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Disclaimer: Los personajes utilizados en este fic no me pertenecen, son de Masashi-san. La trama es una adaptación del manga BLAME! de Tsutomo-san.
Recomendación: Para comprender mejor este fic, primero lean el manga BLAME! o en menor medida, busquen los personajes para que tengan una idea de como son.
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GEN TERMINAL DE CHAKRA
¿Alguna vez pensaste en lo oscuro que podría ser el futuro?
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« CENTRAL DE ABASTECIMIENTO »
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El camino era sinuoso y largo. Las paredes desde hace casi dos mil niveles atrás eran más anchas y altas. Las escaleras tendían a llevar un entramado en espiral y las habitaciones tenían un aspecto más ácido y oscuro que los anteriores. Las pisadas era lo único que tenía de compañía. Las barras de nutrientes de nuevo habían escaseado. Llegó a un punto de control donde el panel estaba destrozado, pero la conexión para su terminal aún funcionaba. Sacó del bolsillo trasero de su pantalón el conector y antes de poder buscar información una luz parpadeó desde la izquierda en la oscuridad, un par de ojos rojos brillaron con intensidad y el mismo láser de aquella vez iba directo a su pierna. Lo esquivó y el panel quedó reducido a cenizas. Su Emisor de Raiton ya estaba cargado al primer nivel, pero desde la parte trasera fue empujado y el arma falló el tiro contra la máquina. Se levantó rápido ignorando el golpe contra el muro de metal y ya no sólo había un punto emisor de luz anaranjado, sino dos, tres, cuatro... quince... veintisiete...
Acorralado, se levantó y sujetó el arma con ambas manos. Sus ojos negros como su cabello, como su ropa, estaban fijos en la masa de enemigos que apuntaban a su cuerpo en el mismo punto. Miró el arma y el cargador comenzó a subir: nivel dos, nivel tres... La descarga de energía eléctrica del arma a nivel máximo fue tan potente que la onda lo envió hacia atrás donde el sonido de su cabeza en el acero retumbó, pero se perdió el en eco de la explosión que dejó el camino limpio y circular; el láser ya no provocó una descarga en las máquinas endemoniadas, sino que las redujo a nada en el trayecto antes de impactar en una lejana construcción sin terminar donde la onda recorrió cada uno de los pasillos creando un sonido ensordecedor que lo expulsó por la ventana. Un par de metros en horizontal que le costaron un sinnúmero de niveles hacia abajo.
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Se levantó con los sentidos en orden y el arma aún aferrada a su mano. El lugar estaba inundado hasta las rodillas de aceite viscoso y aguas oscuras que si bien no desprendían mal olor, en la oscuridad de la caverna metálica era como pisar petróleo. Emprendió el camino hacia uno de tantos túneles en busca de una escalera para retomar la subida y el sonido de unos circuitos llevaron el arma de regreso a su mano con los ojos alerta en la oscuridad.
— No me lastimes. —Por uno de los pasajes cubiertos de tubos de diferentes medidas y cables ya sin energía, provenía una voz suave. — Sé que estás allí. —prosiguió sin moverse desde el conducto principal, apuntando hacia el interior oscuro— Los sensores me indican tu posición. ¿Puedes bajar el arma, por favor? —entrecerró los ojos un momento y dio un par de pasos— No... No me lastimes, yo no lo haré.
Sin bajar el arma, ingresó por entre las raíces de cables que colgaban del techo. La zona se veía demolida y olvidada desde hace mucho, pero el efecto de pérdida había sido provocado; un claro ataque desde el interior. El agua poco a poco mermó y aunque el sonido de las pisadas todavía no era metálico sino acuosos, continuó retumbando en la soledad al acercarse a una zona donde un foco tenue se levantaba por sobre una pila de escombros de concreto y madejas de cables oxidados.
— Eres... humano. —el tono de su voz fue de leve sorpresa al verlo.
Guardó el arma en el cinto que colgaba de la pata de su pantalón y se acercó otro poco para examinar mejor al individuo. Un torso de huesos metálicos y cráneo modificado yacía sobre la pila; inmóvil. Cada comunicado que emitía creaba una chispa dentro de la cavidad que resguarda las memorias y sus ojos blancos era lo único que se podía apreciar con vida en el cadáver.
— Hace mucho que no veo a un humano. —prosiguió— ¿Estás solo?
