¡Ember aquí, público! Si hay gente que me conozca por anteriores obras, seguramente sea por Pokémon Sol y Luna: La leyenda del héroe. Y si me conocen previamente y me siguen en Twitter, sabrán que me hice muy aficionado al Bloombolt shipping, por lo que era obvio que tarde o temprano hiciera mi aporte al ship. ¡Y este es el aporte!
Es un poco difícil para mí acostumbrarme a esto, pues tengo que usar los nombres en inglés de los personajes de la temporada (Goh, Chloe, Chrysa, Ren, profesor Cerise, etc.) cuando estoy acostumbrado a decirles por su nombre en japonés (Go, Koharu, Kikuna, Renji y profesor Sakuragi). Sin embargo, era hacer eso o empezar a decirle a Ash "Satoshi", cosa que no voy a hacer porque no estoy para NADA acostumbrado. Así que, si de pronto se me escapa un "Koharu" o un "Go", agradecería que me lo hicieran saber.
Por último, solo recordar que esta es una obra hecha completamente sin fines de lucro. Los personajes no me pertenecen a mí, sino que son propiedad de The Pokémon Company, OLM Studios y cualquier otro involucrado en su creación.
Con el discleimer ya hecho, pueden pasar a leer :D
El cielo de Carmín se teñía de tonalidades rojizas conforme el sol se ocultaba. Bajo el cielo del atardecer, en camino al laboratorio de su padre, estaba la joven Chloe. Al lado de la niña estaba su fiel amiga, Eevee. Ambas volvían del último día de clases de la semana.
La pequeña Pokémon veía el camino de regreso con su curiosidad y alegría de siempre, pues le gustaban los ocasionales cambios que había en la ruta. A veces se encontraban a una persona que el día anterior no había pasado por ahí, o llegaban a un punto determinado antes de lo previsto. Eran ese tipo de detalles pequeños los que Eevee siempre buscaba. Normalmente saltaba y reía al localizarlos, por lo que hizo lo mismo cuando se encontró con un Pidgey durmiendo sobre un poste de luz; Pidgey que nunca antes había visto. Se giró hacia su entrenadora, tratando de notificarle el cambio. No obtuvo ninguna reacción. Chloe se veía pensativa y, pese a que tenía la mirada clavada al frente, no parecía estarle prestando real atención al camino delante de ella. Parecía estar caminando por pura costumbre. No fue hasta que vio a Eevee saltar frente a ella que reaccionó.
—¿Eevee?— murmuró. Parpadeó varias veces— ¡Oh, lo siento, Eevee! ¿Querías decirme algo?
—¡Vui!— con la cabeza, la pequeña le señaló hacia el Pidgey que ya se había quedado varios metros atrás.
—Ohh... Él no estaba ahí antes, ¿verdad?— le preguntó a su compañera, sonriendo. Eevee se vio contenta al no ser la única que se había dado cuenta. En cuanto su Pokémon se giró, el rostro de Chloe volvió a verse serio. Miró hacia el cielo.
El Laboratorio Cerise era un edificio grande. Lo suficientemente grande como para hacer de base de operaciones, dormitorio, almacén y reserva natural. Era ese lugar al que Chloe siempre llegaba cuando regresaba de la escuela. Abrió la puerta principal, entrando junto a Eevee.
—Llegamos— anunció. El primero en recibirlas, por supuesto, fue Yamper. El perrito llegó corriendo a toda velocidad, buscando el afecto de Chloe. La niña sonrió ampliamente al verlo, acuclillándose para rascarle el lomo—. Hola, Yamper. ¿Te has portado bien?
Sin embargo, contrario a los días de antaño, ahora no era solo Yamper quien la recibía.
—¡Ey, Chloe!— escuchó hablar. Vio hacia la puerta que llevaba al comedor, encontrándose el rostro de Goh— Mr. Mime preparó té. ¿Vienes?
Chloe lo pensó un poco, pero aceptó rápidamente. Afuera estaba algo fresco y realmente le vendría bien calentarse. Un té sonaba como una buena opción.
—Voy en seguida— la niña se levantó y, junto a Yamper e Eevee, caminó hacia el comedor. Pudo ver el panorama nada más entrar al lugar.
En la mesa del comedor estaban sentados Ash y Goh. Mientras que Goh miraba atentamente su SmartRotom, bebiendo ocasionalmente de su té, Ash devoraba los panecillos que había frente a él. Fue este último quien atrajo la atención de Chloe. Ash pareció notar que la niña lo miraba, pues subió la cabeza para verla. Le sonrió e intentó saludarla, pero inmediatamente comenzó a atragantarse. Se vio obligado a tomarse todo el té de un sorbo.
—¡E-Está caliente!— se quejó el azabache, sacando la lengua y cerrando un ojo.
—¡Cielos!— exclamó Goh con el ceño fruncido. Veía a Ash con reproche— En serio, ¿cuándo aprenderás a tragar antes de hablar?
—¡Pero, Goh...!
Ambos niños comenzaron a discutir ante la atenta mirada de Chloe. Lo que comenzó como una discusión pronto se convirtió en una amena conversación. Una carcajada se escuchó salir de Goh. Chloe sintió como su falda era estirada, encontrándose con Eevee. Su Pokémon señalaba en dirección a Pikachu, Yamper y Grookey. Los tres Pokémon estaban sentados en el suelo, comiendo tranquilamente.
—Lo siento, Eevee— se apresuró a decir, caminando hacia un tazón de comida que puso en el piso. Se apresuró a llenarlo.
Se dirigió hacia la misma mesa que Ash y Goh apenas vio que Eevee comenzaba a comer. Mr. Mime no tardó en llegar con su té. El mimo aprovechó para rellenar la taza de Ash.
—¿Y bien?— escuchó hablar a Goh apenas le dio el primer sorbo a su bebida. Su amigo de la infancia tenía una sonrisa en el rostro— ¿Cómo te fue en la escuela?
Chloe pronto notó la gran expectativa en los rostros de Goh y Ash (quien había dejado de comer).
—¿A qué vienen esas caras?— preguntó con confusión. Ash y Goh intercambiaron miradas.
—Bueno... Tú sabes. Con todo lo del concurso Pokémon de la otra vez...— Goh estaba siendo ambiguo con sus palabras, pero Chloe entendía a qué se refería.
—¡Goh y yo nos preguntábamos si alguno de tus amigos de la escuela te había dicho algo!— Ash, por otro lado, fue mucho más claro.
Chloe se sonrojó un poco y apartó la mirada.
—Alguno que otro...— murmuró.
Ash y Goh voltearon a verse nuevamente. Sonrieron.
