Sounds Like Love
.:25:.
—¿Qué estás haciendo? —fue lo primero que Jessica le preguntó a Bella cuando esta contestó el teléfono.
—Nada. Estaba a punto de ver una película, no he salido de la cama en todo el día.
—Mmm—Jessica soltó una pequeña risa, pero no sonaba contenta—. Que bien. Quiero contarte algo.
—¿Qué? —Bella frunció el ceño y concentró su mirada en la ventana cerrada. El día era de un espeso y nebuloso color gris, el cielo se tornaba oscuro.
—Primero, ¿cómo estuvo tu Navidad? ¿Fue buena?
—Seh—Bella aseguró—. Charlie y yo cenamos pavo y penne, hice puré y pan de ajo… bueno, el pan ya estaba hecho. Y te dije que fuimos a comprar muffins en la mañana.
—Seh, ¿qué te regaló?
—Unas botas, un libro y una tarjeta para Webers. ¿A ti? ¿Cómo estuvo tu Navidad?
Jessica suspiró.
—Mamá nos compró suéteres a Diego y a mí, me regaló algo de maquillaje y un nuevo cargador. Y estuvo… puaj.
Bella hizo un mohín.
—¿Así de mal?
—¿Te hablé sobre lo emocionada que estaba mamá por todo esto? Bueno, todo iba bien. Despertó temprano y no salió de la cocina en todo el día, incluso le dijo a Alexa que reprodujera villancicos todo el maldito tiempo, mis oídos casi sangran...
La risa de Bella la interrumpió.
—Luego adornó la mesa, ¿adivina qué? Encontró un nuevo mantel, ahora es Santa Claus usando bikini, como sea…—se rió entre dientes—todo iba perfectamente y como de costumbre, usamos nuestros suéteres navideños. Colocó tres lugares en la mesa, en la esquina, todos juntos, no hizo esa cosa incómoda de dejar un espacio vacío, gracias a Dios, pero…—otro suspiro.
—Está bien, Jess—Bella la animó.
—Estábamos cenando, ¿sí? Diego incluso dijo algunas cosas, ya casi no habla y luego todo se quedó en silencio por un rato, entre masticadas y entre comentarios de "pásame el pan," y de pronto: ¡sollozos! Mamá comenzó a llorar y arrojó su servilleta lejos, cayó en el gravy y Diego sólo se quedó ahí, observando su plato, como en un trance.
—Mierda—Bella musitó.
—Lo sé, Bella—gimió Jessica—. ¡No sabía qué hacer! Apreté su mano y le dije que estaba bien y ella sólo asentía sin dejar de llorar. Se tranquilizó en algún punto y Diego sólo frotó su hombro. Terminamos de cenar y apuesto a que el pavo le supo a mocos.
Bella se mordió los labios.
—No sé si reírme por eso o no.
Jessica lo hizo.
—Hazlo, está bien, estaba tratando ser graciosa.
—Bien—pero Bella no se rió—. Lamento que eso haya ocurrido, era muy probable que sucediera.
—Tenía la leve esperanza de que no pasara. Creí que sólo nos tragaríamos el dolor y cada quien lloraría en su habitación cuando fuera la hora de dormir.
—¿Has pensado en tu madre durmiendo en la misma cama en la que tu padre solía dormir?
—Todo el tiempo, cuando avanza por el pasillo en su camisón y dice "buenas noches," tengo la sensación de que se duerme llorando.
—Lo lamento tanto, Jess.
—Si, porque yo también lo hago a veces.
—Desearía poder regresar el tiempo y evitarlo.
—Eso no es todo.
—¿Hay más? —Bella se sentó en medio de su cama y jugó ausentemente con las hilazas de su cojín.
—Si. Algo peor.
—Bien, háblame de eso—ordenó Bella.
Jessica permaneció en silencio por un rato, lanzando balbuceos, como si tratara de encontrar las palabras correctas.
—Hoy desperté y quería dejar toda esa mierda atrás, ¿sabes? Dije "es Navidad, hagamos algo divertido," planeaba obligar a Diego a comer sobras y a sentarse conmigo en la sala para ver películas, así que fui hasta su habitación y, sorprendentemente, no tenía puesto el seguro, así que entré.
