Hola como están. Espero que bien.
Ha pasado un tiempo desde mi ultima actualización. Y el motivo por el que volví fue para dejarles este OS cortito por el día de la mujer (08/03/2022) que claro es NaruHina de forma general (No se me ocurrió otro titulo para la historia).
Felicidades a todas la mujeres lectoras que me leen. Este día no es para celebrar, sino para conmemorar.
Espero les guste.
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
Esta historia fue publicada a la hora 22:08 (GMT -5) Hora Ecuador.
Lean las notas que aparecen al final.
¡Disfruten de la lectura!
8 de Marzo
Naruto Uzumaki, el Séptimo Hokage de Konoha, estaba sentado al frente del escritorio de su oficina repleta de papeles, leyendo varios oficios que tenía que despachar y que habían estado en bodega durante varios meses o incluso años, y que muchos de ellos correspondían a la administración anterior. Se paso la mano por la cara denotando cansancio, ya que todo el mes se había dedicado a atender dichas solicitudes que habían sido dejadas de lado y que las personas u organizaciones que las había escrito esperaban urgentemente una respuesta.
Tanto es así que llegaban personas a hacer fila para hablar con el Hokage para ver si sus solicitudes ya han sido atendidas; y la mayoría de ellos no eran ni siquiera ninjas, sino personas comunes con un trabajo común.
Como no les dejaban trabajar tranquilamente, Shikamaru pidió a Suika Kannonji que por el momento solo deje pasar a personas que tengan que ver con asuntos ninjas y que les diga que sus solicitudes ya están siendo atendidas y tendrán una respuesta muy pronto. Aun así, todavia había personas insistentes en hablar con la máxima autoridad de Konoha.
Por todo eso, Naruto había tenido que sacrificar horas de sueño y apoyarse con los clones de sombra para cumplir con todo el trabajo demandado. No había podido ir a casa siquiera a cenar y tenía que conformarse con ramen instantáneo, o algunas veces, con la comida que su esposa le preparaba y le dejaba en su oficina.
Y no había podido ir a dormir en su habitación matrimonial y acurrucarse con su esposa como tanto le gustaba. A su familia ya no la había visto en tres semanas.
Lo peor es que había tenido que dejar trabajo de lado para despachar dichos oficios, y ya se imaginaba que cuando los terminara, tendría que volver a atender lo que dejó, lo cual hacia que el trabajo acumulado este presente con él en un buen tiempo por lo menos hasta que se iguale.
Maldijo internamente a Kakashi-sensei por no haber atendido esas peticiones en su momento. Cuando le dijo el puesto de Hokage no le había dicho que tenía que terminar el trabajo que él no había atendido, y ya se imaginaba por qué.
Molesto por recordar eso, tomo un oficio de la pila de hojas y leyendo rápidamente que todo esté en orden, lo firmó y paso al siguiente. Hizo lo mismo con el siguiente y el siguiente y así sucesivamente.
Shikamaru solo alzo una ceja ante la actitud de Naruto, y suspiró de resignación. Cuando el rubio estaba molesto, no había nadie que lo detenga o le reproche porque de ser así los fulminaba con la mirada o no les contestaba nada bonito. Solo una persona podía acercarse a él y calmarlo en su estado actual.
Anotó en su mente llamar a Hinata más tarde para que se encargue de Naruto, pero por ahora tenia que soportar su mal humor.
Mientras ponía las hojas ya firmadas en un cartón, para que unos jounins encargados las fotocopien y las pasen en digital, vio que Naruto se detuvo más de lo normal en leer un documento con el ceño fruncido, como si estuviera analizándolo. Eso le llamó la atención.
―¿Qué pasa? ―pregunto Shikamaru, y Naruto alzó la vista en su dirección.
―Mira. ―le dijo pasándole el papel― Una solicitud para declarar un día especial, y ha sido pedida hace cinco años. ¿No habíamos aprobado fechas así?
―Si, pero las anteriores eran días festivos. En cambio, esta es diferente. ―dijo el pelinegro. ―Ahora que recuerdo, una persona de esa organización me había llamado constantemente para que se cumpla dicha petición.
―Eh. ¿Cuál Organización?
―La misma que dice en el oficio. La organización de las mujeres trabajadoras ¿Ya te olvidaste lo que leíste? ―Naruto solo le fulminó con la mirada.
―Pues estoy cansado y no puedo retener, se me olvida, ¿Algún problema? ―Shikamaru solo suspiró.
―Ok, esta bien. Volviendo al tema, esta organización esta pidiendo que se declare el día de la mujer el 8 de marzo, en conmemoración a las mujeres trabajadoras y la igualdad de sus derechos. Ya llevan años que dicha organización esta activa, pero últimamente ha tomado fuerza.
