Sounds Like Love
.:6:.
Edward preguntó sobre el padre de Bella, quiso saber a qué se dedicaba.
—¿Entonces eres una chica buena? —él preguntó, alzando las cejas, una sonrisa plasmada en sus labios.
—A veces—Bella respondió. Eso era una mentira, pero sólo porque había muy pocas oportunidades para ser mala, entonces no quedaba más remedio que ser buena.
—Bien—Edward dijo, como saboreando la palabra. A Bella se le retorció el estómago y apretó los puños en su regazo.
Había pasado las últimas cuatro horas con él -de alguna manera-, a pesar de que habían estado en silencio por mucho tiempo.
Y entonces llegó el momento de decir adiós y Bella lo observó agitar su mano, ella le dio una sonrisa y luego presionó el botón rojo.
Se tiró sobre el escritorio, inhalando profundamente. Necesitaría demasiada fuerza para levantarse de la silla, sus piernas eran gelatinosas y débiles. No recordaba haberse sentido así de feliz en mucho tiempo, le dolían las mejillas y luego lloriqueó un poco.
Se estaba comportando como una niña tonta. ¿Qué era todo eso? Se estaba excediendo. Demasiado. Él sólo era un chico más, un compañero de clase con el que haría las tareas, un muchacho que, de alguna manera, decidió que ella sería una buena candidata.
¿Le agradaba? ¿Era Bella lo suficientemente interesante como para agradarle? ¿O él sólo estaba siendo amable y tratando de hacer más llevadera esta situación de mierda?
Para cuando dieron las dos de la mañana, Bella ya había armado un montón de escenarios en su cabeza. Edward sonriéndole, invitándola a salir una vez que las cosas volvieran a la normalidad, ella tomando su mano y luego él dando un apretón.
—Por favor, por favor…—susurró, cerrando los ojos con fuerza—. No tengas a nadie, Edward. Por favor, por favor…
Encendió su lámpara de lectura y alcanzó el diario. Tenía que sacarlo. Y Jessica no era una opción.
Esto se está poniendo serio. Estoy asustada. No debería estar fantaseando de esta forma. Él probablemente tiene una novia… o novio. Espero que no tenga un novio, sería mucho más horrible si así fuera. Hoy pasé cuatro horas con él. Le gusta tocarse el cabello, tiene una linda sonrisa y dientes cuadrados y pequeños. Noté que tiene una cicatriz del lado izquierdo de su nariz. Quisiera preguntarle qué le ocurrió. Amo sus ojos y sus manos. Adoro todo lo que hace. Dijo que le gusta la música, toca la guitarra, el piano y el teclado. ¿Podría ser más perfecto? Es inteligente y teclea rápido. Tengo su número y él tiene el mío, siento que está a un segundo de distancia, pero también que está muy lejos. Odio esto. He dicho en muchas ocasiones que odio esta pandemia, pero justo ahora la estoy odiando imposiblemente más. Si no hubiera un virus por ahí, habría ido al campus y lo habría conocido en persona. Lo quiero para mí, y no sé si sea demasiado tarde. Él podría tenerlo todo justo ahora. Si es así, estaré contenta viéndolo desde la distancia, deseando que fuera a mí a quien amara. Debería dormir. Tal vez pueda soñar con él.
~SLL~
—¿Por qué no me lo dijiste? —Jessica demandó. Bella meneó la cabeza y continuó agitando la mezcla para hot cakes.
Era sábado y había dormido de más. Despertó con un mensaje de Jessica, que le preguntaba cómo estaba y Bella tuvo que decirle. A su favor, todavía estaba medio dormida cuando le respondió y Jessica no perdió tiempo para llamarle. Bella la cortó, diciendo que tenía que despertar correctamente primero e ir al baño.
—¿Cómo podría decírtelo? No iba a restregarte mi felicidad en la cara—Bella le echó un vistazo, vio cómo Jessica rodó los ojos.
—Esto es importante, Bella—recalcó, señalándola con el índice.
—Creo que estar de luto también lo es—echó un primer panqué en el sartén. Dejando el tazón de mezcla a un lado, tomó su celular y lo llevó con ella a la encimera, posicionándolo contra el tarro de leche condensada.
—Si, pero ¿acaso creíste que prefería revolcarme en mi miseria y no saber de esto? Estás equivocada.
—Trataba de ser sensible.