—Me está dando miedo.
—¡Es de terror! —Jessica aseguró—. Estaba, naturalmente, dormido y rodeé la cama para despertarlo. Su playera térmica es enorme, creo que era de mi papá antes de que bajara de peso, y su…—Jessica inhaló—su manga estaba enrollada y…
—Oh Dios.
—Si… había cortes, Bella—Jessica confesó en susurros desesperados, como si no quisiera ser escuchada—. Incluso tiene vendajes y curitas, ¿qué tan jodidamente profundo debes de cortar como para necesitar gasas? Y había uno demasiado cerca de su muñeca. Me congelé, de pronto todo estaba…—Jessica sollozó y su voz se quebró—todo estaba pasando de nuevo, era como si estuviera desangrándose frente a mí y… fui a él, estaba tan asustada y mi pie golpeó algo debajo de su cama, era una lata… ¡tiene miles de latas debajo de la cama! Y entonces ya no estaba asustada, estaba furiosa y le grité, le saqué la almohada y lo confronté.
—Jess… debe ser horrible. Oh dios.
Jessica asintió, lagrimosa.
—"¿Cómo puedes hacerlo?" le dije, "¿cómo te atreves? ¿acaso eres tan egoísta? ¿qué con ese corte? ¿qué hubiera pasado si resultaba ser el indicado? ¿qué le diría a mamá? ¿acaso quieres hacerle eso?" grité y grité y lloraba y él sólo se quedó ahí, mirando el piso y jalando sus mangas, "¿por qué nos haces esto, Diego?" Y entonces caí en cuenta de que estaba culpándolo… otra vez, pero ya era demasiado tarde. Traté de conciliar y le exigí darme una respuesta.
—¿Cómo es que no habían descubierto que bebía?
—Nunca sale de su habitación. Toma su cena y la lleva arriba. Lo obligué a sacar las latas vacías y tiré otras en el lavabo del baño, su mini refrigerador estaba lleno y también las mandé a la mierda. Confesó que terminó con Bree.
—¿Qué? ¿Por qué?
—No lo dijo, pero tengo la sospecha de que está demasiado deprimido.
—¿Cómo no lo estaría? Está viviendo dos duelos. ¿Y dónde estaba tu madre?
—Ah, no estaba. Mi tía olvidó las llaves de su casa adentro y mi mamá tiene una copia, había ido a ayudarla. Cuando llegó se lo hice saber, sin importar qué tan duro sería para ella. Lloró y sacudía la cabeza, lo jaló a sus brazos mientras él me pasaba la última lata y decía "mi Diego, mi Diego."
Bella cubrió su boca con la mano, tenía un nudo en la garganta y la vista borrosa.
—Lo obligó a llamar a Bree, le pidió verla en algún lugar y ella aceptó sin dudarlo.
—Apuesto a que tenía el corazón roto—opinó Bella.
—Por supuesto. Han estado juntos por cuatro años y de pronto él dice "adiós," ¿qué le pasa? Mamá está buscando psicólogos justo ahora, dice que a todos nos vendría bien.
—Tiene razón.
—Y esa es la historia de mi trágica Navidad, ¿qué esperaba? Es 2020.
Bella chasqueó la lengua.
—Lamento que estén pasando por todo eso, Jess, pero estarán bien. Todo se verá más claro, dudo que deje de doler, pero siguen juntos, eso es lo que tu padre hubiera querido. Tienen que cuidarse mutuamente.
—Mmm, espero que no vea lo que Diego está haciendo.
—Todos están pasando por lo mismo, aunque lidien con el dolor de diferentes maneras, trata de ser más empática y asertiva la próxima vez. No le grites, no lo culpes, tal vez sólo quiere que lo escuchen.
—Pero no dice nada.
—Porque sabe que no lo escucharán.
Jessica se quedó callada, Bella escuchaba el ruido distante de la televisión.
—Si, creo que tienes razón. Gracias por escucharme.
—Estoy aquí, Jess, siempre.
—Bien… te quiero, Swan.
—Yo también te quiero, Jess, siempre.