—Chrysa dijo que el director cayó al suelo de la preocupación— recordó Goh, riendo.
—¡Debió de sentirse realmente nervioso!— Ash también reía.
—Dicen que lo hiciste genial, Chloe— Goh dejó su teléfono de lado por un momento—. Una lástima que no llegamos a tiempo.
La niña abrió la boca, pero Ash habló primero.
—Lo siento por eso— dijo, rascándose la nuca—. Wallace apareció de pronto y no pude negarme a un combate.
Chloe negó.
—No pasa nada, en serio. Iba a participar de cualquier manera, por lo que no era obligatorio que fueran.
Goh cerró los ojos, viéndose un poco molesto por lo dicho.
—Bueno, sí, pero te dijimos que iríamos a verte... No cumplir con lo que dijimos fue...
—¡De cualquier manera, Chloe lo hizo genial! ¡Y Serena le dio una mano!— Ash volteó a verla— ¿Verdad?
—¡Sí!— asintió ella. Serena realmente había sido de ayuda. Sin ella, se habría sentido enormemente perdida.
—Pero...
—Está bien, está bien— dijo Chloe con rapidez, tranquilizando a Goh—. No hay de qué preocuparse.
Ash se rio.
—Un clásico de Dawn.
Y entonces, Chloe se quedó en blanco por un momento. También rio.
—Supongo que sí.
Goh suspiró y finalmente sonrió.
—Si tú lo dices, entonces te creo.
Tras eso, siguieron comiendo con tranquilidad. Goh volvió a su SmartRotom y Ash a devorar la comida con el mismo ritmo de antes. Ella los miró, sabiendo que, en el fondo, había mentido. La ausencia de ambos no había afectado realmente su desempeño, pero sí era algo que la ponía un poco triste. Ellos eran sus amigos y, aunque seguramente se habría puesto más nerviosa al verlos ahí, le habría gustado que hubieran estado presentes. Goh parecía molesto por ello, pero Ash por otro lado...
—No parece que realmente le importe mucho...— pensó, dándole un sorbo a su té.
Chloe sabía que ella y Ash no eran precisamente "amigos" en toda la extensión de la palabra. Sí, se apoyaban de vez en cuando, pero ella sentía que eran, más que nada, amigos por "extensión". Chloe no recordaba una sola vez en la que hubiera salido con Ash a solas. Goh siempre estaba con ellos cuando iban de aventuras. Sí, se habían quedado solos en un par de ocasiones, pero no por elección. Se preguntó si Ash vería su relación de la misma forma. También se preguntó si esa era la razón por la que realmente no le preocupaba mucho el no haberla visto participar (pese a que estaban a un par de metros del edificio).
A la mente de Chloe llegaron rápidamente dos amigas suyas. Amigas que primero habían sido amigas de Ash. Dawn y Serena eran chicas increíbles; chicas a las que Ash de verdad parecía tener en muy alta estima. Chloe pensó rápidamente que su amistad con Ash no era para nada parecida a la que él tenía con Dawn o con Serena. Miró a Ash de reojo y a su mente llegó un pensamiento. ¿Ash era un amigo o era el amigo de unos amigos? Se sobresaltó un poco al ver como él se ponía de pie tras darle un último trago al té.
—¡Bien, es hora de ir a entrenar! ¡Vamos, Pikachu!— ante el llamado, el tipo Eléctrico subió al hombro de su entrenador de un salto.
—¡Pi!— exclamó.
Y sin que nadie pudiera decirle nada, él salió corriendo del lugar. Chloe, al igual que Goh, se quedó viendo en la dirección por la que se había ido.
—Típico de Ash— dijo Goh con simpleza, volviendo su mirada hacia su teléfono.
—Sí... Típico de Ash, ¿no?...— repitió Chloe en un murmuro que Goh alcanzó a escuchar.
—¿Te pasa algo?— le preguntó a su amiga, arqueando una ceja.
Chloe negó.
—Realmente no es nada— aseguró, mirando hacia otro lado, cosa que hizo a Goh dudar.
—Si dices que no es nada, entonces bien. Pero si de verdad es algo, sabes que puedes decírmelo— antes de que Chloe hablara, Goh pareció llegar a una conclusión propia, pues se golpeó la frente—. Ya veo...— eso confundió a Chloe— Sé que Ash a veces puede ser un poco desconsiderado con otras personas cuando hay Pokémon involucrados. Entiendo que estés molesta, pero ya sabes cómo es, un tonto de los Pokémon— esto último lo dijo con una sonrisa resignada.
Chloe procesó lo dicho por un momento. Se apresuró a negar con la cabeza en cuanto lo hizo.
—¡N-No es eso!— exclamó. Se encogió un poco en su asiento, avergonzada. Pensó un momento en lo que iba a decir y si en verdad quería hacerlo. Decidió que era mejor dejar las cosas claras a ocasionar un malentendido— Es solo que siento que no conozco muy bien a Ash...
Goh se le quedó viendo, parpadeó varias veces y sonrió.
—¿No dijiste que no pasaba nada?— le preguntó. Tenía una sonrisa burlona en el rostro, cosa que hizo sonrojar levemente a Chloe.
—¡Jeez!— exclamó, molesta. Goh rápidamente le hizo gestos con las manos, intentando tranquilizarla.
—¡Es broma, es broma!— dijo. En su rostro quedó una pequeña sonrisa— Aunque realmente me sorprende.
—¿Qué cosa?— preguntó Chloe, todavía avergonzada y molesta (aunque solo un poco).
—Que de pronto digas algo como esto. Digo, a mí ya me conoces bien y todo, pero realmente no parecía que tuvieras intención de volverte cercana a Ash— le dio un sorbo a su té—. ¿Cómo decirlo?... Bueno, solo digamos que no parecías tener prisa por conocerlo mejor.
Chloe lo pensó bien y tuvo que darle la razón. Sin mencionar su primer encuentro, el cual había sido pésimo, Chloe realmente no había intentado hacerse amiga de Ash. No es que no le pareciera agradable, es que simplemente no lo veía como algo que le interesara hacer.
—¿Mime?— el Pokémon mimo apareció a su lado, ofreciéndose a rellenar su taza.
—Ah, por favor.
Mientras que Mr. Mime volvía a servirle té a Chloe, Goh bebía del suyo. Cuando el mimo finalmente terminó, Goh mostró su taza.
—¿Podrías servirme más, Mr. Mime?— el Pokémon aceptó de inmediato— Gracias.
Y mientras Chloe bebía de su té, Goh esperaba pacientemente que su bebida fuera servida. Cuando la niña dejó de beber, el té de Goh ya estaba servido al completo.
—... Esto fue un poco tonto— rio Goh, recibiendo un asentimiento.