―Ya veo. ―dijo el rubio. ―ahora recuerdo haber escuchado algo de ellas.
―Solo piden que ese día sea registrado para celebrar a las mujeres. No es un día para dar feriado ni nada por el estilo. Y en los anexos ponen que en países pequeños ya es celebrado como día oficial de la mujer, adjuntado documentos que lo justifican. Piden lo mismo que se haga en Konoha. Y mira tienen una lista de firmas ¿Tú qué piensas Naruto? ―el aludido solo se quedó pensativo.
Volviendo a recordar lo que leyó, vio que decían que de esa manera se dejaba clara la lucha por la igualdad de género, que sus esfuerzos no eran en vano y que era justo que la mujer sea reconocida.
Aunque a su manera de ver, la mujer si ha sido reconocida de muchas maneras, por lo menos en el ámbito ninja.
Muchas kunoichis han sobresalido y han tenido hazañas, de lo que él sabía de la historia ninja. Incluso lo vio con sus propios ojos a lo largo de su carrera ninja, como muchas de estas destacaban, entre ellas sus compañeras y amigas que pertenecían a su generación.
Mujeres como Tsunade Senju y Mito Uzumaki habían hecho historia. La primera era la esposa del primer Hokage, conocedora sobre el fūinjutsus de su clan y que pudo sellar a Kurama en su interior. La segunda, fue la quinta Hokage y la primera mujer Hokage de la historia, que protegió a las personas en la invasión de Pain y propuso que en cada equipo ninja formado por tres, haya uno que sepa sobre el ninjutsu médico, además de ser la creadora del Byakugō no In.
También estaba su madre, Kushina Uzumaki, que había sido jinchūriki de Kurama, y lo detuvo con sus cadenas pese a estar débil por su recién parto. Mei Terumi, que era Quinta Mizukage y tenía un Kekkei Genkai impresionaste, además de ser de gran ayuda en la cuarta guerra ninja. Y así otras mujeres reconocidas.
Las kunoichis de su generación también destacaron: Ino Yamanaka fue indispensable en la cuarta guerra ninja y ahora es la líder de la división sensorial de Konoha. Tenten es especialista en armas, no hay como ninguna otra que las maneje como ella. Temari es una estratega al igual que Shikamaru y es muy hábil manipulando el viento con su abanico; es como una embajadora de Suna que reside en Konoha. Su amiga Sakura pudo dominar el Byakugō no In y ayudó a mucha gente, tanto en la invasión de Pain como en la cuarta guerra ninja, y es considerada una heroína.
Y, sobre todo, su esposa Hinata, que lo había salvado muchas veces, y junto a él habían salvado el mundo ninja de la caída de la luna, y también es considerada heroína de su generación. Gracias a los frutos de su entrenamiento dominó técnicas prohibidas de su clan que nadie ha podido, y se convirtió en la maestra del puño suave. También tiene el titulo de princesa del Byakugan.
Muchas mujeres eran increíbles, y habían marcado un antes y un después en la historia. Y por eso recibían incluso más beneficios que los hombres por ejemplo siendo asignadas a mejores misiones, mejor paga, etc. Recordaba que Hinata, a pesar de ser chunin, eran enviada muchas veces a misiones clase "A" o "S" por ser excelente rastreadora dado su gran alcance de visión con el byakugan. Así que no entendía donde había la desigualdad de género.
Aunque bueno, admitía que no todas eran tan fuertes como algunos hombres en lo que respecta a fuerza y poder físico, como por ejemplo el mismo y Sasuke, pero para él si eran muy fuertes y destacaban de todas maneras.
Pero si lo pensaba bien, eso era en el mundo ninja. A fuera de ese podría ser que la cosa sea diferente. Talvez las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres y por ende su lucha.
Recordaba que había escuchado en las noticias sobre varias denuncias de mujeres contra hombres u empresas, alegando que no las trataban como se merecen, pero en ese momento no les tomo importancia. Ahora podía entender el motivo del cuan importante seria un día para ellas.
Así que, si lo pensaba bien, si se lo merecían y de sobra.
―Pues yo creo esta bien, pero ¿tú qué piensas? ―quería saber la opinión de su asistente. Por algo era su asistente y se daba cuenta de cosas que él no notaba.
―Pues, es problemático. ―suspiró Shikamaru un poco fastidiado. ―Ahora que el mundo se ha expandido más y ya no solo hay ninjas, muchas mujeres ocupan cargos importantes ahora en Konoha y en muchas empresas de todo el mundo. De no oficializar ese día nos caerían encima, incluido nuestras compañeras. Mira nomás las firmas. ―Naruto vio lo que le mostró y una gota resbalaba por su frente.
