En una oscura habitación y pequeña habitación, una que se notaba que no había sido limpiada en una buena cantidad de tiempo debido a los pocos envoltorios de comida y la fina capa de polvo que se encontraba sobre todos los objetos, un adulto joven se encontraba cruzado de piernas frente a un televisor.
La única iluminación de aquel cuarto era la que producía la pantalla frente a sus irritados y cansados ojos mientras los personajes en la pantalla se movían rápidamente de un lado para otro, golpeándose entre ellos con el objetivo de botar a su oponente de la plataforma, algo que se coordinaba con el movimiento de las manos del adulto de dudosa higiene personal. Las ventanas estaban cubiertas por cortinas, la cama estaba deshecha y el único sonido ambiental eran los golpes entre los personajes del videojuego.
Tras unos momentos el pequeño personaje de aspecto de calamar fue lanzado fuera de la plataforma, dándole la victoria a el joven y su espadachina de cabello azul.
- (Feliz) ¡Si! ¡En tu cara ikakyru! ¡Solo un combate más y el torneo es mío jajaja!
El emocionado sujeto solo dio una pequeña celebración levantando los brazos, observando la pose de victoria de Lucina en la pantalla, algo que nuestro protagonista se acerco a la pantalla para admirarla más de cerca.
- Ahh… mi querida Lucina, solo un combate más y podré reclamarte, alabo al que propuso como premio del torneo una figura a escala de un personaje.
Nuestro, mmm… prota… el sujeto acariciaba como podía la pantalla mientras se perdía en sus pensamientos de poder tener aquella recompensa.
- Mi amada Lucina, casi puedo saborearte. – Dijo mientras acariciaba suavemente la pantalla.
Esta persona continuo uno segundos hasta que en cierto momento despego su rostro de la pantalla y volvió a tomar el mando, dispuesto una vez más a seguir jugando.
- La final será mañana, así que me quedan poco menos de 20 horas para practicar, (Tono cariñoso) todo sea por ti mi querida guerrera. – En ese momento su estomago gruño con fuerza, al punto de obligarle a llevar una de sus manos allí. – Vamos estómago, juro que ya te alimentare, pero mi waifu es prioridad, así que aguanta unas horas más.
Y así fue como el sujeto volvió a tomar su mando y salió de la pantalla de victoria, ignorando los mensajes que llegaban a su móvil por su victoria o los nuevos intentos de su estomago por exigirle comida. Nada de eso importaba, ni dormir, ni comer o asearse, desde que se había enterado de dicho torneo centro toda su vida en volverse el mejor jugador de smash y estaba a un solo combate de demostrarlo, por lo que sin siquiera dormir o ir al baño volvió a comenzar otra partida contra la computadora, todo para seguir practicando para su último enfrentamiento.
Así volvieron a pasar las horas, luchando contra el hambre, el sueño o cualquier otra necesidad de su cuerpo seguía pulsando el mando mientras jugaba, ignorando incluso que su visión ya era borrosa y que sus dedos ni siquiera eran capaces de seguirle el ritmo.
- Qué raro… Lucina no me responde bien…
Sintiendo como su cuerpo ya ni siquiera reaccionaba como el quería, tallo sus ojos después de poner la partida en pausa.
- Quizás… uaahhh… ñam, ñam… debería dormir un poco…
En ese momento el móvil del sujeto volvió a sonar, algo que esta vez si pudo notar al no estar totalmente concentrado en la pantalla que tenía enfrente.
- Cierto, cierto, los espectadores del torneo, podría… uaahhhh… pedir algo para comer mientras leo sus comentarios…
Con algo de dificultad y aun con la vista borrosa movió torpemente su mano hasta tomar su móvil, mirando la pantalla para ver la hora: 03:47 am.
- Mierda, a esta hora no hay nada… uaahhh… y solo quedan unas pocas horas para el torneo… no puedo… uaahhh… quedarme dormido… supongo que leeré algo de wattpad…
Tecleando torpemente logro llegar a la aplicación naranja, revisando sus notificaciones para ver si había algo interesante con lo que matar el tiempo hasta que le volvieran las ganas de continuar o empezara el torneo, lo que ocurriese primero.
Se encontraba en un par de fandoms, gustaba de varios tipos de historias siendo el más reciente mundo que conoció el de un pequeño niño de blancos cabellos y muchas hermanas.
- Veamos, "Me toca a mí" sigue sin publicar… mmm… "Tres días de caos"… espera… ¿"Yo sé quién soy" saco cap? ¡¿Y es el cap donde Lincoln se va a enfrentar a Lynn?! ¡¿Y nos revelaran la historia del carrito?!
El joven había olvidado por completo su cansancio al leer dicho anuncio, aferrándose fuertemente a su teléfono mientras se levantaba de golpe, de aquella posición en la que había estado por horas, lo cual ocasiono que en el momento que se encontraba parado sintiese como todo el mundo comenzaba a volverse borroso y como sentía un fuerte dolor en el cuerpo.
- ¿Qué…
Sintiendo como le abandonaban las fuerzas rápidamente mientras sus piernas se acalambraban, el joven miro por última vez a la pantalla, observando al personaje en su pose de espera.
- M..Mi…
Mientras el dolor crecía por su cuerpo, le faltaba el aire y su vista se nublaba más, el solo movía como podía su brazo en dirección a su televisión.
- Wai..fu…
En ese momento su cuerpo no resistió más, y el sujeto cerro sus ojos para no volverlos a abrir.
- o -
Me siento raro, como si estuviera flotando.
Es extraño, nunca me había sentido así.
Ya no duele nada, y mis manos, ¡Mis manos vuelven a responderme! ¡Si! El torneo ahora es mío jajaja, ahora solo tengo que encontrar la tv y mi control… espera, ¿Dónde están mis cosas?
