Capítulo 6 "No puede ser"
"Azize sintió un zumbido que casi la dejó sorda y avanzó por ese lugar oscuro, había olor a humedad y tenía frío, pero algo le decía que debía seguir adelante…
De pronto, todo se iluminó y la encandiló. Pareció haber salido de ese lugar cerrado y oscuro, pero el reflejo en sus ojos no le permitió ver…
Colocó una mano a la altura de las cejas para tapar un poco la luz y enfocó su mirada en el hombre que tenía enfrente…
-Cevdet…- dijo con un hilo de voz y él, la miró con desagrado.
-¿Te casarás con Tevfik? - le dijo con una voz que ella apenas reconoció, habían pasado tantos años.
-No, no… todo tiene una explicación…- le dijo ella con el corazón latiendo a mil revoluciones. ¿De verdad él estaba allí con ella y solo se preocupaba porque ella se casaría? ¿después de siete largos años de angustia y desesperación?
-No hay explicación posible…- dijo él y la tomó del brazo. Azize pudo ver una mirada tan glacial que sintió más frío del que tenía- me traicionaste, Azize… y yo que creía que me amabas…
-Cevdet… te dieron por muerto… apenas puedo mantenerme y a nuestros hijos… Tevfik me ofreció…
-Me traicionaste…- le repitió él, la soltó y giró para irse.
-Cevdet… Cevdet…- dijo ella a los gritos, no quería que se fuera, quería que la abrazara y no la soltara nunca más…"
Azize abrió los ojos y suspiró con angustia. Nunca había tenido un sueño que se sintiera tan real… y nunca se había sentido tan llena de remordimiento. Realmente no quería casarse con Tevfik, pero la verdad era que no podía mantenerse y a su familia con lo que cobraba en el hospital…
Y Tevfik se había mantenido cerca todo el tiempo y aunque ella no quería alentar ningún tipo de romance con él, cosa que él sí quería con ella, sentía que quizás esa era la mejor opción para poder mejorar y dejar de pasar tanta miseria…
Todavía estaba agitada y se acomodó en su cama. Tocó con su mano derecha el lugar que durante tantos años había ocupado el anillo que Cevdet le había dado cuando se casaron y que había tenido que empeñar para poder comprar comida y cerró los ojos… no había otra opción…
Escuchó ruidos en su ventana. Hacía poco que había amanecido. Se colocó un abrigo sobre los hombros y se asomó. Vio un par de vecinos algo alarmados. Decían que los griegos estaban llegando…
Pensó en Hilal… esa niña estaba rara esos días… seguramente se metería en problemas por ese anhelo de rebelión con el que ella se sentía identificada, al menos en su juventud… ahora estaba demasiado angustiada… demasiado cansada y sola…
Decidió vestirse, tenía cosas que hacer si el matrimonio se celebraba ese día, y si no era que los griegos lo impedían, todo dependía de la forma en que decidieran entrar a la ciudad…
Su corazón se aceleró cuando se acordó de la escapada de Salónica, años atrás, llevando a sus hijos pequeños y a mamá Hasibe… ahora todo era muy distinto, sus hijos estaban grandes y ella no sentía deseos de escapar… si moría allí, no le importaba demasiado… todo lo que había hecho en Esmirna era sobrevivir…
Se miró al espejo y peinó su cabello. Se preguntó si a Cevdet le agradaría más corto…
Se le hizo un nudo en la garganta, Cevdet no podría ver su cabello más corto… hacía un tiempo que se había resignado pensando que lo que mamá Hasibe le había dicho era cierto… si Cevdet vivía, luego de siete años, tendría que haber encontrado la forma de llegar hasta ellos… y como eso no había sucedido…
Inspiró hondo y trató de calmarse. Golpearon su puerta, Yildiz venía a decirle que se iría a la tienda a pedir prestado algún vestido…
Un par de horas después, tuvo una conversación con mamá Hasibe. La mujer le dejó en claro que la apoyaba en cualquier decisión que tomara y que ya era tiempo de rehacer su vida…
Azize quiso reírse a carcajadas, ¿rehacer su vida? Apenas podía respirar sin Cevdet a su lado… de ninguna manera ella podía rehacer su vida…
