La relación de Doppio y Willy era cuanto menos secreta y extraña, no solo por el hecho de que sus encuentros tenían que ser un secreto dado que estar con alguien del mismo sexo estaba mal visto por la sociedad, sino también por que, aun cuando Willy siempre estaba diciendo lo mucho que amaba a Doppio, este no le respondía con palabras, más si con acciones, pero el hecho de no verbalizar lo que el otro sentía era doloroso para el más joven y Doppio, no era que no quisiera decírselo, si por el fuera, hacia mucho que hubiera expresado sus sentimientos alto y claro por su pequeño revoltoso, pero el peligro que tenía su "otro" trabajo, más la personalidad serie y poco comunicativa que ya tenía de por sí, le impedía poder expresar lo que en realidad sentía por aquel chiquillo que lo traía loco.
En eso envidiaba a su hermano gemelo, Lungo, al contrario que él, no tenía reparos en expresar lo que sentía a viva voz, sin miedo a las consecuencias y a veces siendo tan cursi que sorprendía que fuera tan romántico (aunque él no era quien para hablar) Por eso, había momentos en los que Doppio desearía tener la personalidad de Lungo, para así poder decirle a su pequeño conejito, día tras día, lo mucho que lo amaba, lo loco que lo volvía, poder besarle sin reparos en cualquier momento sin miedo a que alguien los viera y, entonces, su pequeño pudiera sufrir algún daño.
Por otro lado, Willy estaba en una situación parecida a la de Doppio, este sentía envidia de su amigo Penny, ya que él siempre era tranquilo y no dejaba ver tan fácilmente sus sentimientos, manteniendo siempre la calma...a Willy le gustaría ser como él y no ser tan obvio con sus sentimientos por Doppio, no porque se avergonzará de ello ¡Por supuesto que no! Si no, para que los demás no sospecharan, y así no podría al hombre que amaba en peligro.
"Si tan solo fuera como él, ¿Podría gustarle más a Willy/Doppio?" pensaron ambos.
Era otro día en la oficia y Willy estaba molesto viendo el montón de papeles que tenía en su mesa.
"Cuanto papeleo"-pensó soltando un suspiro cansado, ese ese momento levanto la vista y vio para su desgracia la persona que se acercaba directamente a él con una sonrisa en sus labios-"Genial hay viene para acá ese"
Willy giro la cabeza intentando ignorarlo, pero no sirvió de nada por que de un momento a otro se encontró al supervisor Doppio enfrente de él.
-Hola precioso-saludo Doppio sonriendo.
-Que carajo-soltó Willy sorprendido por la repentina aparición de su "jefe"
-Tranquilo solo soy yo-rio el mayor.
Por eso mismo-se quejó el peli rosado, no quería tener que aguantar sus payasadas-¿Qué quieres?
-Necesito que me esperes en la entrada al finalizar el trabajo.
-¿Para qué?
-Solo hazlo-ordeno antes de retirarse de allí sin decir nada más-
-¿Okey?-respondió extrañado el chico, sin saber a que venia tanto misterio, ya que normalmente el idiota de su supervisor no solía ser así.
Después de una larga jornada de trabajo en la salida, Willy esperaba a mayor, aunque por dentro se debatía si debía esperarle o no, desde que entro a la empresa no hacia más que molestarlo y acosarlo, por mucho que Willy hubiera mostrado su desagrado hacia Doppio, este no parecía importarle, sino todo lo contrario y eso le molestaba.
"¿Por qué hago esto? ¿Por qué lo estoy esperando?"-pensaba el chico, sin ni si quiera entender sus propias acciones, por mucho que hubiera sonado como una orden, su horario laboral había acabado por lo que no tenía que obedecerle-Debería irme.
-Ey-escucho que le llamaban y cuando Willy se giró vio a Doppio acercándose con su misma sonrisa de siempre-lamento la tardanza espero no haberte echo esperar mucho
Willy suspiro, intentando contener su frustración, miro hacia otro lado con desinterés-Como sea, ¿Qué querías?
Doppio le miro fijamente, su sonrisa se volvió socarrona y antes de dejar al menor reaccionar le tomo de la cintura y lo pego contra su cuerpo, viendo con deleite como el chico se sonrojaba, esta vez no se iba a contener-Willy Cream...tu pequeño me tienes en verdad loco...y tengo curiosidad de saber...a que saben a qué saben esos lindos labios que tienes.
Mientras decía esto, poco a poco sus labios fueron acercándose hasta que se tocaron primero en un beso suave que pronto se torno apasionado cuando Willy decidido aceptar el beso, cerrar sus ojos y pasar sus brazos alrededor del cuello del más alto. Desgraciadamente, el beso no duro mucho por la falta de aire, por lo que tuvieron que separar sus labios, aunque no alejaron sus cuerpos.
-Su...supervisor-el suave susurro de Willy salió de sus labios rosas aun extasiado por el beso, Doppio sonrió con amor ante aquella visión, sabiendo que sus mejillas estaban tan rojas como las de su pequeño.
-Me tengo que ir pero...te diré que...este es el primero de muchos que te daré-declaró firmemente.
Lentamente y con muchísimo esfuerzo se separo de él, sabiendo que si seguían así, no iba a poder soltarle nunca, para marcharse, Willy vio como el otro caminaba hasta que ya no pudo verle y el mismo se encamino hacia su casa en el lado contrario.
Willy aún se podía creer lo que acababa de pasar, aún estaba sonrojado y su cabeza estaba echa un lio-"Aún no puedo creer lo que paso, encima me deje llevar pero...sus labios mientras besaba los míos...y lo último que me dijo".
-Ahg estúpido- se riño a si mismo intentando apartar esos pensamientos-no creo que lo cumpla pero si lo hace-al pensar en ello su corazón empezó a latir más rápido, molestándolo más-Ahg mejor me voy a dormir
"Tal vez...todo sea un sueño"
En aquel momento, dos pares de ojos se abrieron y tanto Doppio como Willy se sentaron en sus camas, confundidos y aun nerviosos por lo que acababan de soñar, reviviendo las escenas una y otra vez en su mente, sin entender a que se debía al cambio de personalidad de su pareja en aquel extraño sueño, aunque algo tenían claro en ese momento, si eso era una señal por querer que sus personalidades cambiaran, si desear ese cambio en ellos significaba que la personalidad de su pareja también cambiara entonces tanto Doppio como Willy llegaron a la misma conclusión.
-"Estoy bien como estoy"-
