Capítulo IV

¿Esposo o enemigo?

Mientras Candice era ayudada por Mary, William encontró a George en la biblioteca.

¡Señor William, buenos días! - lo saludó George cuando se lo encontraba en la biblioteca.

Buenos días George, no han llenado las licoreras de mi habitación y de la biblioteca - le di e a George sin molestia alguna.

¿Cómo ha dicho? Por supuesto que no, están tan llenas como lo hago después de cada reunión - respondió ella preocupado.

Espera, espera, me estás diciendo que esas son las licoreras que llenas tú - refirió Albert al ver la reacción de su gran amigo.

Sí, yo mismo las llené hace dos días, después de la reunión que tuvo usted con los inversionistas - recapituló.

¡Oh Santo Dios! Entonces ¡sí sucedió! - gritó elocuente y totalmente emocionado.

¿Qué sucedió? - pregunto George al verlo tan excitado.

Me debes jurar que esto no se lo dirás a nadie, George - le pidió William a si fiel amigo.

Señor, jamás le diría nada a nadie de sus asuntos - informó él.

Prepárate para oírlo - entusiasmado buscaba la mejor forma de decirlo.

Estoy preparado - informó George.

Le hice el amor a Candice, anoche - les cuenta a medias.

William, ¿en qué estabas pensando? ¿Una? - indagó.

Varias... - soltó William sonriendo.

Está soltera, no creo que deba preocuparse tanto -refiere él, restándole importancia. ¿Verdad señor...? ¿Está casada? - le pregunta al ver que con los dedos de una mano los posa sobre la frente.

Sí - responde riendo.

¿Estaba pensando en lo que ha hecho? - cuestionó sin querer reprenderlo.

No exactamente - aseguró William.

Seguramente fue con brandy, ¿tan siquiera se acuerda? - cuestionó al ver que movía de un lado hacia el otro la cabeza. ¡Cielos! ¿De quién es esposa? - sabía que no debía de preguntar.

Terrence... - iba recién comenzando.

¿Grandchester? - George se dio la vuelta, el nombre de Terrence no era tan popular en Londres.

¡Sí! - respondió William cuando se halaba el cabello.

Esta mal que se lo pregunte, pero... - George no tenía por qué meterse en asuntos tan a la ligera, pero lo haría.

No, George, no nos protegimos, ella no puede tener hijos - informó rápidamente, si era eso en lo que pensaba.

¡Con él! ¡Quizás el que tenga problemas sea él, pero no con usted! - vocifera George preocupado. Es irresponsable sabe... - suelta George buscando algo en el escritorio de la biblioteca.

No me regañes George, quizás estábamos tan ebrios que ni cuenta nos dimos - responde William obviándolo.

Bien... ¿hay algo que deba hacer...? De hecho, William tenía razón, no podría regañarle por lo que el brandy le permitió hacer, si en parte sabía que él la amaba desde que la conoció.

Iremos al hospital por la tarde y llegaremos a cenar de acuerdo, aunque podrías averiguar lo que sucede en el club, digo como sugerencia... - dijo William.

Sí señor, lo mantendré informado - resuelve decirle.

Gracias George - responde William y se va a su habitación.

Mientras en el baño

Mary podrías bañarme esta parte por favor - refiere Candy, echándose hacia atrás.

Sí señora, ya le ha dicho al joven William sobre esto - le comenta Mary después de unos minutos mientras Candy trata de soportar el dolor.

¿Ya lo sentiste? - le pregunta a Mary.

Sí, ya lo sentí y ¿cómo puede usted aguantarlo tanto? - pregunta ella preocupada.

Créame que es muy difícil - responde Candy que con el simple roce hace que frunza el ceño.

Se lo creo, bien si usted termina podríamos sacarla de la tina, regreso en unos minutos iré por la ropa - informa Mary, levantándose y saliendo del cuarto de aseo para dirigirse a la cama, observando que ya no tiene ni sábanas ni colcha y que éstas se encuentran arremolinadas en la puerta. Toma la ropa que había recibido de su patrón y la lleva al cuarto de aseo.

Gracias - agradece Candice. ¿Qué es esto? ¿Es en serio? ¿Por un baño? - cuestiona ella cuando lava su intimidad y descubre que esta roja y con mucho líquido.

