Hola mis amigos, mi nombre es Yuzu

Quiero anunciarles algo:

Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de ese mismo mes publicaré una serie de historias lemmon de temática yuri con motivo del septiembre sin fap y que mejor primera serie seleccionada que Love Live, ésta vez comenzaré con la pareja más conocida de todas las que hay: El siempre imponente y poderoso Nicomaki.

En días recientes me puse a buscar la inspiración necesaria para traicionarles su conciencia y hacerlos perder en el camino de la lujuria y la desesperación, ya saben, hacer perder el mayor número de personas el tan dichoso reto del mes presente hasta que me topé con un buen número de doujins donde encontré por curiosidad dos de Nicomaki y en ambos en algunas partes se trataba cierto aspecto que me agrada a veces escribir en un lemmon yuri.

Los dos doujinshi que menciono y recomiendo son las siguientes: Maki Nico Lez Challenge y Endless Love: Kako Kara no Present. Si lo han leído ustedes pues digamos que es como una historia en las escenas finales de los dos mangas, sobretodo del primero donde nuestra tomate tsundere termina dominando bien sabroso a nuestra pequeña idol.

(Nota: Por favor, un buen yurista de corazón que traduzca esos dos mangas)

Si no lo han leído pues les daré el concepto de una cosa que les va a servir si es que quieren hacer un lemmon de tipo yuri (El yuri es el más apropiado como el más viable cuando se debe recurrir a ese concepto en un lemmon)

Strapon o pegging: El Strap-on es un juguete sexual comúnmente conocido como arnés o cinturón, que es hecho de cuero y tienen un 'dildo' o una vulva para jugar con la la pareja heterosexual u homosexual. A esta nueva tendencia también se le conoce como pegging o vinculación sexual, y consiste en que una mujer es la que se coloca el arnés en la cadera con el consolador, hecho a base de silicona, y con el consenso de su pareja comienza el disfrute en la intimidad.

La otra mujer sólo debe relajarse y sentir placer de una forma distinta, ya que el goce podría ser múltiple. Hay que recordar que el punto G de las mujeres se encuentra en el útero.

Bueno ya explicado esto procedemos a dar inicio al mes sin fap… Vamos a ver si le jalan al ganzo o se hacen el hombre araña luego de leer esta maravilla…

Por cierto un saludo a mi sensei Nadaoriginal, a Asuka Tachibana que con sus dos recientes historias con Nico de prota me inspiró a hacer esto y a mi reciente amistad, amistad que hace arder mi cosmos y me hace resaltar mi amor por las idols (En realidad las waifus)… Ninja Britten 11, yo jamás creí ni esperé que terminaramos siendo en tan poco tiempo amigos que conversan en los mensajes poniendo como tema dos series que amamos, una de antaño y otra del momento.

Nin-chan, espero que cuando leas esto, te logre sacar una idea para tu serie Musas, eso sería agradable de leer, XD

¡Ahora sí! ¡Habemus Romantan Pajas!

Yuzu y fuera

PD: Pensandolo voy a dedicar esta serie llamada Romantan Pajeru a Love Live, solo tres lemmon (Uno de ellos será Kotoumi con motivo del cumple de la cotorrita) y culminaré con uno hetero… ¿Quieren un lemmon de Saint Seiya pero que no sea el ya aburrido yaoi? ¿Quieren un yuri de esa legendaria serie? Pues Yuzu Araki es la solución pero solo esperen al final del mes

PD2: El Romantan Incestus V se publicará a mediados de octubre, digamos que, esa fecha corresponde al día especial de un viejo amigo aquí en este sitio

PD3: Será un AkaAka, si no saben, es Akari x Akane de Yuruyuri. Si no saben que son esas dos personas o la serie mencionada en cuestión pregunten a nadaoriginal que es uno de los mayores fans de esa serie, XD

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No importaba el lugar, el tiempo o la hora…

Ellas dos, las dos orgullosas obstinadas que se peleaban a cada rato, el par de tsunderes que se criticaban mutuamente y el par de idiotas que se amaban entre sí siempre lo hacían, todas sus amistades lo hacían, quizás por placer, por amor puro y sincero o quizás como un deporte pero lo hacían…

De hecho toda la escuela era un puteadero, todas las escuelas son un puteadero… La regla de oro en ese tipo de instituciones es debes ser gay o debes ser gay y solo así ya saldrás con una nueva faceta y una nueva experiencia para tu sexualidad. Y ese par de orgullosas estúpidas de la vida no eran una excepción, zorra millonaria y enana pobre.

