N/A: Bueno, ahora sí que sí hemos llegado al final. Son las 23:54 mientras escribo esto así que sigue siendo martes. Así que puedo decir que yo, Miky, he cumplido. Y he actualizado los días que había que actualizar. Soy una crack.
Disclaimer: Aún sigo buscando un disclaimer divertido y original que diga que no soy Sarahjota.
Epílogo.
Como cada día desde hacía diecinueve años, Aedion se levantó antes del amanecer. No hizo ruido al incorporarse, pero aun así Aelin abrió los ojos en cuanto pasó por su lado. Se levantó y juntos avanzaron por el improvisado campamento. La fogata seguía ardiendo y Gavriel estaba de guardia.
Aedion pasó de largo sin decir nada. Aelin le sonrió y susurró:
—Asuntos de primos.
Aedion se lo agradeció. No era tan tonto como para pensar que no había despertado al resto de guerreros hadas que estaban con ellos. Esperó que las palabras de su prima bastaran para saciar la posible curiosidad. Por primera vez en diez años tendría compañía en ese peculiar ritual, pero solo quería la de Aelin. Por supuesto la chica había dado su opinión al respecto, pero Aedion no parecía por la labor de querer compartir ese momento con su padre. Subieron por lo que en otro tiempo había sido una torre. O eso creían. Llegaron a una habitación arriba del todo que no tenía techo, de hecho tampoco tenía paredes. Aedion se sentó en el suelo y dejó la piernas caer al vacío. Y esperó.
Aelin se fue a sentar pero se incorporó de golpe.
—He olvidado una cosa, ahora vuelvo.
Aedion asintió y no hizo más que un levantamiento de ceja cuando su prima se dejó caer al vacío en vez de usar las escaleras por las que habían subido. Aelin se alejó de la torre y volvió al campamento. Como todos los años, Aedion no estaba en plena facultad de sus sentidos, así que se aprovechó de ello (vilmente, según Rowan, pero le dio igual). Se acercó a Gavriel, que seguía junto al fuego.
—Deberías ir con Aedion.
Gavriel la miró sin comprender. Aelin señaló a sus espaldas con el pulgar, luego se sentó junto al fuego. Gavriel la miró un momento antes de levantarse y coger el camino por el que hacía unos minutos que había desaparecido su hijo.
—Eres mala—dijo una voz femenina.
Elide se sentó a su lado, Aelin simplemente se encogió de hombros.
—Tenemos una guerra que nos pisa los talones y Aedion es muy cabezota.
Elide suspiró.
—Se va a enfadar.
Aelin volvió a encogerse de hombros. Luego ambas miraron al este, el sol estaba a punto de salir.
Cuando Aedion escuchó los pasos no prestó atención a que no eran tan ligeros como los de su prima. Solo cuando llegaron hasta donde él estaba se dio cuenta de que no era su prima la que había subido.
—Voy a matar a Aelin.
Gavriel no dijo nada. Aedion suspiró, no iba a perder el tiempo discutiendo. No cuando ese día podía ser la última vez que hiciera ese ritual.
—No sé si lo sabes, pero hoy hace diecinueve años que murió.
Gavriel se acercó unos pasos.
—No lo sabía.
—Yo tenía cinco años y recuerdo muy pocas cosas de ella. Pero algo que tengo bien grabado en mi memoria es este día. No sé si porque fue la primera persona que vi morir o porque era mi madre.
Gavriel se acercó hasta llegar a la altura de Aedion, pero no se sentó.
—Fue muy lista. Me dijo que estaba muy débil para mirar por la ventana y que me acercara yo y le describiera lo que estaba viendo. Se lo conté todo. Cuando terminé no me dio tiempo a mirarla de nuevo antes de que mi tía Evalin me abrazara con fuerza. Se fue en algún momento de mi relato.
—No quería que la vieras morir.
Aedion negó con la cabeza.
—Todos los años desde entonces hago lo mismo. Me levanto pronto y veo la salida del sol. Cuando Aelin era pequeña me acompañaba, pero se volvía a dormir enseguida. Y estos años he seguido la tradición solo.
—¿Quieres compañía?—preguntó Gavriel.
Aedion se encogió de hombros. El sol estaba saliendo, así que ni le miró. No obstante estaba atento a lo que hacía el guerrero hada. Gavriel se sentó a su lado. El cielo se había ido clareando poco a poco. Los primeros rayos, aún débiles apartaban los restos de las sombras de la noche. Sin prisa los rayos fueron cobrando fuerza y se vislumbró una media luna amarilla en el horizonte. Como siempre, desde que salía la media luna, el resto de la salida del sol se sucedía con relativa rapidez. No obstante Aedion no se movió hasta que los primeros rayos le dieron en la cara.
—Todavía sigo enfadado—dijo en un tono cortante después de levantarse.
Gavriel, desde el suelo, asintió con la cabeza. Aedion se alejó y empezó a bajar las escaleras.
—Y voy a seguir enfadado durante un tiempo. Así que más te vale no morirte en un futuro cercano o nunca sabrás cuánto tiempo tardé en perdonarte. Si es que te llegué a perdonar.
Gavriel miró por el hueco de las escaleras, pero Aedion había desaparecido. Le escuchó bajar por la torre, y recordó a Lavinia. Se permitió rememorar algunos momentos que había pasado con ella por primera vez en mucho tiempo. Lavinia siempre había sido inteligente y madura, incluso a las puertas de la muerte supo gestionar la situación para que resultara lo menos dolorosa para su hijo. Sabía que Aelin y Lysandra, incluso el rey de Adarlan habían intentado hablar con su hijo para que fuera un poco más transigente con él. Pero Aedion se había negado en redondo, sin embargo aquel día, en el aniversario de muerte de su madre, había hecho una excepción. No era un paso muy grande, pero era un paso al fin y al cabo.
Aún quedaba pendiente el tema de su juramento de sangre con Maeve y cómo podría afectar a Aedion. Gavriel haría todo lo posible por librar a su hijo de aquel destino, Lavinia había dado su vida por ello y él no iba a ser menos. Pero Maeve estaba lejos. Y no era el momento de pensar en ella.
Cuando Aedion llegó al último piso y salió de la torre, Gavriel se dejó caer, como había hecho Aelin momentos antes. Aterrizó a unos pocos pasos de Aedion, que no comentó nada al respecto, y juntos volvieron de nuevo al campamento para desayunar.
FIN
¿Y bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen? ¿Qué os ha parecido esa escena del final con Gavriel y Aedion? He de decir que escribí esto antes de terminar Reino de Ceniza y...lo cierto es que me alegro de haberlo hecho. Los que hayáis leído el libro sabréis porqué. Son las 23:57, sigue siendo marteeees.
Recordad que un fanfic con reviews es un fanfic feliz. Y aunque sea me podéis felicitar por lo bien que me he organizado esta vez :3
Nos leeremos en el resto de mis fic y...posiblemente en algún que otro fic de este fandom :)
