Libro III Extrañas Circunstancias
HERMANOS, NATURALMENTE (parte 1)
Ya eran las cuatro de la tarde, las clases de aquel miércoles habían acabado hace un par de horas, los hermanos Ignea e Ignis se encontraban en su casa, ambos habían terminado de comer hace poco, Ignis se quedó en el cuarto de lavado separando la ropa por colores, era poca ropa, en su casa solo vivían 3 Pokémon, él, su hermana Flareon y su mamá.
— Everyday I wake up, then I start to break up, lonely is a man without love — cantaba Ignis, comportamiento nada raro en él si estaba en la comodidad de su casa, claramente en la escuela no dejaría que nadie lo viera así, ese Houndoom tenía cierta reputación que mantener, dado a que no tenía nada más que hacer ese día el Houndoom tenía ropa "para flojear en casa", una playera de tirantes blanca y un short de mezclilla viejo eran suficiente para él.
Del piso de arriba bajó su hermana Ignea, ella iba demasiado arreglada como para lavar ropa, aquella Flareon vestía una camisa de rallas negras y blancas de manga larga que le llegaba hasta la cintura, un pantalón de mezclilla rasgado y unos tenis negros, ropa que claramente no era solo para estar ahí en su casa, su hermano Ignis lo notó de inmediato y la detuvo.
— Oye hermanita, ¿A dónde vas? Es miércoles y los miércoles no tienes entrenamiento del equipo de Poké-Ball — dijo Ignis mientras tomaba una sábana blanca sucia y la metía en la lavadora — Los miércoles es cuando lavamos ropa juntos — comentó sonriendo (bueno... tanto como podía sonreír un tipo siniestro como él), por más raro que pareciera, uno de los hobbies de ese Houndoom era lavar ropa, más aún si era con ayuda de su hermanita.
— Pasa que tengo algo que hacer — dijo Ignea in muchos detalles para ahorrarse explicaciones.
— Respóndeme la pregunta — insistió Ignis.
— ¿Por? — preguntó Ignea.
— Por favor — dijo Ignis.
— Voy a salir con una amiga, es todo — mintió, pues aunque esa Flareon sí iba a salir con alguien, ese alguien no era una amiga suya, ni siquiera se trataba de una Pokémon hembra, pero su celoso hermano mayor no podía darse cuenta de la verdad.
— ¿Mamá ya lo sabe? — preguntó el Houndoom, parecía metiche, pero solo se estaba preocupando por su hermanita, como todo buen hermano mayor haría.
— Ya lo sabe y me dio permiso hasta las 8PM — avisó Ignea camino a la puerta principal de la casa, pero su hermano la seguía.
— Dame 5 minutos para cambiarme de ropa y te acompaño, sirve que me presentas a tu amiga y posible futura novia mía — insistió Ignis.
— ¿Estás loco? No, no, no, no, no, tú te quedas aquí — se opuso Ignea, pero sin elevar la voz.
— ¿Me vas a dejar solo con toda esta ropa sucia? — persuadió/chantajeó Ignis.
— No es tanta ropa, lava la mitad tu hoy y yo lavaré la otra mitad mañana — sugirió Ignea, esa Flareon estaba tan cerca pero tan lejos de la puerta.
— Mañana tienes entrenamiento del equipo de Poké.Ball, genio — dijo Ignis medio regañando a su hermanita.
— ¿Algún día dejarás de fastidiar? — preguntó la Flareon, cansada de la actitud de su hermano.
— Cuando me muera — respondió el Houndoom — Más tres días después — agregó en un tono burlón e insoportable.
— Ya vete a lavar la ropa que tanto te gusta hacerlo — insistió Ignea para que su terco hermano mayor la dejara ir.
— ¿No me vas a decir con quien te vas al menos? — preguntó Ignis, necio como siempre lo ha sido.
— No te estucho, ya me voy, adiós — dijo Ignea retirándose lo más rápido posible, pero antes de llegar la puerta, alguien tocó el timbre.
— Iré a ver de quien se trata — dijo Ignis en su modo de "hermano mayor sobre-protector".
— No lo hagas, estúpido, yo abro — insistió Ignea, pero su hermano se le adelantó.
El Houndoom abrió la puerta, salió y la volvió a cerrar, dejando a su hermana Flareon dentro de la casa.
