Disclaimer:Zootopia no me pertenece. Las ideas que no reconozcan son mías.


La duplicidad de Hopps.

Comenzaba el otoño en la ciudad de Zootopia el viernes por la tarde Judy Hopps se encontraba en la oficina de registros actualizando sus expedientes de la semana con el fin de reportar los casos cerrados y los que aún necesitaban continuar en investigación.

Sumida en su trabajo no sintió cuando la puerta de la oficina se abrió y por ella entro su compañero de labores.

-¿Zanahorias, ya terminaste?

Judy levantó su oreja en señal de alerta y miró hacia la puerta. Y ahí estaba él. Con su sonrisa ganadora. Sus ojos verdes que parecían poder leerla de forma completa y cada lugar de su mente y últimamente en cada rincón de su mente tenía pensamientos poco decorosos con el zorro. Y aquella forma de mirar que la hacia estremecerse. Ella recordaba lo difícil que fue su primer encuentro, pero no deseaba cambiar el pasado, pero si quisiera cambiar lo que sentía por él.

-No. Me falta aún.- le dijo Judy a Nick, quien no paraba de mirarlo.- ¿Ya te vas?

Judy rápidamente devolvió su mirada a sus registros. Los ojos esmeralda de Nick, le traían paz y tranquilidad. Su forma de mirar y esa sonrisa ganadora que siempre habían hecho que se enamorara de él.

-No, vengo a actualizar mis registros también. Me alegro que no hayas terminado, así no estaré solo.- le dijo Nick, mientras acercaba una silla al escritorio donde estaba Judy.-

-Si, claro. Genial.- le dijo Judy quién levantó la vista para volver a ver a Nick sus ojos esmeralda.

Él hace un tiempo había notado a Judy algo distraída y a veces distante de él, sin embargo tampoco presionaba para que le contará después de todo respetaba su espacio.

-¿Judy tengo algo en la cara?.- pregunto Nick al notar que la coneja estaba empeñada en mirarlo, sin ningún tipo de tapujo ni disimulo.

Judy se maldecía a ella misma y a la vez sentía como comenzaba arder sus mejillas. Tenía que dejar de distraerse con Nick. En primer lugar era su mejor amigo. En segundo lugar era un zorro y ellos tenían otra forma de cortejo. En tercer lugar ella era una coneja, no podría competir con las vulpinas. Y en cuarto lugar Nick solo la veía como su mejor amiga y no se interesaría por una relación interespecie. Y ella nuevamente estaba pensando en tener una relación amorosa con él. ¿acaso era masoquista? Definitivamente lo que Nick la hacia sentir, provocaba en ella una duplicidad. Una parte de ella le gustaba con locura y la otra hacia cuestionarse su estabilidad mental por haberse enamorado de su mejor amigo, aquellos sentimientos ella lo bautizo como la duplicidad de Hopps.

-No. Nada. Disculpa.- le dijo Judy.- Termine con mis registros. Iré a marcar la salida.

Él arqueo una de sus cejas y siguió con la mirada a Judy, mientras ella salía de la oficina. Si no fuera su mejor amiga y compañera de equipo. Podría jurar que la vio sonrojarse. ¿Judy sonrojarse por él? Debía estar loco. Ella jamás lo elegiría. Él había sido un estafador, había realizado evasión de impuestos durante más de viente años. Era mañoso. engreído y calculador. Definitivamente no podría fijarse en él.

Nick rápidamente alcanzo a Judy en la entrada del ZPD.

-¿Judy podemos hablar?

Judy continúo caminando. Sabía que se detenía volverá a perderse en las esmeraldas de Nick y no quería que él notara sus sentimientos. Ya estaba siendo demasiado evidente o eso creía ella.

-¡Mañana! .- le dijo Judy.- Mañana en el parque..Adiós.

Nick la actitud de la coneja lo descolocó. Debido que siempre la acompañaba su departamento. Y ahora ella había decidido salir prácticamente corriendo de su presencia. ¿Que le estaba pasando?

A la mañana siguiente Judy estaba con su reproductor de música y sus audífonos, mientras estaba esperando a Nick en una banca del parque. El parque comenzaba a llenarse de hojas en el suelo que caían de los árboles señal inequívoca que estaban en otoño. Y con el cambio de estación la coneja decidió que debía terminar con los secretos con el zorro.

-¿Café? .- pregunto Nick, mientras le ofrecía uno de los dos vasos que traía en sus patas.-

-Si, gracias.- le dijo Judy, mientras se quitaba sus audífonos y el zorro se sentaba junto a ella.-

-¿Me puedes decir qué te está ocurriendo?.- le preguntó directamente Nick, antes de beber un sorbo de su café.- Quiero decir estas extraña. Cada vez que te hablo o llego a donde tu estas actúas de manera extraña. ¿Hice algo que te molestará?.- termino de preguntar Nick con sus orejas decaidas.-

La coneja suspiró profundamente, mientras sus orejas caían hacia su espalda con culpa y tristeza. Por un instante miró directamente a las esmeraldas de Nick y estas no mostraban su brillo habitual, por el contrario se mostraban apagadas y con tristeza. Y no le daban la paz y tranquilidad que siempre le transmitían. Y sintió culpa por provocar tristeza en él. Ella había apagado ese brillo, que tanto le gustaba. Y había provocado que Nick se sintiera mal. Y todo era su culpa por evitar contarle su verdad.

