Sounds Like Love
.:23:.
El resultado fue negativo, pero eso no fue suficiente para tranquilizarla. Miró el reloj. Era demasiado temprano, podía alistarse, ir a la farmacia y aun así estar a tiempo para la clase de la profesora Hale, así que fue hasta su habitación y de vuelta al auto.
Charlie no tenía que saber que había salido. No lo descubriría.
Las primeras tres farmacias que visitó se habían quedado sin pruebas y en Walmart encontró dos en el estante. Cuando fue al área de champús, había otra olvidada ahí, así que también la tomó.
Esperó pacientemente en la fila y mientras avanzaba al auto, con ligeras gotas de lluvia mojándole el cabello, pensó que tendría que racionar las pruebas. Tal vez la siguiente podría hacerla en dos días y después el fin de semana, tal vez la próxima semana podía hacer la última.
Una cosa era muy segura: ver a Edward la haría sentir culpable. Sin importar que él también hubiera sido irresponsable. Deseaba estar completamente segura de que no lo tenía lo más pronto posible, antes de que su padre cayera enfermo, antes de que… ¡oh dios! Antes de que Edward tuviera que ayudarle a su abuela con las compras, antes de que él pasara la Navidad con ella. Tenía una semana para confirmarlo.
¿Acaso el virus no podía darse prisa y manifestarse más pronto? Otro castigo divino. Al parecer el universo o el Creador o quién quiera que fuese despreciaba a los humanos. Más sal a la herida. Otro dedo enterrado en la úlcera.
La clase de la profesora Hale estaba a punto de terminarse cuando Bella recibió un mensaje de Charlie.
Charlie: El Jefe nos envió al laboratorio. Mi prueba fue negativa.
Bella exhaló aliviada.
Bella: ¿Qué decían las pruebas caseras?
Charlie: Negativas también.
Bella: ¿Entonces es seguro que no lo tienes?
Charlie: Bueno, yo era el más proclive a tenerlo, ya sabes, Waylon era mi compañero. Tal vez ya hayan pasado los quince días desde que pude contagiarme, tal vez un poco menos, pero quién sabe, tal vez y no me contagió.
Bella esperaba que el último escenario fuera el verdadero.
¿Podías salvarte si estabas demasiado cerca de un enfermo? Cerca como en un auto, o con tan sólo un monitor de computadora separándote, tan cerca como estar de pie junto a la máquina de café, ¿era posible?
Bella: Esperemos que no.
Charlie: ¿Te sientes bien? ¿Algún síntoma?
El estómago de Bella se revolvió.
Bella: Si, todo bien, ¿tú?
Charlie: Ningún síntoma. Aun así, deberías hacerte la prueba que dejé en casa, está en el cajón inservible.
Bella: Ya la hice, fue negativa.
Charlie: Tal vez pueda llevarte al laboratorio un día de estos, quiero estar seguro sobre ti y quisiera hacerme otra prueba ¿Qué tal el jueves?
Bella: Si, por favor, papá.
Estaba dejando su celular a un lado cuando un mensaje llegó, era Edward.
Edward: Hey. Te ves bonita con coleta.
Había añadido un corazón y Bella suspiró. Culpable, culpable, irresponsable, estúpida.
Bella: Gracias. Creí que no entrarías a clase.
Edward: Seh, me quedé dormido.
Bella: ¿Cómo pudiste quedarte dormido? ¿Hasta después de las doce? ¡Vamos!
Bella cambió la vista predeterminada y vio que Edward estaba usando una sudadera y una gorra al revés, tal vez su cabello lucía muy mal esta mañana… ¿o esta tarde? Se estaba tallando los ojos.
Edward: Demándame.
Edward: Como sea, ¿quieres hacer la tarea de Hale? ¿O ahora que ya conseguiste lo que querías me dejarás solo?
Bella rió entre dientes.
Bella: ¿Lo que quería? ¿De qué hablas?
Edward: Seducirme.
Ugh. Ese tonto chico sexy.
Bella: Por supuesto. Ahora puedes buscar a otro compañero.
Edward le envió un emoji con una mueca triste.
Edward: ¡Nooo! No puedo vivir sin ti.
Bella: Espero que estés poniendo atención porque no tengo idea de lo que Hale está diciendo.
