Sounds Like Love
.:22:.
Charlie la estaba esperando en la silla del porche el domingo por la tarde cuando llegó a casa. Bella sentía que tenía un letrero de "mentirosa" en la frente. Él fue hasta ella y cargó su mochila.
—¿Cómo estuvo, Bells?
—Bien—lo miró sobre su hombro antes de abrir la puerta. Se sacó las botas y las pateó hacia un lado—. Fue divertido.
—¿Cómo está Jessica?
—Bueno…—Bella suspiró, ocupando sus manos con la chamarra y la bufanda. Miraba el piso—. Ha estado mejor antes, pero le está viendo el lado positivo a todo.
—Eso es bueno, ¿cierto? —su padre ya estaba en la sala, encendiendo la televisión.
—Lo es.
—¿Compraste muchas cosas?
—En realidad no—al menos podía ser honesta en algunas cosas—. El centro estaba muy lleno y preferimos alejarnos.
—Bien—él murmuró y la miró sobre su hombro—. Estaba pensando que… tal vez…—se rascó la mejilla—. ¿Tal vez debas usar la mascarilla por un par de días?
Bella detuvo sus movimientos, estaba a punto de sacársela.
—Se-seguro—respondió. ¿Qué si Edward estaba enfermo y aun así su prueba había sido negativa? ¿Qué si todavía no desarrollaba síntomas? —Buena idea—aceptó, tomando su mochila y caminando hacia las escaleras—. Me mantendré alejada.
—Genial—Charlie resolvió y subió el volumen de la televisión.
Le había parecido extraño que el interrogatorio de su padre fuera tan breve, ¿había descubierto él la verdad y estaba molesto? La paranoia le revolvió el estómago, su corazón se aceleró, ¿qué tal si había visto a Jessica en el supermercado?
Le envió un mensaje.
Bella: Ya estoy en casa y mi papá está súper raro.
Tenía también un mensaje de Edward.
Edward: Recuerda decirme cuando llegues a casa.
Le respondió, diciéndole que todo estaba bien. Se tiró en su cama.
Jessica: ¿Todo salió bien? ¿A qué te refieres con "raro"?
Bella: Si, perfectamente. Pues su interrogatorio no fue tan extenso como el de toda la vida.
Jessica: ¿Acaso eso no es bueno?
Bella: ¿Qué tal si descubrió la verdad?
Jessica: No lo hizo, Bella, ¿cómo? La única forma en la que pudo haberlo descubierto fue leyendo tus mensajes, ¿ahora es un hacker?
Bella rodó los ojos.
Bella: ¿Saliste este fin de semana? ¿Qué tal si te vio en algún lugar y sólo está esperando el momento perfecto para hacérmelo saber o tal vez espera a que yo sea honesta?
Jessica: Los únicos lugares en los que me pudo haber visto fueron la cocina, el baño o mi habitación. Y no noté que estuviera sentado en un rincón de mi cuarto.
Bella: ¿Enserio?
Jessica: Enserio. A decir verdad, no salí por esa misma razón. Me puse paranoica porque nunca haces nada malo y tenía un presentimiento.
Bella: ¿Presentimiento?
Jessica: Presentimiento de que por ser la primera vez algo desastroso sucediera. Incluso cerré las cortinas y le dije a mi mamá que si tu padre llamaba no contestara.
Bella se rió.
Bella: ¿Hablas enserio?
Jessica: Claro, pero por suerte nadie llamó. ¿Todavía tiene nuestro número? Deberías decirle que nos deshicimos de la línea fija para momentos como estos.
Bella: ¿Y qué acaso tu mamá no preguntó?
Jessica: No, demasiado ocupada buscando recetas navideñas.
Bella: ¿Sigue con eso?
Jessica: Sip. Creo que lo está tomando de terapia. Como sea, ¿estás bien? Con Edward y todo eso.
Bella: Si, sólo que lo extraño. No debí haber ido. Ahora es peor.
Jessica: Ugh, te entiendo.
Una notificación apareció con un mensaje de Edward.
Edward: Genial. Ahora puedo respirar tranquilo.
Bella: Como si no lo hubieras estado haciendo todo el tiempo.
Edward: No estaba tranquilo. Te extraño.
Bella: No fue bueno ir.
Edward: Para nada.
Bella: Será horrible la espera. Creí que antes era horrible, pero me equivoqué.
Edward: Lo sé, ¿cómo se vive luego de esto?
Bella: Con una interminable desdicha.
Jessica le envió otro mensaje.
Jessica: Deja de hablarle, acabas de verlo.
Bella: ¿Cómo sabes que estoy hablando con él?
Jessica: ¿Acaso no lo estás haciendo?
Bella: ¿Y tu punto es?
Jessica: Mi punto es que necesitas dejar de pensar en él y para eso tienes que pasar la noche conmigo, ¿quieres ver una película? A menos de que Edward se entrometa.
Bella rodó los ojos y arrojó su celular lejos, deseando meterse a la cama. Alcanzó su laptop del escritorio y la llevó consigo. Tal vez debería bañarse.
Otro mensaje.
Edward: ¿Quieres hacer una videollamada más tarde?
Películas o videollamada. Jessica o Edward.
Jessica: ¿Entonces?
Bella: Demasiado tarde. Tengo una cita.
Jessica: Desgraciada.
~SLL~
Bella usó la secadora y su padre le pasó un plato con comida china.
—¿Por qué un plato? —Bella preguntó.
