Esta historia está basada a uno de los cuentos de hadas infantil llamada La tristeza de Mi Princesa de una princesa que pierde a su novio y al morir el rey le quiere casar con otro príncipe, pero el príncipe le regala unos dulces y se enamora, contenido adulto.
"Compartiendo un helado"
Érase una vez una amada princesa llamada Candy que acaba de perder a su novio, el príncipe Tony murió en un accidente, pues Candy no podía olvidar a su aquel amor, entonces el rey llamado George White pensaba casar a su hija con un sobrino el príncipe Grandchester, huérfano de padres con una gran fortuna.
Se estaban conociendo.
Candy y yo hemos decidido ir por unos helados.
_ ¿Qué helados te gusta?
_A mí los de limón pecosa, a ti…
_A mí de fresas… - dijo algo triste.
_Candy sé que tu padre, te obligo a casarte conmigo por obligación, pero tu amor está en el cielo, Anthony murió, no puedes guardar luto toda tu vida mi amada princesa.
_ Bien, eso está completamente descartado, pues pese a que somos prometidos, Terry no me gusta los compromisos por obligación.
_Pero es momento de pasar la página no puedes guardar luto toda tu vida, yo te amo me gustaría hacerte feliz, quiero ir paso a paso quiero que seas mi amiga, mi mejor amiga y ahora… ahora la veo más que eso. La veo más… más como mujer.
_ ¿Tu mujer?
_ Sí, soy un poco bruto para hablar, pero me gustaría ganarme tu cariño, tu amor.
_ Pero es que tengo miedo abrir mi corazón a alguien mas.
_ Tengo la esperanza de que quizá… comprándonos unos helados nos podemos enamorar... a mí me gustan mucho los dulces.
_ Ya siendo la hora de salir. ¿Qué te parece si nos vamos a comprar unos helados ahora?
_Está bien mi hermosa pecosa.
_ Sé que esto no es una cita, aunque en el fondo desearía que sí, espérame príncipe Terry voy a ponerme un hermoso vestido para comprar helados.
Candy, Lleva un vestido floreado color celeste pálido, de flores blancas y sandalias que le hacen a juego. Se ve hermosa. Ahora espero que todo vaya bien y pueda enamorarme una vez más… Te amo mi amado Tony, tu siempre estarás en mi corazón, pero tengo que resignarme a que te perdí tu mundo es el cielo, el mío es estar al lado de un nuevo amor.
Candy aprendió a aceptar la muerte de su novio no podía seguir llorando por Anthony, toda la vida.
…..
Terry y Candy. Ya estando de camino a la heladería de siempre. Me percato de que todo está muy… festivo… veo rosas y cosas cursis… hasta que caigo en cuenta de algo…
Llegamos a la heladería y milagrosamente al ser relativamente temprano, encontramos un lugar cerca de las ventanas.
En nuestra mesa estábamos compartiendo unos deliciosos helados,
_ Candy están deliciosos esos helados.
_ ¿Serán de chocolates?
_ Si pruébala.
_Pues es tan deliciosa.
- Pues… ten… - me dice estirando su mano hacia la mía. Estiro mi mano también y tomo lo que tiene en la suya.
_Comemos otra vez.
_ Me lo meto a la boca y puedo decir que está muy rico. Es pequeño pero muy sabroso. Esta vez Candy se lució. El helado.
- ¿Y…? ¿Cómo estuvo?
- Pues… me gustó… te salió muy bien…
- ¿Lo dices en serio? – me mira y sonríe tan bonito que creo que terminaré derretido como el helado de su copa.
- Si…espérame un momento – le digo… se fueron a un baño del restaurante.
Candy y Terry se fueron a un baño...
-Mmm que deliciosa_ gime el castaño, echando la cabeza hacia atrás dejándose llevar por el placer empezó a lamer y mordisquear el cuello de Candy, se acercó más al cuerpo de ambos, haciendo fricción con sus miembros.
Terry empezó a jugar con los pezones con las manos sintiendo el corazón desbocado de la rubia, de vez en cuando se los mordisqueaba y lamia, para luego bajar sus manos hasta llegar al miembro excitado del rubio deslizándose a lo largo de todo el tronco del pene moviendo su mano de abajo a arriba con suaves movimientos.
Terry y Candy empezó a sentir delicia por las sensaciones empezó a frotar sus nalgas contra el miembro necesitado de Terry que comenzaron a gemir y a jadear de tanto placer.
El placer dominaba todos sus sentidos, notando cómo el calor y el deseo se acumulaban dolorosamente en su vientre, hasta hacerse insoportables. En ese momento Terry empezó a juguetear con la entrada de su amor, acariciándolo, lo que hizo que no pudiera más.
-Aah amor… no puedo más…me voy a correr.
-Todavía no amor_ dejando de masturbarlo para levantarlo un poco y penetrándolo poco a poco dentro del agua.
-Aahh sí_ gime por la sensación- quiero que me penetres- dijo Candy feliz.
- Mmm aahh, Candy, estas muy caliente y hermosa_ gime.
Y me gusta mucho…_ Ahora si gracias a esos dulces helados sé que tú eres mi príncipe real, me gustas y quiero que seas mi esposo, ahora si deje el pasado atrás amor, Anthony es mi primer amor que está en el cielo, el me envió a ti, para ser feliz contigo, te amo.
Candy supero a su amor del pasado, su primer amor vivirá feliz en el cielo, ahora Terry es su amor actual, la princesa Candy pudo cumplir el deseo de casarse con el príncipe Terry, fueron felices para siempre.
Fin,
"Este es el final de la historia Compartiendo un helado"
000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
Esta historia está basada a uno de los cuentos de hadas infantil llamada La tristeza de Mi Princesa escrita por el escritor Fairy Tales de una princesa que pierde a su novio y al morir el rey le quiere casar con otro príncipe, pero el príncipe le regala unos dulces y se enamora, claro que no existe la pasión ya que es un cuento infantil, esta historia no me corresponde, le corresponde al escritor Fairy Tales, es una adaptación, en mi versión lo hice para adultos. Es uno de mis cuentos favoritos y me gustaría compartir con ustedes.
Me haría feliz si me dejaran un comentario.
Bendiciones
Maggie Grand.