Edward: No, pero Emmett siempre le pone atención a cada palabra que ella dice. Creo que hasta graba sus clases para seguir viéndola después, le preguntaré.
Bella: Asco.
Edward: ¿Entonces? ¿Quieres hacerlo conmigo?
Bella: Hablas del trabajo, ¿verdad?
Edward: Claro, porque no quisiste hacer lo otro. Gallina.
Bella jadeó y lo miró. Edward estaba ocultando una sonrisa detrás de su mano.
Bella: Tal vez puedas hacer la tarea con Emmett.
Edward chasqueó la lengua y sacudió ligeramente la cabeza.
Edward: ¡Ay, vamos! Estaba bromeando.
Bella: Le preguntaré a Alice si quiere intercambiar pareja.
Edward: ¡No!
Edward: Hey, bromeaba.
Bella se mordió la boca para no sonreír y ya no respondió.
~SLL~
Bella desempacaba su mochila con música de fondo cuando su teléfono recibió otro mensaje.
Jessica: Oye, ¿quieres ir a comer un helado más tarde?
Bella: Es invierno.
Jessica: ¿Y? Lo vamos a comer adentro, no sentadas sobre la nieve. ¿Entonces?
Bella: No lo sé, Jess. El compañero de papá acaba de morir, no sé si papá lo tiene.
Jessica: ¿Qué? Mierda. Lo lamento.
Bella: Si, yo también. Entonces no quiero contagiarte otra vez.
Jessica: ¿Ya pensaste en la otra posibilidad?
Bella frunció el ceño y se sentó en el borde de la cama.
Bella: ¿En cuál?
Jessica: En ti infectando a Edward.
Bella gimió.
Bella: No me lo recuerdes, por favor. Tuve pesadillas y fui a comprar pruebas caseras. La primera salió negativa, me haré el resto en el transcurso de esta semana. Papá quiere llevarme al laboratorio el jueves.
Jessica: ¿Y qué si lo tienes?
Bella: Estaré jodida. Y Edward ayuda a su abuela con las compras y pasará la Navidad con ella.
Jessica: Mierda, Bella. Es mejor que se lo digas.
Bella: No quiero.
Jessica: Antes de que él la vea.
Bella: Detente.
Jessica: Díselo. ¿Ya se hizo una prueba tu papá?
Bella: Ya, una casera y la del laboratorio. Ambas negativas, pero estamos esperando.
Jessica: ¿Estás segura que Edward no lo tiene?
Bella: Me dijo que se hizo una prueba el viernes. Estuvo en Acción de Gracias con sus padres, pero seguramente ellos se tienen que hacer una diaria.
Jessica: Mmm, seh, ya sabes cómo son los doctores. Bueno, esperemos que nada malo pase, porque está de la mierda.
Bella: Así es.
Y hablando del diablo, Edward le mensajeó.
Edward: ¿Era enserio lo de las parejas? Emmett acaba de enviarme un mensaje.
Bella: Pues claro. No bromeaba.
Edward: Ay, vamos, Bella. Yo sí. Estaba bromeando.
Bella: ¿En verdad crees que soy gallina?
Edward: No. Para nada. Lo lamento.
Bella: Dile a Emmett que regrese con Alice entonces.
Edward: Ja, estará devastado, dice que Alice lo hace leer mucho, tenía la esperanza de que yo hiciera todo el trabajo y sólo pusiera su nombre en él.
Bella rió. Sonaba como a Emmett.
Bella: Qué lástima, pero eres mío.
Edward: Mmm, me gusta cómo suena eso.
La sonrisa de Bella se borró lentamente al pensar en la inminente charla que tendría.
Bella: ¿Estás ocupado? ¿Puedo llamarte?
Edward: Quería dormirme un rato, pero adelante.
Bella: ¿Dormir? Acabas de despertar.
Edward: No dormí muy bien en la noche.
Bella: ¿Por qué?
Edward: Hay cosas que no puedo decirte.
Bella: Mmm.
Entonces lo llamó, esperó un momento en la línea antes de que él respondiera. ¿Qué rayos estaba haciendo Edward? Tenía el teléfono en la mano.