—Totalmente...— Chloe suspiró. Tras un segundo, también se rio.
Ambos se rieron por un rato, hasta que finalmente se detuvieron. Goh volvió a encarrilar la conversación.
—Entonces, sobre Ash— y Chloe volvió a verse seria—. ¿Por qué de pronto comenzaste a pensar en eso?
La niña lo pensó un poco, finalmente dando una respuesta.
—Bueno... Ash es amigo tuyo— Goh asintió—, es amigo de Dawn— Goh asintió de nuevo— y es amigo de Serena— Goh realmente no conocía a Serena (ni siquiera se presentaron), pero asintió de igual manera—. Y, bueno... Todos ustedes parecen tener una muy buena opinión de él. Es como... como si todos ustedes vieran algo en Ash que yo no he visto.
Goh se quedó pensativo ante esto. Levantó el dedo índice derecho.
—Empecemos por lo primero. ¿Qué opinas tú de él?— le preguntó, sorprendiéndola— Podemos trabajar en torno a tu respuesta.
—Lo que pienso de Ash...— repitió Chloe en un murmuro. Llegó a una respuesta— Creo que es un buen chico que se preocupa mucho por los Pokémon. Es un poco ruidoso, pero no tiene malas intenciones... Respeto que siempre intenta ayudar a los demás sin ser muy intrusivo. Goh asintió varias veces.
—De acuerdo... Tú tienes una opinión positiva de él y ustedes se llevan bien, ¿no?— Goh le echó un rápido vistazo a su teléfono. Pareció recordar algo— Cuando pasó todo el incidente con la otra realidad, tú y Ash estuvieron completamente solos por un momento. ¿Dirías que hubo algo destacable? ¡Después de todo, las personas se unen en tiempos de necesidad!
Chloe se quedó pensativa. Su cerebro la transportó a ese día. Recordó como el positivismo de Ash realmente la había ayudado a sentirse mejor en ese momento en el que no sabía que pasaría. Recordó también su amabilidad, pues no le había importado en lo más mínimo el que lo usara como asiento por unos segundos. Recordó una última cosa.
—Cuando conocimos a la señorita Cynthia, él me presentó como su amiga...— murmuró, haciendo sonreír a Goh.
—¡Si Ash te considera su amiga, entonces la mitad del trabajo está hecho! Le agradas, lo que quiere decir que puedes hablarle con confianza. ¿Por qué no intentas ir a hablar con él?— le sugirió. Chloe se vio un poco nerviosa ante el pensamiento.
—¿De qué deberíamos hablar?— preguntó.
—¡De cualquier cosa!— Goh se detuvo por un momento. Rio con cierta resignación— Aunque si se trata de Pokémon, mejor.
Chloe bajó la mirada y posteriormente la subió con determinación. Ash no iba a morderla ni nada por el estilo. Se apresuró a terminarse el té.
—¡Vamos, Eevee!— exclamó. Su Pokémon dejó de jugar con Grookey y Yamper, corriendo hacia ella. Chloe se giró, viendo a Mr. Mime— ¡El té estaba delicioso!
—¡Suerte!— le gritó Goh al verla alejarse. Apenas se perdió de su vista, volvió a ver su SmartRotom con una sonrisa en el rostro. Si sus dos amigos podían llevarse mejor, entonces él estaría encantado de ayudar.
Y en mitad de su recorrido, el nerviosismo había vuelto a Chloe. ¿Por qué la prisa por hablar con él? Es decir, tampoco es que estuvieran a contrarreloj o algo... Se sintió repentinamente abrumada y su mente se llenó de dudas. Goh le había dicho que podían hablar de lo que fuera, pero ella no estaba tan segura. No es como que ella y Ash hubieran tenido realmente alguna charla trivial en el pasado. Justo cuando estaba por decidir que tal vez estaría bien aplazarlo un poco, se dio cuenta de que ya estaba en el lugar. Y solo lo notó cuando un fuerte brillo apareció frente a ella.
—¡Aquí vamos, Lucario, Sirfetch'd!— escuchó exclamar a Ash. En la mano izquierda del azabache había un guante sin dedos, en cuyo reverso estaba incrustada una piedra que resplandecía.
Chloe vio atentamente como la energía emanada de aquella piedra resonaba con una que el propio Lucario cargaba con él. Finalmente, y para sorpresa de Chloe e Eevee, una especie de esfera de luz envolvió por completo a Lucario. Sus ojos se abrieron de par en par al ver por primera vez a Mega-Lucario. Eevee, por supuesto, estaba totalmente perpleja.
Chloe pensó que no había ni punto de comparación entre Lucario normal y el Pokémon que estaba frente a ella en ese momento. No solo era más intimidante y majestuoso, sino que su simple presencia era deslumbrante. Había visto al Mega-Altaria de Ariana, pero eran cosas toralmente distintas. Ferocidad contra belleza. No supo por qué, pero Chloe sintió que esa aura salvaje alrededor de Lucario encajaba a la perfección con Ash.
—¡Lucario, Doble equipo y luego Esfera Aural!— ordenó Ketchum, moviendo con rapidez las manos— ¡Sirfetch'd, Giro vil!
Mega-Lucario comenzó a cargar contra Sirfetch'd mientras que múltiples clones suyos aparecían a su alrededor. Cuando los clones dejaron de salir, todos los Mega-Lucario empezaron a preparar sus ataques. Sirfetch'd, sin embargo, no lo permitiría. Su escudo comenzó a brillar en un tono rojizo, para posteriormente ser arrojado a toda velocidad contra los clones. El escudo avanzó con rapidez, destruyendo a más de la mitad de las copias de Mega-Lucario para luego regresar hacia su portador. Sirfetch'd notó que el escudo no volvía a la velocidad necesaria. Los Mega-Lucario dispararon apenas estuvieron listos.
—¡Tajo umbrío!— ordenó Ash al ver como las Esferas aurales iban directamente contra Sirfetch'd.
El caballero comenzó a agitar su puerro de un lado a otro, creando pequeñas corrientes de aire. Dio un poderoso tajo hacia el frente, el cual chocó directamente contra los ataques de los Mega-Lucario. Se creó una explosión, lo que levantó una cortina de humo. A la humareda entró el escudo de Sirfetch'd.
Tanto los Mega-Lucario como Ash esperaron el siguiente movimiento de Sirfetch'd. Sin aviso alguno, el escudo del pato salió disparado nuevamente, destruyendo a los Mega-Lucario restantes y dejando a uno solo que esquivó por los pelos. De entre el humo finalmente apareció Sirfetch'd, quien tomó su escudo apenas estuvo a su alcance. El caballero apuntó su puerro directamente contra Lucario.
