"Si alguien me hubiera dicho que aquél día que lo ví en el vagón del metro, iba a cambiar mi vida por completo no lo hubiese creído."
Ese día se me había hecho tarde para ir a clases, corrí y atravesé media ciudad para llegar a la estación del metro, subí al vagón, iba repleto.
Miraba constantemente el reloj en mi muñeca.
" Demonios, no llegaré a tiempo"
Por extraño que pareciera me sentía observada, empezé a buscar la razón de sentirme así y entonces lo ví, unos ojos negros que no apartaban la mirada en mí.
Un chico de cabello negro , y piel muy pálida, sentado justo frente a mí.
Fué como si no pudiera dejar de mirarlo.
El metro paro, y todos comenzaron a descender, y lo perdí de vista, cuando intenté buscarlo con la mirada, él ya no se encontraba.
Descendí del vagón, fué raro de mí, pero miraba a todos lados tratando de encontrarlo pero no fué así.
Seguí mi camino al instituto.
Todo el salón estaba lleno del bullicio que sus compañeros causaban, todos hablaban y platicaban cosas que no alcanzaba a oír y no es que le importara, estaba sumida en sus propios pensamientos, aún pensaba en aquél chico que le había llamado tanto la atención.
Resultó que el profesor Kakashi llegaría tarde a la clase.
De saberlo Ino no se hubiera preocupado tanto en llegar puntual.
Ino, una chica hermosa, rubia y de ojos azules, claro todos pensarían que es la típica chica rubia popular y hueca, en un mundo donde todos se basan en la apariencia , pero ella era todo lo contrario era inteligente, siempre sacaba las mejores notas.
Después de todo no podía decepcionar a sus padres que siempre esperaban que sus calificaciones fueran excelentes, con la esperanza que pronto se pudiera graduar de la preparatoria e irse a estudiar al extranjero.
La tenían en tan altas expectativas .
Pero ella sentia que eso no era suficiente, en el fondo se sentía vacía, a sus 17 años no había tenido ningún novio y no es que hubiera presión, pero al ver a sus amigas siendo felices con sus relaciones, ella se sentía sola, y más cuando armaban un plan de salir en parejas y todas tenían compañía excepto ella, en fin cosas de la vida.
El timbre sonó iniciando así la clase.
- Buen día chicos, atención - el profesor Kakashi había entrado al salón luego de una hora de retardo.
- Bien, antes de comenzar con la clase les voy a presentar a un nuevo compañero que viene de intercambio, adelante sai - .
El mencionado entró al salón, era un chico alto de cabello y ojos negros , tan negros como la oscuridad, con un temple bastante serio se podría decir que hasta raro.
Ino se le quedó mirando , le había reconocido de inmediato, era el chico que había visto en el metro.
La mirada de él se clavó a los ojos de ella, eso hizo que se sintiera algo cohibida y apartó la mirada que tenía sobre él.
Fue como si esos ojos negros hubieran cavado hasta lo más profundo de su corazón, se sintió rara.
- Que tal - saludo el chico nuevo.
- Bien, el es sai, viene de intercambio de Inglaterra por favor quiero que lo pongan al corriente con las materias, y lo integren al grupo, sai puedes pasar a tomar asiento- dijo Kakashi.
- Sin más que decir, iniciemos la clase -.
El día se pasó de lo más rápido, la hora de salida era lo que todos esperaban.
- Ino, te estamos esperando - grito una pelirrosa a su amiga que venía a lo lejos.
- Lo siento, tuve que entregar un trabajo al profesor. - se disculpaba la rubia.
- No te cansas de ser tan matadita - le dijo en tono de broma a su amiga - Ino y Sakura eran amigas desde la infancia.
- Vienes con Hinata y conmigo a la cafetería ??? - preguntó la pelirrosa a su amiga.
- Es que preferiría irme a estudiar, además no me gusta ser mal tercio - río Ino.
- Los chicos no vendrán, tienen práctica de fútbol - rodó los ojos Sakura. - Será una tarde de chicas -.
- Además tu no haces mal tercio- agregó Sakura.
- De igual manera prefiero irme a estudiar -
- Ash bueno tú te lo pierdes solo que siendo así nunca conocerás a un chico lindo - le guiñó la pelirrosa.