~SLL~
Bella no estaba segura sobre su elección de ropa para el viaje de tres días a Forks. El pijama a rayas que usó la primera vez seguía en su cajón, en un intento por preservar el aroma de Edward. Empacó tres suéteres y tres playeras térmicas. La ropa interior era otro asunto.
—No sabes lo que pueda pasar, Bella—dijo Jessica—. Dices que no quieres tener sexo, pero son tres días, ¡por el amor de Dios! Todo puede suceder.
—Sólo puede suceder si dejo que suceda.
—Vaya lógica—farfulló Jessica—. Bueno, está bien, digamos que no tienen sexo, pero ¿tal vez un agarrón? Tienes que estar preparada, ¿qué fue a lo más lejos que llegaron el otro día?
—Él terminó sin playera y los tirantes de mi brasier se bajaron.
—JA. ¿Lo ves? ¿Ves mi punto?
—Si, si lo veo, ¿pero no crees que es demasiado? Será muy obvio que me preparé.
—¿Y? ¡Al diablo!
Si, Bella había decidido que ¡al diablo! Así que empacó un conjunto de encaje que no había usado antes y otras bragas que no parecían salidas del departamento de niñas.
—Buena suerte—le dijo Jessica al teléfono esa mañana—. Mantenme informada.
—Lo haré. ¿Tienes alguna noticia sobre el asunto de la terapia?
Ella suspiró, como un globo desinflándose.
—Si, mi mamá encontró a una terapeuta para mí, pero está de vacaciones. Mi cita es después de las fiestas, es gracioso ¿sabes? Como si tuviéramos que organizar nuestras vidas para que las crisis existenciales y la depresión no se presenten en diciembre.
—No te olvides del 1° de enero.
—Jódeme.
La madre de Jessica había decidido que sería mejor encontrar a tres terapeutas, de esa forma, nadie se sentiría incómodo, sin importar la confidencialidad médico-paciente.
—Como sea, será mejor que te vayas—la despidió Jessica—. Diviértete. ¿Compraste condones?
—¡No! Te dije que no lo haría y tenerlos en la bolsa es como un pase.
—No lo sé, Bella, deberías detenerte a comprar algunos.
Bella rodó los ojos y se echó el bolso de gimnasio al hombro, era pesado.
—Como sea, adiós.
Jessica se rió.
—Adiós… pequeña cachonda.
Colgó antes de que Bella pudiera protestar.
~SLL~
Bella no tuvo que despedirse de su padre, porque él ya estaba en el trabajo, así que cerró la puerta con llave detrás de ella y fue a su auto, encendiendo el estéreo y subiendo el volumen de la música.
La carretera lucía familiar ahora. Pisó el acelerador y ya no se detuvo en el baño que casi la hizo vomitar la última vez.
Antes de ver al duende del bosque, se detuvo en la tienda de autoservicio verde que Edward le había señalado. Estaba sedienta y la idea de comprar algo más le cruzó por la mente. Observó el establecimiento a través del cristal y se dijo que decidiría al último momento.
Alcanzó una botella de agua y le sonrió a la chica de cabello negro detrás de la caja registradora, comía una dona y estaba viendo alguna película en su laptop.
—¿Eso es todo? —le preguntó.
—Mmm—Bella asintió con su garganta y miró alrededor, nerviosa.
La cajera deslizaba la botella de agua por el escáner cuando Bella volvió a hablar.
—¿Me das uno de esos? —señaló descuidadamente. La chica siguió su mirada.
—¿Los negros o los plateados?
—Negros—respondió. No sabía la diferencia, pero Jessica había comprado los negros.
Le tendió un billete de 50 dólares y la chica le sonrió.
—Ten un buen día.
Cuando subió al auto todavía podía escuchar a Jessica llamándola "pequeña cachonda" a través de la línea.
¿Qué piensan de Jessica? Fue muy duro darle esta historia a ella, pero me pareció importante representar los aspectos oscuros de las personas cuyas vidas fueron sacudidas. ¡Y Bella está rumbo a Forks!
Muchas gracias por sus comentarios :)
Nos leemos por ahí ;)