Pero no veía otra salida para su situación económica y el bienestar de sus hijos…
Se preparó, y lo único que hizo fue recordar su boda con Cevdet… la sensación era tan distinta… había sido todo tan perfecto… sus ojos en los de ella cuando dio su aceptación… la alegría de ellos y de todos a su alrededor, luego, sus caricias suaves… el momento en que ambos se habían entregado uno al otro en cuerpo y alma… para siempre…
Sin darse cuenta, había bajado a la sala, los pocos invitados a su boda con Tevfik estaban presentes, tratando de acompañarla. El único que parecía seguro y feliz era su futuro esposo…
Miró hacia los costados algo aturdida… mamá Hasibe, Yildiz… ¿dónde estaban Ali Kemal y Hilal? Esos niños siempre metidos en algo…
No tuvo registro de nada hasta que escuchó los golpes en su puerta, los gritos de Hilal y se puso de pie…
-¡Mamá… van a ejecutar a Ali Kemal…! - gritó su hija menor mientras lloraba, sus nervios al límite…
Azize sintió que se desvanecía, que sus piernas fallaban… no, no era momento para eso…
Miró las caras azoradas de todos los que los acompañaban mientras Hilal seguía gritando y trataban de calmarla…
Salió corriendo, tenía que impedir que mataran a su hijo… no importaba cómo y en manos de quien…
Creyó oír que todo ocurriría en la plaza principal y sintió que no tendría fuerzas para llegar…
Hubo momentos en que sintió que un fuego abrazador le envolvía el corazón y que moriría allí mismo… era paradójico todo eso… su propio corazón la mataría… ese corazón que tan repleto de amor estaba…
A lo lejos vio el amontonamiento de gente y creyó que había llegado tarde… pero el silencio hizo que supiera que todavía estaba a tiempo…
Se abrió paso entre la gente gritando el nombre de su hijo y trastabilló varias veces antes de llegar…
Sus ojos le dolieron al ver a un oficial del ejército griego, al parecer de alto rango, apuntándole con un arma a su hijo… Ali Kemal tenía los ojos vendados y estaba en actitud desafiante…
No cesó de repetir su nombre a los gritos mientras unos oficiales la sostenían para que no pudiera acercarse…
Y entonces lo vio… el hombre que lo apuntaba giró la cabeza, quizás algo sorprendido por sus gritos y Azize creyó que veía visiones…
Pero no era así, porque la mirada de él también cambió, y pareció reconocerla…
Si hacía un momento había sentido ese fuego en su corazón, ahora creyó moriría en ese mismo instante…
¿Cevdet? ¿Un soldado del ejército griego?
El hombre miró a Ali Kemal y luego de un momento bajó el arma… murmuró algo que ella no escuchó, se produjo un silencio y luego destapó los ojos de su hijo y se quedaron mirándose a los ojos…
Ella siguió gritando y los soldados la golpearon… cuando quiso acordar, era llevada por ellos y pasó al lado de Cevdet diciendo su nombre, rogándole que la reconociera y él apenas la miró…
La encerraron en una celda y a Ali Kemal en otra… lejos… pero estaba vivo… al menos estaba vivo…
Trató de calmarse… o todo eso era parte de la misma pesadilla y se había quedado dormida durante la boda… o todo era realidad y Cevdet había vuelto… vestido con el uniforme griego…
Se pellizcó el brazo hasta lastimarse… no estaba soñando… ¿Cevdet estaba con los griegos? ¿Era un traidor?
Sintió una necesidad incontrolable de llorar a los gritos, pero escuchó pasos… seguramente él le explicaría lo que sucedía…
Lo vio en las sombras, acercándose despacio pero firme hacia su celda y otra vez su corazón se disparó… inconscientemente quiso arreglarse la ropa, el cabello, la cara bañada en lagrimas en las que se había pegado el polvo de la plaza…
-Cevdet… ¿eres tú? - le dijo y se levantó con piernas temblorosas…
Bueno, sé que lo dejé en la mejor parte, pero no quería alargarlo demasiado si la idea es seguirlo en otro capítulo. Espero que les siga gustando. Gracias por leer!