Se había pasado toda la tarde estudiando en su habitación, la noche caía en la Ciudad.
Descansaba en la cama, mirando el techo blanco, algo agotada de tanto repasar temas, cerró los ojos y entonces lo vió, esos ojos negros, esa mirada algo fría; abrió los ojos de golpe, por qué pensaba en ese chico?
Desde que lo vio, había algo que la hacía sentir algo extraña no entendía el porqué.
Para salir de sus cavilaciones se levantó y fue al escritorio, a seguir estudiando.
Había llegado temprano a clases, sentada en completa soledad esperaba a que llegarán alguna de sus amigas, sacó un libro y comenzó a leerlo para hacer tiempo y no aburrirse.
El chico nuevo ingreso al salón y fue directo a su lugar, abrió su mochila y saco una libreta , Ino le miraba de reojo ya que el se sentaba justo a lado de ella.
No entendía por qué, pero su corazón se sentía algo acelerado con la presencia de ese chico y estando los dos solos en completo silencio.
Era algo incómodo y para sus adentros rogaba que alguien más llegara, solo así se podría romper esa tensión que sentía en el ambiente.
El chico parecía estar muy concentrado en lo que estaba haciendo, cómo pudo miró lo que él hacía en la libreta , era un dibujo.
Sonrió.
Quería romper ese silencio incómodo, después de todo él era el chico nuevo y no conocía a nadie ahí, imaginó que sería bueno presentarse, pero no tenía idea de cómo comenzar.
- Es un dibujo precioso - lo soltó de una vez.
Él la miró, eso hizo que se sintiera algo nerviosa y tonta a la vez .
- Gracias - le respondió con una sonrisa.
- Te gusta dibujar? - intento continuar la conversación.
- En mis tiempos libres, si, me gusta dibujar y pintar.
- En serio, eso es maravilloso-
- Así es , es lo que más me apasiona.-y tú tienes algo que te apasione?? -
Esa pregunta de verdad descolocó a ino, su vida era en verdad aburrida ,ni siquiera sabía si lo que había escogido para dedicarse en un futuro era lo que en verdad quería hacer, es más nunca se había puesto a pensar en eso.
- Eemm , bueno, yo...- y el timbre sonó y todos comenzaron a llegar .
- Hasta aquí llegó la clase, se pueden retirar -
- Ino y sai necesito hablar con ustedes- los aludidos se voltearon a ver cómo si hubieran hecho algo malo.
- Jaja tranquilos, no es nada malo - rió Kakashi divertido por las reacciones de los dos chicos.
- Ino, a partir de ahora serás la tutora de sai, tendrás que ayudarlo a ponerse al corriente en la clase , espero no haya problema. -
Ino se sorprendió, ya que el profesor nunca le preguntó si podía hacerlo, al final tuvo que aceptar.
- Por mi no hay problema -
- Perfecto, sai, a partir de ahora Ino te apoyará en las materias donde tengas problemas está bien?
- Por mi está bien - contesto seriamente.
- Me puedo retirar??- agregó.
- Si , eso es todo se pueden retirar.-
Sai se había adelantado, pero Ino pudo alcanzarlo.
- Sai! - llamó Ino acercándose a él.
- Dime- .
- Solo quería saber si mañana al terminar las clases quisieras ir a la cafetería para repasar los temas anteriores -
- Me parece bien, preciosa - le dijo tomándole del mentón.
Ino se quedó paralizada, sentía las mejillas arder.
- Te parece si intercambiamos números? - le pregunto sai.
- s- si!-
En toda su vida había sentido tantas cosas como las que estaba comenzando a sentir por ese chico, aunque apenas y lo conocía.
El teléfono de sai comenzó a sonar, él miro la pantalla y rápidamente la expresión en su rostro cambió a uno serio , hasta casi enojado.
- Tengo que irme-
- Está bien , nos vemos mañana-
Pero el ya no le respondió, se había dado la vuelta y se alejaba.
A Ino le pareció muy raro ese cambio de actitud, pero le restó importancia.
A lo lejos.
- Bueno?, Si voy para allá - y colgó la llamada.
Apretó el teléfono en su mano con fuerza y siguió su camino.
Continuará...