Pero en estos días debían hacer algo a lo habitual, algo distinto a un típico rapidin entre ambas pues tanto cepillar y serruchar a pesar de sus beneficios también era extenuante, aburrido, monótono, lineal, repetitivo. Debían hacer algo distinto y que mejor consejo que la tetona violadora y veterana del grupo de nueve.

Era controversial y perverso como todas sus malditas ideas pero en ocasiones las palabras de Nozomi eran poder y ninguna de ellas no se negaba a esa sensación de curiosidad e incertidumbre. Quién dirá que una caja roja dejada en el salón club de investigación fuera el comienzo de una experiencia distinta a lo habitual que hacían cuando estaban ellas dos solas.

Una tarde luego de terminar sus labores se encontraron con esa dichosa carta, luego una carta y al final el objeto mostrado: Era un dildo rosa movible y de doble cabeza, aquello era malo pero las ganas de saberse lo más de lo profundo entre ellas estaba haciendo presencia en sus conscientes y bueno, leyeron la carta, indagaron, entendieron, procedieron, sintieron, lograron, continuaron, terminaron, repitieron una y otra vez.

Y así pasó el tiempo… Había pasado una semana y aún continuaban en lo mismo pues aquello era más fácil, practico, rápido y efectivo entre ellas, más mejor que lo habitual y más increíble. Y en estos momentos, como siempre buscaban un buen momento para lograr satisfacerse entre sí. La que tenía más fuerza e ímpetu era la más grande, la más rica (En estatus social como en cuerpo físico) y por consiguiente, la menor de ambas, la que era más pensante, seria y fría de ambas… La que tenía el control de todo, no por algo sus estirados padres le enseñaron sobre el cuerpo humano.

"Que porquería, es lo mismo de siempre", pensó derrotada la pequeña de ojos carmín, "Pero que se puede hacer, tiene con razón más virtudes que yo"

Y ahí estaban ambas frente a frente, cualquier lugar era viable, el salón de música, el salón del club, quizás la azotea, los baños (Pero que pudiera ser de los grandes), quizás su gran mansión en alguno de los miles y miles de habitaciones, una lujosa sala, el dichoso baño romano o quizás la casa de la enana como segunda al mando del grupo de mariconas, su cuarto pequeño pero digno de una princesa de un cuento de hadas, uno de los cuartos simples de tatami u ocasionalmente la humilde bañera o la ducha donde ambas se relajaban disfrutando de la vista en el cielo.

Finalmente decidieron concordar su nueva ocasión esta vez en la azotea de la escuela ya que en estos días, la rusa pechugona y la pitufa indecente se la pasaban jodiendo y repitiendo lo mismo de la magna competencia de las schools idols ante lo cual estaban dispuestas a darlo todo para llevar a su grupo a la historia y posteriormente ser una leyenda que daría luz a algo nuevo entre las jóvenes de su nación como quizás del mundo entero.

Ya finalizado el entrenamiento requerido estaban sentadas descansando y relajándose, combatiendo el maldito calor que se hacía en estos días donde era común el verano, menos mal que traían sus ropas cortas como comodas para estas fechas ardientes y calientes. Ambas se permitieron disfrutar de una bebida refrescante mientras disfrutaban de la vista veraniega que se asomaba sobre la ciudad.