Todo es blanco, muy blanco, ¡¿Me secuestraron y tengo una bolsa en la cabeza?!
No, no creo, con solo entrar a mi cuarto se hubieran dado cuenta que no había nada de valor, bueno, mi switch y la televisión tenían algo de valor, pero las manillas ni siquiera eran originales y la tv estaba a nada de morir, veamos, ¿Mi billetera? Ni siquiera tenia billetes, ¿Mi ropa? Seguro pierden dinero si intentaban venderla, ¿Mis órganos?
…
¡Santa mierda, me robaron los órganos!
No, no, no, no, espera, ¿Debería dolerme el estómago no? – Comenzó a tocarse su estómago, sin encontrar ninguna cicatriz. – Nop, ninguna cicatriz, uff… espera un minuto, si tuviera una bolsa en la cabeza no debería verse todo tan blanco… ¿Qué está pasando?
Pobre alma, desahuciada de un buen vivir.
¿Eh? ¿Quién dijo eso?
Desperdiciaste gran parte de tu vida, aclamaste datos virtuales como tu dios.
Haber, Goku literalmente se convirtió en dios con lo del ultra instinto, hasta Bills le temía, espera, ¿Me morí?
Debido a este infortunio, yo…
¡Mierda! ¡Déjame borrar mi historial por favor!
Ajem, yo…
¡O al menos déjame limpiar mi cuarto, si mis padres se enteran de lo que hay bajo mi cama van a venir aquí solo para matarme de nuevo!
Verás, yo…
¡Espera! ¡El torneo de smash! ¡Déjame ganarme a mi waifu por favor! ¡Yo la nece…
¡Cállate carajo!
¡Oye! Eres un dios muy grosero.
¿Sabes qué? Estoy muy viejo y soy muy poderoso para tener que soportar esto.
Tras eso, incluso siendo el más brillante de los blancos, todo comenzó a iluminarse en la vista del sujeto, observando como incluso sus manos comenzaban a desaparecer.
¡Espera! ¡No olvides el historial! ¡Solo borra mi historiaaaaaaaaaal!
- o -
Estando confundido y mareado, el sujeto comenzó a abrir con dificultad sus ojos, sintiendo como lentamente se ajustaban a la luz de ese lugar.
¿Qué demonios fue eso? ¿Un sueño?
- (Preocupado) ¿Estas bien?
¿Quién? ¿No estaba solo en mi cuarto? Espera, ¿Y el techo?
- (Confuso) ¿Creo?
- Uff, menos mal, ¡Profesor, está bien!
- Bien, si esta despierto se puede levantar, y si se puede levantar puede jugar, sigan con los quemadas.
¿Profesor? ¿Quemadas? Espera… no será… ¿Esa voz rara no era un sueño? ¿De verdad me mori?
No, no, no, no, no, eso es imposible, solo estaba jugando videojuegos, claro que solo bebi energéticas por varios días sin comer o dormir, ¿Pero morirme solo por pararme? ¡Y ni siquiera pude terminar el torneo de smash!
La respiración del tipo se había acelerado mientras pensaba en ello, algo que pudieron notar algunos de los niños que le rodeaban, preguntándole si es que no necesitaba ir a enfermería, pero ante la nula respuesta y que este solo se encontrase con la mirada perdida sacaron de la cancha y dejaron a un lado. Pues no era la primera vez que fingía que un golpe de balón era más grave de lo normal… o al menos la persona que ellos creían era.
No fue hasta que pasaron al menos unos 10 minutos de continua negación mental que este pudo finalmente pensar en otra idea, algo que no había asimilado inicialmente.
Un momento, ¿Esto es eso no? Reencarne en otro mundo después de morir, no es que me quejara de mi otra vida, ¿Pero eso no significa que puedo rehacer mi vida y disfrutar de todo? Jajaja, demonios, ahora me estoy emocionando.
Ahora que su vista finalmente se había terminado de ajustar podía observar bien a su entorno y lo que le rodeaba.
Es una escuela, una bastante colorida… y la gente… veamos… una chica castaña con trenza esta destruyendo a unos chicos, espera… yo la conozco… ¿Jordán chica? Los uniformes son rojos, ese rostro lo he visto varias veces… ahí están las otras qt, Chandler, uhg, Clyde, ¿Cómo demonios se llamaba el entrenador? Espera un momento… están todos aquí, eso quiere decir… ¡Qué reencarne en el mundo de loud house!
Jejeje, de todos los mundos donde podía reencarna uno donde la mayoría son chicas, estoy de suerte jajaja, y con mi conocimiento en fanfics e isekais, seré invencible jajaja.
- ¡Jajaja, soy genial!
- (Molesta) ¡Entrenador Pacowski, Rusty se está riendo como loco y se está saltando los ejercicios!
- (Molesto) ¡Spokes, mueve tu trasero a la cancha ahora!
- Oye – Un chico se le acerco, mirándole cansado, un chico peliblanco - ¿Vas a dejar de soñar o qué? Necesitamos la formación escorpión o Jordán nos va a destruir.
En ese momento "Rusty" miro a su compañero, notando que no era otro que Lincoln Loud, el protagonista de ese mundo.
- ¿Tú eres Lincoln?
- (Confundido) ¿Eh? ¿Sí?
- ¿No lo soy yo?
- (Realmente confundido) ¿No? Sabes… creo que si deberías descansar un poco más.
En ese momento, nuestro protagonista palpo su cuerpo, nariz larga, dientes muy separados, cabello seco y en punta, brazos de fideo, luego giro su cabeza, encontrándose con la ventana al patio viendo levemente su reflejo.
Mierda, soy Rusty.