―Jajaja pues sí. ―ya se imaginaba a Sakura con su puño cayéndole encima y soltando varios insultos entre otras cosas, acompañado de cuantas mujeres más. Claro que su esposa no era así y por eso la amaba. ―Entonces. ―volvió a poner serio. ―Lo aprobamos. Lo firmó y listo. Avísales que su solicitud ya ha sido atendida. ―Shikamaru le dio la hoja para que lo firme, y luego la puso en la caja de documentos ya atendidos.
―Aunque tendríamos que hablarlo con el señor Feudal y su consejo, pero bueno, es mejor aprobarlo y darles lo que desean. ―Shikamaru no quería arriesgarse a que su esposa le dé un abanicazo. ― Bueno ya resuelto eso, sigamos con los demás documentos que todavia hay mucho que hacer.
―Pues sí. ―Suspiró Naruto con fastidio, volviendo a tomar otro oficio y continuando con su trabajo.
Naruto estaba felizmente caminando a la dirección de su hogar, con lirios blancos y rosas rojas para entregarles a su mujer y a su hija por este día tan especial, el 8 de marzo. Las había comprado en la florería Yamanaka, siendo ayudado por Ino para escoger las flores. Aunque ella le dijo que este día se entregaban solamente rosas rojas, el había decidido comprar además lirios blancos, ya que representa perfectamente a su esposa.
Ya habían pasado dos años desde que se oficializó en Konoha el día de la mujer y desde ese momento se había vuelto extremadamente popular ese día. Las tiendas, restaurantes, almacenes entre otros, decoraban el lugar como si de otro día especial se tratase. Había descuentos en la compra y venta de productos, y las flores, eran las primeras en agotarse.
Ya había reservado asientos en un restaurante especial para comer en familia. Ahora su esposa no cocinaría este día, ni tendría que hacer los quehaceres de la casa ni nada de eso.
Aunque el siempre le ayudaba en lo que podía en la casa, este día no la dejo hacer nada de nada, ni siquiera las más mínimas pequeñas cosas que hacer.
Como sus días de vacaciones estaban acumulados, fue la ocasión perfecta para pedirlo y pasar tiempo con su esposa e hijos. Aun así, tuvo que regresar por un ratito a la torre Hokage para resolver un asunto pendiente, pero nada más.
Pensaba en la cara de felicidad que su esposa le puso ese día, y las sonrisas que le había regalado, que el consideraba las más hermosas del mundo. Y su hija no se quedaba atrás, porque sonreía radiantemente, igualita a su madre.
Cortó sus pensamientos cuando llegó a la puerta de su casa. Así que entró lentamente, sin hacer ruido, y se dirigió a la cocina donde seguramente estaba su esposa descansado. O bueno, a lo mejor haciendo algún quehacer, porque la conocía bien, esta mujer no se quedaba quieta sin hacer nada incluso si le decían que no lo haga.
Y como lo predijo, Hinata estaba con un delantal arreglando las cosas de la cocina. Solo suspiró, así era su esposa.
―Hinata, te dije que no era necesario que cocines, porque iremos a cenar afuera.
―No estoy cocinando. Solo estoy arreglando la cocina y la refrigeradora, para que esta lista para mañana. ―lo dijo un poco fastidiada. Amaba a su esposo y lo considerado que era con ella, pero a veces se excedía. No le gustaba estar acostada en la cama o en el sofá sin hacer nada, y lo sabía. Era el día de la mujer, pero tampoco había que exagerar.
―Ah mi Hinata. ―se dirigió a ella y la abrazo por detrás. ―Es tu día. Recuérdalo.
―Si, lo sé, pero solo que estés aquí conmigo es suficiente para mí. ―A Naruto le encantaba sus palabras, porque lo hacía sentirse amado. Le agarró la quijada suavemente para que ella gire la cabeza para atrás y le dio un suave beso en los labios, que ella correspondió.
―Mira, te traje esto. Son para ti. ―Naruto le entregó el ramo de flores a Hinata, que recibió gustosa y sus ojos se empañaron con un poco de lágrimas, las cuales disipó con unos parpadeos.
―M-muchas gracias. ―tartamudeo un poco, no pudo evitarlo. Eso siempre le pasaba cuando le saltan muchas emociones por detalles como éste. Acto seguido le dio un beso de agradecimiento, para luego dejar las flores en el florero de la mesa del comedor.
