7 Años de Ventaja

Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes son propiedad de Hiro Mashima, yo no pretendo ni puedo sacar bienes lucrativos de parte de su obra, solo utilizo sus personajes para mi entretenimiento y el vuestro.

En un bar común y corriente donde el bullicio de la gente (cough*cough*los borrachos*cough*cough*) llegaba hasta la calle, un pobre barman servía con constancia (y resignación) a los más famosos ¨barriles sin fondo¨ de todo Fiore: el mago as de Quatro Cerberus, y la maga de cartas del revitalizado Fairy Tail.

- ¿Y? ¿Cuándo fue tu primera vez?

Ante la inesperada pregunta de su acompañante, la joven morena se atragantó a mitad de su cerveza, pero inmediatamente después, le dio un fuerte coscorrón en la cabeza.

- ¡NO HAGAS ESA CLASE DE PREGUNTAS! ¡ESO ES ACOSO SEXUAL! –exclamó irritada por su descaro-Puede que me caigas mejor y seas mi amigo ahora, pero te equivocas si piensas que te voy a contar esas cosas en tan poco tiempo-y tras cruzarse de brazos añadió-Además, aún estoy muy sobria para eso.

El pelinegro solo la miró con los ojos abiertos por un instante…antes de estallar en fuertes carcajadas.

- ¿Qué? –preguntó Cana extrañada (y algo molesta) por su reacción.

- ¡N-NO ME REFERÍA A ESO, JA, JA! ¡T-TE PREGUNTABA QUE CUÁNDO FUE LA PRIMERA VEZ QUE BEBISTE EN TU VIDA, NEE-CHAN! –le aclaró Bacchus sin dejar de reír.

Al caer en cuenta de su confusión, la maga de cartas mostró una cómica expresión entre pena e incomodidad.

-Mah, aunque si en verdad quieres contar esa, soy todo oídos~-expresó este con una mirada y sonrisa pícara, tras acercársele un poco más y recostar su rostro sobre la palma de su mano.

-PUES QUÉDATE SORDO-quejó Cana con fastidio al empujarle (lo cual llevó al Halcón Borracho a soltar una pequeña risa divertida)- ¿La primera vez que bebí, huh? –repitió esta con simpleza, mirando al techo en pos de hacer memoria.

Después de un medio minuto rebuscando en su mente, la morena por fin volvió su mirada a su acompañante y respondió:

-Si mal no lo recuerdo…fue cuando tenía 15 años.

- ¿Ooooh? –pronunció el pelinegro, interesado por escuchar los detalles.

-El que era mi novio en aquel entonces me llevó de cita a una discoteca por primera vez. Como él era compinche del dueño del lugar, logró que me dejarán entrar sin tener que verificar mi edad. Después de divertirnos un buen rato en la pista de baile, nos sentamos a la barra para pedir unas bebidas-contó ella sin más-Yo iba pedir un jugo, pero él se me adelantó y pidió un par de cervezas para los dos. Él era unos años mayor que yo, así que ya estaba ¨acostumbrado¨ a beber y como sabía que yo no había tomado nunca en mi vida, decidió que ya era tiempo de que lo intentara.

Al recordar aquello, Cana esbozó una sonrisa entre astuta y desafiante.

-Ah, ahora que lo pienso, probablemente pensaba meterme mano cuando cayera borracha-expuso ella y entonces declaró con orgullo-Jah, lástima que al final resulté soportar el alcohol mejor que él.

- ¡JA, JA, ESO ESTÁ BIEN SAAAALVAJE! –rio enérgicamente el mago.

-Bueno, obviamente no tenía TANTA resistencia como ahora, pero sí que era bastante buena para ser solo una principiante, ¿sabes? –esbozó la morena una sonrisa divertida-Entonces mi novio cayó inconsciente sobre la barra, después unos compañeros de mi gremio me vinieron a buscar, el maestro me echó la riña, y terminé siendo ¨castigada¨ a ayudar con la limpieza del gremio por tres semanas-relató con un tono entre aburrimiento y fastidio, y luego agregó con simpleza-Mah, aunque no fue una gran experiencia, al final pude sacar dos cosas buenas de esa noche: decidirme a romper con ese idiota, ¡y descubrir mi gran pasión!