Pasó el tiempo, almorzaron y rumbo al hospital William le preguntó...

Candice, quiero preguntarte algo - le dice William a ella.

¿Qué cosa? - responde volteando a verle.

¿Pasó algo entre nosotros anoche? - cuestiona sin recato.

¿Por qué lo dices? - pregunta como si nada.

Porque encontré algunas cosas extrañas, en la habitación - dice el volteándola a ver.

¿Cómo qué? - es vergonzoso admitir que entonces si sucedió, así que decide hacerse la tonta.

Como que nos acabamos dos licoreras de brandy, encontré una mancha en las sábanas que solo los hombres producimos, no gasté ningún preservativo y siempre los uso - William no puede ser discreto, así se le llaman a las cosas.

¡Cielos! - Candice se sonroja, es que ahora el líquido es importante.

Candice... - la abraza.

Yo tenía más flujo de lo normal y mi zona íntima está muy roja - informó bajo su cobijo.

Entonces ¡sí sucedió! ¡Perdóname Candice, no fue mi intención! - dice él besándose las manos y haciendo que Candice deseara más de eso.

El brandy me hace hacer cosas tontas - refiere ella.

A mí también y de hecho no lo recuerdo - le explica William echándose hacia atrás en el asiento.

¿Tuvimos sexo? - pregunta Candice.

Te hice el amor Candy, no sexo, puro amor - reprende él, ella no era una aventura de una noche.

Yo estaba vestida... - asegura colocándose a su altura

Bien, entonces tuvo que cambiar algo - suelta de repente.

Amanecí con un buen sabor de boca - asegura ella.

Hay una forma de averiguarlo - le toma la barbilla.

¿En serio? - pregunta ella, hacer el amor aquí con el chófer adelante resultaría muy incómodo.

Sí, ven - la jala.

¿Qué haces William? - le pregunta retrayéndose.

¡Sólo te daré un beso! - responde él y la besa, sencillo y delicado que con el pasar de los segundos se amolda y luego las manos viajan por sus cuerpos y justo antes de que él comience a desvestirla, ella dice algo que lo detiene.

William - Candice dice su nombre y él deja de besarla.

Sí pasó algo anoche, aunque no nos acordemos - William sonríe y comienza a aspirar aire, tiene que concentrarse para no salir sonrojado.

Y ¿te gustó mucho? - refiere Candice, riendo.

Parece que sí, luego lo hablaremos ya llegamos - le dice acomodándose para ayudarla a bajar. John, ayúdeme le pide ayuda con la puerta.

Sí señor - John sale y cierra la puerta de atrás mientras el regresa al volante para estacionar el auto.

Buenas tardes señorita el Dr. Thomas Stevenson - pregunta William.

Por aquí, por favor - responde llevándolos hacia una oficina.

Buenas tardes, William me hiciste caso - responde Thomas.

Sí, pero Candice quiere hablarte de ello - refiere mientras se sientan.

Candice, ¿cómo has estado? - pregunta Thomas.

Bien gracias, me dijo William que ayer me atendiste - le dice ella.

Sí, un gusto - refiere Thom.

Gracias, por eso vine - respondió ella.

Pues Candice, dime, ¿sabes lo que tienes? - le pregunté directamente.

Sí, un tumor, de los grandes - indica ella con las manos para referir que es grande.

¿Sabes que es un tumor grande? ¿Qué tan grande? - cuestionó atento.

Del tamaño de su mano doctor - dice ella.

¿Tienes estudios? - pregunta sorprendido.

Queremos que se los hagas todos nuevamente - solicita William, nunca permitiría que ella volviera.

¿Todos? - pregunto ante la orden solicitada.

Sí todos, necesito que sean todos porque no los tengo en este momento conmigo - explica Candice.

Bien, vamos Candice, necesitaré internarla - la ayuda a levantarse y comienza a caminar, cuando aparece una enfermera con una silla de ruedas, le da indicaciones y la lleva a su habitación.

Gracias, ahorita te veo - se despide ella.

Horas después...

¡Hola! ¿Cómo está? - pregunta William cuando ha dado de vueltas.

Te tengo malas noticias, tenemos que extirparlo y necesitará de muchos cuidados, pero también necesitamos que sea en Estados Unidos, no aquí en Londres - suelta rápidamente.