-Nick. Tu no tienes nada que ver.- le aclaro Judy, luego de beber un poco de café.- el problema lo tengo yo, pero si tienes algo que ver igual... es complicado... de explicar... le llamé la duplicidad de Hopps.

Nick detuvo su mirada en los ojos amatista de Judy y vio algo que sólo vio la vez que se pelearon: Temor. Sus ojos demostraban un miedo que él no quería volver a ver en ellos.

-¿A que le tienes miedo?.- le preguntó.- ¿La duplicidad de Hopps?

-A que no me vuelvas hablar.- le confeso Judy.-

-¿Por qué te dejaría de hablar?.- indagó Nick.-

-¿Por qué? porque me gustas demasiado, y eres mi mejor amigo, además eres un zorro y dudo mucho que me vayas a corresponder y menos querer tener una relación interespecie. ¡Seguro prefieres a una vulpina! En lugar de una torpe coneja. Entonces una parte de mi le gustas y la otra piensa que esta mal,porque eres mi mejor amigo. Dos sentimientos a la vez. He aquí la duplicidad de Hopps

Los ojos de Nick volvieron a brillar y esbozo esa sonrisa ganadora que a ella la derretía.

-¿Por qué te gustó?. - le preguntó Nick sin dejar de sonreír.- Si soy sarcástico, mañoso, travieso, cínico, engreído, calculador y fui un estafador.

-¿Por qué? Si eres todo eso, pero también eres carismático,astuto, hábil, cariñoso, desinteresado y de buen corazón. ¿Cómo no enamorarse de ti?

Repentinamente el zorro abrió mucho los ojos provocando en Judy el temor que se fueran a salir de su cavidad ocular.

-¿Te enamoraste de mi?.- le preguntó Nick sorprendido.-

-Si Nick. de tu forma de ser, de tus ojos verdes, de tu sonrisa ganadora, tu forma de mirar y de lo que siento cuando estoy junto a ti.

Él continúo sonriendo sin dejar de mirar a Judy.

-¿Y no me dirás nada? Te acabo de confesar mis sentimientos y ni siquiera me dices gracias o algo así.- le dijo decepcionada.- ¿Ningún comentario?

-Judy, desde que te conocí todo es distinto para mi, todo cambio en mi vida cuando te conocí.- le explico Nick.- Y quiero vivir una vida junto a ti.

Judy alza sus orejas con gran sorpresa. Las palabras de Nick son totalmente inesperadas para ella.

-¿Eso quiere decir que tu.. sientes igual?.- preguntó Judy.-

-Si. Judy siento lo mismo.-le dijo de forma engreída.- También estoy enamorado de mí.-

Judy se paro en la banca y le tiro ambas orejas.

-¡Nick!.- se quejo Judy.- ¡Estoy hablando en serio!

-¡Auch!- respondió Nick, mientras se soba ambas orejas.-Era un chiste. También estoy enamorado de ti.- le confesó.-

Él aprovecho la cercanía de la coneja para besarla, mientras sentía latir frenéticamente el corazón de ella y el propio.

-¿Nick?

-¿Mmm?.- soltó Nick cuando se separaron del beso.-

-¿Qué haremos con el hecho que los zorros tienen costumbres diferentes a los conejos?

-Ya veremos como lo llevaremos.- le dijo Nick.- después de todo saldrás conmigo. Ya buscaremos la forma de estar en sintonia.

-¿Me van gustar?

-Si. sobre todo cuando use mis garras- le dijo sin meditar sus palabras.

Estas palabras salieron del hocico de Nick prácticamente de manera automática, imprudente, sin ser mediadas por su lado racional. Tan inserto en tener a la coneja de manera más íntima que ni siquiera noto aquel desliz. La coneja se desconcertó. Nick no se percato de la índole de sus palabras hasta que Judy le preguntó.

-¿Tus garras?.- le pregunto Judy sonrojada.- ¿dijiste usar tus garras?.- Por un momento Judy pensó en otra funcionalidad de las garras de Nick, pero lo descarto rápidamente, hasta que...

-Eh... si. Las usamos para algo más que defendernos. ¿Sabes?

A la coneja las dos últimas frases de Nick le había hecho volar su imaginación a límites insospechados, además de atraer ideas que hacían temblar en todos sus sentidos y que eran ideas bastante candentes hasta para ella que era una coneja.

Nick la tomó entre sus patas, para luego sentarla en su regaso para volver a besarla, su cola aprovechaba de actuar de manera independiente para enredarse alrededor de Judy. Aquellas nuevas atenciones de Nick hacia ella la hacían sentirse completa y en la gloria. Mientras ellos compartían ese momento romántico las hojas continuaban cayendo lentamente alrededor de ellos.

FIN


Agradezco mucho los favoritos y los reviews. Si me harás el honor de colocar esta historia en favoritas, me cuentas que fue lo que te gustó. ¿Reviews?

atte:

Cari