La analizó por unos segundos sin prestar atención a sus palabras. Divisó un sistema electrónico complejo dentro del cerebro circuitado y aunque la respuesta tenía una alta probabilidad de resultar negativa igual lo intentó. — ¿Tienes el Gen Terminal de Chakra? —Él observó sus lumínicos ojos por un momento antes de que la voz respondiera.
— Me temo que no. —él se levantó y dio media vuelta— ¡E-espera! Yo... yo no lo tengo, ni conozco de alguien que lo posea, pero puedo ayudarte. Mi nombre es Hinata y era líder del Centro de Investigación de la Capital. —sus pasos se detuvieron— Mi cuerpo... Mi cuerpo fue destrozado en una explosión provocada por un experimento para la creación del Gen. —él volteó. Su rostro era asintomático, pero claramente estaba interesado en que prosiguiera con el relato. — Mi equipo estaba dedicado a la creación artificial del Gen de Terminal de Chakra debido a la ausencia de los humanos poseedores del mismo. Cuando inicié el detallado del cerebro artificial se produjo una descarga, luego una explosión y terminé abandonada en este lugar por negligencia... Conéctate a mi interface si no me crees.
Del costado derecho se abrió un terminal conector del cual emergía una ranura USB. Él la observó desconfiado por unos segundos— Tranquilo, no tengo ningún virus si eso te preocupa. — Él sacó su terminal, caminó hasta el torso y se enchufó a ella para revisar sus memorias.
Efectivamente pudo corroborar que dentro de una amplia sala se disponía un cuerpo humano femenino cuyo cerebro era reemplazado por una masa de cables y conectores que ocupaban casi la extensión total del cuarto; cuya envergadura era superior a una terminal promedio. Unas pantallas mostraron el sentido de visión del experimento hasta que una descarga provocada por un temor oculto del sujeto de prueba llevó a una explosión y la consecuente pérdida del equipo de investigación.
Se desconectó.
— Puede que sea una carga ahora, pero... pero si me llevas a una Central de Abastecimiento, seré capaz de ingresar a la Sub-Red y buscar información de algún humano dentro de la Mega Estructura. Así podrías reducir tu viaje si tienes un punto al cual llegar. —Miró el torso por varios segundos, caminó en dirección opuesta y arrancó unos cables gruesos que colgaban sobre la entrada. — Gracias...
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— No... No quiero ser una molestia, pero eh... ¿Cómo te llamas? Llevamos un tiempo considerable de trayecto recorrido y no haz dicho ni una sola...
— Sasuke.
— Mucho gusto. —otro par de metros en enmudecido silencio sepulcral fue roto nuevamente por la científica— Espero no... no te disgustes, pero puedo ver que el arma en tu pierna es un Emisor de Raiton. ¿Dónde la encontraste? —él mantuvo el silencio no sólo porque no quería seguir la plática, sino porque ni él mismo recordaba cómo había llegado a su poder. Ella comprendió el mudo comentario— En el Laboratorio intentamos recrear ese tipo de tecnología, pero nos fue imposible. Según los datos que aún poseo sin errores, ese Emisor data de inicios de los primeros fallos y le pertenecía a un grupo limitado de humanos que...
— Por donde.
El torso a su espalda no pesaba tanto como parecía, pero le empezaba a incordiar que no cerrara la boca de una vez por todas —a pesar de que no había hablado desde que la había encontrado—. Unas cuantas hebras de cabello aún seguían adheridas a la superficie craneal y a pesar del tiempo, se podía notar que una vez fue azulado.
— En el siguiente recodo, gira a la izquierda y sube las escaleras de la derecha.
Habían recorrido casi cuatrocientos niveles y la Central de Abastecimiento se hallaba del otro extremo de un pasaje deteriorado que soportaba el cuerpo de ambos. Al llegar a la puerta circular, Sasuke detuvo su caminar y sacó del cinto el arma. — No. —interrumpió— Acércame al panel y conecta mi interface. —guardó el arma e hizo lo que le pidió. Sus circuitos brillaron por unos segundos y luego el grueso portal circular de metal giró a una velocidad impresionante. La entrada abrió, dando paso a un largo túnel pulcro, iluminado en el segundo mismo que Sasuke dio paso en su interior. —Bien. Ahora sólo debes seguir largo por el pasaje hasta llegar a la Sala de Datos.
Las pisadas se perdían en el vacío ambiente y el sonido de sus circuitos cerebrales a la intemperie resonaban con suavidad en cortas vibraciones. Cuando dieron con la habitación, un gran cúmulo de cubículos se encendieron y dieron origen a una pantalla LED holográfica delante de un circuitador en perfectas condiciones.
