca me ocultas nada!

—Ahí lo tienes, yo no te oculto nada. — Soltó una risa falsa que Bella detectó enseguida. —Qué cosas locas se te ocurren, Bells ¿Un trío yo? Voy un rato al baño. — Se quiso levantar, pero Bella la tomó por la muñeca preocupada por su ganas de huir. —No te preocupes, ¿si? Mike es algo especial en eso.

Era un auténtico cerdo, antes de estar con él a Jessica jamás se le hubiera pasado por la cabeza hacer algo así con nadie. Desde hace un tiempo Jessica cada vez se parecía menos a la que había sido su amiga del alma, con la que había compartido casi toda su vida. Se estaban alejando cada vez más y solo podía contemplarlo impotente. Si seguía con ese hombre y se casaba con él, antes de un año la habría perdido para siempre.

Finalmente la soltó de la muñeca, pensando que era una idea que tendría que asumir tarde o temprano.

—Creo que ya eres mayorcita para saber lo que haces, pero antes de conocer a Mike me hablabas de que el amor de tu vida te amaría por encima de todo y no veo mucho amor cuando te comparte con otros hombres. Es todo lo contrario.

—No me comparte — Respondió claramente ofendida por su comentario—. Es un acuerdo entre ambos y realmente lo disfruto. No hay cosas raras ni me manipula de ninguna manera. Simplemente me lo sugirió y yo acepté, así que no te imagines tonterías, Bella.

Ahí estaba otra vez. Poniéndose de su lado para defenderlo con uñas y dientes, incluso de ella su propia amiga. Sonrió como pudo queriendo no enfadarla y terminar peleando en su cumpleaños.

—Muy bien, si tu eres feliz... Como dije antes, es tu vida. No volveremos a hablar del tema a no ser que tú quieras. — Esa frase pareció aliviar a Jessica.

—Sí, será lo mejor, porque tú eres muy romántica y no estás de acuerdo con esto. — Bromeó restándole importancia.

Bella tuvo que morderse la lengua para evitar responder ante ese comentario insultante y a la vez hiriente. Antes del imbécil de Mike ambas pensaban igual sobre el romance.

Decidió cambiar de tema antes de explotar.

—¿Vamos de compras entonces? Tengo la tarde libre. — Necesitaba distraerse porque la idea de ir a buscar a ese imbécil le estaba tentando mucho.

—Claro, vamos. Al venir aquí vi un vestido que me encantó mucho y además necesito un plumas para la acampada. — Respondió entusiasmada Jessica mientras ambas se levantaban de la mesa una vez que pagaron.

—Sí, yo también tengo que equiparme.

Aunque por dentro no tenía emoción alguna en ir porque sentía que no la pasaría bien si iba a estar presente Mike controlando a Jessica en todo momento, además de que odiaba la idea de pasar la noche en medio del bosque. Pero estaría su amigo Eric que sabía muy bien como lidiar con el idiota de Mike, además ya estaba todo pago y organizado. Sólo sería por esta vez, se prometió a ella mísma. ¿Qué podría salir mal?


¿Y qué les pareció? Perdón por la intriga pero es la idea y no quería hacer tan largo el primer capítulo.

¿Que les esperará a Bella y sus amigos? Nada podría salir mal ¿o sí?

Nos vemos en el próximo cap!