Ambas comenzaban a hablar y conversar sobre ciertas cosas, un tema particular o un día en la vida de cualquiera de las dos hasta que luego de mucho tiempo ya estaban solamente ellas dos… No había nadie, ni siquiera el Saga de Geminis de tetas grandes pero podría haber la posibilidad de que esa pervertida desgraciada andaría tras las sombras por lo que debía ser precavidas.

Decidieron como siempre hacerlo en la una de las cuatro paredes del enorme lugar para lograr experimentarse de nueva cuenta como también refrescarse del incesante calor bajo las sombras de la casa de concreto, para que soportar el infierno del verano cuando debían calentarse con su cosmos bajo las hermosas sombras que se proyectaban sobre ellas.

Y esta ocasión era una vez más, un momento más entre ambas, ese momento donde con el placer a experimentar lograban hacer el milagro de llegar a los Campos Eliseos más se sentían esa calidez entre ambas desde sus corazones.

Y luego más veces y más lugares…

Y el tiempo pasaba y pasaba… Ahora son dos semanas en lo mismo…

Algunas veces, Maki iba a buscar a Nico con el propósito de no solo volver a experimentar aquello con ella sino que también demostrarle su amor como sus sentimientos por ella. Algunas veces la pelirroja se presentaba en la casa de su pequeña diosa y luz de su corazón y en lugar de su habitual saludo cordial, se aparecía con la cabeza baja, la mirada seria y sin decir nada, esperaba.

La pequeña pelinegra como si fuera la esposa abnegada esperando y sabiendo la mirada de su samurái, la entendía de inmediato, y cuando tenía ganas -más veces que las que no-, sólo aseguraba la puerta sea de su aposento personal o la de sus hermanos con seguro y bajaba la ventanilla que dejaba mirar hacia dentro.

Lo siguiente era que Maki se le venía encima como era muy habitual y ella, la mayoría de las veces, le dejaba. Resultaba atractivo y extrañamente refrescante que simplemente tuviera que permitirlo, sin oponer resistencia. Irónicamente tenía más control sobre la pelirroja de este modo que de cualquier otro.

Cuando algo le desagradaba, la menor se detenía inmediatamente; sin protesta ni esfuerzo ella dominaba la situación, pero darle rienda suelta a la más joven, grande y fuerte generalmente era disfrutar de su creatividad.

Y el tiempo siguió su curso, ahora ya eran tres semanas…

Una vez más ambas estaban ocupadas en la sala club y notando que definitivamente no habría nadie- Pero tenían que mantenerse alerta de Nozomi o de cualquiera, pues su acto de presencia arruinaría el momento por lo que la puerta fue echada con seguro, la pequeña pelinegra alistó la maleta mientras que la pelirroja estaba con ansias para actuar de nueva cuenta como el hombre de la relación.

Y una vez más el tiempo pasó, ya son cuatro semanas

Una vez entrenaban en la azotea, todo terminado y de nueva cuenta estaban a solas. Ambas estaban usando sus comodas y acortadas ropas de entrenamiento; Maki usaba su prayera negra y pantalón táctico rojo mientras que Nico usaba su camiseta rosada, falda corta y medias largas hasta el muslo, algo que le agradaba a la pelirroja como a la misma pelinegra pues resaltaba de buena manera el lado femenino de la más pequeña.

La más pequeña decidió bajarse la falda, recargando sus manos contra el ladrillo de la fría pared donde para su fortuna estaban en la sombra que se proyectaba sobre la pequeña edificación, ya tenían toda la tarde, toda la noche si era necesario para consumar su mutua pasión como resaltar sus corazones hacia la otra.

La pequeña Nico se acomodó contra la pared, bajándose la falda dejando a revelar una hermosa braga con tomates a su alrededor, aquello hizo que de a poco Maki comenzara a despertar su lado bestia mientras sus amatistas brillantes observaban el lindo trasero de la más pequeña. La más alta miró por ambos lados temiendose lo peor pero para su muy buena suerte ningun ser vivo no estaba alrededor a lo cual decidió dar unos pasos hasta dar con el trasero de la mayor.