― ¿Los niños ya están listos?
―Si. Solo me falta arreglarme un poco. Termino esto y subo a mi habitación. ―Iba a dirigirse a la cocina cuando Naruto le agarró un brazo, y con una mirada le dijo que él iba a terminar la tarea autoimpuesta por ella y que se vaya a arreglar, a lucir hermosa como le gusta. Hinata no podía negarse a su mirada y aceptó.
Entonces sin retraso se dirigió escaleras arriba hacia su habitación.
Naruto se puso un delantal para terminar lo que su esposa estaba haciendo, lo cual ya era poco, porque ya casi había terminado de todas maneras. Luego se fue al sofá a sentarse para esperar.
Vio que sus hijos ya habían bajado, arreglados para la ocasión, los cuales se dirigieron hacia él. Naruto le entregó el ramo correspondiente a Himawari, la cual agradeció y sonrió feliz.
Vio que su esposa bajó luego de unos minutos, luciendo más hermosa ante sus ojos de lo que ya era. Su hijo, notando lo bobo que se la quedó mirando, solo le dio un golpe en el brazo, lo cual lo hizo reaccionar y solo sonrió con su típica sonrisa.
―Entonces vamos. ―dijo Naruto. ―Boruto, lleva a tu hermana. Y aprende de tu padre sobre como se debe tratar a las mujeres en este día. ―lo dijo orgulloso, viendo como Hinata se dirigía a él con una de sus hermosas sonrisas.
―Hmm, yo le di mejores regalos a mamá y a Hima, viejo. ―le dijo Boruto con una sonrisa burlona, para fastidiar a su padre. Naruto iba a replicar, pero Hinata le dijo con una mirada que no lo haga, lo cual accedió. No iba a pelear con su hijo por estas minúsculas cosas.
Puso el brazo de tal manera que Hinata lo agarre, luciendo como todo un caballero. Y sin más, salieron de su casa en dirección al restaurante para pasar un bonito momento en familia.
Luego de estar satisfechos, y haber paseado por un rato por las calles de Konoha, se dirigieron a su casa. Boruto y Himawari se habían adelantado ya que estaban con sueño y querían descansar. Naruto y Hinata se quedaron más atrás, charlando amenamente.
Cuando iban a pasar por la puerta de su hogar, Naruto detuvo a Hinata agarrándola suavemente del brazo para que este frente a él.
―¿Qué sucede Naruto-kun?. ―lo dijo un poco intrigada por la actitud de su esposo.
―Pues nada… Solo, quiero decirte…―se rasco la mejilla, pero se puso recto y serio para lo que iba a decir. ―Que eres una mujer increíble. No solo eres la madre de mis hijos y la esposa del Hokage, sino que simplemente Hinata Hyūga ya es increíble de por sí. Hiciste muchas cosas y eres reconocida como todas las demás. Digo esto porque he escuchado de cierta gente decir cosas malas sobre ti, como que no has hecho nada en relación a otras, que solo pasas en casa como ama de casa, que nunca te importo tu camino ninja, cuando no es así. Y no dejes que te afecte, porque sé que también lo has escuchado. Esa gente no sabe, yo sí, y sé que de lo que eres capaz. Solo quiero que lo tengas claro y presente ¿sí?
Lo cierto es que Naruto se había molestado muchísimo cuando se había enterado que cierta gente hablaba así de Hinata. Incluso eran mujeres las que soltaban dichos comentarios y se hacían llamar feministas.
Eso no lo toleraba. Nada ni nadie podría hablar mal de ella enfrente de sus narices y a sus espaldas.
Soportaba incluso que hablen mal de él, de que no era el Hokage que todos esperaban entre otras cosas. Pero de su esposa, jamás.
Hinata solo sonrió y suspiró, agradecida por las palabras de su esposo. Sabia de lo que hablaban de ella y no dejaba que eso le afecte, pero ciertamente algo de esos comentarios se filtraba en ella y la hacían pensar a veces si hizo bien las cosas en su vida.
Pero palabras así como las que dio su amado esposo, era las que necesitaba y le decían que, si hizo bien, no hizo nada malo y que no tenía que importarle lo que piensen los demás. Y no se arrepentía de todo lo que paso, decidió y vivió su vida hasta ahora.
Embelesada y ciertamente agradecida, se puso de puntillas para besarlo, pero solo alcanzó su barbilla. Naruto río y bajo la cabeza para que ella accediera a su boca y le haga lo que el también deseaba.
Estuvieron un tiempo besándose dulcemente y posteriormente el beso se volvió apasionado, antes de desconectar sus bocas buscando aire, para luego, sonrojados, sonreírse mutuamente.