Nada más acabar su última frase, la maga de cartas le dio un gran sorbo a su tarro y soltó un sonido de satisfacción al terminar. Bacchus por su parte, solo mantuvo su mirada sobre ella, mostrando una simple sonrisa.

- ¿Y tú?

- ¿Um?

- ¿Cuándo fue la primera vez que bebiste? –preguntó ella sin más.

-Ummm, pues…-Bacchus meneó su baso y miró el movimiento de su bebida, dando lugar a una larga pausa, no para pensar, sino para crear expectativa ante la bomba que estaba a punto de revelar. Y por fin, tras un minuto que casi pareció una eternidad, este dijo sin más-…fue cuando tenía 12.

No cabe decir que la morena casi se vuelve a atragantar.

- ¿¡D-DOCE!? –exclamó esta incrédula y ligeramente espantada- ¡PERO SI PRÁCTICAMENTE ERAS TODAVÍA UN NIÑO!

-Mah-Mah, escúchame~-la calmó él, reprimiendo lo mejor posible una risa divertida-En mi país natal cuando un varón cumple los 12 años se le considera oficialmente un adulto ante la sociedad. Para celebrar esto, cada año se lleva a cabo un festival. En él, como reconocimiento de la pérdida de la niñez y la entrada en la adultez, se le presenta a cada niño una pequeña copa de sake de la cual deben tomar.

- ¿Y-Y qué pasa si no la tomas…? –no pudo Cana evitar preguntar.

- ¿Oh? Ah, pues, todavía se te considera un adulto, pero en dicho caso pierdes ciertos beneficios como el decidir con quién casarte o para quién trabajar-explicó el pelinegro con simpleza.

- ¿¡QUE TE QUEEEEEEEEÉ!? –gritó esta desconcertada por esa información.

-Mah-Mah, cálmate. La copa apenas contiene un chupito, así que eso casi nunca pasa-volvió Bacchus a calmarla, sin inmutarse en lo más mínimo por sus (esperadas) reacciones.

Ante el recuerdo de aquel momento, el mago mostró una ferviente sonrisa llena de nostalgia.

-Ese primer trago que tomé… ¡fue lo más amargo y desagradable que he probado en mi vida! –declaró este con energía y dejó escapar una fuerte carcajada.

- ¿EH? –no pudo más que decir su compañera, descolocada ante su frase, y con una gota sobre la nuca.

-En serio, ¡estaba tan malo que deseé nunca más probar una gota de alcohol en la vida! –comentó el pelinegro sin dejar de reír-Pero por desgracia, eso no era posible.

- ¿Por qué? –inquirió ella curiosa.

Bacchus mostró entonces una sonrisa divertida.

-Porque es tradición que TODOS los adultos tomen una copa de sake en el festival de fin de año para tener buena suerte en el próximo.

- ¿¡EEEEEH!?

-Por supuesto, para los que apenas se habían vuelto adultos ese año solo tenían que volver a tomar un chupito, pero a nadie, en serio, NADIE, se le permitía no tomarlo. Pues según la tradición, de no hacerlo, el ¨espíritu de la muerte¨ te perseguiría por el resto del año-relató el mago-Ahhh, recuerdo que los primeros fines de años fueron de los más pesados para mí. Odiaba esas copas con toda mi alma, pero aun así me forzaba a beberlas-recordó entre un nostálgico suspiro-Después de unos años más me terminé acostumbrando, y luego de tener ya la edad suficiente para participar en los diferentes juegos que se hacían con él en fin de año y de conocer más tipos de bebidas alcohólicas cuando me vine a Fiore, me empezó a gustar-finalizó este con una simple sonrisa.

Cana se le quedó mirando por varios instantes, con una expresión en plan de ¨ ¿PERO QUÉ RAYOS? ¨.

-Tú… ¿NACISTE EN EL PAÍS DE LOS BORRACHOS O QUÉ? –no pudo evitar soltar esta, pasmada por todo lo que había acabado de escuchar.

