Bienvenidos a esta nueva serie de historias individuales. Como se imaginarán, están basadas en Vatanim Sensin pero desde el punto de vista de Azize, es decir, sus sentimientos, pensamientos y sensaciones de distintos momentos en la historia... espero que les guste... probablemente haya historias también de otros personajes...
Capítulo 1 "Está bien"
Azize sintió que su corazón se aceleraba mientras explicaba a las enfermeras lo que debían hacer cuando ella no estuviera allí. Por suerte algunas que habían estado enfermas esos días, habían vuelto, así no se notaría tanto su ausencia…
Se arregló el vestido verde, que por suerte era uno de sus favoritos y se puso el abrigo mientras se miraba al espejo sonriente…
Por un momento tuvo un instante de duda, se preguntó si no estaría equivocada y Cevdet, su Cevdet quizás no estuviese entre los heridos que habían llegado…
Sonrió con orgullo al darse cuenta de que lo que le había contestado al doctor era lo que realmente sucedía… no había posibilidad de que ella no supiera si él estaba herido…
Salió apurada y casi se choca con dos niños que entraban con su madre al hospital, seguramente a buscar o visitar a su papá…
El hospital no estaba tan lejos de su casa, pero esas calles se le hicieron interminables, sólo quería abrazarlo, perderse en sus ojos y decirle cuánto lo había echado de menos…
Corrió la mayor parte del tiempo, no le importaba nada, solo estar en sus brazos… tantos días llorando en silencio, pensando que podría no volver a verlo… pero ahora eso quedaría en el olvido, al menos hasta que él tuviera que irse otra vez… y todo volvería a comenzar…
Rió a carcajadas mientras corría… ¿qué importaba mañana si hoy estaría con él?
Vio los caballos en la puerta de su casa y supo que él estaba allí, le pareció ver a Tevfik, pero no le importó demasiado, Cevdet era el único presente en sus pensamientos…
Su piel se erizó al entrar a casa y escuchar a sus hijas alborotadas, hablando con su abuela…
-Cevdet…- dijo y se dirigió a la cocina luego de dejar el abrigo sobre el sillón, apurada por verlo…- mamá Hasibe… ¿Cevdet está aquí? - preguntó cuando la vio, rodeada por sus niñas…
-¿No crees que primero deberías saludarme? - bromeó mamá Hasibe y ella se deshizo en disculpas.
-Perdone…- le dijo y besó su mano mientras las niñas se reían, contentas- estoy emocionada…
-No malgastes tus besos en mi mano…- le dijo su suegra con una sonrisa- son para Cevdet…
-No diga eso frente a las niñas…- le advirtió Azize un poco avergonzaba cuando vio que sus hijas se tapaban la boca para no reírse tanto porque comprendían perfectamente.
-Anda, Cevdet está arriba…- le dijo la mujer y Azize le sonrió con emoción, su cuerpo en alerta, casi doliéndole de la necesidad por verlo…
Azize se apresuró a subir las escaleras, le parecieron interminables, mientras los segundos pasaban implacables y cuando abrió la puerta de la habitación, lo vio de espaldas, terminando de cambiarse…
Su corazón perdió un par de latidos cuando él giró para mirarla, al escuchar la puerta y Azize sintió que sus lágrimas le impedían el placer de verlo claramente…
-Mi Cevdet…- exhaló con emoción y corrió a sus brazos.
-Azize…- le dijo desesperado por ella.
Él la recibió en sus brazos y la apretó contra su cuerpo mientras sus labios se reunían en un beso húmedo, interminable, cargado de ansiedad…
Azize quiso que el tiempo se detuviera ahí mismo, donde el aroma de él la envolvía y sus labios la acariciaban como había fantaseado que volvería a hacerlo desde que él se había marchado…
Ella lo tomó de la cara, acariciando su barba mientras el beso continuaba y él deslizó sus manos por la espalda de ella, acercándola, casi fundiéndola a su cuerpo…
Quería decirle tantas cosas, pero solo les salían suspiros a ambos y no había manera de interrumpir el beso hasta que alguno de los dos se quedara sin aire…
Él desplazó sus manos y la sostuvo de la nuca, su boca sin poder dejarla totalmente y fue ella quien se separó un poco y le habló…
-Mi Cevdet… estás aquí…- le dijo y con voz temblorosa y él entrecerró los ojos y la abrazó, su nariz rozando su cuello y yendo directamente a su lugar favorito, en la unión del cuello con el hombro. Sentía que nunca tendría suficiente de ella…
-Deja de llorar…- le dijo y ella sonrió.