— ¿Sí? — dijo Ignis de forma directa y hasta algo grosera, viendo que el Pokémon que había tocado a su puerta se trataba de un Vaporeon, un Vaporeon que él recordaba bien.
— Hola Ignis, ¿Me recuerdas? Soy Oasis, nos conocimos en el baile de bienvenida de la secundaria — dijo él luego de haberse llevado un buen susto por la repentina aparición de aquel Houndoom. Oasis tenía puesto una sudadera con capucha de color azul celeste y un pantalón negro, obviamente no estaba ahí para saludar nada más.
Ignis no le respondió nada, entre los dos había un silencio de lo más incómodo.
— Ehh... — Oasis tosió nervioso — ¿Está Ignea en casa? — preguntó.
Ignis continuaba sin decirle una palabra a ese pobre Vaporeon.
— E-Ella y yo íbamos a... Salir y así — dijo nervioso — Yo, eh... La espero — Oasis ya no sabía que decir, el ambiente ahí no podría ser más tenso.
Aún sin palabra alguna por parte del Houndoom, el Vaporeon decidió hablar nuevamente para intentar (sin mucho éxito) romper la tensión que había entre ambos.
— Eeeemmm... ¿Has visto la serie esa del Absol que tiene múltiples personalidades y... Tiene poderes relacionados con la luna y...? C-Creo que se llama "Moon..." Algo... Yo solo vi el tráiler... — Oasis habló por hablar, no podría estar más nervioso, sabía que no le agradaba del todo al hermano de Ignea, (lo odiaba realmente) pero no sabía que intentar hablar con él podría ser tan pesado.
Los segundos parecían horas para el pobre Vaporeon quien no dejaba de sudar debido a los enormes nervios que sentía.
— ¡O-Oh! Hablando de Absol... ¿Aún sales con esa Absol con la que estabas en el baile? Ignea me dijo que ella te gustaba a ti... — quizá Oasis no debió decir eso.
— ¿A dónde llevas a mi hermanita? — preguntó Ignis super a la defensiva.
— Solo vamos a tomar un café, es todo — explicó el Vaporeon.
— ¿Solo por un café? — interrogó el Houndom — ¿Me lo juras? — preguntó en su "voz de policía malo" intimidando al Vaporeon frente a él.
— Te juro por mí, que solo vamos por un café — afirmó Oasis sonriendo nervioso.
— ¿Si sabes lo que le pasó al último imbécil que la llevó por un café? — amenazó Ignis.
— Lo sé, Ignea le mordió la oreja tan fuerte que ahora parece que se hizo una perforación ahí — detalló el tipo agua puro.
— Entonces no tengo que advertirte que no te pases de listo con mi hermanita Ignea, ¿O sí? — preguntó seriamente Ignis.
— Sé bien lo que le pasó a Forest por intentar —Oasis iba a explicarle bien las cosas, pero Ignis lo interrumpió tan pronto escuchó el nombre de ese Leafeon al que tanto detestaba.
— ¿Conoces a ese estúpido? — preguntó Ignis poniéndose alerta tan pronto como escuchó ese nombre.
— S-Sí... Tranquilo, te lo explico — Oasis intentó calmarlo.
— ¿Él es amigo tuyo? — lo encaró el Houndoom, cegado por su ira, comenzó a malinterpretar todo.
— ¡El salía con mi prima! ¡Es todo! — gritó Oasis para ponerse al mismo nivel que Ignis y que este lo escuchara.
— ¡Y ahora tú sales con mi hermanita! — reclamó el Houdoom.
Antes que ambos Pokémon iniciaran una pelea, la Flareon salió de la casa a detener a su hermano mayor.
— ¡No lo fastidies Ignis! — gruño Ignea molesta, tomando a Oasis de la mano para llevárselo, claramente ella tenía experiencia con este tipo de comportamientos con su hermano y sabía que la mejor forma de lidiar con él, era no haciéndolo, simplemente irse — Nos vamos, ¡No nos sigas! — amenazó ella a su hermano.
— ¡Oasis, no tienes permitido acercarte a mi hermana! — gritó Ignis mientras ambos Eeveelution se retiraban.
Ya lejos de la casa de Ignea, ella por fin habló con Oasis sin la presencia de su molesto hermano mayor.