Charlie se encogió.
—Es más cómodo. Toma, te compré un rollito.
Charlie no sabía usar los palillos chinos, así que siempre usaba una cuchara y un tenedor. Se colocó en su sofá y Bella lo observó desde el pie de las escaleras.
—¿Estás bien, papá?
Él la miró sobre el respaldo del sofá, él también usaba mascarilla.
—¿Eh? Claro, ¿por qué no lo estaría?
—Luces… extraño.
Charlie suspiró.
—A veces el trabajo es duro, Bells.
Ella hizo un mohín.
—De acuerdo.
Bella había avanzado cuatro escalones cuando su padre volvió a hablar.
—Waylon murió.
—¿Qué? —preguntó sorprendida, deseando haber escuchado mal. Waylon Forge había sido amigo y compañero de trabajo de Charlie por veinte años.
—Waylon. Contrajo el virus y… murió ayer por la noche.
Otra patada al estómago, la culpa la carcomía. Las rodillas estuvieron a punto de doblársele.
¿Por eso Charlie usaba también una mascarilla?
—Lo siento mucho, pa—caminó de vuelta hasta él—. Eso es horrible, lo lamento mucho.
Charlie asintió en silencio.
—Lo es. Estuvo enfermo por tres días antes de…—sacudió la cabeza—compré un par de pruebas, quiero estar seguro.
—Está bien.
—Dejaré una para ti, para que la hagas en algún punto.
—Lo haré.
Charlie asintió y entonces Bella decidió avanzar hacia su habitación.
Para cuando Edward la llamó, los ánimos de Bella estaban por los suelos. ¿Cómo podía pasar de la mayor dicha que había conocido a esto? Jugaba distraídamente con su cuchara cuando la sonrisa de Edward se borró.
—¿Qué ocurre?
—Nada—ella aseguró—. ¿Cómo estás?
—Pareces triste—él respondió en su lugar.
—No, para nada—él no necesitaba escuchar de la enorme culpa que la estaba comiendo viva. Ajustó su laptop sobre su almohada—. Todo está bien. ¿Cómo estás? —repitió.
—Bien—Edward respondió, no muy convencido—. ¿Quieres hablar o ver una película?
A Bella no le apetecía hablar.
—Una película está bien.
No le prestó mucha atención. En su lugar, sus ojos se concentraron en Edward, que lucía cómodo y somnoliento en su cama. Ella sólo sonrió cuando él reía y él dijo que una segunda película no era una opción.
—Luces cansada—opinó—. Deberías dormir, es horrible conducir por tanto tiempo.
Bella no puso objeción alguna.
—De acuerdo. Si estoy cansada.
Él asintió.
—Buenas noches, Bella. Descansa.
—Descansa también—le sonrió y agitó su mano antes de colgar.
Cuando regresó de usar el baño y se metió a la cama, tenía un mensaje.
Edward: ¿Qué pasa? Tal vez sea más fácil decirlo si no me estás viendo a la cara.
Bella sonrió con un lado de su boca y apagó su lámpara de noche. Le respondió de inmediato.
Bella: Nada, mintió, sólo estoy cansada, enserio.
Edward: ¿Lo prometes?
Ugh, más culpabilidad, más mentiras. Se le revolvió el estómago, devolvería el arroz chino y su rollito.
Bella: Lo prometo.
Más tarde, tuvo que usar el baño y cuando se levantaba, su celular se enterró en su costado, así que lo sacó. Era pasada la medianoche. En silencio y lentamente, abrió la puerta de su habitación.
Un sonido que procedía del final del pasillo la detuvo, su pie se tambaleó en el aire.
Miró hacia la habitación de su padre, con puerta cerrada y a oscuras.
Otro sonido. Su padre lloraba y su corazón se retorció en dolor. Un sollozo y Charlie se sorbió la nariz.
Tal vez si hacía ruido su padre no estaría preguntándose si su hija lo escuchó llorar cuando ella tirara de la cadena del inodoro.
Cerró la puerta con fuerza y caminó patosamente al baño. Cuando regresó a su habitación, todo estaba en silencio.
~SLL~
Bella despertó con una pesadilla el lunes por la mañana, sus mejillas estaban mojadas y se dio cuenta de que las películas no mentían cuando las personas se sentaban aterradas en medio de la cama. No podía recordar el sueño, pero sabía que alguien estaba terriblemente enfermo. Alguien importante para ella.
Mientras se frotaba la cabeza y se sobaba el pecho, el horrible pensamiento de su padre contrayendo el virus de Waylon y ella enfermando a Edward le cruzó la mente.
Rápidamente se deshizo de las mantas y alcanzó su mascarilla antes de correr por el pasillo. Su padre ya no estaba, así que rebuscó la prueba en la cocina. La encontró en el cajón de las cosas inservibles.
Se sentía bien pero tal vez la prueba ya podía salir positiva si su padre había contraído el virus. No debió haber besado a Edward, debió haberse conformado con sujetar su mano enguantada.
Se frotó los ojos y enterró el rostro en las manos. Había sido tan estúpida e irresponsable.
Esperaba que Edward pudiera perdonarla.
Y de vuelta a la normalidad :/
Pareciera que todo en Forks es mejor, pero aquí estamos.
¿Qué creen que pase ahora?
Gracias por sus comentarios en el capítulo anterior. Me parece que soy la responsable de su diabetes ja.
Nos leemos :)