- ¡JA, JA, AHORA QUE LO DICES PUEDE QUE SÍ! –contestó Bacchus y estalló en una nueva carcajada.

(Con razón es tan bueno con la bebida…)-pensaron todos los demás clientes del bar y el barman, quienes no pudieron resistir su curiosidad ante la conversación de los dos magos.

-Ummm, así que llevas tanto tiempo tomando…-comentó con simpleza la morena al aire antes de dar un nuevo sorbo a su trago.

- ¿Pero qué dices? Tú también tienes bastantes años de experiencia encima, ¿eh? –expuso este con alegría y compañerismo.

- ¿Ah?

- ¿EH? –dijo este, descolocado y confundido ante la expresión de ¨ ¿De qué rayos hablas? ¨ de su acompañante-Es que… ¿NO ES ASÍ?

-Eeeh… ¿no? –levantó ella ceja, extrañada por sus palabras.

Al oír esto, Bacchus abrió los ojos de par en par y le preguntó:

-Nee-chan, tú… ¿cuántos años tienes?

-Dieciocho, ¿por? –respondió ella sin más.

¿¡D-D-DIECIOCHOOOOOOOOO!? –el grito de sorpresa del pelinegro resonó por toda la redonda, siendo tan pero TAN fuerte, que mucha gente terminó por taparse los oídos.

Después de unos breves instantes de estar Bacchus con una pose (con ambas manos haciendo el símbolo rockero) y expresión exageradamente sorprendidas y de recuperarse todos los presentes del grito, el mago de ojos rojos exclamó incrédulo:

- ¡P-PERO SI PARECES DE VEINTE Y PICO!

-Aaah, eso… ¿me lo tomo como un cumplido, o un insulto? –inquirió con cómica duda la maga de ojos violáceos.

Mirándola con los ojos bien abiertos y aun con su cara pasmada, el pelinegro se dejó caer de vuelta sobre su asiento y pronunció involuntariamente:

-N-No lo sabía…

Pero pronto, su expresión cambió cuando cierto pensamiento llegó a su mente.

-Espera un momento…si tienes 18, eso quiere decir que eres un año menor que Erza, ¿no? Pero eso no tiene sentido, porque ella ya debió cumplir los 26 este año-inquirió Bacchus entre curioso y extrañado.

- ¿Ah? ¿Pero qué dices? ¿Acaso ya estás borracho? –expresó ella con simpleza-Erza aún tiene 19.

- ¿¡AAAAH!? –esa declaración volvió a dejar descolocado al otro.

-Tú… ¿acaso no sabes lo del incidente de los 7 años? –inquirió Cana con incredulidad y ligera sorpresa.

- ¿El incidente de los 7 años? ¿Qué es eso? –ante su expresión desenfadada y la inocencia innegable detrás de sus simples palabras, Cana casi que tuvo ganas de hacer un facepalm.

-Para ponerlo en simples palabras: varios de mis compañeros del gremio y yo nos quedamos ¨varados¨ en una isla durante 7 años debido al efecto de un hechizo muy poderoso. Por lo que mientras el tiempo seguía corriendo en el exterior, el nuestro se quedó parado por todos esos años. Y por ello no envejecimos para nada-le explicó esta mientras el barman rellenaba su tarro.

-Oooooh, ya veo-asintió Bacchus como si acabara de descubrir las leyes por las que se rige el universo-Ahora entiendo por qué todo el rato se la pasan mencionando eso de ¨7 años¨ cuando hablan sobre ustedes.

-Así es. Si eso no hubiera pasado, justo como tú dijiste, Erza tendría ya 26 y yo 25-expuso la maga de cartas y tras dar un sorbo a su bebida, se volvió de vuelta a su acompañante y preguntó algo extrañada-Pero dejando eso a un lado: ¿qué no debiste darte cuenta cuando viste que ella no lucía diferente para nada?

-Meh, soy de los que prefieren no preocuparse por esos detalles-respondió este sin más, con una cómica expresión desinteresada.

-Ah, ya veo-solo correspondió Cana entre un suspiro de cansancio y resignación, dándolo por incorregible.