La loli en plan perverso, acercó su trasero a escasa distancia de la entrepierna de la menor con el propósito de querer provocarla como en hacer que manifestara del todo su lado más animal. La pelirroja estaba sintiéndose algo incomoda, quería reclamarle esa actitud de ramera pero… Una cosa era lo que pensaba decirle con las palabras pero era lo que trataba de decirle con la mano.

Sus mejillas se sonrojaron con tan solo ver ese pequeño pero lindo culo a lo que no dudó en extender una mano para acariciar y tomar uno de esos pequeños pero deleitables glúteos, luego intentó probar el tacto sobre la raja de la loli probando si todo estaba preparando, sacó del bolsillo del pantalón lo que podía ser un pequeño frasco de aceite, apartó con un dedo la braga para dejar al visto las entradas de su loli.

Se frotó el aceite entre los dedos más grandes-Corazón e índice-de su mano derecha y comenzó a humectar la zona genital con tal de facilitar el acceso hacia el interior de su pequeña idol. Maki decidió desabotonar su pantalón táctico y bajarse el cierre para revelar un miembro, no uno humano, sino de un color rojo con una textura y grosor similar al de un platico o latex.

La menor comenzó a frotarse el falo rojo mientras no despegaba para nada del trasero delicioso de niña ante sus ojos, deseaba que fuera un pene de verdad para querer dejar toda la esencia de hombre sobre el blanco trasero de porcelana clara pero valía soñar aunque fuera un sueño húmedo. Al menos ella estaba aquí con su loli lista para que hiciera lo que había venido a hacer.

La menor continuó frotando su falso miembro mientras sentía que su corazón empezaba a palpitar fuertemente mientras que la mayor meneaba de manera suplicante el trasero, no soportaba estar más tiempo así justo cuando se iba a comenzar la acción. Maki decidió prepararse por sí misma para ejecutar el momento.

Nico en menos de un mes desde que comenzó a experimentar aquello se había acostumbrado y la preparación le parecía innecesaria, la mayoría de las veces, simplemente la esperaba, abriendo un poco más las piernas y relajando el cuerpo.

La pelirroja ponía su miembro entre sus nalgas, se frotaba lo suficiente para humedecer el camino moviendo de arriba y abajo esperando a que tuviera la humedad necesaria, nuevamente usó el aceite pero rociando tanto su pene plástico como el trasero de la pequeña idol y después se lo metió dentro de su vagina aunque una manera lenta como cuidadosa.

Nico, por su parte, apenas sostuvo un quejido por la impresión que le causaba el tamaño de la intrusión que siempre la estremecía. Era una estocada larga y continua que les llevaba a acomodarse a ambas, modulando sus respiraciones al ritmo de la otra, para que luego viniera el movimiento, que siempre variaba.

Algunas veces suave y lento, donde degustaba las sensaciones, experimentaban con el contacto, y se alargaba el orgasmo. Otras veces, como ahora, era más salvaje y lascivo.

La pequeña pelinegra decidió soltarse sus coletas para liberarse sus cabellos dejando que la más grande hiciera de ella aparte de su mujer, una puta, una perra, una pequeña calenturienta en potencia solamente para su chica tomate y ella lo sabía bastante bien.

Maki le tiraba del cabello y la machacaba contra la dura y fría pared, Nico clavaba sus delicadas uñas contra el ladrillo con tal de sentir y soportar las fuertes estocadas que le propinaba la menor mientras que el calor se cernía lentamente sobre sus cuerpos. La menor viendo ese lado pasivo como sumiso de la más bajita trasladó su mano izquierda hacia su seno derecho que se remarcaba a pesar de no hacerse quitado la camiseta, era como si de alguna manera se sentía estremecer al sentir y escuchar los jadeos y el choque chaposo de las nalgas contra sus caderas gozando y disfrutando de los azotes hacia su interior.