¿Por qué en Estados Unidos? - cuestiona.

Terrence Grandchester es estresante y la necesito de mejor ánimo - responde sin mirarlo y anotando algo en una receta.

¿Lo notaste? - pregunta William.

¡Que esta triste, por supuesto! - afirma Thomas.

Esta más que triste, el bobo aquel le pedirá el divorcio - suelta William.

¡Rayos! No sabes ¿cuándo? - Thomas quiere saberlo.

Ni idea, pero ayer Candice se salió de su casa y no piensa volver nunca más - refiere William.

Bueno, necesitamos que asista a terapia y por favor William, debe arreglar todos sus asuntos en tres meses, esto le dará tiempo para sentirse mejor - recomienda.

Entendido. ¿La vas a dar de alta? - pregunto él.

Sí, en unas horas, tenemos otro estudio o quieres que se quede, Grandchester ¿ya se habrá dado cuenta de que no está en casa? –

¡Oh sí, creo que sí! De eso se va a enterar George, lo mandé al club - refiere William sonriendo.

En el club...

Señor Grandchester, ¡qué gusto verlo! ¿Qué sucede? ¿Busca a alguien? - pregunta cuando le ve volteando a todos lados. ¿Puedo ayudarle en algo? - se ofrece e George cuando Terrence se hinca en cuclillas en un pasillo.

Busco a mi esposa... - explica Terrence pasándose los dedos por el cabello.

¡Felicitaciones por las nupcias! - alegre George, le felicita.

Gracias, supongo que ¿no la conoce? - Terrence quiere que lo ayude a encontrarla.

No por supuesto, pero si me muestra una foto podré contactar a muchos mayordomos en todo Londres - se ofrece e para no decirle que por supuesto que la conoce.

¡Cierto, una foto! ¿cómo no se me ocurrió antes? - se preguntó Terrence.

Si me dice qué sucedió, quizás puedan preguntar por ahí discretamente - indica George.

Sí, sí claro. Tuvimos una discusión, salí de nuestra habitación y cuando regresé, ya no estaba. Pensé que regresaría más tarde, pero no, ya no regresó. Hablé a Hertfordshire donde ella tiene una casa y nadie contesta y luego es invierno, ¿estará muerta? ¿Dónde pasó la noche? ¿No sé a dónde buscarla? Mi esposa es mujer de secretos, sabe - refiere el que no sabía a dónde había ido.

¿No tiene amigas? - pregunta George, una mujer siempre tiene amigas.

No ninguna, no sé qué piensa, ¡estoy volviéndome loco! ¡Sólo vivía para mí! - admitió que él estaba mal de la cabeza, Candice no estaba con nadie porque ella amigos no tenía porque él la monopolizaba.

Calma señor Grandchester, el señor William no está en Londres, pero puede dejarme la foto con Wilson, el recepcionista del club - refiere y explica.

Bien, gracias - Terrence se siente aliviado entonces.

Calma hombre - le pide nuevamente que se tranquilice.

Es que no sé qué haría sin ella, he sido un hombre malvado con mi esposa - lo admite de nueva cuenta.

Me despido de usted, señor Grandchester - George sabe que allí no hará nada y se despide.

Igualmente, señor Johnson hasta pronto y gracias por la idea - agradece y se despide también.

¡Cielos, vamos a tener problemas, señor William! - admite George encaminándose a la salida.

En el hospital...

¡Señor! - lo saluda mientras se encuentra observando el jardín del hospital.

George, ¿qué noticias tienes? - pregunta cuando escucha que lo llaman.

No muy buenas, Grandchester está desesperado por su esposa - refiere George.

¡Vaya lo sabía! Grandchester la buscará por cielo y tierra - William lo sabe.

Sí, apenas ha dormido y tiene a todo su personal buscándola desde ayer - informa George.

¿Sabe que está en la mansión? - cuestiona William observando a George.

No, tuve mucho cuidado con esa información, pero ¿sabía que la señora Candice tienen una propiedad en Hertfordshire - le cuestiona.

¿La tiene? - pregunta directamente.

Sí señor, la tiene y está fuera de Londres - explica adecuadamente y con la entonación de que sería una opción para que él no la encontrara.