—Bueno—Jess aceptó—. ¿Y entonces? ¿Ya no han hablado?
—Él me envió un mensaje, preguntando si me gustaban los memes, le dije que sí y envió varios.
—Es la nueva forma de ligar—Jessica opinó—. Le gustas.
—O tal vez sólo quiere ser mi amigo.
—Quiere ser tu amigo porque le gustas—Bella giró el panqué cuando notó las burbujas—. Sigue hablando con él y cuando menos te lo esperes estará declarando su amor por ti.
—Ves demasiadas películas.
Jessica gruño, lanzando los brazos al cielo. Definitivamente Facetime había sido una mala opción. Durante una llamada telefónica Bella podía ignorar los gruñidos de Jessica, pero no ahora.
—¡Deja de sabotearte! Sólo síguele la corriente.
—No me estoy saboteando, simplemente digo que es demasiado pronto como para desarrollar un enamoramiento. Lo he conocido apenas por una semana.
—Es tiempo suficiente. Sólo es tu crush, supéralo. Formas parte de ese mínimo porcentaje de personas a las cuales su crush les habla. Disfrútalo, sonríe y dile que es guapo.
—No le diré eso—Bella se quemó la lengua con el primer bocado—. Sólo sonreiré y responderé sus mensajes. Por ahora.
Jessica sonrió, contenta.
—Eso es avance suficiente. Como sea, ¿qué otra cosa interesante dijo o hace?
—Tiene una mascota. Es una bull terrier, se llama Lola. Y toca la guitarra y el piano… y el teclado.
—¿No es lo mismo?
—Creo que es ligeramente diferente.
—Sólo espero que no sea de ese tipo de chicos que obligan a todo el mundo en la fiesta a escucharlo tocar la guitarra.
—Créeme, es demasiado cool para eso.
—Uuhh—Jessica canturreó—. Quiero conocerlo. Muéstrame una foto.
—¿Por qué tendría una foto de él?
—No es tu crush si no tienes fotos de él. Anda, muéstrame.
Bella terminó el segundo hot cake y lo consideró por un momento.
—Creo que tengo una en mi computadora. Te la enviaré después.
—De acuerdo.
—¿Cómo estás? Honestamente.
Jessica tardó un rato en responder, Bella miró la pantalla de su celular, en caso de que la conexión a internet no fuera buena.
—Mal—respondió Jessica, observando las puntas de su cabello—. Sigo sintiéndome enferma y sólo estoy… como rota, supongo.
—Oh, Jess.
Ella se encogió de hombros.
—Supongo que estaré bien en un rato. Claudia se siente culpable. No puede mirarnos a la cara y creo que se irá hoy.
—¿Por qué? No fue su culpa.
—Es lo que mamá intentó decirle, pero ella dice que si tan sólo nos hubiera permitido llevarlo al hospital sería diferente, tal vez él hubiera tenido una oportunidad.
—¿Acaso no dijo que no sería de mucha ayuda?
—Si, pero insiste en que tal vez lo habrían ayudado. Está pensando en esa mínima posibilidad y sólo…—Jessica sacudió la cabeza— sólo dijo que se iría esta tarde. Creo que está empacando justo ahora. Actúa como si en realidad ella nos hubiera encadenado para no llevar a papá al hospital. La última palabra la tuvo mamá, así que…
—No es justo para ella.
—Sé que no lo es—Jessica se limpió la mejilla—. Pero supongo que no puede seguir aquí.
—Los padres de Edward son médicos… bueno, su papá. Su madre es enfermera y dijo que no han estado en casa desde hace un par de meses.
—Eso es horrible.
—Lo es—Bella aceptó—. Si están así de ocupados en un pequeño pueblo no logro imaginarme cómo están aquí en Seattle. No fue culpa de Claudia… ni de nadie. Él sólo tuvo que irse, Jess.
—Es lo que he estado tratando de pensar. Diego sigue diciendo que él lo enfermó. Ayer escuché a escondidas su conversación con su novia, creo que estaba llorando. Vine a mi cuarto y me puse a llorar también.
—¿También contagió a su novia?
—No. Creo que no se han visto como por dos meses. Algo sobre un susto con la madre de ella teniéndolo, así que se aislaron. Fue una falsa alarma.
—Deberías intentar hablar con él.
—Lo haría… si él me abriera la puerta.
Bella le sonrió y su teléfono vibró.
