Hola!, llego con una nueva historia, esta historia es muy fuerte, no apto para gente sensible, e incluye situaciones sexuales explicitas solo para mayores de edad.
Está prohibido el plagio de esta historia, espero que la disfruten.
CAPITULO 1. ¡Quiero leche!
POV. BELLA
La tormenta era muy fuerte, el viento empujaba la rama del árbol hacia mi ventana, los truenos chocando entre sí, cada vez la asustaban más, de repente un rayo cayó e hizo temblar hasta el piso, la pequeña de diez años con dos trenzas bajo de su cama descalza sin importarle lo que mama le dijera después y corrió al cuarto de su nuevo hermano, sabía que a él le molestaba que entrará, pero de verdad estaba muy asustada, así que se armó de valor y entro al cuarto se quedó ahí recargada en la puerta observando la amplia habitación de su hermano y después lo observo a él, durmiendo tan tranquilamente, la pequeña lo envidio.
De repente otro rayo había caído y la pequeña brinco del susto y corrió para subirse a la cama de su hermano, se metió bajo las sabanas tapándose hasta la cabeza y se pegó a su espalda.
El joven despertó al sentir algo detrás de él, se paró asustado,- ¡¿Pero qué rayos!?, ¿Qué haces aquí Bella?, vete a tu cuarto ahora.- Exclamo el joven molesto.
¡No quiero!,- El joven al verla se pasó la mano por la nariz y luego revolvió su pelo.- ¡Tengo miedo, no quiero dormir sola!.- dijo la pequeña mirándolo a los ojos de manera decidida, sin embargo un rayo volvió a caer obligando a soltar un pequeño grito y tapándose la cabeza con las sábanas.
Edward solo pensaba en la suerte que tenía, perdió a su madre a los 10 años, a los 10 conoció una nueva mujer y ahora a los 13 tenía a esa mujer en su casa siendo su madrastra y había traído con ella una mocosa miedosa. Sin embargo el tenia sueño y quería dormir, así que se recostó y le dijo.- Duérmete, solo no me molestes.
Bella asintió y trato de cerrar los ojos sin embargo después de un rato no podía dormir.
¿Edward?.- susurró la pequeña y escucho el suspiro de su hermano.
¿Qué? - Contesto fríamente.
No puedo dormir,- contestó Bella.
No me importa.- Dijo Edward cerrando la conversación.
Quiero leche.- Dijo Bella.
Edward se volvió a levantar,- Entonces ve por tu leche. - Estaba a punto de acostarse nuevamente cuando Bella le contestó que tenía miedo. Edward suspiro se puso de pie tomando a la pequeña de la mano, bajando las escaleras dirigiéndose a la cocina para preparar un poco de leche caliente, una vez listo se la dio a la pequeña quien se lo tomo y fueron al cuarto de Edward a dormir.
Esta rutina se mantuvo por los siguientes dos años cada que había una tormenta la pequeña Bella corría al cuarto de su hermanastro.
POV. EDWARD
Ese año Edward iniciaba sus clases en noveno grado, era un joven popular e iba caminando por los pasillos de su escuela con sus mejores amigos Jasper y Emmett, este último iba burlándose de él después de escuchar que tuvo que volver a cuidar a su hermanita durante la tormenta.
Ya cierra la boca Emmett.- Dijo Edward enojado.
¿O qué?, ¿Me darás de tu lechita?,-Dijo Emmett soltando una carcajada.
Jasper trataba de aguantarse la risa, pero solo le dijo,- Olvídalo, sabes cómo es Emmett.
Edward los ignoró viendo sus horario para la siguiente clase, ¿Qué clase tienes?, pregunto Jasper.
Educación Sexual.- Contestó Edward.
Igual que nosotros.- dijo Emmett divertido,-Aunque después de ver a mis padres en la sala de lavado, tuve suficiente educación sexual.
¡Rayos Emmett, eso es asqueroso!,- exclamó Jasper.
Edward solo le puso una cara de asco y se dirigieron a la clase.
En la mitad de la clase la mayoría de los jóvenes estaban rojos, otros en estado de shock, pero el trio popular Edward, Jasper y Emmett, estaban sorprendidos, atentos y muy curiosos.
El profesor estaba explicando la teoría del acto sexual así como el líquido que sale del aparato reproductor masculino, al cual se llama semen. En la siguiente fotografía se mostraba la imagen del semen, como un líquido blanco y espeso.
Después de la clase todos los alumnos salieron, Edward se había quedado sumamente pensativo, ya se le había parado el pene mientras dormía, su padre era médico y ya le había dado la explicación básica, pero no tan a detalle como en esta clase.
Llegando a casa saludo a su madrastra Esme y de repente escucho unos piecitos bajando las escaleras corriendo. Una pequeña de diez años con el cabello largo a la cintura, y pequeños rulos al final corrió a él con una enorme sonrisa.
¡Llegaste, llegaste!,- Dijo la pequeña brincando hacia él y como un mono poniendo sus piernas alrededor de la cintura y sus brazos alrededor de su cuello.
