~Bruno~
Me desperté con más ojeras que la noche anterior, no he podido dormir, los pensamientos sobre Camilo y las voces constantes de Jorge y Hernando me están dejando sin fuerzas.
- "Ayer me pude escapar de Cami y no lo notó; espero que sea un día igual, no quiero que se de cuenta que lo evito y piense que cambié, por su creación"- Pienso para mi mismo, mostrando preocupación en su rosto.
-
Bruno baja y va a la cocina con Pepa y Julieta ayudando a poner la mesa para el desayuno. - Hermanito puedes ir a buscar a Camilo, este niño siempre está tarde- dice Pepa con una nube, molesta por la irresponsabilidad constante de su hijo.
-mm.. Si, claro- Dice Bruno dándose cuenta que su dia no va a ser tan bueno como el del día anterior.
Después de dormir solo cinco minutos en toda la noche, está transformado su creación, mirando lo linda que es y viendo si le puede poner algo de Anna para hacerla más linda; aunque no puede notar mucha diferencia pues las heridas causadas la noche anterior afectan a sus cambios también.
Estar toda la noche sin dormir le dio a Camilo varias metas que quiere cumplir:
1-Quiere que Bruno vuelva a sonreír de esa manera.
2- Que se olvide por completo de Anna.
Y por alguna razón que desconoce.
3- desea ser el único en recibir aquella sonrisa.
Camilo le sonríe al espejo al pensar en sus metas- El tio Bruno lo necesita- Dice en voz baja y escucha la puerta.
-Sobrino, es hora de desayunar- Dice Bruno al otro lado, Camilo sin pensarlo va corriendo a la puerta.
-Hola, Bruno- dice mientras lo introduce en su cuarto - ¿Qué tal estoy?- dice emocionado mostrándole a la chica.
-¿Qué te pasó en la cara?- la voz de Bruno estaba quebrada al ver a su sobrino lastimado.
-Oh, no es nada, me lastimé; le diré a tia Julieta que me prepare una arepita- Dice Camilo nervioso.
-¿Cómo te lastimaste?, Estas parecen marcas de uñas- Dice Bruno tocando su cara en un tono serio.
- Oh si, es que estaba cambiando de forma como siempre, y sin querer me hice esto- dice parcialmente sincero.
Bruno piensa que su sobrino está saliendo en las noches con una mujer, y está lo ha herido. - Bueno si no me quieres decir, no hay ningún problema, esta cambiada la chica y es muy linda; aunque no puedo notar bien los cambios, por las heridas- dice de forma molesta- vamos que ya nos tienen que estar esperando.
Tanto Julieta y Pepa escuchan las voces de Bruno y Camilo, la pelirroja voltea y comienza a decir - ¡Camilo! ¡Ya deberías de...! ¡¿Pero que te pasó, mi niño?! - Gritan Pepa al ver el rostro lastimado del menor para correr hacia el y tomar en sus manos su rostro. Julieta lo ve preocupado.
-Ya, mami. No es nada - Responde Camilo intentando calmar a su mamá... Cosa que no lo hizo.
-¡¿Cómo que nada?! ¡Si tienes la cara llena de rasguños! - Una nube oscura comienza a aparecer sobre su cabeza -¡¿Quién fue la maldita que lo hizo?! ¡Le voy a arrancar las greñas! - Se pueden escuchar truenos.
-¡Pepa! Tienes que calmarte - Intenta Julieta.
-¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Solo mira como dejaron a mi niño! -Pepa cada vez se molesta más y más mientras un pequeño huracán comienza a crearse -¡Bruno! - Este da un pequeño salto - ¡Tu estás siempre con él! ¡¿Quién fue?! -
-¡NO FUE NADIE! - Grita Camilo, un poco alterado por el Estado de ánimo de su mamá y también por la posible tragedia de perder las arepas que su tía hace.
-Explícate, jovencito - Dice Pepa, un poco más calmada.
-Ayer, como no lograba dormir bien, estuve cambiando de formas con mi don, también para ver si podía hacer algo nuevo... Experimentar - Disimuladamente ve a su tío - Y como estaba cansado, seguro no me di cuenta y me transforme y me lastime-
-Me dijo lo mismo, y le creo- Dijo Bruno, estaba incrédulo; pero necesitaba calmar a su hermana.
-Cariño tienes que tener más cuidado- Dice Julieta dándole una arepita con queso.
-Gracias, tia- dijo antes de comer y curarse al instante - Tendré más cuidado, lamento alarmarte mami- le dijo a Pepa antes de darle un beso.
Todo se quedó en calma mientras desayunaban, excepto por Bruno
-Sabes que una chica le hizo esto, ¿verdad?, el nunca se ha hecho daño; ¿Quizás peleó con una chica? O estuvo divirtiéndose de una forma agresiva- decían sus pensamientos; mientras Bruno estaba cada vez más molesto.
Está tan sumergido en sus pensamientos que no se da cuenta que comienza a murmurar cosas incomprensibles que ni Dolores puede entender y mira hacia abajo. Todos los presentes ahí se le quedan viendo, incluso le llaman pero este no le responde.
