Este capítulo se basa en lo que sucede después de la triste escena en la estación de tren de Salónica, cuando Tevfik le dice a Azize que Cevdet no irá a encontrarse con ellos porque murió... tengan confianza, porque como el título lo indica, para Azize, todavía hay esperanza...

Capítulo 3 "Esperanza"

Azize apoyó su cabeza sobre el vidrio frío de la ventanilla del tren, se sentía desfallecer… habían pasado demasiadas cosas en poco tiempo, pero ella había tenido que escapar de su hogar en Salónica… no le había quedado opción…

Miró a sus niños, dormidos, agotados de tanto trajín. Su suegra inmóvil, con la mirada perdida… nadie… nadie se merecía tanto dolor…

Cerró los ojos, no quería llorar, pero tampoco podía evitarlo. Tampoco quería pensar, quería dormirse y soñar bonito, como la noche anterior, en la que había dormido en brazos de su Cevdet, luego del reencuentro… luego de todas esas caricias que aún sentía sobre su piel…

No, no podía ser… simplemente porque no era justo. Ni ella, ni sus hijos, ni Cevdet se merecían esa separación… seguramente Tevfik había recibido información equivocada…

Miró al pequeño Ali Kemal, apoyado sobre mamá Hasibe y sintió una desagradable sensación de culpa… él las había oído hablar ese día y por su culpa el niño era infeliz… ella no quería eso, con Cevdet habían planeado contarle toda la verdad en algún momento, pero hubieran preferido que fuera uno mejor… y todo se había complicado…

Recordó el momento en que Cevdet se había aparecido en la casa con él, envuelto en una manta, llorando, muerto de hambre y se había prendido a su cuello, buscando calor y sobre todo, su amor… Ali Kemal era también su hijo, aunque no corriera la misma sangre por sus venas…

No supo en qué momento perdía la conciencia, debido al cansancio y al estres que tenía…

"Miró hacia abajo y se vio vestida de novia, sonriente, algo nerviosa cuando esperaba la respuesta y el consentimiento de él…

-Cevdet… ¿acepta casarse con la señorita Azize? acepto… ¿acepta casarse con la señorita Azize?... acepto… ¿acepta casarse con la señorita Azize?... acepto…

Y luego estar en sus brazos, esa sensación de anhelo y de felicidad absoluta…

-Azize… mi Azize… eres la mujer de mi vida… me pregunto qué hubiera sido de mí si no te hubieras cruzado en mi camino… en aquel hospital, cuando llegué malherido y me cuidaste…- dijo él, sosteniéndola posesivamente contra su pecho luego de haber tenido su primera noche de amor.

-Cariño… nos hubiéramos conocido de todas formas, tú y yo estábamos destinados a estar juntos…- le dijo ella acariciando su piel con suavidad, sonriendo, casi no pudiendo creer la felicidad que sentía.

-Me tranquiliza que pienses así… aunque dudo que hubiese pasado…

-Pasó… ¿para qué hacerse problema por algo que no sucedió? - dijo ella y él se quedó mirándola hasta que finalmente sonrió.

-Tienes razón…- dijo él y besó su frente.

Azize lo tomó de la cara y buscó sus labios con los de ella. Todas las sensaciones que había experimentado con él habían sido increíbles y todo era muy nuevo entre ellos, pero ella sentía que lo conocía de toda la vida… que él era su alma gemela…

-Dime que no tendrás que irte por un tiempo…- dijo ella esperanzada.

-Me quedaré un par de días, aunque si el deber me llama, lamentablemente tendré que dejarte, pero volveré… siempre volveré a ti, mi vida…- le dijo y ella sonrió con ternura.

-¿Lo prometes?

-Prometo estar contigo hasta mi último suspiro… y cuando me toque darlo… prometo estar en tus brazos, mirándote a los ojos, agradecido por la hermosa vida que viví a tu lado…- le dijo y ella sintió lágrimas de emoción en sus ojos…"

Azize abrió los ojos de golpe, cuando se dio cuenta de que el tren se había detenido y algunos pasajeros bajaban…

-Mamá…- dijo Yildiz y ella acarició su cabello y su carita hasta que volvió a cerrar los ojos y se quedó dormida…

-Azize… cariño…- dijo mamá Hasibe en voz bajísima, era increíble como una mujer de su fortaleza se veía tan apagada, tan sin ánimo para hacer nada… ni siquiera hablar.