—Hey, hola—él saludó agitado—. Perdón, Lola intentaba escapar.
Bella rió, cubriéndose la boca con la mano. Jugó con su pijama olvidado -el que había usado en casa de Edward- y esperó a que el ruido del otro lado de la línea se detuviera.
—Estaba… estaba sacando la basura y ella simplemente corrió hacia el bosque.
—Creí que era prácticamente la dueña del bosque ¿y cómo es eso de la basura? Vives en medio de la nada.
Edward tarareó.
—¿Te sorprendería saber que sólo tienes que caminar cinco minutos de la parada del autobús a mi casa?
Bella volvió a reír.
—¿Crearon una ruta sólo porque a ti se te ocurrió irte a vivir en medio del bosque, Blancanieves?
Edward se carcajeó, incluso resolló y pasó un buen rato para que se tranquilizara. Bella sonrió y dobló el pijama, deseaba conservar el olor de la cama de Edward lo más que pudiera.
—Algo así—dijo entre respiraciones pesadas—. Así que la basura también viene.
—Interesante.
—Mmm—asintió.
La sonrisa de Bella se borró lentamente y se sobó la frente.
—Oye, tengo que hablarte de algo.
Edward permaneció un momento en silencio, otro ruido, parecía que ajustaba su posición.
—¿Sí?
—Ya sabes que mi papá es policía, ¿verdad? Bueno, ayer en la cena me dijo que su compañero había muerto, estuvo enfermo por tres días y…—Bella suspiró—bueno, mi papá se hizo una prueba casera que salió negativa y su jefe lo hizo ir al laboratorio, el resultado también fue negativo, pero… quiere esperar más tiempo, para estar seguros.
Edward no volvió a decir nada por un rato. Finalmente, chifló por lo bajo.
—Pshh… entonces es probable que tú…
—Ajá, exacto—Bella lo interrumpió.
—Mmm.
—Me hice una casera en la mañana, fue negativa, pero papá quiere llevarme al laboratorio el jueves, tal vez sea tiempo suficiente.
—Claro.
—Así que lo lamento.
—¿Qué? No, ¿de qué hablas? No es tu culpa.
—Pero fui y…
—Los dos fuimos irresponsables, siempre supimos que era una posibilidad—él chasqueó la lengua—. Verás que todo saldrá bien… hay personas que se enferman y ni siquiera enferman a su familia, así que está bien. Hay una gran posibilidad de que tu padre no se haya contagiado. Mis papás se hacen pruebas diarias y no están enfermos. No salí a ningún lugar después de Acción de Gracias, así que no hay forma de que estés enferma.
—Estás siendo extrañamente optimista.
—Estoy siendo justificadamente optimista. Ya hubo demasiada mierda este año.
Si. La había habido. Y era gracioso cómo parecía que las personas pensaban que todo se arreglaría el 1 de enero de 2021, como si de un mal sueño se tratara.
—Hay una gran posibilidad de que si lo esté.
—Y también una de que no lo estés—respondió él seguro.
—Bueno, sólo quería decírtelo… y tu abuela…—dejó que el silencio rellenara los espacios.
Edward suspiró.
—Mierda, mi abuela—chasqueó la lengua—. Tengo que hacer sus compras, las hice una semana antes de Acción de Gracias.
Bella hizo un mohín.
—Mierda, lo lamento.
—Deja de disculparte. Hallaré una forma.
—Y tendrás que pasar Navidad con ella.
—Encontraré una excusa y tal vez para Navidad ya todo esté más claro… ¿cierto?
—Si, creo—Bella miró hacia su ventana cubierta por la cortina—. Espero.
—Bien—luego Edward dejó escapar una risita—. Creí que querías hablar de nosotros, me asusté por un momento.
Bella sonrió.
—¿Qué?
—Si, fue una de esas cosas de "tenemos que hablar."
—¿De qué tendríamos que hablar?
—No sé, tal vez venir fue demasiado, tal vez te diste cuenta de que no funcionaría.
—¿Cómo podría pensar eso? No he dejado de recordar.
—Mmm—Edward pareció saborearse—. Ni yo. Es… demasiado, es desesperante el hecho de que estés tan lejos.
Bella se tiró a la cama, mirando al techo.