—Quieres ir con todo, ¿eh, Sirfetch'd?— Ash sonrió ampliamente— ¡Me gusta tu espíritu! ¡Sirfetch'd, Asalto estelar! ¡Lucario, Metaláser!
Ambos Pokémon se pusieron en posición de ataque. Mientras que el cuerpo de Sirfetch'd brilló en un hermoso color dorado, las patas de Mega-Lucario desprendieron un resplandeciente destello plateado. Al mismo tiempo, atacaron. Sirfetch'd cargó directamente contra Mega-Lucario, quien disparó un poderoso rayo metálico. La colisión de ambos ataques creó un espectáculo visualmente hermoso en el cual el oro y la plata luchaban por hacerse con el dominio.
Los ojos de Chloe brillaron no por el resplandor, sino por todo lo que esa imagen le transmitía. Los rostros de esfuerzo de Sirfetch'd y Mega-Lucario; las palabras de ánimo de Ash y los demás Pokémon; las sonrisas en sus rostros. Chloe solo tuvo una palabra para describir el panorama que se desarrollaba frente a ella:
—Deslumbrante...
El forcejeo duró cerca de cinco segundos más, creándose otra explosión apenas terminó. La humareda fue mucho mayor en esta ocasión y esta vez, nadie salió de ella. Todos esperaban atentos a que el humo se disipara. Chloe tenía el corazón en la mano, pues la intriga realmente estaba matándola. Pasaron cerca de diez segundos hasta que todo fue claro.
Sirfetch'd y Mega-Lucario jadeaban pesadamente. Ambos se veían a los ojos y, cuando parecía que estaban a punto de lanzarse contra el otro, cayeron de rodillas. El pato se recargó sobre su puerro, mientras que el Pokémon Aura se detuvo con su pata superior izquierda. Mega-Lucario volvió a ser Lucario en ese momento.
—¡Bien hecho, chicos!— escucharon decir a Ash, quien se estaba quitando el guante de la mano para luego guardarlo en su mochila— ¡Ambos lo hicieron fantástico!
Ash y todos sus Pokémon se acercaron a los dos combatientes, quienes se miraban con inmenso respeto. Chloe veía todo en completo silencio, sin ser notada en lo más mínimo. O bueno, no fue notada hasta que Eevee salió corriendo hacia ellos.
—¡Vui! ¡Vui, Vui!— exclamó la pequeña con gran emoción, saltando de un lado a otro y meneando la cola.
—¿Eevee?...— murmuró Ash. Levantó la mirada, encontrándose directamente con Chloe. Si la niña ya estaba levemente sonrojada, al ser descubierta su rostro se volvió un tómate— ¡Chloe!— exclamó con sorpresa.
—¡L-Lo siento por espiar!— dijo con rapidez, reverenciándose. Quería morirse de vergüenza, y lo peor es que no sabía por qué.
Chloe escuchó algunos pasos y miró hacia arriba, encontrándose con Ash y Pikachu. Ambos le sonreían.
—¿Pasa algo, Chloe?— le preguntó él.
La niña no respondió de inmediato. Tomó aire y, tras liberarlo, se decidió.
—Hoy... está realmente fresco, ¿no lo crees?
La pregunta confundió un poco a Ash, pero asintió.
—¡Sí! Goh y yo fuimos a buscar Pokémon en la mañana y hacía un poco de frío. Pikachu incluso estornudó varias veces— se dirigió a su compañero—. ¿Verdad, amigo?
—Pika— asintió el pequeño.
Chloe tuvo que pensar con rapidez para extender la conversación.
—A-Aunque me sorprende. Quiero decir, cuando el sol todavía está en el cielo hace menos frío. ¿Será que estaba nublado?— se preguntó Chloe, riendo de forma un tanto forzada. Ash pensó ante la pregunta.
—Ahora que lo dices, ha estado nublado todo el día... Puede que empiece a llover o algo así— sonrió—. ¡Es una suerte que ya hayas regresado de la escuela!
—¡S-Sí! Papá y yo nos vamos en auto, por lo que está bien— la expresión de Chloe era un tanto rígida.
—¡Ya veo!
Ash y Chloe se quedaron viendo en completo silencio por alrededor de diez segundos. Fue en ese momento que Ketchum giró parcialmente su cuerpo hacia donde estaban sus Pokémon.
—Entonces voy a...
—¡Espera!— el repentino llamado de Chloe sorprendió tanto a Ash como a los Pokémon.
—¿Sí?
El ceño de Chloe se frunció levemente y recordó las palabras de Goh.
—Aunque si se trata de Pokémon, mejor.
—Eso de hace un momento...— Ash volvió a girar su cuerpo hacia ella— ¿era la forma Mega evolucionada de Lucario?
Chloe notó el brillo en los ojos de Ash, quien inmediatamente asintió.
—¡Sí! ¡Es genial, ¿no crees?!— le preguntó con gran emoción. Chloe asintió de forma genuina.
—¡Es muy genial!— reconoció, mirando luego la mano izquierda de Ash— Lo que tenías en tu guante era...
—¡Una Piedra activadora! ¡Para poder Megaevolucionar, se necesita una Piedra activadora, una Megapiedra y un fuerte vínculo!— explicó Ash.
—¿Un fuerte vínculo?— Chloe parecía confundida— ¿Eso es realmente necesario?
—¡Súper necesario! ¡Lo más necesario de todo lo necesario!— respondió. Ash se volteó, llamando a Lucario para que se acercara, cosa que hizo— Si el entrenador y el Pokémon no confían el uno en el otro, entonces nunca podrán lograr la Megaevolución— Ketchum rio, pasándose el índice derecho por debajo de la nariz—. Considero a la Megaevolución como el premio por confiar en tu Pokémon.
Lucario parecía estar de acuerdo con su entrenador.
—No tenía ni idea...— admitió Chloe— Creo que no volveré a ver a los Pokémon Megaevolucionados de la misma forma.
Ash sonrió.
—¿Viste todo el combate?— le preguntó, recibiendo un asentimiento.
—¡Sí! ¡Fue hermoso! Era como estar viendo un Concurso Pokémon— sonrió—. Pude sentir lo mucho que Sirfetch'd y Lucario se esforzaban.
La sonrisa en el rostro de Ash creció.
—¡¿Verdad?!— vio a sus Pokémon, quienes le sonreían— ¡Los chicos siempre lo dan todo para ganar! ¡Deberías verlos cuando están en el verdadero campo de batalla!
