Esta es la escena del primer capítulo, cuando Azize ayuda a Cevdet con su baño al regresar del frente, obviamente tiene mis propias impresiones... espero que les guste!
Capítulo 2 "Baño caliente"
Azize entrecerró los ojos cuando la puerta del baño se abrió y vio a Cevdet entrar… le dirigió una sonrisa y ella sintió que sus piernas se aflojaban…
Trató de recordar si alguna vez lo había visto así y su corazón no se había acelerado en anticipación, fantaseando con poder acariciarlo y no pudo…
Era muy joven la primera vez que lo había visto así y se había ruborizado ante la cantidad de sensaciones que él había despertado en ella…
Cevdet se quedó allí de pie, la acarició con la mirada y ella creyó que no soportaría un segundo más sin estar en sus brazos…
Él estiró su brazo y tomó su muñeca, la caricia fue suave pero demandante y ella se dejó llevar y él la tomó de la cara y la miró de cerca…
-¿Sabes a qué le tengo más miedo cuando estoy solo, muriéndome de frío en las trincheras?
-Supongo que a no poder volver a nosotros… a morirte allí…- dijo ella y se mordió el labio cuando él focalizó sus hermosos ojos en su boca y tomó aire, queriendo dominar sus necesidades como lo hacía ella…
-Es mucho más sencillo… tengo miedo de olvidar tus rasgos… guardo tu fotografía, pero si la llegara a perder por alguna razón, no podría vivir sin recordarte… he pasado demasiado tiempo extrañándote…
-Mi vida… estoy aquí frente a ti… puedes memorizarme con tus ojos, y con tus manos…- dijo y besó sus labios con suavidad.
Cevdet la apretó contra su cuerpo y ahondó el beso, su necesidad tan evidente que, en algún momento, ambos pensaron que el baño quedaría para más tarde…
-Cevdet…- suspiró ella y él se detuvo y se alejó un poco.
-Déjame verte…
-El agua está casi lista… déjame cuidarte un poco… necesitas de esos cuidados…
-Solo un poco… recién dijiste que podía memorizarte… estoy desfalleciendo por tocarte…
Azize bajó la vista y dejó caer la toalla que llevaba puesta… y cuando sus ojos volvieron a encontrarse, vio en ellos un fuego que la hizo estremecer…
Él extendió su mano y rozó la piel de su cintura con las yemas de sus dedos… Azize cerró los ojos y él continuó con sus caricias, allí, guardando una prudente distancia…
Sus ojos absorbieron todo lo que pudieron de ella y sus dedos siguieron un momento más, aventurándose en la suavidad de su piel hasta que eligió detenerse…
Azize abrió los ojos y le sonrió con ternura. Sabía que para él representaba un esfuerzo detenerse, pero también quería sentir sus cuidados, como siempre y no quería faltar a esa cita que era un clásico entre ambos cuando él llegaba del frente…
Se mordió el labio cuando pudo apreciar a través de la toalla, el estado en el que él se encontraba…
Cevdet se agachó y recogió la toalla, la invitó a acercarse para ayudarla a ponérsela de vuelta y cuando ella giró para ayudarlo a envolverla, él hundió su nariz en su hombro y aspiró…
-Mi vida… mi vida…- dijo él sobre su piel- a veces me pregunto si eres real…
-Te encanta torturarnos a ambos… ¿verdad? - le dijo ella cuando giró y tomó los extremos de la toalla para anudarla a un costado.
-Estoy acostumbrado a sufrir…- le dijo él con una sonrisa y tomó asiento, esperando que ella terminara con los preparativos…
Azize sacó el agua del fuego y supo que ya estaba bien caliente… la mezcló con un poco de agua fría… tampoco era cuestión de quemarlo, aunque sabía que él adoraba que estuviera muy caliente…
Él la miró con deseo mientras seguía esperando y luego enfocó sus pensamientos y su preocupación en lo que estaba ocurriendo…
Era increíble como no podía quitarse sus responsabilidades de la cabeza, ni aún teniendo frente a si a la mujer más hermosa y más anhelada para él…
-Calienta más el agua…- le recomendó cuando vio que ella se preparaba.
-Acaba de hervir, cariño…- le dijo ella.
-Es que… el frio en las trincheras afectó mis huesos…
-Entonces no será fácil… deberás buscar otra forma de entrar en calor…- le dijo sintiéndose confiada.