Nico por su parte estaba sintiéndose morir con el libido en lo alto, la joven se sentía estremecer mientras su trasero chocaba y sonaba contra la cintura de Maki que la sostenía de las caderas. Torcía los ojos cuando su utero era golpeado correcta y repetidamente, mordiéndose el labio ante la crecida del climax que siempre era acompañada por la expulsión de elixir de su interior sobre el suelo, estremeciéndola en el proceso mientras la pelirroja sacaba el elemento mientras estaba tratando de recuperar el oxigeno.

Algunas veces, los encuentros terminaban ahí, sin muchas palabras ni explicaciones, ambas retomaban sus vidas comunes hasta la próxima ocasión como siempre, cuando no tenían un plan en mente, quizás después de los entrenamientos o asuntos del club pero eso sí, tenían sus momentos entre ellas.

Puede que aquello fuera de una nueva experiencia fuese a primera vista solo placer mutuo y sin nada de fondo más que la conveniencia pero en realidad era solo un complemento o una forma de expresarse los sentimientos más allá de las palabras y dialogos.

Y el tiempo siguió, cinco semanas y vamos para el mes…

Una vez más estaban a solas, nuevamente otra reunión en el salón del club, todas se fueron y ahora estaban ellas solas. Pero siempre estaba el maldito peligro de que Nozomi, quizás Rin o la tarada de Honoka metieran sus narices en ello. Demonios, ¿Seguían pensando en eso? Ya pasó un mes, ni que hubiera la posibilidad de que se desatara el juicio final allá afuera, solo eran las dos y bajo llave. Nada podría malir sal, dijo, salir mal… ¿No es así?

Las ropas comenzaban a ser apartadas, la más pequeña estaba con el trasero inclinado con los brazos tenidos sobre la mesa mientras que la pelirroja estando en igualdad de condiciones estaba jugueteando con su pene plástico puesto sobre la loli movía el trasero en señal de insistencia. Una vez más la pelirroja acercó su mano sintiendo la piel del glúteo, unas nalgadas y unos gemidos necesitados.

Maki tomó las caderas de Nico mientras comenzó a entrarse dentro de ella y posteriormente hizo su correspondiente papel… Y otra vez, como ahora, la sesión se repetía sin que la pelirroja saliera de la pequeña idol. Ni bien le habían terminado de temblar las piernas y suspirado su aplomo, ésta volvía a frotarse desde el interior.

Nico miró por sobre su hombro el rostro concentrado de Maki intentando recuperar la dureza y el ritmo. Acto seguido se mordió los labios, tentada por el desempeño adictivo de la menor. La pelirroja siempre buscaba más de ella si no la detenía. Hoy, especialmente, no quiere hacerlo. Que siga, veamos qué hace. La pelirroja no dudó en tomar sus pequeños senos mientras plasmaba su eterno vinculo besando y lamiendo su nuca y su cuello haciendo estremecer segundo tras segundo a la pequeña idol y no conforme con eso usó lengua para bailar con la de su pequeña estrella.

Y el tiempo siguió pasando, ya son seis semana

Una vez más los entrenamientos acabaron y estaban de nueva cuenta a solas en la azotea dentro de la sombra de aquella pequeña edificación. Los besos y las caricias entre ambas no se hicieron esperar hasta que Maki despoja del todo a Nico mientras ésta le quita la prayera negra de verano dejando ver un tonificado cuerpo femenino con un brassier rojo con llamas.

Una vez más la pequeña pelinegra estaba a la merced de aquellos salvajes ojos amatistas que amaba y adoraba con todo su ser, estaba tumbada sobre el frío suelo de baldosa y ladrillo mientras que los luminosos violetas de la pelirroja miraban con ansias y ganas ese hermoso cuerpo de niña, era como si un animal salvaje presenciase por instantes la belleza de su presa antes de darle una muerte dolorosa.

La más alta le tomó de las caderas y haciendo una pausa en el ritmo, sin separarse en ningún momento, la arrastró al suelo. La loli buscó el equilibrio llevando sus manos hacia atrás, recargándose en el pecho de diosa de la pelirroja y dejando sus piernas abiertas a los costados. Maki la tomaba de las caderas, apoyándose desde las nalgas, para levantarla y penetrarla.