— Te debo una disculpa por el comportamiento de ese estúpido — dijo Ignea con sinceridad mezclada con rencor — Es super celoso y sobreprotector conmigo — añadió la Flareon mientras ella y el Vaporeon caminaban juntos.
— Tranquila, lo entiendo — dijo el Vaporeon tranquilo — Eso lo hace porque te quiere — comentó.
— En parte lo hace porque me quiere y en parte porque te odia... Lo siento por eso — confesó Ignea mirando apenada a otro lado.
— ¿No podrías, ya sabes, hablar con él un poco para que se calme? — preguntó Oasis considerando esa opción — En serio no quiero llevarme mal con tu hermano Ignis — dijo el Vaporeon.
— Desearía poder cambiar su modo de ser, pero aun así hablara con él durante horas y horas, no me escucharía, es un estúpido, es tan narcisista que para él solo existen dos tipos de opiniones, la suya y la errónea, si él se convence que el sol es azul, nada ni nadie podrá hacerle entrar en razón — dijo Ignea quejándose de la actitud a veces muy inmadura de su hermano — Perdona, me desquité demasiado... — se disculpó apenada la Flareon.
— No, no, yo te entiendo — dijo Oasis — Son el tipo de cosas que no puedes resumir en pocas palabras — añadió, dando en el clavo.
— Exactamente — dijo Ignea — Es igual de necio que mi papá... — suspiró la Flareon.
El tipo agua no dijo una palabra, entendía a la perfección que ese suspiro era uno melancólico, nostálgico, Oasis no sabía el verdadero motivo por el que Ignea e Ignis vivían solos con su mamá y rara vez mencionaban a su papá, pero no había que ser un genio para imaginar que se trataba de una situación delicada como para preguntar cualquier cosa en este momento, quizá después y con un poco más de confianza entre ambos se podría empezar a tocar ese tema, hasta entonces no.
— Bueno vamos a dejar eso de lado — dijo Oasis — Así que, ¿Quieres que vayamos al café que queda por la escuela o prefieres ir a otro? — preguntó gentilmente.
— ¿Podemos ir a otro? Me quedó una mala impresión del café que está junto a la escuela después de lo de... Tú sabes, Forest — dijo Ignea en un tono ligeramente más calmado.
Oasis asintió con la cabeza, mientras Ignea caminaba a un lado suyo, tranquila, relajada, y el Vaporeon se preguntaba si realmente tendría una oportunidad con ella, pues había que tomar en cuenta el hecho que Ignea quería ir más despacio con Oasis dada la situación que recientemente había pasado con Forest, a eso se le sumaba la pirofobia de Oasis, el obstáculo que significaban los celos de hermano mayor de Ignis, y dadas las circunstancias, todas las probabilidades apuntaban en contra de Oasis.
Ambos Eeveelution caminaron no muy lejos hasta encontrar un pequeño pero acogedor café en una plaza comercial en Ciudad Cerezo.
— Es aquí — dijo la Flareon.
— ¿Has venido aquí antes? — preguntó el Vaporeon.
— No, primera vez — dijo ella.
Entraron y se sentaron en una mesa para dos, dado a que solo iban como amigos cada quien pagaría por lo suyo.
— ¿Qué vas a pedir tu? — preguntó Oasis mientras miraba el menú.
— Creo que un "Batido Cremoso Miltank" — respondió Ignea.
— ¿Qué no a los Pokémon de tipo fuego les gustan las cosas picantes? — preguntó Oasis.
— No me parece la gran cosa, el picante digo, hace poco era una Eevee de tipo normal, aún no le encuentro el gusto a la comida picante — dijo Ignea — Supongo que no por ser un Pokémon de tipo agua significa que ibas a pedir un agua mineral o algo así — bromeó ella.
— C-Claro que no — dijo Oasis apenado, pues sí quería pedir un agua mineral, pero optó por pedir algo distinto solo para no verse tan predecible — El "Frappé con Avellanas Buneary" se ve mejor que una refrescante y nutritiva agua mineral — contestó riendo.
Al poco tiempo alguien los atendió, les entregó lo que habían pedido y ambos disfrutaron de una bonita tarde en el café mientras se conocían mejor y hablaban.
A las 7:30 PM ambos regresaron a casa de Ignea, había algo diferente en la entrada, pues había un auto que antes no estaba estacionado ahí, se trataba de la mamá de Ignea e Ignis, otra Flareon llamada Blaze, quien había llegado del trabajo.
