Una noche de desesperación para Bruno, recién comenzaba.


Ambos quedan en silencio, Bruno esperando serio la respuesta del menor, mientras que Camilo muerde su labio inferior nervioso, ya que no sabe como expresar lo que quiere decir.

-No se como decirlo, me da algo de vergüenza que pienses que es algo tonto - Dice Camilo sin poder ver al mayor.

-Camilo - Llama Bruno con su típico tono suave - Nada de lo que digas será tonto. Al contrario, todo lo que dices es importante para mi - Le asegura Bruno aun con un nudo en su garganta y un peso en el pecho, algo que le es extraño puesto que es la primera vez que siente ese tipo de cosas.

Camilo se sonroja ante las palabras de ánimo del mayor, feliz de sentir el apoyo de alguien cercano - Muchas gracias, tio-

-Eso si, si esa persona te hizo algo malo, me lo puedes decir - De momento sus ojos pasaron a ponerse de un verde brillante - Nadie molesta a mi querido sobrino y se sale con la suya. Aunque no lo parezca soy muy fuerte y se pelear - Dice Bruno, ahora un poco molesto pensando que algo malo le pasa al menor.

-¡No! ¡No es nada de eso! - Le asegura Camilo.

De nuevo ambos queda en silencio, esta vez se puede escuchar las respiraciones profundas de Bruno y un movimiento involuntario de el.

-Cami, ¿Quieres un té? así hablamos mejor, ¿No crees? -Dice y al instante se pone de pie, el menor se da cuenta que está temblando.

-Tio ¿Estás bien? - Pregunta preocupado Camilo.

-Si, me voy a preparar un té, quiero algo caliente - Dice rápido Bruno no queriendo molestar a su sobrino, dándole la espalda ocultándole su expresión de molestia.

El empieza a caminar por los túneles de su habitación a la cocina, mientras que el menor le sigue, de momento comienza a hacer sus repeticiones persistentes.

Está ansioso, era más que obvio para el otro y no entiende que le está causando dicha ansiedad "¿Lo habré provocado yo?" Se pregunta Camilo preocupado.

Estaba sumergido en sus pensamientos, de un momento a otro Bruno le da una taza con té caliente, "¿Cuándo tiempo estuve desconectado pensando?" Piensa Camilo.

Bruno realiza un gesto con la cabeza y ambos empiezan a caminar de vuelta a su cuarto.

Ya estando en su cuarto, mientras se acomodan en ("el lugar especial de ambos") Bruno habló:

-Entonces, ¿Quién es esta persona?- Sus ojos se quedan fijos con los de Camilo, quien se vuelve a sonrojar al ver aquellos ojos verdes directos en el.

-No lo se, la veo desde hace un tiempo; pero no la conozco- Responde con pena Camilo.

-Me estas diciendo, que tienes un tiempo saliendo con alguien y ¿No la conoces?, ¿Qué es lo que hacen cuando están juntos? ¿No tienen tiempo para hablar? O oh..- Bruno se empieza a alterar mientras habla, hasta que para y ve a su sobrino con una mirada triste. - ¿Estás teniendo intimidad con ella? ¿Te estás cuidando?- Dijo mientras agarra los hombros de Camilo con un poco de fuerza.

Este se incorpora un poco y comienza a hablar -Tio, no la conozco, nunca la he visto, solo la veo en mi reflejo, yo no he tenido intimidad con nadie - Dice rápido lo último extremadamente apenado por aquellas insinuaciones - Y me estas apretando fuerte, ¿Puedes soltarme? - Dice viendo con un poco de suplica a Bruno.

Este al darse cuenta de lo que hacía, vuelve en si, se sonroja - Oh, l-lo siento - y rápidamente lo suelta.

La habitación se queda en silencio por un momento, Bruno está sonrojado por todo lo que había dicho, nunca había hablado de sexo con su sobrino, y pensar que él le hablo de esto y de la forma que lo hizo, lo estaba preocupando.

-Entonces, te transformas en alguien que desconoces... ¿Lo haces mucho?- Dice Bruno en voz baja, buscando conversacion mientras jugaba con sus dedos.

Camilo levanta la mirada, y ve el nerviosismo en su tio. - Antes aparecía más, tenía meses sin verla- Responde sincero.

- ¿Qué hacías antes de verla?- pregunta Bruno con curiosidad.

-Cambiando de forma, viendo mis dibujos- responde Camilo en voz baja.

-¿Cómo es ella? Puede que sea alguien que yo conozca, ¿Me mostrarias tus dibujos?- Bruno ve como su sobrino cambia a una expresión de susto.

-Mmm...- Camilo no le quería mostrar sus dibujos, respira hondo y mira a su tío mientras cambia de forma.

Bruno la mira, tampoco reconoce el rostro de esta chica. -No la conozco, no es nadie que ha estado en este pueblo-

-Oh- Camilo empieza a ponerse nervioso. - Entonces ¿Cómo?-

- No lo sé, quizás tu poder este creciendo, y ahora puedas crear rostros y cuerpos- Dice Bruno tomando la mano de su sobrino - Y lo estas haciendo muy bien, es hermosa-

Al escuchar aquellas palabras no puede evitar sentir su corazón latir más rápido, se siente feliz al escuchar aquellas palabras provenientes del mayor - ¿E-enserio lo crees? - Pregunta nervioso viendo directo a los ojos del mayor.