— Puedes dejarme allí, yo podré sola.
Con algo de brusquedad dejó caer el cuerpo de metal sobre la consola y los ojos blancos de la máquina se conectaron a la terminal de luz que sobresalía unos centímetros delante. En la pantalla, símbolos y letras emergían a una velocidad abrumadora. El sonido opaco y seco de un contenedor a sus pies se encendió y de forma automática abrió; dentro había una cantidad considerable de barras amarillas.
— Espero no te moleste. Me tomé el atrevimiento de revisar tu sistema cuando nos conectamos y encontré una deficiencia de nutrientes, que a futuro, podía ser perjudicial.
Él no dijo nada y tomó varias. Guardó en los bolsillos de su pantalón y le dio un mordisco a una que dejó en sus manos.
— ¿Cuánto tiempo te tomará averiguar sobre el Gen?
— Temo que en las cercanías es imposible hallar un humano portador. Podría acceder a una Sub-Red en los niveles superiores, pero la señal está bloqueada. —Sasuke caminó hasta ella, observó el panel de luz LED y la información cruzando la superficie con rapidez.
— ¿Dónde se pierde la conexión?
— Aproximadamente unos tres mil doscientos cuarenta y tres niveles desde el actual. Según los archivos de estructura, hay otra Central de Abastecimiento en la cual podría reconectarme y conseguir un alcan... Han invadido el perímetro, Sasuke-kun. —Con otro mordisco a la barra de nutrientes, sacó el arma.— Son dos seres no-humanos y tomaron control del ala sureste. Estarán aquí en... Detrás de ti.
Una fuerte explosión desplazó parte de la pared de acero y concreto hacia Sasuke, quien alcanzó a esquivarla por las palabras de Hinata, pero el impacto destrozó la mitad del panel LED. Sasuke se levantó y contempló con algo de desprecio al mismo ser de la vez anterior que se esfumó de su vista con aquellas bombas de humo negro.
— ¡Oh, vaya! ¡Tú de nuevo! —junto al rubio de bocas en las manos se hallaba de pie, erguido y escrupuloso, un ser de negra piel y marcados ojos amarillentos muy redondos— ¡De él te hablaba Zetsu! ¿Ves el arma? Es un Emisor de Raiton. Crees que él... ¡OE! —el sujeto de nombre Zetsu levantó el brazo y dejó salir del centro de la palma un orbe oscuro que pronto se expandió hasta dirigirse como un rayo hacia Sasuke. Saltó hacia la izquierda para esquivarlo y atraído por unas luces que ella no había hecho antes en el panel, observó el torso de la científica sobre el circuitador.
— Ustedes —indicó—, no constan en la base de datos de las cercanías. —expresó ella mientras los circuitos procesaban datos a una velocidad impresionante dentro de la computadora. Un contenedor similar al que activó para Sasuke con barras de nutrientes se iluminó tenuemente varios metros al fondo de la zona primaria.
— Sólo esos despreciables seres de carne y hueso están inscritos, estúpida. —expresó el rubio— No te atrevas a compararnos con un inmundo humano.
— ¿Qué son? —preguntó Sasuke mientras los apuntaba con el arma directo al cráneo . "AK-T5UK1" Expresó el ser negro dibujando las palabras con esa extraña viscosidad que se le desprendía del cuerpo.
— Prefiero el término Seres del Amanecer. Una entidad de silicio y pólvora, en mi caso. —aclaró el rubio— ¡Ahora entrégame ese Emisor!
Las bocas en cada mano excretaron una pequeñas orbes que al hacer contacto con una superficie creaban una explosión de varios metros a la redonda del impacto. Sasuke esquivó una dirigida a su pierna, pero el brazo izquierdo la golpeó a la altura del codo y la explosión lo envió varios metros lejos de la habitación. Mientras salía expulsado de la Central de Abastecimiento alcanzó a ver cómo Zetsu destrozaba el cráneo de Hinata sobre el circuitador con una lanza creada de su propia materia oscura. Chasqueó la lengua por no haber podido utilizarla para obtener información de cómo ingresar a la Sub-Red para buscar por su cuenta en la siguiente Central.
Se levantó de entre el humo y el polvo del cemento, así como de los escombros de acero, con algo de tosquedad hasta que sus ojos encontraron a unos metros su brazo izquierdo; yacía inmóvil con al arma.