Siendo la menor instintivamente buena en el sexo, la pequeña idol casi nunca se quejaba; se limitaba a cerrar los ojos y sentir como las estocadas, los empujes, los jadeos y suspiros, su olor natural y entre otras cosas invadían su cuerpo, sin pudor ni prejuicio.

Y el tiempo siguió pasando, siete semanas…

Esta vez estaban sobre la mesa del club de idols, Nico como siempre estaba abajo mientras Maki estaba sobre ella, las caderas de la pelirroja una vez más empujaban sin clemencia el punto femenino de la loli.

La más pequeña comenzó a abrazar el cuerpo de la más grande, sus manos se colocaban contra la espalda intentando aferrarse a ella dejando sus marcas o en ocasiones le rodeaba el cuello con tal de sentirla como en no separarse de ella mientras que sus piernas rodeaban las caderas de la menor la cual estaba firme en moverse contra las entrañas de su pequeña diosa.

Maki sentía como sus mechones comenzaban a humedecerse mientras su pene falso taladraba el interior de Nico, el sudor comenzaba a bañarla, sus pechos golpeaban y se movían sobre el escaso busto de la pequeña idol, sus labios comenzaban a devorarse los de la otra callando brevemente sus gemidos.

Nico estaba con brazos y piernas envolviendo a Maki mientras ésta no detenía su incesante movimiento contra su interior. La respiración de la más pequeña de pronto se volvió mucho más agitada y ni hablar de la más grande. Eso debió haberles gustado mucho.

Y el tiempo siguió pasando, ocho semanas, casi para los dos meses

Era tanto tiempo que pasó que una cosa pasó a ser segura: Maki ya asumía el papel del hombre de la relación y Nico ya era la mujer… Y ya se les hacía la costumbre de que la pelirroja aprovechara un momento para ir con Nico para posteriormente terminar fornicando sea en la escuela o en la casa de alguna de las dos o hasta en el primer lugar donde pasaban por ahí.

En esta ocasión fue en la mansión Nishikino donde una vez más ambas chicas aprovechaban la ausencia de los padres de la millonaria para hacer de las suyas, en esta ocasión, en la suite matrimonial de los padres de la pelirroja.

Nico se sonríe mentalmente, cabalgando a su gusto el miembro de plástico, esa verga falsa pero gruesa, larga y húmeda, esos dos meses le sirvieron de mucho porque ya se sentía adaptarse al rol de pasiva. Más que disfrutar de la cabalgata que le daba la pelirroja y esa verga de latex, se estaba retorciendo de placer, estaba perdiendo el control con la sensación de ser profanada, pero no importaba, de hecho lo disfrutaba y mucho, y repetía una y otra vez, cuanto le daba la conciencia.

Maki lo sabía, y después de un rato solo mantuvo el ritmo que su pequeña loli terminaba marcando. Se engolosinaba mientras contemplaba a su pequeña idol perdiendo el raciocinio queriendo y pidiendo por más y más. Ahora cambiaron posición, una vez más Nico quedó bocabajo mientras separaba las piernas más con una mirada plasmada de completa lascivia.

-Cogeme bien rico…- Jadeó la pequeña idol siendo una de las raras ocasiones en que pedía algo en sus encuentros.

Miró a la pelirroja por sobre su hombro, y vio en su rostro la lasciva expresión encendida. La menor se relamió los labios mientras metía lentamente el arnés dentro suyo. Maki sentía que algo estaba hinchando dentro de ella debido a que el arnés que usó tenía dos elementos, el dildo con apariencia de pene mientras que dentro del cinturón, al otro lado, estaba una especie de elemento erecto conformado de pequeñas bolas en forma vertical la cual al ponerse el cinturón se introducía dentro de la vagina de la usuaria.