Al escuchar eso, Chloe se mostró pensativa. Ash siempre hablaba de combates Pokémon y de su participación en la Serie Mundial de Coronación, pero Chloe no recordaba haber visto ninguna de esas batallas. Sus ojos se entrecerraron al darse cuenta de que ella tampoco había estado ahí para darle apoyo moral en sus combates.
—Me encantaría ver una de tus batallas, Ash— le dijo, levantando la mirada y sonriéndole.
—¡Sería genial!— su sonrisa dio paso a un gesto resignado— Aunque todavía no me han asignado ninguna...
—Es lo malo de subir tantos escalones, ¿no crees?— Chloe a veces lo olvidaba, pero el chico frente a ella era, al menos de forma oficial, uno de los entrenadores más competentes del mundo. Ash pareció darle la razón, pero se veía un poco intranquilo. Lo escuchó suspirar.
—Quiero tener una batalla— se cruzó de brazos, cerrando los ojos. Al ver que Pikachu hacía el mismo gesto que su entrenador, Chloe pensó que esos dos eran realmente parecidos. Vio la oportunidad perfecta.
—¿Por qué no vamos a la ciudad a buscar un oponente?— sugirió. Por el nerviosismo, una pequeña gota de sudor corrió por su frente.
Ash la vio con gran sorpresa, pero sonrió en cuestión de segundos.
—¡¿Ahora mismo?!— preguntó con emoción. Chloe negó rápidamente, cosa que lo desanimó considerablemente. Pikachu, al igual que Lucario, también parecía decepcionado.
—¡M-Me refería a mañana!— se apresuró a decir— Ya casi anochece y tal vez llueva...— se rascó una mejilla, un poco avergonzada— Aunque claro, si mañana estás ocupado...
—¡Para nada!— exclamó, sonriendo y recuperando el ánimo— ¡Sería muy divertido!
Chloe también sonrió al escuchar la respuesta.
—¡Bien! ¿Nos encontramos aquí o en otro lado?
Ash lo pensó por un momento.
—¿Por qué no dejamos que Goh decida?— rio, rascándose la nuca. Chloe perdió un poco la emoción, pero no dejaría que eso la detuviera.
—De acuerdo. Iré a preguntárselo— señaló hacia la entrada. Ash le asintió.
—¡Okey!
—Vamos, Eevee— Chloe llamó a su Pokémon, quien acudió al momento. Juntas volvieron a entrar. Lo último que vieron fue a Ash volviendo a su entrenamiento.
—Mañana voy a estar ocupado— le dijo Goh, apartando la vista de su SmartRotom. Eso sorprendió enormemente a Chloe—. Vayan ustedes dos solos. No se preocupen por mí.
—¿Qué es lo que harás mañana?— interrogó Chloe, visiblemente curiosa. Goh se sobresaltó un poco.
—Tú sabes... Atrapar Pokémon...— respondió, dejando de verla. Chloe no parecía convencida con las palabras de Goh, pero tampoco lo cuestionó de más.
—Bien...
Antes de que ella pudiera decir algo más, Goh sonrió. Parecía haber tenido una idea.
—¿Por qué no se ven en la plaza de la ciudad?— sugirió— Ahí siempre hay muchos entrenadores y cerca hay un montón de tiendas. Si les da hambre o sed, podrían ir a alguna.
Chloe lo pensó, llegando a la conclusión de que era una buena idea.
—No te preocupes, yo le recordaré a Ash que debe de llegar— Goh le sonrió—. Es muy fácil distraerlo, por eso hacer y seguir planes se le da fatal.
—Gracias, Goh— y aunque un poco preocupada porque pudieran dejarla plantada, Chloe aún parecía interesada por la idea de encontrarse con Ash. Para ella, que dos amigos pudieran salir a divertirse era una señal de un vínculo sincero. Era su oportunidad para que ambos pudieran conocerse mejor.
—Ni lo menciones— y dicho eso, volvió a ver su teléfono.
—¡Chloe, ¿lista para irnos?!— escuchó decir a su padre.
—¡Voy!
La noche ya había caído y Chloe se sentía increíblemente nerviosa. En la oscuridad de su cuarto, con Eevee y Yamper de compañía, reflexionó todo en lo que se había metido. Era una salida de amigos, pero la ponía muy intranquila el pensar que la conversación no fluyera o que se sintieran incómodos. En medio de su mar de preocupaciones, un mensaje le llegó. Tomó su SmartRotom y vio el contenido del mensaje.
Ash: Go me puso al corriente de todo. ¡Nos vemos mañana a las 10!
Chloe respondió con un emoji. Era un Pansage con un pulgar arriba y un "¡Okey!". Cuando el "visto" apareció, bloqueó el teléfono. Con la mirada clavada en el techo, solo pudo preguntarse cómo resultaría todo.
Al día siguiente iniciaría oficialmente la misión "Conocer mejor a Ash". Suspiró. Pasara lo que pasara, era un paso hacia adelante.
—Qué complejo es hacer amigos...
Y, en cuestión de minutos, se quedó dormida.
Chloe miró su SmartRotom, revisando la hora. Al ver que eran las diez con nueve, suspiró. Recordó el mensaje que le había llegado diez minutos antes.
Ash: ¡Lo siento! ¡Me quedé dormido!
La aliviaba que él al menos recordara los planes, pero le molestaba la impuntualidad. Tarareó un poco, se dio unos toquecitos en el antebrazo derecho y se acomodó el cabello detrás de la oreja derecha. Vio hacia la fuente que estaba a sus espaldas, topándose con su reflejo. Su peinado y vestimenta eran los apropiados para la ocasión. Llevaba puesta su blusa rosa de cuello blanco, unos jeans sencillos y un suéter amarillo amarrado a la cintura. Salvo su cabello, que lo requería, no le había puesto demasiado esfuerzo a su apariencia. Sabía que caminarían bastante, por lo que la comodidad era la prioridad.
—¡Eivui!— exclamó su Pokémon, saltando al borde de la fuente. Ella también comenzó a ver su reflejo, cosa que hizo sonreír a Chloe.
—Te gusta el agua, ¿verdad, Eevee?— le preguntó, acariciándola detrás de las orejas.
—¡Vui!— asintió la pequeña. Chloe rio.
Apartó la mirada de Eevee, fijándose en sus alrededores. Veía a montones de personas caminar por el lugar. Familias, amigos, parejas y personas en solitario. Había todo tipo de gente, todas ellas metidas en sus asuntos. Algunos iban acompañados por sus Pokémon, otros estaban de la mano de sus parejas y unos cuantos parecían estar esperando al igual que ella.
—¡Lo siento por llegar tarde!— escuchó decir a su costado. Se giró, encontrándose con un chico de unos catorce años. Por supuesto que Chloe no era la persona a la que ese chico llamaba.