—Sigue… Dios.
—¿Qué? ¿Qué?
—Edward, acaba de enviar un mensaje.
—¡¿Qué dice?!
—No lo sé. Es una foto—Bella fingió restarle importancia, bañó sus hot cakes de leche condensada.
—Es una foto de él desnudo.
Bella se carcajeó.
—Eres una cachonda—reclamó, obligando a sus manos a permanecer quietas sobre sus panqués. No le respondería en este momento, le daría un par de minutos.
—Ni me lo digas—suspiró Jessica—. Ha pasado un bueeen rato.
—No me interesa.
—El otro día Mike y yo intentamos hacer una videollamada caliente, pero no es lo mismo—Bella detuvo su tenedor junto a su boca, asqueada.
—Jessica, enserio, no me interesa.
—¿Harías una videollamada caliente con Edward?
—Eh, no, gracias. No quiero que mi primera experiencia sea en línea.
—No es tan malo—ella le restó importancia con un gesto de mano—. Y bueno, ¿qué tipo de foto es?
—No le responderé ahora. No quiero parecer desesperada.
—Como si no lo estuvieras.
—Dije "parecer."
~SLL~
La foto que Edward le envió a Bella era de Lola. Ella estaba tirada en el sofá, con una pelota entre sus patas delanteras mientras sus dientes la mordisqueaban, sus orejas alertas.
Edward: Señorita Energía me despertó a las 7. Daremos un paseo por el bosque, ¿harás algo especial hoy?
Bella: Qué horror. ¿Algo especial? ¿en medio de una pandemia? Ja.
En realidad, Bella tenía algunos pendientes alrededor de la casa, como lavar la ropa y limpiar. Y ninguna de las dos cosas le apetecía, pero sería peor tener que hacerlas en domingo, así que después de enviarle la captura de pantalla de Edward que Bella tomó en clase a Jessica, puso algo de música y se dedicó a recolectar ropa sucia.
Ignoró su celular vibrando incesantemente. Estaba tratando, sin éxito, dejar de pensar en él, dejar de verlo como el guapo chico que era y ahora intentaba verlo como un compañero de clase.
No hacía falta decir que su curiosidad ganó y fue a echar un vistazo.
Jessica: ¡Diablos, Bella!
Jessica: Sabes elegir bien.
Jessica: ¡Mira esas cejas!
Jessica: Tiene una linda sonrisa.
Jessica: Es mucho más guapo que Mike.
Pff, podrías apostarlo.
Bella: Tranquila, Stanley, es mío.
Bella: Y la foto era de su mascota, dijo que darían un paseo por el bosque.
Jessica: ¿Sólo eso? Aburrido.
Bella: Y me preguntó si haría algo especial hoy.
Jessica: ¿Y qué le dijiste? Dile que no y luego invítalo a hacer una videollamada por la noche, luego de un rato pueden comenzar a quitarse la ropa.
Bella: ¿Por qué todo lo tienes que convertir en sexo?
Jessica: ¡Porque necesito un poco de eso!
Jessica: Y viendo la manera en la que te expresas de él podría decir que tú también lo necesitas. Con Edward. Urgentemente.
Bella: Vive a cuatro horas de aquí, ¿estás loca?
Jessica: Manejar por cuatro horas sólo para tener sexo… Es una buena anécdota para contar después.
Bella ya no le respondió. Se concentró en el detergente para ropa antes de que su pantalla se iluminara con otro mensaje.
Edward: Genial, ¿quieres pasar el rato más tarde?
El vaso medidor se le cayó de las manos y aterrizó en el piso, haciendo un charco de detergente.
—Maldición—Bella masculló, atrapando el celular antes de que cayera, pero fue inútil.
Dando un brinco, Bella resbaló con el detergente. Su cadera y su muslo amortiguando la caída, se golpeó el codo con la orilla de la lavadora.
—¡Oww, dios santo! —chilló adolorida.
Edward: Podemos sólo hablar, ¿o te gustaría ver una película?
Bella alcanzó el teléfono, aun en el piso y se apoyó en el codo bueno. Gimió.
Bella: Si, claro.
—El amor no es para mí—se lamentó, mirando el techo del cuarto de lavado.
Hola, espero que les haya gustado este capítulo. Me divertí mucho mientras lo escribía. Gracias por sus comentarios en la actualización pasada, nos leemos el lunes.