―Gracias Naruto-kun. ―le dio un par de besos, para luego, agarrarle de la mano y entrar con él en su casa, que era el mejor hogar que ella pudo haber tenido en su vida.
Días así son los que ella atesoraba siempre y los guardaba en su corazón. Y agradecía al destino haber conocido a Naruto, ya que, gracias a él, ella pudo avanzar y convertirse en lo que es ahora. Y le importaba un comino si la gente pensaba negativamente que todo lo hizo por él y como lo malinterpretaban, porque ellos y las personas más cercanas sabían que no era así, y con eso bastaba.
Fue feliz siendo Hinata Hyūga, y es feliz siendo Hinata Uzumaki. Y con orgullo, este 8 de marzo, puede decir que es feliz siendo una mujer hecha y derecha, con sus metas logradas y sueños cumplidos.
Y estaba segura que a futuro, a pesar de las dificultades que venga, seguirá siendo feliz.
Fin
Bueno antes que nada, quiero aclarar algunas cositas.
Este OS en realidad la segunda parte tiene momentos NH. La primera parte era una forma de hacer que se conmemore el 8 de marzo como se lo hace en la mayor parte del mundo. Ustedes saben que el día de la mujer tiene una historia por detrás, es decir tiene un origen, pero eso en nuestro mundo. En cambio en el mundo de Naruto existen otros países, otros hechos, por no decir que mucha de su historia es basada en la cultura japonesa combinado con fantasía porque su autor es japonés (obvio xd). Entonces como no quedaba bien a mi parecer que se conmemore el día de la mujer solo tomando el día y ya, como he visto en otras historias donde dicen que las fiestas de occidente o del "otro mundo" este llegando a Konoha. Entonces como que no cuadra ahí.
Y quise hacer lo más compatible con el canon. Por todo eso, me cree una pequeña historia para que Konoha "celebre" ese día importante, y se podría decir que me inspire en lo que leí de la Novela de Naruto Shinden "Dia de padres e hijos", donde pasa algo similar. Espero que no les moleste ese detalle.
Hubiera quedado mejor hacer el OS en un Universo Alterno, para ahorrarme esta trama, pero quise hacer algo relacionado al mundo ninja, y pues esto salió.
Otra cosa, es que en la primera parte, quise dejar a relucir, aunque sea un poco, la importancia de las kunoichis en el mundo ninja, que como dije en la historia, ellas también han destacado y tienen sus hazañas (aunque sea desde el punto de vista de Naruto pero como que también iba mi punto de vista). Esto lo hice porque soy conocedor de que el fandom infravalora los hechos de las kunoichis en la historia de Naruto. Y si, soy consiente de que poniendo en una balanza, los hombres destacaron más, pero de igual manera destacaron y no hay que menospreciarlas.
También soy consiente de que Kishimoto no les dio la suficiente importancia a los personajes femeninos (sabedor de que por ahí en una entrevista dijo que no era bueno en la creación de estos personajes), pero aun así tienen por donde defenderse y decir que han hecho algo y no se han quedado de brazos cruzados (o por lo menos la mayoría de estos personajes). Que se han quedado por debajo de algunos hombres con respecto a fuerza, si, pero siguen siendo fuertes.
Otro detalle también es que solo nombré algunas de todos los personajes femeninos que hay. Los más importantes a mi parecer, porque se me iba a alargar y no quería que sea muy largo este OS (y se que me falto algunas bien destacables como Konan, Chijo entre otras pero no me alcanzó el tiempo). Además esto es más un OS NaruHina, y había que enfocarse en eso.
Y también es que puse solo detalles canónicos o los que más se acercan al canon. Porque si tomamos del anime, entonces no hubiera acabado.
Claro que hice un poco más de énfasis en Hinata, porque es la que le iba dedicada esta historia, y tristemente siento que es infravalorada por el fandom. Por ejemplo su titulo de Maestra del puño suave no esta en la wiki fandom de Naruto además de que sigue siendo la heredera (si chicos, sigue usando el termino chakushi y Hanabi no), y pues muchos se informan ahí y arrastran esa desinformación.
Pero bueno, para terminar, solo quiero decirles que por el tiempo que tuve, salió este OS. Yo siento que pudo haber salido mejor, e incluso solo uno dedicado a Hinata, pero como me gusta el NH, y se me fueron las ideas cuando las tenia (que rabia), pues salió esto. Ojala les haya gustado, aunque me haya salido lo ultimo como tipo familia occidental que celebra el día de la mujer xd.
Sin más que decir.
¡Nos vemos en otra historia y/o actualización!