—No pasa nada, acabo de llegar— a aquel adolescente le sonrió una chica de su misma edad. Ambos intercambiaron sonrisas y se tomaron tímidamente de las manos, comenzando a alejarse.
Chloe dejó de mirarlos, centrando su mirada en el cielo parcialmente nublado. Ash había acertado, pues la noche anterior había caído la lluvia.
—¡Chloe!— escuchó gritar. Se volteó, viendo a Ash a lo lejos. El azabache corría hacia ella mientras el sudor bajaba por su rostro. Cuando estuvieron frente a frente, se encorvó y comenzó a jadear. Pikachu le dio unas palmaditas. Subió la cabeza, mirándola a los ojos— ¡Lo siento por llegar tarde!
Chloe se le quedó viendo por un momento y finalmente, suspiró. Le sonrió.
—No pasa nada, acabo de llegar— aunque realmente había llegado casi media hora antes.
Ash no dijo nada por un momento, pero finalmente sonrió.
—Entonces, ¿nos vamos?— le preguntó, irguiéndose.
—¡Sí!
Al mismo tiempo, comenzaron a caminar.
—Entonces, ¿alguna idea de a dónde ir?— cuestionó Chloe.
—Mmmh...— Ash se llevó la mano derecha al mentón. Pikachu lo imitó. Sonrió— ¡Estaba pensando en seguir el sonido del combate!
—¿El sonido del combate?— repitió Chloe, arqueando una ceja.
—¡Sí! ¡Encontraremos una batalla dónde sea que se escuche un "BOOM" o un "KABAAM"!— explicó Ash.
Chloe cerró los ojos y sonrió con resignación.
—Entonces simplemente echaremos un vistazo por todos lados— concluyó.
—¡Aunque estaba pensando que, si no encontrábamos a nadie que quiera combatir, podríamos ir al Gimnasio de Carmín! ¡Sí el teniente Surge no está ocupado, tal vez quiera la revancha!— miró a Pikachu— Te gustaría enfrentar a su Raichu de nuevo, ¿verdad, amigo?
—¡Pika Pi!— el roedor parecía motivado.
Chloe escuchó eso con gran interés.
—¿Has peleado antes contra nuestro Líder de Gimnasio?— le preguntó, recibiendo un asentimiento.
—¡Sí! Cuando salí de viaje por primera vez, el teniente Surge fue el tercer Líder de Gimnasio al que me enfrenté— sonrió con determinación, como si el solo recuerdo de aquella batalla fuera suficiente para encender su interruptor—. Pikachu y yo luchamos dos veces contra él. La primera vez no tuvimos ninguna oportunidad, pero en el segundo asalto, fue una historia completamente diferente.
—¡Pikachu!— el tipo Eléctrico también se veía emocionado.
—No sabía eso...— Chloe sonrió, pues consideraba que escuchar esa historia ya era un buen inicio— El teniente Surge ha sido Líder de Gimnasio desde antes de que naciera, pero realmente nunca he visto ninguno de sus combates... De hecho, creo que nunca he entrado al Gimnasio de Carmín.
—¡¿Eh?!— Ash lucía sumamente sorprendido— ¡¿En serio?! ¡Si pueblo Paleta tuviera un Gimnasio, nunca habría salido de él! ¡Habría visto todos los combates!
Chloe se movió levemente hacia la derecha, dejando pasar a una persona que iba en dirección opuesta a ellos.
—¿Pueblo Paleta no tiene nada parecido?— ella había ido al lugar solamente una vez, pero realmente solo había visto el laboratorio del profesor Oak. Por lo que recordaba, el pueblo era pequeño.
Ash negó.
—Me encanta pueblo Paleta, pero realmente no hay mucho que ver— reconoció—. Tenemos solamente una escuela y casi todos nos conocemos entre nosotros. No hay lugares muy divertidos a los que ir, como el boliche o esas cosas. ¡Ah, pero tenemos un cine!— se rio— Aunque es pequeño.
Chloe expresó su sorpresa. En Carmín había muchos lugares a los que ir, mucho por hacer y montones de eventos a los que asistir. Mientras crecía, Chloe jamás sintió que ella y su familia se quedaran escasos de opciones para divertirse. Mientras subían unas escaleras, sintió la necesidad de preguntar.
—¿Cómo te divertías en pueblo Paleta?
Ash no tuvo que pensar demasiado.
—¡Salía a pasear todos los días! A veces veía los combates Pokémon que pasaban por la televisión, pero casi siempre estaba todo el día afuera de casa. Iba al bosque a jugar con los Pokémon, atrapaba insectos... ¡Oh, hay un hermoso campo floreado al que me encanta ir siempre que estoy en el pueblo!— sonrió con un poco de nostalgia.
Chloe parpadeó varias veces al escuchar eso. Se sonrojó levemente.
—Un campo floreado suena como algo realmente lindo...— murmuró. La experiencia con Erika, la Líder de Gimnasio, había cambiado su visión de las flores. De por sí ya le gustaban, pero el ejercicio de los adornos florales hizo que la jardinería se convirtiera en un pasatiempo que quería explorar con mayor profundidad.
—¡Yep! ¡Hay Pokémon de todo tipo y recostarse ahí en un día despejado es súper relajante!— aseguró.
—Me pregunto si habrá algo como eso cerca de aquí— esto último fue solo un pensamiento que expresó sin darse cuenta. Ella no esperaba que Ash lo escuchara.
—¿Por qué no vamos a buscar uno?— le preguntó de pronto, sobresaltándola.
—¿Lo... Lo dije en voz alta?— preguntó. Ash, Pikachu e Eevee rieron. Su sonrojo se pronunció todavía más.
—Entonces— Ash no abandonó el tema—, ¿por qué no vamos a buscar uno?
Chloe lo miró de reojo.
—Pero, ¿ahora mismo?... ¿Qué hay de los combates?— preguntó.
—¡El día es largo! ¡Encontremos a alguien, y, cuando gane, podemos ir a buscar un campo floreado!— le dijo Ash, terminando de subir las escaleras que daban a una terraza.
Chloe pensó en la idea y sonrió.
—¡De acuerdo!
—¡Eivui!— la tipo Normal saltó el último escalón, terminando de subir.
—¡Bien!— Ash se volteó, subiendo un puño al aire— ¡Vayamos a buscar esa batalla Pokémon!
—¡Pika!/¡Vui!— dijeron los Pokémon con la misma emoción.
—¡Va...!— y antes de que Chloe pudiera terminar su oración, alguien más habló.
—¡¿Alguien dijo "batalla Pokémon"?!