-¡Bruno! - Grita Alma preocupada.
-¡¿QUÉ?! - Responde Bruno salido de su trance y voltea a ver a los demás.
Estos dan un salto al escucharle gritar y se sorprenden al ver que Bruno tiene la Iris de sus ojos de un verde intenso, más sus ojeras le dan un toque algo tétrico.
Todos quedan callados. Nadie se esperó eso viniendo del miembro más tímido de la familia.
Bruno parpadea rápido y sus ojos vuelven a la normalidad - O-oh, l-lo siento - Se ríe incómodo por lo que acaba de pasar - Eh.. Hm, este, c-creo que será, será mejor q-que... Hm, que me retire. ¡Lo siento! - Sin esperar respuesta, Bruno se levanta de su asiento se dirige con paso rápido y agilidad a su habitación, tirando la puerta de un solo golpe.
En el comedor todos quedan en silencio, no saben que decir...
-El tio no está bien, no ha podido dormir bien y come poco - Rompe el silencio Antonio quien ve preocupado el lugar donde anteriormente su tío estuvo.
Los demás miembros de la familia le voltean a ver.
-¿Por qué lo dices, Toñito? - Pregunta Félix.
-Las ratas me lo dijeron, están muy preocupadas por él - Responde sin más el menor.
Todos se quedaron viendo hacia la puerta de Bruno preocupados -Toñito, las ratas te han dicho algo de lo que esta pasando?- Dice Pepa.
-No, solo que en estos días el estaba gritando y diciendo groserías... ah y que se golpeo la mano rompiendo a Casita- Dijo Antonio en voz baja.
Todos están en pánico- ¿Y si hubo otra visión?- Dice Pepa alterada con un mini tornado.
-No lo creo y relájate un poco- le grita Alma.
-¿Cómo quieres que me relaje? Es nuestro futuro, siempre sus visiones son una mierda- le gritó Pepa.
-Ya no lo aguanto más, el no usa su poder, pues tiene miedo de usarlo, y es por la culpa de todos ustedes; él no interpreta lo que ve, porqué ustedes siempre ven lo peor en él y no lo dejan desarrollarse; así que yo no voy a estar soportando que hablen mal del tio Bruno si no es su culpa, es culpa de todos ustedes- Grito Camilo haciendo gestos y cambiando de forma constantemente.
-Camilo, eso es una falta de respeto; ve a tu cuarto y no salgas de ahí hasta que yo te diga- Grito Pepa.
-¿Y por qué? ¡Todo lo que dije es cierto! - Se levanta de su asiento molesto - ¡Principalmente la abuela y tú mamá! ¡Siempre dijiste peste del tío Bruno! Y ahora que vez que está de regreso lo saludas como si nada y vuelves a hablar mal de él. Que hipócrita de su parte -
-¡Camilo es suficiente! - Esta vez grita Alma, mientras Félix intenta calmar a su esposa.
- Tanto les duele la verdad - Sin más sale del lugar y se dirige a su cuarto.
A los pocos segundos, Mirabel, Isabela y Antonio salen y se dirigen hacia la habitación de Camilo.
Eran los sobrinos que más han estado con Bruno y lo apoyan.
Intentaron calmar a Camilo para luego salir a realizar sus deberes.
Estando en su torre no puede escuchar nada de lo que pasa afuera (Nada entra y nada sale)
Bruno no puede soportar todo lo que está pasando con Camilo es su mayor preocupación en este momento, por lo que hace algo que se prometió no hacer.
"TENGO QUE VER EN LO QUE ESTÁ METIDO CAMILO"- dice para si mismo mientras empieza a organizar su panel de visiones.
Empieza a respirar hondo, mientras sus ojos se empiezan a poner verdes, ve a Cami cambiando de forma frente a su espejo, luego lo ve hablando con él y luego ve como unas manos tocan a Camilo, ve el cuerpo desnudo de su sobrino y este disfrutando los toques.
Bruno para la visión de inmediato, su corazón esta latiendo muy rápido, no entiende la razón de que no viera a la persona que estaba con Camilo en la visión, y se siente abrumado por haber visto el cuerpo de Camilo desnudo, ve la placa de la visión y está plasmada la imagen del cuerpo de su sobrino, con esas manos a su alrededor.
El pánico se apodera de él al pensar que sus poderes están siendo afectados por lo que él desea.
-Sabia que no debía hacerlo, ahora que sé como se ve desnudo, ¿Cómo voy a verlo a la cara?- empezó a murmurar dando vueltas por el cuarto- ¡Oh! mierda ahora ¡NO!- grita mientras ve su erección- No, no debiste ver eso y no deberías estar sintiendo excitación por invadir la privacidad de Camilo, así que cálmate- le dice Bruno a sus pantalones.
Bruno oculta la tabla de Esmeralda y comienza a caminar de nuevo en su habitación intentando calmarse, sin darse cuenta Antonio entra a su cuarto con ayuda de las ratas.
Bruno con miedo mira hacia abajo y ve que aún está erecto, sin pensarlo dice - ¡Abajo Fifi! -
-¿Quién Fifi? - Da un enorme salto y un grito no tan masculino al escuchar aquella pequeña voz.
