Capítulo 9 "Amor y dolor"

Azize pretendió no pensar en todo lo que había sucedido hacía tan solo un rato en su casa. La visita de Cevdet, lejos de resultar como ella había fantaseado con que resultara, la había dejado con una sensación de amargura, de que todo lo que ella pretendía con su marido era totalmente irrecuperable…

Se decidió a ir al hospital, una de las enfermeras había venido a buscarla porque había habido un atentado en la mezquita y había soldados del ejército otomano muertos y algunos heridos…

Cuando llegó, se dio cuenta de que todos lo que estaban allí habían muerto y sintió una pena indescriptible, estaba acostumbrada a ver a todos esos jóvenes morir por su patria y no se hacía a la idea… aunque se hubieran convertido en mártires, porque precisamente, ella era la esposa de un soldado y no quería perderlo… no hubiera querido… aunque dadas las circunstancias, eso habría sido al menos más digno…

Sacudió la cabeza y ayudó a una de las enfermeras a anotar los datos de cada soldado para que se hiciera el informe y se pasara por telégrafo a las autoridades… hasta que llegó a Yusuf…

No bien tocó su cuello, se dio cuenta de que estaba tibio. Constató sus signos vitales y se sorprendió al darse cuenta de que aún vivía…

-Está vivo- dijo y se lo hizo anotar a la enfermera.

Ordenó que llamaran urgentemente al médico y lo acompañó hasta poder ingresarlo en el quirófano porque debía ser sometido a cirugía…

Cuando llegaban a la puerta y ella cerraba la que daba a las habitaciones, lo vio entrar y su corazón se aceleró. No importaba lo enojada o desilusionada que estuviera con él, no había forma de que no sintiera nada cada vez que se lo cruzaba en algún lado…

Y su corazón no mentía, no podía hacerlo, ella aún estaba enamorada de él, le gustara o no… estuviera o no de acuerdo con lo que él había hecho y en lo que él se había convertido…

-Azize…- le dijo él algo serio, sus ojos tan profundos que le hacían temblar las piernas- ¿está vivo? - le preguntó y ella asintió.

-Sí…- contestó en voz baja.

-¿Cómo salió la cirugía?

-¿Por qué lo preguntas? - todo el tiempo, Azize lo presionaba porque quería que, de una vez por todas, él mostrara algo que la hiciera recordar al Cevdet de Salónica… a su Cevdet.

-Necesitamos saber, él es importante para nosotros…- dijo con seriedad Cevdet.

-Creí que te preocupabas porque era un oficial turco…- dijo con algo de desilusión.

-No puedo esperar Azize, necesito saber si vivirá…- él parecía no entender todo lo que ella estaba sintiendo. O quizás era ella la que no entendía la gravedad del asunto y la responsabilidad que tenía su marido.

-No puedo decírtelo…- se envalentonó ella.

Cevdet la miró con rabia y se dirigió a ver al soldado Yusuf, o al menos a que alguien pudiera constatar si viviría o no…

Azize sintió que su cuerpo reaccionaba a la cercanía con él. Entrecerró los ojos, se perdió en su aroma tan lejano porque él no se había acercado tanto, pero que ella conocía de memoria… se rebelaba contra ese personaje que él había creado, el de superado, el de soldado comprometido con la patria griega… ella no creía una sola palabra de eso… aunque él pensara que ella podría creerle cualquier cosa…

Se preguntó qué sucedería si él intentaba retomar una vida en común con ella… si quería volver a tenerla a su lado, si sus manos volvían a acariciarla… inspiró hondo, se volvería loca si seguía pensando todas esas cosas…

¿Acaso él sentía lo mismo que ella cuando la veía? ¿Sentía ese fuego quemándole el pecho, esas ganas de arrojarse en sus brazos y besar sus labios hasta lastimarse? ¿O acaso en su corazón había lugar solo para la venganza?

Decidió ir a ver qué hacía, muy en el fondo necesitaba estar cerca de él, la desilusión era muy grande, pero por ahora no era más grande que el amor que tenía por él…

Entró al despecho del médico en jefe detrás de él, apurada, todavía algo temblorosa…

Cevdet la miró con algo de apatía y el médico se sintió algo incómodo, no sabía qué decir…

-Usted no tiene ningún derecho…- le dijo el hombre, seguramente Cevdet había preguntado si el soldado sobreviviría.

-Lo tengo…- dijo Cevdet envalentonado, Azize pocas veces lo había visto manejarse de manera tan hostil- ¿va a sobrevivir? Se lo pregunto por última vez…- dijo en tono aún más enérgico y Azize sintió que temblaba ante su frialdad.

Pero el médico no contestó y Azize vio con horror como su marido sacaba su arma para intimidarlo…

-Cevdet ¿qué estás haciendo? - reaccionó ella y trató de impedir una locura.

