El rumor de que Mac Trentino salía con Cuphead The Lette, se extendió por todas las mujeres del pueblo, obviamente que se acostara con un chico ya era algo que todas sabían y hasta que veían normal dado que el sexy Mac, podía tener a quien sea. Era el hecho de que saliera como pareja única y exclusiva lo que alertaba a las mujeres que eran miembros del club de fans secreto (no tan secreto) del hombre manzana.

Por su puesto, esas mujeres no estaban nada felices, es más estaban furiosas e histéricas de que el inalcanzable Mac, aquel por el que todas deseaban pasar una sola noche con él y sobre todo ser sus parejas nunca habían conseguido nada, solo unas pocas afortunadas pasaban por su cama solo para ser desechadas y entonces llegaba aquel chico, maleducado, sin ninguna gracia y lo seducía ¡Imposible!

-Vamos, vamos tranquilizaos-dijo la líder calmando al grupo-solo son rumores estúpidos, es imposible que Mac prefiera a un chico estúpido que, a mujer de verdad, como mucho lo usara para calentar su cama.

-Pero ¿y si es cierto? ¿Y si es verdad que salen juntos?-preguntó otra de las mujeres, la líder la miro con dureza.

-No lo es, yo me encargare de eso.

Mientras esa reunión tenía lugar, Mac y Cup se encontraban en la habitación del segundo, con una taza muy molesta por lo sobreprotector que estaba siendo su novio.

-Mac quieres hacer el favor, solo iré con Emili a hacer unas compras, eres peor que Mugman-se quejó ya que el otro no paraba de insistir en acompañarlos aun cuando Cup sabía que tenía cosas que hacer.

-Pero ciruelita, la ciudad es muy peligrosa y sabes que solo me preocupo por ti-Mac tomo a Cup de la cintura y le abrazó-no quisiera que una linda y delicada tacita sufriera algún daño-se burló, pero lo decía muy enserio, después de que Cup fuera atacado su instinto para protegerle había aumentado a límites insospechados para él.

-Puf...no soy delicado, ni lindo deja de burlarte-Cup le golpeo levemente, aunque no lo alejo-además iré con Emili a la ciudad, habrá mucha gente y será de día, no habrá peligro y tú me dijiste que tenías trabajo, no puedes dejarlo todo solo por ser mi escolta y menos el trabajo.

Mac le miro, en realidad le importaba una mierda todo lo que no fuera Cup y no le importaba dejarlo todo solo por él, si un día Cup le llamara para ir a la isla más alejada solo por una malteada de fresa, él lo haría sin quejarse, con tal de hacerle feliz. Pero tenía razón en una cosa, no podía dejar de trabajar, no si quería darle a su pareja la vida que merecía, con todos los lujos incluidos, además ese "trabajo" que le dijo a Cup, en realidad era buscar el regalo de aniversario.

Irónicamente el día que atacaron a Cup fue el día que se le ocurrió que regalarle, y tenía que ir a por el regalo.

-Está bien, te dejare, pero quiero que me prometas que estarás siempre al lado de Emili y si volvéis tarde, iras a su casa y esperaras allí hasta que Mugman, el señor Ketel o yo vayamos a recogerte.

Cuphead puso los ojos en blanco y se alejó de él.

-Por dios, definitivamente eres peor que Mugman y el abuelo juntos-

-Cuphead-Mac le miro seriamente, esto era algo que no dejaría pasar, Cup suspiro.

-Está bien, está bien...me quedare con Emili todo el tiempo ¿Vale?

Mac se inclinó y le beso, ahora podía irse tranquilo.

Después de asegurarse de que Cup y Emili se habían ido y de que nadie les seguía, Mac fue con su moto a la ciudad solo que al contrario que los dos chicos, este se había ido a un barrio que se caracterizaba por sus pequeñas tiendas y antigüedades.

Hizo los encargos de su trabajo y luego fue a la tienda que quería, al salir vio que aún le quedaba tiempo suficiente como para volver al pueblo y recoger a Cup para salir a alguien lado, esto le puso de buen humor al saber que podría pasar tiempo a solas con él.

Mac camino hacia su moto cuando vio que había una mujer apoyada en Jessie, no era la primera vez que ocurría, pero cuando reconoció a esa mujer no pudo evitar la cara de disgusto.

-Hola Mac-saludo la mujer planta con voz melosa.

-Dafne.

-¿Tienes un momento?

-Estoy ocupado sabes preciosa, quizás en otro momento.

Mac camino hacia la moto y fue a moverla para que así la otra pudiera apartarse, pero no lo hizo, al contrario, solo se pegó más a él y puso su mano verdosa sobre la del chico.

-Oh ¿vas a ver a tu noviecito?

Sus palabras le congelaron y se giró para mirarla, al ver la sonrisa que Dafne le mandaba supo que estaba jodido.