— Bueno, entonces, te veo mañana en la escuela — dijo Oasis para despedirse.
— ¿Quieres pasar? — ofreció Ignea — Aunque sea solo para que mi mamá te conozca y no piense que me fui con otro Pokémon — aclaró.
Entonces ambos entraron a la casa, en la sala de estar se apareció un Houndoom salvaje, cruzado de brazos, esperando en un sillón individual, como si estuviera a punto de decir "Estaba esperándolo, señor Bond".
— Ignea, Oasis, llegan temprano — dijo Ignis sin quitarle los ojos de encima a ese Vaporeon.
— ¿En serio nos esperaste en la sala con tu pose de "villano de película de espías"? — preguntó Ignea disgustada de ver a su hermano comportarse como un niño celoso.
Justo en la cocina estaba la madre de ambos Pokémon tipo fuego, preparando la cena.
— Hola mamá — saludó Ignea, pasando de alto a su molesto hermano mayor.
— Hola Ignea — su madre devolvió el saludo sonriendo — Hola Oasis — ella conocía a ese Vaporeon solo por lo que su hija le había contado de él, pero jamás lo había visto cara a cara — ¿Cómo se la pasaron? — preguntó de buen humor.
— Bastante bien, solo fuimos a un café y platicamos un poco — respondió Ignea.
— ¿Solo eso? — preguntó Ignis desde la sala.
— Solo eso — dijo Ignea de forma tajante.
— Y regresaron 30 minutos antes del tiempo límite que les di — señaló la Flareon mayor — Muy bien, Oasis, eres un Pokémon muy responsable por lo que veo — dijo ella.
— G-Gracias, señora Kane — él la llamó por el apellido de sus hijos al desconocer su nombre.
— ¿Quieres quedarte a cenar, Oasis? — preguntó amablemente la madre de Ignis e Ignea.
— Me encantaría — dijo Oasis, pero al mismo tiempo Ignis dijo...
— No, él tiene algo que hacer — contestó Ignis fingiendo una sonrisa mientras tomaba a Oasis por detrás de los hombros.
— Eh... Sí algo muy importante — se resignó el tipo agua.
— ¿A esta hora? — preguntó confusa aquella Flareon.
— Sip, ¿Verdad Oasis? — le preguntó Ignis mirándolo con Malicioso, bajando su defensa... En pocas palabras lo miró feo.
— Sí, creo que ya debería irme — dijo Oasis sonriendo incómodo — Muchas gracias por haberme permitido salir hoy con su hija, señora Kane, lamento no poder quedarme a cenar con ustedes — dijo Oasis de la manera más gentil posible.
Ignea pudo ver claramente las intenciones de su hermano mayor, pero a este punto discutir con él enfrente de su madre solo lograría que ella los castigara a ambos, por lo que, rendida, acompañó a Oasis a la salida y una vez afuera ambos pudieron hablar tranquilos.
— Oye en verdad lo siento mucho por... — dijo Ignea, pero Oasis la calmó sonriendo.
— No hay problema — dijo él — Es hasta tierna la manera en que él siempre está cuidando de ti — confesó el Vaporeon — ¿Sabes? Lo más cercano que yo tengo a una hermana es mi prima Lighting, y no hay una sola cosa que yo no haría por ella, entiendo perfectamente como se siente tu hermano al verte conmigo, no te preocupes — mientras hablaba, Ignea lo abrazó repentinamente.
— Gracias por entender — dijo la Flareon desde su corazón, mientras le daba una palmadita en la espalda al Vaporeon.
"¿Una palmada en la espalda significa que solo somos amigos?" pensó Oasis "¿Por qué me pregunto eso ahora?" discutió consigo mismo en su mente.
Al día siguiente, jueves con sabor a viernes, durante el receso, Oasis y Noctis comían juntos en la cafetería de la escuela, podría decirse que solo Noctis estaba comiendo, pues Oasis no hacía otra cosa que mirar a su almuerzo con una expresión desanimada en su cara.
— ¿Qué pasa? Nunca estás tan serio — preguntó Noctis, sacando a su amigo de sus pensamientos.
Noctis podía ser un Pokémon algo reservado, pero se preocupaba por los demás, especialmente su mejor amigo.