Bien, hablaré con ella, quizás tengamos que habilitarla - William lo entiende y con ese comentario se despide de George.

¡Sí señor, me despido! - George hace lo mismo.

Gracias George - agradece de nueva cuenta.

En ese momento Thomas se aparecía...

William, puedes pasar a verla, no pudimos hacerle el estudio - le informó Thomas.

¡Ah no! ¿Por qué? - preguntó William de pronto.

Su alcoholemia es alta, ¿estuvo bebiendo? - pregunta de pronto.

Tuve que darle brandy, me la encontré deambulando en Londres y antes de que se desmayara, así que tenía que darle calor - explica William sin observar a Thomas.

Eso lo explica todo, ¿cómo se ha sentido? - Thomas quiere saber.

Me comentó en la mañana que tan solo bañarse es toda una aventura de dolor - explica William.

Me lo imagino, debes venir mañana por la mañana, el estudio no puede esperar. Mandaré los resultados al hospital de Illinois, en tres meses la trasladarás en lo que sea que no le genere mucho movimiento, para esa fecha el volumen del tumor puede ser insoportable como para que ande en vuelo comercial - Thomas comienza a explicar.

Hay algo por lo que deba preocuparme, Thomas - cuestiona William.

Desde ahora todo es preocupante, William, no debe hacer esfuerzos, no ejercicio, nada de cargar y por favor pura ropa holgada, de preferencia vestidos

Thomas sigue dando recomendaciones.

¿Con éste frío? - pregunta sorprendido.

Sí claro, espero que no salga de casa, nunca, cada día que pase se va a sentir más cansada, lo bueno es que ya no tiene vida marital, allí ya vamos de gane - refiere el caso como si nada.

No...ya no tiene...casi... - murmura por lo bajo rascándose la nuca.

¿Qué quieres decir con casi? - pero Thomas si que lo escucha.

No, nada - la última palabra la arrastra demasiado, como si fuera culpable de algo.

William, ¿cómo te atreviste? - lo recrimina haciéndole ver que espera un problema.

¿De qué me acusas? - cuestiona William.

¡Te conozco William! ¡Está casada aún... no debiste tomar brandy...! - refiere Thomas por decir algo.

¿Cómo sabes que fue por el brandy? – preguntó William.

La alcoholemia no fue de dos copas, así que no me cuentes lo que ya sé - lo regaña, si tonto no es.

Ella lo deseaba...y yo…yo también lo deseaba y mucho, ambos lo disfrutamos y tuve mucho cuidado - trata de disculparse.

Eres un inconsciente William, el estar enamorado de ella, no puede dar muy buenos resultados - resuelve.

Sólo tengo que esperar a que se diluya su amor por Terry y eso sucederá cuando se divorcie - explica, pero él tampoco lo cree así.

¡No William, esto está mal y lo sabes! Aquí el único que va a sufrir eres tú - le advierte.

Eso también lo sé. Pero ayer no sé, la sentí como si Grandchester estuviese cometiendo un gran error, ella lo ama, pero también está decepcionada y sobre todo... él tenía relaciones íntimas con Candice donde prácticamente la violaba - refiere William dado que ella al pedirle que fuese cuidadoso no se refería al tumor si no a la forma en la cual Terrence la hace suya.

¡Con razón! - exclama de pronto.

Con razón, ¿qué cosa? - cuestiona William sin entenderlo.

No puedo revelar nada, esto es secreto médico paciente, William - le recuerda.

Dímelo en forma general - le pide encarecidamente.

Candice tiene cicatrices de lesiones - él no necesita que Thomas le explique eso, sabe a qué se refiere.

¡Desgraciado! ¿Cómo se atrevió y dice amarla? ¡Es su esposo, no su enemigo! - grita enfurecido.

Calma William, por eso es que le recomiendo terapia, parece que Candice lleva tiempo sufriendo este trato - explica.

¿Cuánto tiempo? - pregunta William.

Mucho, no puedo decirte exactamente cuánto... - suelta rápidamente.

¡Bien, no puedo creerlo! - esconde el rostro.

Pasa a verla... - indica Thomas.

Gracias - William se escurrió y salió de allí para dirigirse a la habitación de Candice. Molesto con el hombre que era esposo de Candice.

Continuará…

P.D. No, no es Terryfic sino termina siendo un Albertfic