- Claro que si ¿Cuándo te he mentido? - Le asegura Bruno, acariciando con su pulgar la mano del menor.

-¿No crees que sea extraño o algo parecido? - Quiere asegurarse por completo de la opinión de Bruno.

-Cami - Se sobresalta un poco al escuchar aquel apodo - Esto no es para que temas ni nada por el estilo, no desconfies de tus habilidades. Siempre estaré para ti, no importa la circunstancia. Además ¿Quién en está casa no es extraño? - Bruno le sonríe amable intentando alegrar al menor, al ver más de cerca a su sobrino no puede evitar decir - No sólo es hermosa, sino que también adorable -

Camilo está sonrojado- Gracias, tio... es un poco tarde, es mejor que vaya a dormir- dice parándose y cambiando de cuerpo. -Buenas noches-

Bruno se para junto a su sobrino, y lo abraza - Descansa, niño- Camilo lo aprieta un poco.

No quiere terminar el abrazo pero sabe que debe, así que sin más, se separa del mayor y juntos se dirigen a la puerta de este.

Bruno abre la puerta y ve de nuevo a su sobrino - Ya sabes, siempre estaré ahí para ti. Hasta mañana.

Sin más sale y se dirige a su habitación ahora más feliz que antes al saber que tiene el apoyo de su tío.


~Bruno~

Cierro la puerta y voy a mi cama. "Hoy fue una noche intensa" susurro para mi mismo.

Rechina sus dientes molesto a causa de sus pensamientos. En específico a ciertas voz rondando su cabeza. "¿Qué te pasa Brunito? ¿Te asusta pensar que alguien va a tocar a tu sobrino? ¿Por qué te molesta tanto? ¿Querías destruir tu habitación al pensar que alguien beso a tu niño? Sabes que es un adolescente y pronto querrá experimentar, sabes que tu niño lindo tiene hombres y mujeres detrás de él, pronto estará detrás de unos buenos pechos o sometido por un buen pene" Aprieta sus puños con fuerza sus ojos toman un color verde intenso, su respiración es elaborada "Puede ser cualquiera... Cualquier excepto tu~"

-¡CALLATE! ¡CIERRA LA PUTA BOCA! ¡NO LO SOPORTO! ¡NO ES REAL! ¡NO ES REAL! - Grita con furia mientras golpea con fuerza el piso de piedra (donde está su cueva) con sus puños sin importarle cuanta sangre o que el mismo piso se quiebra un poco -Le rompere la cara a quien sea que se atreva a tocar demás a Camilo -

Después más calmado se disculparia con casita y hablaría con sus ratas... Cuando recobrara la cordura.

Bruno vuelve a su cama, apretando su puño contra la almohada, está llorando por la impotencia que siente y se duerme.


~Bruno~

Despierto mareado en la madrugada y veo todo el caos que he causado, salgo de la habitación en búsqueda de una arepita de Julieta- Casita siento lastimarte, no te mereces ser tratada así, no volverá a ocurrir- Casita me responde y me siento más tranquilo.

Agarro la arepita y decido dar un paseo por el pueblo, necesito despejar mi mente por un rato. Ya la comida de mi hermana me hizo efecto, voy por las calles sintiendo el frío de la noche y viendo las estrellas, me siento un rato en la fuente, cuando de repente escucho una voz conocida, me volteo y veo a unos jóvenes corriendo por los callejones, con sigilo me voy acercando y veo a mi Cami, contra la pared y un chico besándose.

Estoy petrificado viendo que todo lo que estaba pensando ya está pasando. El joven empezó a morder el cuello de Camilo y empezó a gemir (el sonido más hermoso que he escuchado y le pertenecía a un imbecil) -Dime ¿Qué quieres que te haga?- Decía el joven, yo esperaba que mi sobrino solo quisiera experimentar besos, un vacío se apodero de mi cuando lo escuche decir

-Necesito que me penetres-

-¿Aquí? ¿Estas tan necesitando?-

- Si, me masturbo todo el tiempo pensando en ti, lo que quiero es que me des duro ¡ya!-

Estaba viendo como ese bastardo le quitaba los pantalones a Cami y quería matar a ese idiota por darle esto a mi niño de una forma tan asquerosa.

-Ah, duele- Escuché decir a mi niño, su primera vez no debe ser así, pensé con mi corazón roto, viendo la escena. Su amante le daba con fuerza y Camilo estaba llorando; pero era algo que él había decidido y no se negaba a recibirlo.

Comencé a moverme un poco para ver mejor la escena y vi sus ojos en contacto con los míos, mi sobrino estaba sudado y rojo, gimiendo mientras lo penetraban- Ah si, más duro- decía sin apartar la mirada de mi- Ah así, siento que ya me vengo, vente dentro de mi Tio Bruno- fue lo último que dijo antes de retorcerse por el orgasmo.

- Ah tómalo todo sobrino- le dijo su amante viniendo se dentro de él y besandole el cuello.

Desperté de golpe. Sudando y duro, ¿Había soñado todo esto?