Voltea lento y con miedo. Ahí, ahora frente a el se encuentra el pequeño Antonio quien le ve con curiosidad .
-eh, Ah, pues, eh... ¡Solo una de mis ratas! ¡Si eso! - Responde gritando y nervioso.
Ni se les ocurra decirle a Antonio Le susurra a sus ratas.
Hernando y Jorge ríen burlándose dentro de la mente de Bruno ante aquella tonta excusa.
-¿En serio? - Pregunta Antonio, a lo cual Bruno afirma con un movimiento de cabeza -¡Está bien! -
-P-por cierto ¿Qué haces aquí, Antonio?... S-sabe que tu mamá no quiere que estés aquí - Dice Bruno un poco nervioso mientras se agacha para quedar a la altura del menor. No quiere más problemas con su hermana.
El menor se apena un poco puesto que está desobedeciendo a su madre pero responde - Es que las ratas me dijeron que estabas triste. Y yo no quiero que estés triste, tío Bruno - Procede a abrazar al mayor.
Bruno queda estático, no sabe que hacer. Es uno de los pocos abrazos sinceros que ha recibido de su familia. Lágrimas comienzan a salir de sus ojos y procede a abrazar a Toñito.
-Mi niño, muchas gracias. Eres un pequeño angel, este mundo no es digno de tu amabilidad, pequeño -
Toñito sale y va a ayudar a su familia con Mirabel, en la casa solo quedaban Bruno y Camilo.
Bruno esta en su cuarto meditando intentando de encontrar paz, cuando escucha la puerta.-Tio Bruno- Dice Camilo con una voz entrecortada.
-"Dios, no"- piensa Bruno mientras se dirige a la puerta.
-Hola, Cam...- empieza a decir mientras abre la puerta, deja de hablar cuando siente los brazos de Camilo a su alrededor; si pensarlo se aferra al abrazo, huele el cabello de su sobrino y obtiene la paz que estaba buscando.
Su expresión se vuelve en una de confusión cuando siente a Camilo temblar en sus brazos.
Se da cuenta que está llorando.
-¿Camilo? -
-L-lo siento, tío Bruno - Comienza a decir Camilo aferrándose más al mayor - S-seguramente fue difícil y- y triste estar solo. N-nada fue tu culpa - Comienza a temblar un poco más - Perdóname, p-por hablar mal de ti a Mirabel. F-fui un tonto. T-te hice su-sufrir, peor ya que es-estabas escuchando todas las, las cosas que decían de ti. Lo siento mucho tío Bruno -
-ay, mijo no te preocupes, yo no te tengo rencor, ni siquiera lo recordaba; para ser sincero me hizo gracia, pues no me conocías- Dijo Bruno aferrándose al abrazo y dándole un beso en la frente.
- Pensé que eras más alto- dijo Camilo viendo a su tío con ojos de cachorrito y dejando de temblar.
- Si, me di cuenta de eso- dijo Bruno riendo- Vamos...-
Ya dentro de la habitación de Bruno, Camilo ve la cama de su tío, que estaba llena de cosas que lo ayudaban a tranquilizarse. -¿Estabas meditando?- pregunta.
-Mm..., si estaba un poco alterado esta mañana, no he dormido bien últimamente- Dice Bruno rascándose la nuca.
-Yo tampoco he dormido bien, ¿puedo?- Dice Camilo señalando la cama, buscando aprobación del mayor para poder sentarse en esta.
-Si, claro mijo-
-Me dirías que haces cuando no puedes dormir, para ver si me ayuda?- Pregunta curioso Camilo.
-Oh.. bueno a veces leo- responde y toma un libro apropiado para que lea su sobrino.
-¿Podríamos leerlo juntos?- pregunta Camilo sonrojado.
-Si- responde Bruno comenzando a leer el libro.
-Eh, se que sonará un poco infantil pero... ¿Podrías leer para mi? - Le pregunta Camilo un poco apenado por pedir aquello.
Bruno solo sonríe enternecido ante la actitud del menor - Sería un placer, pequeño. No te preocupes -
Bruno se acomoda en su cama, recuesta su espalda en una de las almohadas, su cabeza apoyada en la cabecera de su cama. Camilo por su parte se recuesta a su lado apoyando su cabeza sobre uno de sus hombros.
-Muy bien... Esta historia es de hace mucho. En aquel entonces los idiomas y las letras eran muy diferente a las de ahora... - comienza Bruno a leer aquel libro.
El tiempo pasa, ambos enfrascados en su pequeña burbuja, cómodos uno al lado del otro. Sintiéndose en paz.
Ninguno se dio cuenta pero quedaron dormidos. El primero en caer es Camilo, quien al escuchar la voz relajante de su tío, era como música para sus oídos. Bruno no se dio cuenta, concentrado en su lectura y en la tranquilidad del lugar... Sus ojos se cerraron apoyando su cabeza sobre la del menor.
Quedan dos personas, dos almas quienes descansan como nunca antes luego de días de insomnio.
Están en paz.