Los cuatro miraron hacia una banca que había en la terraza, de la cual se levantó un hombre que iba vestido con ropa deportiva. Con la mano derecha se quitaba los audífonos inalámbricos y con la izquierda se secaba el sudor. A su lado estaba un Hitmonchan, quien también parecía haber estado descansando.
—¡Fui yo!— exclamó Ash con emoción, levantando la mano como si estuviera en la escuela.
El hombre comenzó a estirarse, sonriendo y poniendo sus audífonos en una cajita que posteriormente guardó en su bolsillo derecho.
—Terminé mi entrenamiento, pero el de Hitmonchan apenas comienza. ¡Esto nos viene como anillo al dedo, chico!— informó.
—Mon— el tipo Lucha golpeó sus nudillos entre sí.
—¡Lo mismo digo yo!— y con una sonrisa, Ash se posicionó para el combate.
—¡Pika Pi!
Chloe se vio inmensamente sorprendida. ¿Así de fácil se podía conseguir que alguien combatiera contigo? ¿Sin presentaciones ni nada?... Fue sacada de sus pensamientos por Ash.
—¡Lo siento, Chloe, pero ¿podrías ser la árbitra?!— le pidió él, mirándola se reojo. La repentina petición puso realmente nerviosa a la niña.
—¡¿Y-Yo?! ¡Pero no sé qué debo hacer!— respondió, visiblemente alterada. Ni siquiera se había dado cuenta del momento en el que Pikachu y Hitmonchan se pusieron frente a sus entrenadores.
—¡Es fácil! Solo di cuándo inicia el combate y cuándo termina. ¡No hay forma de equivocarse!— le aseguró.
Chloe tragó saliva y volteó a ver a Eevee. Su Pokémon parecía más centrada en la pelea que estaba por iniciar. Sin más opciones, tuvo que asentir.
—L-Lo haré...— dijo, dándose ánimos a sí misma. Se puso en medio de Ash y el otro entrenador, pero sin meterse en el camino de los Pokémon.
Levantó la mano hacia Ketchum, quien, con una sonrisa desafiante, veía fijamente a su rival— ¡A-Ahmm!... ¡Este...! ¡Ash con Pikachu!— volteó a ver al otro entrenador, levantando la mano izquierda hacia él. El hombre pareció entenderlo.
—¡Solo dime Jey, chica!
—¡S-Sí! ¡Jey con Hitmonchan!— Chloe bajó ambas manos con fuerza— ¡Lu-Luche... Peleen!
El combate inició.
—¡El primero que ataca, gana!— exclamó Ash, apuntando hacia el frente— ¡Pikachu, Ataque rápido!
En cuestión de un parpadeo, Pikachu se convirtió en una estela blanquecina que salió disparada hacia el frente.
—¡Recíbelo con Ultrapuño!— ordenó Jey.
Pikachu fue más veloz que Hitmonchan, por lo que el tipo Lucha no alcanzó a extender completamente el brazo a la hora de recibir el impacto. Mientras que Pikachu aterrizó con normalidad, Hitmonchan retrocedió levemente.
—¡Cola de hierro!/¡Puño bala!
Pikachu saltó y Hitmonchan lanzó un golpe recto contra él. El roedor tuvo suerte de tener la ventaja de postura, pues en esta ocasión Hitmonchan había sido más rápido. Cola de hierro y Puño bala chocaron una vez, luego una segunda y finalmente, Pikachu fue incapaz de seguir el ritmo del veloz movimiento. Tras la segunda colisión, el tipo Eléctrico se elevó unos centímetros en el aire; lo suficiente como para aterrizar con una de sus patitas en el puño izquierdo de Hitmonchan, impulsándose en él y retrocediendo.
—¡Sigue con Puño bala!— ordenó Jey.
—¡Ve de frente con Ataque rápido!
Pikachu volvió a mostrar superioridad en cuanto a velocidad. Los ataques volvieron a chocar, haciendo que los oponentes retrocedieran y volvieran a cargar contra el otro.
Chloe e Eevee veían boquiabiertas la batalla. El combate era tan rápido que se sentían incapaces de procesar la información al minuto. Cuando alguno de los Pokémon hacía algo, Chloe necesitaba de al menos dos segundos para entender lo que había pasado. Ella sabía que Pikachu podía ser realmente veloz, pero no sabía que tanto. Tragó saliva, sintiendo su corazón acelerarse. Pudo ver de reojo como Eevee tenía una postura similar a la suya.
—¡Salta ahora, Pikachu!
Ese grito llamó toda la atención de Chloe, quien miró a Ash y luego a Pikachu. El roedor usó su tamaño a su favor, aprovechando para saltar justo en el momento en el que Hitmonchan había errado su ataque y golpeado al suelo. El Ataque rápido de Pikachu conectó directamente contra el rostro del oponente, haciéndolo retroceder a trompicones.
—¡Ahora! ¡Rayo!— indicó Ash con una sonrisa.
Usando el aturdimiento de Hitmonchan como oportunidad, el roedor cargó un poderoso Rayo que disparó al instante. El movimiento conectó, haciendo que Hitmonchan se retorciera.
—¡Hitmonchan!— gritó su entrenador, preocupado— ¡¿Puedes seguir, Hitmonchan?!
Chloe se vio realmente atenta. Si Hitmonchan no podía continuar en la batalla, entonces era su deber anunciarlo.
—M-Mon...— dijo el tipo Lucha tras varios segundos de tensión. Estaba algo chamuscado y jadeaba, pero se veía dispuesto a continuar. Chloe sintió algo de frustración, y pudo ver que Eevee también.
—¡Bien!— exclamó Jey con una sonrisa— ¡Usa Agilidad, Hitmonchan!
El Pokémon obedeció, comenzando a mover las piernas. La velocidad en su movimiento aumentó de forma continua hasta que sus pies se volvieron borrosos. Eevee intentó imitar ese movimiento por su cuenta, lo que resultó en ella cayendo al suelo.
—¡Aumentemos el ritmo! ¡Ultrapuño!
—¡Ataque rápido!
A esas alturas del combate, Ash era muy consciente de que Pikachu ya no era el más rápido. Eso se demostró cuando Hitmonchan recibió a la perfección su ataque. Gracias a su buena postura, fue Hitmonchan quien ganó el forcejeo, mandando a volar a Pikachu.
—¡Pika!— chilló el roedor mientras se elevaba.
—¡Sigue con Puño hielo!— ordenó Jey con una sonrisa.
Ash sonrió, cosa que sorprendió a Chloe. Ella no sabía la gran cosa de las batallas Pokémon, pero sabía lo suficiente. En el aire, Pikachu era un blanco fácil.
—¡Cola de hierro contra su puño!— fue lo que Ash gritó— ¡Impúlsate!