La pelirroja sentía que el elemento se adentraba en su utero como las paredes de su interior, dándole sentido a que su cinturón era un pene y al entrar dentro de Nico sentía como si fuera un propio pene que recibía los estimulos dentro de la loli. Por su lado, la pequeña loli se estremeció con la intrusión que le ha agitado todo el cuerpo en placer y le ha tumbado la conciencia de golpe al sentir la gruesa polla de plástico en sus entrañas y luego los empujes constantes, uno era más fuerte que el otro, aferrándose al cuerpo más grande o en ocasiones extendía sus pequeñas manos para contemplar la mirada de necesidad de su tomate, mirándola a sus ojos amatistas y luego de eso plasmaban brevemente su eterno vinculo bailando con sus lenguas.

La más pequeña sintió como su mente tocó fondo como si convulsionara ante esos fuertes empujes de una deliciosa manera hasta que finalmente entre ambas se hace presente el final, el final de la ronda y no del momento. Ambas gritan sonoramente dejando que sus resultados finales fluyan por sí mismos. La pelirroja al culminar la ronda se acomodó su rostro sobre el hombro ajeno y comenzó a respirar en su oreja y solo se había detenido un momento disfrutado del orgasmo ajeno.

La pequeña Nico extendió su mano libre hacia el pene de plástico y comienza a mover su mano frotando de arriba y abajo estimulando como sintiendo tanto dureza como firmeza del fuerte elemento, Maki obviamente sintió esa sensación de picor en su interior, atendió la mirada a la de su pequeña mujer la cual la miraba entre lascivia y necesidad.

En silencio le indicó lo que quería. Después se dejó caer entera sobre el femenino cuerpo de la menor y manteniendo las piernas abiertas, le dejó la tarea completa de terminar lo que empezó.

Así mismo la pelirroja penetró a la loli con el permiso que se le había dado, y con la demanda que se le había exigido. Y es la pequeña Nico Nii la que estira las puntas de los pies para conservar el equilibrio, manteniendo las manos en los brazos de su princesa escarlata, mientras es follada por detrás y por delante. Escuchaba la respiración constante de Maki en su oreja cuando echaba la cabeza hacia atrás dejando que el lenguetazo animal en su oreja le erizara la piel.

La menor miró a la pequeña loli tomar bocanadas de aire cuando volvía a estar muy cerca del climax, y es cuando ella se concentraba en terminar al mismo tiempo. Las estocadas fueron profundas y Nico prácticamente rebotó sobre la cadera de Maki como si de un pistón se tratara.

Ambas volvieron a sentir el cincelazo del orgasmo aproximándose inminente. Nico privó un sonido en su garganta, cerrando los ojos con la ranura en blanco bajo sus párpados, curvó los pies quedando de puntas contraídas en la cama de terciopelo y el cuerpo arqueado hacia el techo al tiempo que Maki apretaba su ceño sintiendo su clímax propio.

La pelirroja soltó una exclamación entre gemido y suspiro cuando dejó que sus cuerpos femeninos se desplomaran sobre la lujosa cama, completamente laxas. Ambas respiraban agitadamente, recuperándose. Pasaron un par de minutos sin que se movieran dejando que el cuerpo volvieron a tomar fuerza y las sensaciones plácidas se disiparan.

En eso ambas unen sus labios de una manera pero lenta y quedaron reposándose por unos minutos o quizás por unas horas sintiendo que el contacto corporal como el sueño dejaran que arrullaran hasta que quizás llegaría el siguiente sol, pues los padres de Maki llegarían en los próximos días de un viaje de negocios.

Y el tiempo siguió pasando… Dos meses y esta vez fue el final

Esta vez terminaron lo suyo en el pequeño cuarto de princesa de Nico, la más pequeña reposaba sonriendo sobre el cuerpo de Maki hasta que finalmente se decidió que ya era hora de retornar a la vida común y corriente pero eso no es así, por el momento. Dos meses y aún la pantera de ojos violetas no se sentía ni llena ni plena.