—No puedo dejar de pensar en tu boca—confesó Bella, un escalofrío le recorrió el cuerpo—. Me encanta.
—Eres tan suave como te imaginé. Tus hombros, tu cuello…—Edward gimió con voz ronca—. Dios, tu boca, Bella. Quiero besarte justo ahora.
—Yo también. Me haré adicta. Eres… demasiado grande, siento que tengo mucho por explorar, quiero besar tu cuerpo entero, hasta que me duelan los labios.
Él asintió con un ligero gemido, su voz fue pesada la próxima vez que habló.
—¿Sabes de qué me arrepiento? Pero… no sabía si querías, tenía miedo de preguntar.
—¿Qué cosa? —Bella susurraba, como si alguien pudiera escucharla.
—Cuando quitaste tu blusa y pude besarte el escote… estaba tan cerca, podía sentirlo en mi barbilla… sólo era cuestión de mirarte y terminar de bajar completamente el tirante de tu sujetador.
—Ah.
—Si te hubiera preguntado… ¿habrías dicho que sí? ¿me hubieras dejado quitarlo?
—Bueno, ahora puedo decir que sí, pero en ese momento todo se sentía tan… inminente. Si lo hacías no podría detenerme y justo ahora me estaría arrepintiendo.
—Mmm, es bueno saberlo. No…—carraspeó—No cruce ninguna línea, ¿verdad?
—No—ella aseguró—. Fue justo lo que quería que pasara, pero fue… se acabó muy pronto.
—Tú lo terminaste—él se rió bajito—te quedaste dormida. Fue un golpe a mi ego.
Bella rió con ganas. Edward la siguió.
—Lo siento.
—Bromeaba—dijo él—. Tenías los ojos cerrados, pero seguías tocándome y tu boca se tallaba en mi pecho. Fue una buena manera de quedarme dormido.
Lo que de pronto le recordó a Bella algo.
—¿Por qué no dormiste esta noche?
—Eehh… ya te dije que hay cosas que no puedo decirte.
—¿Estabas haciendo rituales? ¿eres miembro de una pandilla? —Bella preguntó, jugando con un mechón de cabello entre sus dedos.
—No—Edward resopló—. Pero no es decente.
Bella rodó los ojos.
—Vale, ya entendí. Asqueroso.
—Tú preguntaste.
—¿Es enserio? ¿Eso es verdad?
—¿Qué? ¿La masturbación? Bastante real, ¿no lo has intentado? —él preguntó. Si tan sólo supiera sobre el juguete debajo de su cama.
—¿Pero toda la noche? Qué horror—se rió.
—Habrías hecho lo mismo.
—No, yo no lo hice—notó.
—Si hubieras visto lo que yo vi—añadió Edward.
Bella se sentó de golpe en la cama, sus ojos bien abiertos.
—¿Qué?
Edward rió entre dientes, exhaló.
—Nada, es broma.
—Mmm…—Bella dudó—. ¿Estás seguro?
—Mm-hm.
Bella entrecerró los ojos. ¿Qué pudo haber visto Edward? ¡Sus pechos! ¡Carajo, sus pechos! Sólo había usado brasier. ¡Dios! Esperaba que no… era vergonzoso… y perturbador.
—¿Enserio?
—Si, Bella—él aseguró—. ¿Acaso crees que me quedé despierto y fui tan depravado como para mirarte en la oscuridad con lascivia esperando a que se te viera algo?
Bella tarareó, sonriente.
—¿No lo hiciste?
—¡No! Dormí como un tronco.
—Bueno, gracias, porque si lo hiciste, levantaré cargos. Mi padre es policía.
—Cierra la boca—podía escuchar la sonrisa en la voz de Edward. Luego él suspiró—Bueno, ¿cuándo podré verte otra vez?
—¿Te das cuenta de que esta conversación comenzó conmigo estando posiblemente enferma?
Edward gimió disgustado. Bella podía imaginarlo estirándose el cabello.
—Lo sé, pero… es muy difícil vivir luego de haberte tenido.
¡Hola! Ya sobrepasamos los 500 rr. Gracias por eso.
Espero que les haya gustado el capítulo y ¡uff! Bella está salvada... ¿por ahora?
Nos leemos :)