-No es tu problema, Azize…- dijo él sin mirarla, enfocado en conseguir lo que necesitaba- ¿sobrevivirá? - insistió, acercándose más al médico y apuntándolo con su arma.

-No puedo asegurarlo…- dijo el médico con algo de temor, se había dado cuenta de que Cevdet no estaba jugando o haciéndose el malo… realmente necesitaba esa información.

-¿Puede hablar? - quiso saber Cevdet.

-No puedo…- se excusó el médico y Cevdet lo interrumpió.

-Dígame, usted lo sabe…- lo presionó gritándole.

-Cevdet… ya es suficiente…- intervino Azize, quería que toda esa pesadilla terminara.

Cevdet se llevó al médico casi a la rastra pidiéndole que lo despertara para que pudiese hablar… Azize sintió que su corazón se rompía, viéndolo tan frío. Él le gritó varias veces que no era su asunto y ella corrió detrás de él, quería detenerlo, no podía soportar verlo así…

El médico le explicó que, si despertaba al soldado, probablemente no sobreviviera y Cevdet lo obligó a punta de pistola a que lo despertara. Azize trató de detenerlo varias veces, pero lo único que ganó fue que Cevdet no la escuchara… y eso la hizo sentir todavía peor…

Cevdet llevó al médico al lugar donde guardaban las drogas y mientras buscaban la que requerían para despertar al soldado, Azize cerró la puerta con llave y no los dejó salir…

-Azize, abre la puerta…- Cevdet estaba furioso.

-Te digo que no lo haré… no les abriré…- dijo mientras escuchaba los golpes de él del otro lado.

Salió corriendo para buscar ayuda y encontró a Tevfik en la habitación del soldado. Él ya estaba al tanto de lo que hacía Cevdet allí y Tevfik le prometió su ayuda para que Cevdet no se saliera con la suya…

Se escuchó un disparo y Azize salió corriendo desesperada. O Cevdet había matado al médico o el médico lo había matado a él…

Se cruzó con él, venía con el médico, enojado por la demora que ella había causado…

-Cevdet…- dijo ella cruzándosele en el camino.

-Sal de mi camino…- le gritó él, su mirada azul tenía un tinte apasionado que ella logró reconocer, pero la realidad era que la forma de hablarle y gritarle era inédita… él nunca la hubiera tratado así… nunca la había tratado así…

Lo había visto enojado muchas veces, celoso, malhumorado con la conducta de los niños tal vez… pero nunca con ese nivel de violencia…

Cevdet echó a Tevfik primero y luego a ella, a los gritos y Azize sintió tanta rabia que quiso abofetearlo… no había nada que pudiera justificar lo que hacía… se había vuelto loco, los griegos le habían lavado el cerebro… ¿o tal vez ella no lo había llegado a conocer nunca?

Se perdió en sus ojos unos breves segundos, él estaba tan enojado…

Recordó una vez… él había llegado enojado del frente… y ella había lo consolado, lo había curado y había besado todas sus heridas… con eso alcanzaba para que él estuviese bien…

Por un momento, Azize creyó que él recordaba lo mismo, pero si ocurrió, fue apenas un flash, porque le cerró la puerta en la cara…

Azize se quedó esperando afuera, unos cuantos minutos y cuando lo vio salir, con toda la cara manchada de sangre, no pudo evitar las lágrimas…

-Eres un monstruo…- estaba tan desilusionada, no podía creer que hubiera un solo ápice de amor en su corazón aún para él…- eres un asesino… asesino…- le gritó y él siguió de largo, buscando a Tevfik.

Azize se quedó apoyada contra la pared sin saber qué hacer… todo lo que sentía era demasiado profundo y doloroso… ¿acaso se había quedado dormida y estaba teniendo una horrorosa pesadilla?


No pudo reponerse en lo que restó del día y cuando volvió a su casa, reunió a sus hijos, quitó el cuadro de Cevdet en el que vestía el uniforme otomano y les habló…

-No quiero escuchar hablar de él nunca más… ustedes no tienen más padre…- dijo llorando y a los gritos.

-¿Te peleaste con él? - preguntó Yildiz sin comprender.

-Mamá dijo que no tenemos padre…- dijo Hilal, también enojada- nuestro papá murió, él no es nuestro papá…

-Él está vivo…- insistió Yildiz- y yo estoy con él…

-A partir de ahora…- le dijo Azize acercándose a ella- o tienen padre, o tienen madre… - dijo y se fue a su habitación, el dolor era demasiado grande.

Mamá Hasibe fue a verla, a tratar de acompañarla, pero ella le dijo entre llantos que Cevdet era un traidor, aunque ella no quisiera reconocerlo, y aunque le doliera aceptarlo…


Bueno, es duro contar esta historia, pero trato de reflejar lo que fue mi idea desde el comienzo, los sentimientos de Azize en cada momento. Nos vemos en el próximo!