La pelirroja es la primera que se mueve, intentando lamer el costado de su rostro. Nico la repele. Si no lo detenía ahora, esa cabeza de menstruación era capaz de continuar. La menor entiende que ahí ha acabado todo cuando la loli se rueda a un lado, desencajándose de su cuerpo, únicamente siente con alivio placentero como su miembro de plastico se desliza fuera dejando ver los rastros de liquido de la mayor.

La pequeña pelinegra soltó un pesado suspiro y se levantó lentamente, pero una vez de pie se estiró reacomodando sus músculos. Se masajeó el cuello relajado y se tocó el costado de la cadera y la espalda baja. Apenas giró la cabeza sobre su hombro para ver a la pelirroja aun echada en la cama rosa.

Maki le miró atraída por la plenitud descarada de su desnudez, Nico sintió la mirada amatista en sus nalgas, pero la ignoró y caminó hacia el baño, no sin antes usar una bata con orejas de conejito, un regalo obviamente de parte de su acomodada novia. Cuando la pelirroja la perdió de vista soltó un suspiro satisfecha, se quitó el arnés, se limpió su intimidad con varios pañitos echándolos a la basura.

Se puso su ropa interior y luego sus ropas las cuales consistían en una chamarra deportiva negra y un pantalón de bermuda roja, en ocasiones le incomodaba usar las típicas ropas de adolescente propias de su estatus social, era como un intento de sentirse libre aunque fuese por un rato.

Se acomodó las ropas al ponerse de pie. Estaba por irse, pero antes, como todas las ocasiones, se acercaba al baño donde su pequeña idol ha abierto la regadera. Recargó la cabeza en el marco de la entrada mirando como la pequeña mujer dejaba caer el agua por su cuerpo dándole la espalda. Nico percibe su presencia y aún sin mirarle emite su juicio:

-Estuvo bien.

Maki deslizó una sonrisa en su boca. Sin nada más que agregar se volteó para intentar irse pero pensándolo bien… Viendo la pequeña pero vistosa cama de monarca de su pequeña diosa decidió reposar un tiempo más, supongo que unas horas más y unas horas menos… O quizás un día más, un día menos no sería nada.

Decidió acostarse no sin antes sonreír disfrutando quizás del olor como del agradable ambiente que la rodeaba, era tan diferente a su estúpida zona de confort en la que creció pero le agradaba lo simple que todo lo repleto, sin duda alguna amaba esa clase de vida, esa libertad que necesitaba para hacer lo que quisiera, todo lo que fuera para estar al lado de su querida Nico, quien diría que la pequeña pelinegra fuera la persona que la motivó a ser libre y fuera la luz que le dio un nuevo sentido a su vida.

Un rato después Nico ya estaba vestida como lo hacía normalmente, un hermoso vestido femenino que radicaba en una camiseta rosada, un short y medias largas hasta el muslo, muy típico en ella teniendo en cuenta que amaba preocuparse por su estética femenina. En eso notó que su pareja no se había ido y seguía en la cama pero estando dormida.

Decidió acercarse a la pelirroja para pellizcarle las mejillas, la chica durmiente estaba frunciendo el ceño al sentir ese tipo de contacto. Nico de alguna manera se rió al ver esa faceta que le resultaba tierna por parte de su tomatito pero al contemplar la belleza de su querida tsundere, decidió acostarse sobre el cuerpo de la más grande dejando su cabeza sobre el busto de la contraria mientras de pronto unos brazos envolvieron la cintura de la más pequeña.

Nico y Maki dormían con una sonrisa ensanchada en sus rostros mientras sentían que de esta manera estaban pasando un gran rato de felicidad entre ambas, otro momento donde experimentaban lo felices que estaban estando ellas juntas, quizás tuvieron mucho sexo pero lo importante era que ambas chicas estaban pasándola bien, estaban solamente ellas dos pasando lo mejor de la vida.

Maki abrió lentamente los ojos mientras que Nico abrió los ojos, no dudaron un minuto en besarse tiernamente y sonreírse tiernamente y luego otro beso hasta quedar dormidas nuevamente dando paso a otro día más en sus vidas.