-Dígame…- se oyó contestar ella.

-¿Qué fue lo que te contó Tevfik? - dijo y la vio sacudir la cabeza, incapaz de reproducir lo que había ocurrido horas antes, cuando el coronel había ido a alcanzarlas a la estación y le había contado lo sucedido.

-Me dijo…- dijo y volvió a sacudir la cabeza, incapaz de repetir las palabras.

-¿Qué pasó? - insistió la mujer, con lágrimas en los ojos.

-Me dijo que Cevdet no llegaría… que algo había ocurrido… y él…- dijo y eso fue todo, no pudo seguir hablando más.

Doña Hasibe se perdió en sus ojos y ambas lloraron un momento en silencio. El tren comenzó a moverse otra vez y los niños se despertaron unos segundos y luego siguieron durmiendo.

-No puede ser… no es posible que le haya sucedido algo a nuestro héroe…- se quejó la mujer en voz baja y Azize asintió.

-Seguramente hubo algún error y Tevfik comprendió mal… Cevdet se reunirá con nosotros en Esmirna, madre…- dijo secándose las lágrimas- él no nos abandonaría… no lo hizo estando en el frente… es una tontería que lo haya hecho aquí…

-Tienes razón, cariño…- dijo la mujer y también se secó las lágrimas para luego sonreírle con algo de esperanza.

-Intente dormir un poco, madre… en unas horas llegaremos al puerto y deberemos ver si podemos abordar el barco…

-Tú también, querida, descansa un poco, tienes carita de cansada…- dijo y la vio asentir.


Azize inspiró hondo y cerró los ojos. Evocó los ojos azules de su marido y sonrió. Era imposible para ella pensar que no volvería a ver esos ojos, escuchar su profunda voz diciéndole que la amaba, sentir sus dedos enredados en su cabello, su nariz en su cuello, aspirando su aroma…

Se quedó dormida un rato después, con una sonrisa en los labios…

"-No llores, mi vida, no estés triste… eres la esposa de un soldado, debes saber que cada tanto yo debo cumplir con mi deber…

-Lo se, mi héroe… pero tengo tanto miedo de que tu deber te arrebate de mi lado…

-Eso no sucederá… yo estaré siempre contigo…- le dijo él acariciando su cabello y la tomó entre sus brazos.

Azize estiró su mano y tomó de su mesa de noche el amuleto que ella misma había cosido para él, que contenía en su interior unas hebras de su cabello…

-Usa siempre esto, te mantendrá a salvo…

-Estoy seguro de que sí…- dijo y ella se lo ató al cuello y luego buscó sus labios con suavidad.

-Así podré estar cerca en todo momento… cuando te sientas solo, cuando estés herido… cuando me eches de menos…- le dijo mirándolo de cerca.

-Siempre estás conmigo… con o sin amuleto… pero seguramente si lo llevo cerca de mi corazón, entonces te sentiré aún más cerca…"

Abrió los ojos cuando se dio cuenta de que el tren había vuelto a detenerse y la gente que viajaba con ellos buscaba su equipaje y se disponía a salir. Ya había anochecido y estaba bastante fresco cuando bajaron, los niños quejándose de tener hambre, frío y sueño…

Azize miró hacia todos lados, convencida de que Cevdet podría habérselas ingeniado para reunirse allí con ellos, antes de que subieran al barco…

-Cariño… es por aquí…- la condujo mamá Hasibe, porque ella estaba aún algo aturdida.

-Si, voy…- contestó ella y tomó de la mano a Hilal, que se había atrasado para esperarla.

-Mamá… tengo hambre…

-Cariño… pronto comeremos algo… debemos subir al barco…- le dijo y la niña asintió.

De pronto sintió voces y unos soldados pasaron a su lado. Se los oía algo preocupados por el avance de los griegos sobre las tierras que ellos debían defender…

Suspiró y miró hacia el cielo que ya se teñía de azul oscuro…

-Cevdet… mi héroe… por favor regresa pronto a mí… te necesito tanto…- dijo en voz baja y ensayó su mejor cara de pobre desgraciada al llegar hasta el oficial que requería sus papeles antes de entrar al muelle para abordar el barco que los pondría lejos y a salvo…


Bueno, un poco de esperanza nunca viene mal, sobre todo porque Cevdet en efecto estaba vivo... esta secuencia sigue pronto. Espero que les haya gustado! Gracias por leer!