— El hermano de Ignea, Ignis, me odia — dijo Oasis — Deberías verlo, me detesta con ganas — afirmó el Vaporeon — Sé que en el fondo solo busca proteger a su hermana de cualquier peligro, pero... Es muy desalentador ver que no está resultando la primera vez que intento superar mi fobia al fuego y a la vez acercarme a una chica, ¿Sabes? — dijo el tipo agua puro.
— Te entiendo — dijo el Umbreon Shiny.
— ¿Ah sí? ¿Por? — preguntó Oasis.
— Ignis también me odia — dijo Notcis.
— ¿Y eso? — preguntó Oasis ligeramente en shock.
— Sospecho que debe ser porque yo le gusto a Luna, la Absol de nuestra clase de tipo siniestro — comentó el Umbreon Shiny — Luna le gusta a Ignis, y yo le gusto a Luna, es uno de esos estúpidos triángulos amorosos — dijo algo disgustado — Aunque le explique la situación sé que va a escucharme — hasta Noctis no quería lidiar con la necedad de aquel Houndoom.
— Ignis puede ser muy terco cuando se lo propone ¿Eh? — dijo Oasis algo cansado.
— Mucho — afirmó Noctis — A mí ni me gusta Luna, no me gusta nadie de hecho — dijo él.
— ¿Nadie? ¿Seguro? — dijo el Vaporeon dándole golpecitos con el codo a su amigo.
— Nadie — Noctis intentó negarlo sin mucho éxito.
— Lo que digas, Noct — dijo Oasis poniéndose de pie — ¿Sabes? Ya que lo mío con Ignea no está funcionando muy bien, voy a pedirle a Cherry que sea mi novia, vuelvo enseguida — bromeó el Vaporeon mientras fingía retirarse.
— ¡EY EY EY EY EY! — gritó Noctis super nervioso, poniéndose de pie y tomando del hombro a su mejor amigo, deteniéndolo en seco.
— ¡Ajá! — exclamó Oasis — Lo sabía, te gusta Cherry — concluyó sonriendo.
— ¡SHHH! Baja la voz — dijo Noctis desesperado.
Al final el Umbreon Shiny no tenía de otra, Noctis tenía que admitir que él sentía algo más que solo una simple amistad por aquella Sylveon.
— ¿Desde cuando eres tan molesto? Sí, me gusta Cherry, ¿Contento? — gruñó Noctis y ambos amigos se volvieron a sentar.
— Tranquilo, tu secreto no tan secreto está a salvo conmigo, somos hermanos, sonríe, tienes suerte con las chicas — dijo Oasis animando a su amargado amigo de tipo siniestro — A Cherry también le gustas — afirmó el Vaporeon, muy seguro de lo que decía.
— ¿Le gusto? — dudó Noctis — ¿Ella te dijo? — preguntó nervioso, era tierno ver a un Umbreon así.
— No, pero por favor, Noct — dijo Oasis — Es muy obvio, ella te invitó al baile de bienvenida, siempre se la pasa a tu lado, se pone nerviosa cuando le hablas, ¿Quieres que siga? — preguntó.
— Ya no sigas — dijo Noctis.
— ¿Entonces que harás? — preguntó su amigo.
— Ya veré — dijo el tipo siniestro puro mirando a otro lado.
— ¿Por qué siempre tienes que ser tan complicado? Invítala a salir y te dirá que sí — animó el tipo agua puro.
— Pareces más emocionado tú que yo — dijo Noctis.
— Siempre estoy más emocionado que tu — le respondió Oasis.
— Hipotéticamente hablando, ¿A dónde la debería invitar? Solo si me animara a hacerlo, claro — preguntó Noctis con un no tan ligero sonrojo en su cara.
— Eh... No lo sé, ¿Qué le gusta comer a Cherry? — preguntó Oasis.
— Le gustan mucho los Pokélitos — respondió el Umbreon Shiny.
— ¿Ahora ves como sí la quieres mucho? Supiste responder mi pregunta — dijo el Vaporeon probando su punto — Invítale a comer unos Pokélitos un día de estos — recomendó su amigo.
— Lo haré, eventualmente — dijo Noctis fingiendo que no le importaba, pero no era muy bueno fingiendo realmente.
(Esta historia continuará...).