Nadie entendió en ese momento lo que había querido decir. Por otro lado, Hitmonchan se lanzó directamente contra Pikachu, con el puño derecho extendido hacia él. El tipo Eléctrico se recuperó en el aire, haciendo brillar su cola en un precioso tono metálico.
—¡Chu... PIKA!— giró su cuerpo con agilidad, golpeando con su cola justo el reverso del puño de su oponente.
Pikachu no solo había evitado la colisión directa contra Puño hielo, sino que también había utilizado el ataque enemigo como punto de apoyo. Gracias a eso, el roedor ahora se encontraba justo detrás de Hitmonchan. Ambos seguían en el aire. La sonrisa de Ash solo se hizo más grande.
—¡Electrotela!— ordenó inmediatamente.
—¡¿Cómo?!— Jey se veía sorprendido. Pareció darse cuenta de algo en ese preciso momento.
Antes de que Hitmonchan pudiera hacer algo, o siquiera aterrizar, Pikachu cargó electricidad en su cola, la cual formó una especie de telaraña que aprisionó al rival. Hitmonchan cayó pesadamente al suelo, siendo electrocutado.
—¡El movimiento final!— Ash subió con fuerza el brazo derecho— ¡Rayo!
Y Pikachu dejó caer sobre Hitmonchan todo su poder. La descarga, al encontrarse con Electrotela, creó una sobrecarga, lo que a su vez provocó una explosión. Debido a la corriente de viento generada, Chloe e Eevee se vieron obligadas a entrecerrar los ojos.
Jey tenía una mirada de preocupación en el rostro y Ash sonreía con cierta satisfacción. Ambos esperaron pacientemente a que la cortina de humo creada desapareciera. Cuando pasaron unos diez segundos y todo el humo se dispersó, el resultado fue claro. Chloe se agitó un poco, pero se apuró a cumplir con su deber.
—¡H-Hitmonchan perdió!— anunció. Sintió como una sonrisa se formaba en su rostro— ¡Pikachu gana!... ¡Y Ash también!
—¡Bien!— exclamó Ash. Pikachu corrió a su encuentro— ¡Lo hiciste genial, amigo!
—¡Pikachu!— el roedor, subiendo a su hombro, le sonrió.
—¡Eivui!— la pequeña corrió a celebrar la victoria con Ash y Pikachu.
Chloe sonrió al ver como los tres festejaban.
Sus mejillas estaban un poco sonrojadas por la emoción del combate. Se giró hacia Jey por pura curiosidad. Él sonreía con resignación.
—Lo hiciste bien, Hitmonchan— le agradeció a su Pokémon, haciéndolo volver a su Poké Ball. Se giró hacia Ash con una sonrisa mucho más positiva—. ¡Supongo que el entrenamiento de Hitmonchan ya terminó, chico!
Ash, volteándolo a ver, se apresuró a acercarse.
—¡Fue una gran batalla! Hitmonchan era realmente veloz— lo halagó.
—Seguimos la filosofía de flotar como Butterfree y picar como Beedrill— Jey le extendió la mano, gesto que Ash aceptó—. Aunque habría sido más precavido si te hubiera reconocido antes. Eres ese chico del que se habla últimamente, ¿cierto? El del Mega-Lucario y el raro Pokémon tipo Dragón.
Ash asintió y sonrió. Deshizo el apretón de manos.
—Creo que soy yo.
Jey suspiró ante la respuesta.
—Dicen que tu Pikachu tiene un ataque realmente loco. Una lástima que no haya logrado hacerte usarlo.
Esta vez Ash se rascó la nuca, viéndose un poco avergonzado. Volvió a reírse.
—En fin. Fue un buen combate, chico. ¡Suerte en el resto de la Serie Mundial de Coronación!
Esta vez, la sonrisa de Ash se amplió.
—¡Muchas gracias!
—¡Pi Pika!— el roedor lo despidió, agitando su patita derecha en el aire.
Ash, Pikachu e Eevee vieron cómo se perdía de su vista al bajar por las escaleras que ellos habían subido.
—¡Qué buena batalla!— exclamó Ash, estirándose. Se volteó hacia Chloe, quien había comenzado a acercarse— ¡Lo hiciste bien, Chloe!
Ella lo dudaba muchísimo, pero lo agradeció. Sonrió.
—Fue un combate increíble. Iban tan rápido que apenas podía verlos— rio. Eevee parecía darle la razón—. ¿Cómo es que pueden seguirle el ritmo a los Pokémon?
Ash se llevó las manos a la cintura.
—Cuando estoy combatiendo, me centro totalmente en la pelea. Al principio es difícil acostumbrarse a la velocidad, pero cuando llevas un tiempo te acostumbras— se pasó el índice derecho por debajo de la nariz.
Chloe vio a Eevee. Al principio era difícil para ella el seguirla con la mirada cuando usaba Ataque rápido, pero sentía que se estaba acostumbrando a ello. Tal vez, con un poco más de tiempo, sería capaz de verla con total claridad. La rapidez de los Pokémon y la velocidad con la que los entrenadores daban sus órdenes habían hecho del combate algo realmente dinámico y divertido de ver. Volvió a mirar a Ash.
—Creo que esto me dio una nueva visión de los combates Pokémon— admitió, sorprendiendo a Ash.
—¡Pero si ya has combatido en muchas ocasiones!
Chloe rio de forma un poco forzada.
—Creo que no es lo mismo luchar para defenderme a luchar solo por entretenimiento— dijo.
Ash lo pensó un momento y finalmente le dio la razón.
—En una es "debo ganar" y en la otra es "quiero ganar"...— murmuró, cruzándose de brazos y viéndose pensativo. Pareció tener una idea. Le sonrió ampliamente— ¡En ese caso, puedo enseñarte más y más de las batallas divertidas!
Eso sorprendió a la niña, quien no tuvo mucho tiempo para reaccionar, pues Ash la había sujetado por la muñeca. Chloe se sonrojó ante el contacto.
—¡Ahora vamos a buscar ese campo floreado!— exclamó, comenzando a correr.
—¡¿E-Eh?!
—¡Pi Pikachu!
—¡Eivui vui!
Y sin ninguna palabra más de por medio, comenzaron a moverse a toda velocidad por las calles de Carmín. Chloe podía ver el perfil del sonriente rostro de Ash. Involuntariamente, sonrió.
—Es tan animado— pensó, riendo para sus adentros.
La misión "Conocer mejor a Ash" apenas había comenzado, pero Chloe consideraba que, hasta el momento, era un rotundo éxito.
¡Y eso fue todo!
Espero que les haya gustado y que esperen con ansias los futuros capítulos :D
¡Nos leemos!