-¿Qué puede ser más caliente que el agua hirviendo? - le dijo él algo divertido, sabía a qué se refería ella, pero adoraba hacerla hablar…
-Lo sabrás cuando llegue el momento…- le dijo ella sobre sus labios, intentando distraerlo.
Ella lo sorprendió un poco con el primer chorro de agua y lo sacó de sus pensamientos. Eso era muy bueno, porque si había algo que él quería hacer era relajarse y disfrutar al máximo todo ese proceso…
Cevdet jadeó al sentir el agua caliente sobre su piel a la altura de los hombros y la espalda. Ella lanzó una carcajada y eso lo hizo sonreír. ¿Había alguna posibilidad de que él se sintiera más feliz?
Ella se incorporó y le tiró un poco de agua en la cabeza, con mayor suavidad esta vez y él cerró los ojos deleitado…
Se sentó a su lado y lo vio algo reflexivo… así que indagó, como hacía siempre…
Le preguntó como estaban las cosas en el frente… él le contestó que todo era muy complicado, porque los griegos querían recuperar su patria… y ellos luchaban por lo mismo… en el mismo territorio…
-¿Quién decide de quién es la patria? Nosotros hemos estado aquí por cuatro siglos…
-Pero ellos han estado aquí antes… ellos dicen eso…
-Pero hubo alguien antes de ellos y antes de eso también…
-Entonces, si fuera tu decisión, nadie tendría patria…- dijo él con una sonrisa, amaba la forma que ella tenía de ver las cosas, tan simple y tan complicada…
-Por supuesto… nadie la tiene…- dijo ella y él la atrajo a su cuerpo y le habló sobre los labios.
-¿Acaso tú no tienes patria, jovencita? - le dijo y ella le sonrió, con esa sonrisa que solo reservaba para él y Cevdet tuvo que detenerse, porque realmente necesitaba de sus cuidados… eligió mordisquear con suavidad su hombro y luego le dirigió una mirada de complicidad mientras ella disfrutaba de su pequeña victoria…
Azize enfocó su mirada en el hombro de él y echó un poco de agua sobre una de sus heridas… le dijo que su patria había sido el lugar en donde él había recibido esa herida…
Repitió el procedimiento con sus otras heridas mientras sentía que su cuerpo le pedía a gritos que se olvidaran del baño… que se entregaran a la necesidad de sentirse uno solo, una vez más…
Vio la forma en que él la miraba, sus palabras evidentemente le llegaban…
Lo tomo de la cara y se acercó un poco más…
-Tú eres mi patria…- le dijo acariciándolo y luego sus bocas se encontraron a mitad de camino. El beso fue tierno, pero cuando se separaron, ella supo que ninguno de los dos podía seguir esperando y retrasando ese encuentro…
Cevdet la tomó de la cara y la volvió a besar, más urgentemente y ella sintió que sus manos la atraían y terminó sentada sobre sus rodillas…
Hasta ese instante, ella solo había contemplado la necesidad de él… ahora supo que podía enfocarse en la de ella…
Sintió las manos de él acariciando su cuerpo, primero sobre la toalla y luego ascendiendo por la piel de su pierna, despertando sensaciones increíbles, viejas conocidas, que le parecía que había olvidado…
Cevdet buscó su cuello con besos húmedos y desanudó la toalla para tener acceso directo a su piel y ella no pudo más que suspirar, temblando de necesidad…
La depositó en el suelo, luego de quitarle la toalla y se incorporó para quitarse la suya…
Azize sintió que hervía en deseo al verlo en total plenitud y recordó porqué tantas veces había llegado a la conclusión de que no podría desear a otro hombre…
Él la cubrió con su cuerpo y la besó hasta que ambos quedaron sin aire y ella cerró los ojos, un rato después cuando finalmente se sintió uno con él…
En varias oportunidades, tratando de ralentizar el máximo éxtasis, él la hizo cambiar de posición y terminó sentada sobre él, perdida en sus ojos cuando finalmente su visión se nubló de placer y lo escuchó decir su nombre, al alcanzar el clímax…
No dijeron mucho más, solo murmuraron un "te amo" antes de recomponerse un poco para salir del baño…
Azize lo miró y le sonrió con complicidad cuando salieron, tomados de la mano y se dirigieron a su habitación, todos dormían ya, ellos seguramente no lo harían, tenían demasiados deseos de reencontrarse, finalmente…
Espero que les haya gustado! Sigo pronto! Gracias por leer!