— ¡EL EMISOR DE RAITON ES MÍO! —gritó el rubio al saltar del balcón. Sasuke se puso de pie, dio un par de pasos y tomó el arma de su propia mano arrancada sin importar el dolor o la sangre que desprendía el lado izquierdo y con el nivel de carga en dos, apuntó directo a la frente de Deidara. La descarga de electricidad no sólo lo atravesó y le quemó el cerebro y sus terminales de conexión, sino que también le dejó un hueco en donde una vez debió estar el procesador central. Las bocas en las manos quedaron a abiertas y de ellas salieron un par de esferas que impactaron el suelo. Un estruendoso temblor fue lo único que se esparció antes de que la base de ese nivel quedara echa pedazos. La explosión en lugar de expulsarlo lo llevó junto a la plataforma varios niveles hacia abajo.
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Estaba mareado por la pérdida de fluidos, pero se negaba a perder la visión del todo porque si se dejaba caer no volvería a levantarse y su misión todavía no la cumplía. Apretó los párpados y mantuvo el paso tambaleante por entre el polvo de concreto y los escombros de metal caminó en busca del arma; desprendida de su mano al perder el equilibrio mientras caía. Halló el cuerpo de Deidara aplastado bajo una varilla gruesa que le atravesaba la pelvis desmembrando su parte inferior. El polvo poco a poco se dispersó. Un punto negro emergió detrás de una cortina espesa. Saltó a un costado y la estaca se clavó en un pilar a varios metros detrás. Se levantó y observó que dicha estaca se diluyó como líquido y regresó al portador: el individuo que acompañaba a Deidara. Sasuke observó el arma a su lado y la sujetó ya sin hacer más presión en la herida. Dio un disparo fugaz a nivel uno, pero el cuerpo del individuo expulsó la descarga al exterior y el agujero en su pecho se regeneró. Ambos se contemplaron por unos segundos y Zetsu levantó la mano. Un trío de largas lanzas emergieron y se lanzaron directo a Sasuke con una velocidad impresionante que pudo haber esquivado con rapidez si no fuera que los reflejos se habían ralentizado por su condición.
Una se clavó en su pierna y las otras dos fueron esquivadas por muy poco. Volvió a apuntar el arma directo a su cabeza en nivel tres. ·Ptzzzzz· La mitad del cerebro químico se desprendió, o más bien desapareció, pero el sujeto todavía podía moverse. Con algo de dificultad sacó un trío más de lanzas apuntando a la cabeza de Sasuke. La estaca en su pierna estaba tan incrustada que le era imposible moverse, por ello levantó la mano derecha con el Emisor de Raiton aumentando el indicador de niveles con rapidez. A nivel máximo, cinco, la descarga lo enviará hacia atrás desgarrándole la pierna, pero no importaba si con ello exterminaba a ese maldito ser.
Tarde se percató de que las lanzas a su alrededor no habían regresado al dueño y se diluyeron, agarrando su brazo para tratar de apoderarse del arma. Comenzó a agitar la mano derecha para quitárselo de encima, pero era inútil y descargó el arma porque disparar con la punta cubierta de esa sustancia podría destrozarla si no conocía su composición en totalidad. Zetsu, a punto de recuperar su cerebro por completo, tiró las lanzas en su dirección. · ¡Fshshshs! ·
La lanza en su pierna se diluyo, así como la viscosidad que quería apoderarse de su brazo cuando el sonido casi imperceptible de un láser atravesó el ambiente, luego una estruendosa descarga dispersó todo rastro de polvo y levantó la mirada. Sobre una estropeada viga contempló un cuerpo delgado femenino de baja estatura. De su espalda salía un contenedor pequeño de acero donde yacía su brazo izquierdo junto a un sinnúmero de cables conectados a su cuerpo y en sus manos reposaba un arma estéticamente modificada tan grande como dos brazos masculinos que ella sujetaba como si no pesara más que una pluma. Las largas hebras azules lucían opacas por la escasa luz, pero esos distintivos ojos blancos resaltaban como faros.
Ella dejó de apuntar y miró a Sasuke con una sonrisa simple, pero gentil.
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Ha pasado tiempo desde que publiqué la primera parte de este fic y aunque no tuvo la acogida que esperé (es que yo me emocioné con el manga xP), las pocas personas que lo han leído merecen saber el resto, no? Por eso, aquí les doy un poco más de este extraño universo cyberpunk y espero que lo disfruten.
Si algo no les queda claro, pregunten. Eso sí, si se trata de algo que aparecerá más adelante no podré dar mucha info, espero comprendan.
_/ BESOS Y ABRAZOS CYBERPUNKINOS \_