Después terminar de tomar un nuevo sorbo, la morena bajó ligeramente la cabeza y pronunció por lo bajo:

-…7 años…

- ¿Um? –Bacchus, quien había retomado ya su bebida, levantó la cabeza y devolvió involuntariamente su vista hacia la maga de cartas.

-…Cierto…yo…estuve encerrada fuera del tiempo por 7 años…-su tono era simple, pero por alguna extraña razón sus palabras se oían un tanto…mustias.

- ¿Nee-chan?

Preocupado por el repentino bajón de ánimo de su compañera, el mago se dispuso a tocarle el hombro para preguntarle si estaba bien…pero su mano se paró a medio camino al oír de repente una extraña risa. Al principio fue muy baja, pero pronto, su risa (la cual sonaba casi maniática) fue cobrando intensidad hasta alcanzar un tono bastante alto.

- ¡ESO ES! –dijo la maga abruptamente al final de su risa, levantándose de su asiento de una forma tan rápida y brusca que su compañero casi se cae de su silla.

- ¿Q-Qué cosa? –preguntó involuntariamente el pelinegro, un tanto descolocado por el repentino actuar de ella.

En un rápido movimiento, Cana se volvió hacia él con una sonrisa y expresión desafiante y le apuntó acusatoriamente.

- ¡MIENTRAS YO ESTUVE INCONSCIENTE POR ESTOS 7 AÑOS, TÚ TE LOS PASASTE BEBIENDO SIN PARAR! –exclamó ella con energía-Por ello, tú solo eres más fuerte que yo… ¡PORQUE TE DI 7 AÑOS DE VENTAJA!

- ¿A-AH…? -ante ese argumento tan ¨tonto¨ e ¨ilógico¨, Bacchus casi siente que se cae de lado.

Después de unos instantes de ver cómo la maga morena reía a carcajadas de forma presuntuosa, la expresión del mago cambió a una desafiante y ligeramente divertida, y entonces dijo:

-Oh-ho, entonces… ¿crees que puedes superarme aun con esos años que te llevo de ventaja?

Cana le dedicó una mirada retadora y una ferviente sonrisa, antes de reincorporarse sobre su puesto y declarar con osadía:

-YA LO VERÁS.

Y así, inició una vez más una nueva competencia de bebida entre los dos magos.

-Varias horas más tarde-

Bacchus caminaba (a paso no del todo estable) por las calles de la ciudad, llevando aguantada por el hombro a una inconsciente Cana Alberona. Como de costumbre, los dos magos habían terminado siendo expulsados del bar al llegar su hora de cierre.

-AAAAAH, *hic* pero que aguafiestas~-se quejó el pelinegro al recordar la actitud del barman cuando los ¨tiró a la calle¨(literalmente).

Tras un par más de pasos, el Halcón Borracho posó por un instante su mirada sobre la joven hada, cuyo largo pelo castaño y buenos ¨atributos¨ se movían suavemente al compás de su caminar.

(¿En serio así luce una chica de 18?)-pensó inevitablemente el mago-(¡Pero si tiene la apariencia y el aguante de una mujer hecha y derecha!)

Ciertamente, si ella casi que podía vencerlo siendo tan joven, tal vez sí que hubiera podido hacerlo de haber vivido los 7 años no contados. Ante ese pensamiento, Bacchus se imaginó por un momento cómo luciría una Cana de 25 años…y entonces…

- ¡SALVAJE! –exclamó este con energía.

Mah, de una forma u otra debía admitirlo: la maga de cartas era la mejor compañera de bebida que había tenido en mucho tiempo.

FIN

N.A: Hola, ¿qué tal~? ^_^. Últimamente he estado reviviendo mi amor por Fairy Tail…y entonces me entraron ganas de escribir algo para este fandom XD. Ah, por cierto, perdonen si me pasé un poco de la raya con las ¨historias¨ de estos dos (sobre todo con la de Bacchus), es que…simplemente me surgieron así TT o TT. En todo caso, he de decir: ¡no tenía ni idea de que Cana tenía 18 O_O! No sé, como que siempre me pareció que estaba en sus 20. En fin, gracias por leer este primer intento mío de fic de Fairy Tail, y, sin nada más que decir: ¡espero nos leamos pronto!