Kaichou wa maid-sama no me pertenece.

Kaichou

Dos presidentes estudiantiles. Igarashi Tora y Ayuzawa Misaki.

Interesante, ella era muy interesante, no era una chica normal en ningún sentido, esa pasión desbordante, le atraía. Por eso se acercó a ella. Su economía no importaba, solo quería jugar. Quería cazar, pero resultó ser el ratón y no el gato. Lo atrapó su fuerza de voluntad, el no rendirse ante las adversidades. Y por eso sería suya, costara lo que costara.

Unas buenas tardes a su lado, toques inapropiados durante sus clases de baile y un beso robado fue lo único que necesitó para hacerla suya. Se resistió como se esperaba de ella, pero la espera y la impaciencia fue retribuida al final con un tesoro único en la Tierra que ni un millón de dólares ni ninguna cantidad de dinero podrían comprar.

Había ganado a la mejor chica, a Ayuzawa Misaki.