-Allah escuchó mis ruegos…- confirmó ella con emoción.
-Siempre lloras cuando regreso…- dijo él y liberó su cabello, ella sabía que lo adoraba así, largo, suelto… para enredar sus dedos en él- cada vez…- dijo y volvió a besarla mientras ambos sonreían, la felicidad era demasiado grande…
-Podría llorar por cada aliento que tomas…- afirmó ella y él siguió besándola, esta vez con mayor intensidad, había casi desesperación en esos besos, tan privados, porque ellos solo reservaban ese tipo de conversaciones y acciones para su habitación, a solas… y él podía ser distinto a como era como soldado… sirviendo a su patria…
Cevdet continuó besando sus labios, su cara, su cuello cada vez con mayor ímpetu, no pudiendo controlar más su necesidad…
-Te extrañaba tanto…- le dijo él mientras ella se derretía en sus brazos- sólo quería besarte- siguió entre besos húmedos- tu boca… toda…- y entonces Azize creyó que perdería la cabeza, debían controlarse, porque toda la familia estaba abajo, esperándolos…
Hizo todo lo que pudo para frenar su deseo y lo empujó un poco, él se dio cuenta y la soltó para que ambos pudieran recomponerse…
-Salgamos de aquí…- fue más un ruego que una decisión. Ella bajó la vista, quería quedarse allí con él, saciar todos sus deseos, los de ambos y cuando estuviesen satisfechos, recién salir y continuar con la vida…
Asintió, no pudo hacer otra cosa, él tenía razón… pero luego lo miró y le sonrió con complicidad y vio ese fuego en su mirada que le aseguró que cuando tuvieran la oportunidad, se reencontrarían como debían…
Ella giró y lo rozó con sus caderas. Se mordió el labio, lamentándose de alguna manera por su estado, pero lo sintió como una promesa…
Cevdet aclaró su garganta cuando ambos llegaron hasta la puerta y ella abrió, dedicándole una sonrisa.
Azize entrelazó sus dedos con los de él, su mano era suave, demasiado delicada para un soldado, firme… y mientras bajaban, él se inclinó y le habló al oído…
-Ayúdame con el baño luego…
-Sí…- jadeó ella que no se esperaba sentirlo otra vez tan cerca…
-Me muero por tus caricias… y por sentirte otra vez mía…
-Está bien…- jadeó ella inspiró hondo, no quiso mirarlo.
Cevdet la soltó y ella se acomodó el cabello y secó un par de lágrimas que se habían escapado mientras terminaba de bajar las escaleras…
Le dedicó una última mirada y él apoyó su mano sobre su espalda, casi a la altura de la cadera y la acarició con ternura antes de dejarla ir…
Cevdet vio a Tevfik y les pidió a las niñas que les prepararan un café a ambos…
Tevfik se puso a bromear con ellas y con mamá Hasibe, y cuando Azize lo miró, lo pescó observándola y todo a su alrededor de desvaneció… lo único que quería era volver a estar en sus brazos… al menos para sentir su respiración mezclada con la suya… mirarlo a los ojos y decirse, sin palabras, como ahora, cuanto se amaban y cuanto se necesitaban…
Azize se obligó a enfocarse, necesitaba ayudar a mamá Hasibe con la tarta que preparaba… así todos podrían cenar juntos, y luego vendría el momento esperado, el de la reunión, ese momento casi sagrado en el que ella lo ayudaba con el baño y curaba todas sus heridas, las físicas y también las espirituales…
Sintió que sus manos temblaban un poco de ansiedad y mamá Hasibe le sonrió, Cevdet estaba en casa, su marido estaba bien…
Bueno, hasta aquí llegamos... espero que les haya gustado, pronto habrá un nuevo capítulo! Gracias por seguir mis historias!