Edward la atrapó con una pequeña sonrisa diciéndole que así era que había llegado, sin embargo de repente se tensó, se sentía extraño, se sentía…duro.
Bella bájate, necesito ir al baño.- Dijo Edward soltándola y corriendo hacia el baño, se tocó sus partes y se sentía adolorido, su pene estaba duro, por alguna razón a él le gustaba su pene, era largo y grueso pero ahora, estaba parado con venas y le dolía.
Se tocó el pene pensando en llamar a su papa para que le aconseje, sin embargo al tocárselo sintió algo de alivio, así que decidió mover su brazo de arriba abajo, sacudió un poco su miembro y de repente sintió un cosquilleo por toda su espina dorsal, era…placentero, llego un punto que cerró los ojos y se agarró de la pared, el placer era indescriptible sin darse cuenta había aumentado la velocidad de las sacudidas y se escuchó gimiendo hasta que de repente o sintió, el semen, el líquido blanco de los videos, se miró al espejo, estaba rojo y, sudando.
Después de cenar Edward se metió a su cuarto y empezó a investigar lo que había pasado en internet, en cuál encontró un mundo, videos, información, leyó sobre el punto G de la mujer y del hombre, cuando vio la hora otra vez estaba excitado, nuevamente se metió al baño a masturbarse, quedo tan a gusto, que se metió a la cama y cayo dormido, era viernes, así que mañana no tenía que levantarse temprano.
Fuera se escuchaba el viento fuerte y resoplando, lluvia y truenos resonando con inmensa furia, Edward mientras tanto dormía plácidamente y nuevamente sintió el movimiento en su cama, el solo suspiro.
En algún momento tendrás que superar este miedo ¿Sabes?- Dijo Edward mientras se acomodaba en su cama.
La pequeña solo lo miró.- ¡No quiero!, odio las tormentas y solo aquí me logro tranquilizar, ¿Tú nunca le haz temido a nada Edward?
Edward solo sonrió,- Todos tenemos miedos supongo, pero, también elegimos superarlos.
Bella se tapó con las sabanas hasta la cabeza, ante ello Edward soltó una sonrisilla.- Duérmete enana.- Dijo Edward mientras se acomodaba nuevamente para dormir.
Ante ello Bella se destapó y le dijo,- ¡Espera, quiero leche!
Cuando dijo eso Edward solo se tensó y sintió la dureza nuevamente en su pene.- Ahora no Bella, solo duérmete.- Dijo Edward.
¡No, por favor Edward!- Dijo Bella mientras lo movía.
Edward se paró de la cama molesto y la miro a los ojos.- ¡Si quieres leche no pienso bajar, lo tendrás que ordeñar tu misma! Y no veo vacas en el camino.
Bella lo miró con un puchero en su rostro y le dijo,- Enséñame a ordeñar Edward y buscaré la vaca.
Edward la miró con los ojos muy abiertos impactados y recordó uno de los videos mientras investigaba acerca de su pene y las relaciones sexuales.
Entonces les dijo,- Bien te enseñare como sacar leche, pero antes debes prometer no decir absolutamente nada a nadie, ¿De acuerdo? Si lo haces no dejaré que entres nuevamente a mi habitación durante las tormentas.
Bella asintió,- ¡Lo prometo!, ¡Enséñame!- Dijo Bella mientras brincaba en la cama.
Edward solo la miraba, le dijo que se sentará, se bajó los pantalones de pijama dejando ver su pene duro y grueso. Bella lo miro con los ojos bien abiertos, preguntándose qué es eso.- Abre la boca y chúpalo, como si fuera una paleta debes chuparlo para que salga la leche.
Bella solo asintió y con sus dos manos tomo el pene de Edward llevándoselo a la boca.
Edward no sabía lo que esperaba, esta era una nueva sensación pero cuando Bella se metió su pene en su boca, el solo disfruto, era algo totalmente a masturbarse era completamente placentero.
La pequeña Bella metía y sacaba el miembro de su boca, después volteo a ver el rostro de Edward, quien tenía los ojos cerrados como si estuviera dolorido, Bella lo soltó y preguntó.- ¿Te estoy lastimando?
¡NO, no! Continua, por favor.- Dijo Edward.- Pero, no sale nada.- Dijo Bella con el ceño fruncido.
Bella solo continua.- Dijo Edward algo molesto, Bella lo miró con el ceño fruncido y continúo.
Chupaba el pene como si fuera una paleta, sintió las manos de Edward en su cabeza y sentía como empujaba su miembro dentro de ella, y seguía chipando pasando la lengua alrededor de su miembro cuando lo sintió, ¡la leche!, tenía un sabor extraño, pero le gustaba y estaba caliente, pero abundante, seguía saliendo leche de su miembro y ella lo tragaba mientras escuchaba jadeos de Edward.
Cuando terminó miro hacia arriba para ver a Edward quien estaba sudando, como si hubiera corrido una maratón.
Edward miro a Bella a los ojos y jadeando.- ¿Te gusto?
Bella lo miro nuevamente a los ojos y con el ceño fruncido.- ¡Quiero más!
Muchas gracias, espero que les haya gustado, y repito si eres una persona sensible, ni te molestes en leerla.
