Inuyasha No me pertenece.

Mi primera historia en el fandom, debo admitir que no soy totalmente partidaria de esta pareja, pero me la han pedido mucho y pensé en darle una oportunidad.

Rostro de hielo

Higurashi Kagome sabe que tiene una mala suerte cuando se enamora de Sesshomaru, no solamente porque el hombre tiene una personalidad difícil, sino porque cuando era adolecente estuvo enamorada del medio hermano de este; spoiler, no salió nada bien. Realmente cuando Kagome piensa en su adolescencia, no puede evitar sentirse abochornada de las cosas que hizo, especialmente cuando estuvo enamorada por años de Inuyasha; lo cual no sería tan malo, si este no tuviera un problema/obsesión con su antigua ex novia. Al final estuvo en un mal triangulo romántico, donde al final no importa cuánto quisiera al chico, tuvo que alejarse cuando toda la situación parecía lastimarla solamente a ella.

En ese entonces conocía a Sesshomaru de reojo, más que todo por las cosas que Inuyasha siempre dijo de este y su mala relación.

El padre de ambos tenía un matrimonio con la madre de Sesshomaru, pero al mismo tiempo tuvo una aventura de la cual nació Inuyasha. El drama ya era bastante, como para ignorar que el padre de ambos era el dueño de una compañía millonaria, por lo cual ambos hijos terminaban en más de alguna discusión o escandalo; uno como el primer hijo y el otro como el hijo bastardo.

El odio entre ambos era palpable.

Cuando termino la preparatoria, Kagome estaba totalmente cansada de luchar por un amor unilateral y desgastante, así que se decidió a iniciar de nuevo. El problema es que sus amistades cercanas, también eran del mismo círculo de amigos de Inuyasha, así que cuando la opción de estudiar en el extranjero apareció, no dudo en tomarla. Fue algo difícil alejarse de las personas que amaba, pero sin duda fue un aire fresco en su vida y le hizo replantearse muchas de sus acciones pasadas.

Así que no entiende que giro tomo su vida para terminar así.

¿Enamorada del hermano de Inuyasha?

¿Era una mala broma del destino?

Había regresado de sus estudios en el extranjero, deseando poner algo de estos en práctica y ayudar a su familia monetariamente como siempre le ayudaron. Entonces cuando le ofrecieron una oferta de trabajo en la compañía multinacional de Tokio, había aceptado con emoción; ignorando que era la empresa del padre de Inuyasha, supone que no había problema. Sus viejos amigos comentaron que el chico estaba en el extranjero con su actual novia (esa chica con la que siempre había estado indeciso y que fue su ex novia cuando coqueteaba con ella), por lo cual no esperaba encontrarlo nunca.

Este no tenía interés en seguir los pasos de su padre.

Toga-san era un hombre amable y justo, que la recordaba con aprecio a pesar que lo que tuvo con su segundo hijo fue…fugaz. Kagome había estado feliz de ser reconocida y esperaba poder trabajar duro, obtener experiencia para ir a otra empresa o crecer en esta.

Entonces cuando fue colocada como asistente de Sesshomaru, próximo heredero de la dinastía Inu no Taisho, Kagome sintió que el alma abandonaba su cuerpo.

Su mala suerte era legendaria.

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El anterior asistente de Sesshomaru era un hombre mayor, que había servido a la familia por varias generaciones y claramente necesitaba jubilarse (no importa que tanto este hubiera llorado cuando se le informo). Kagome duda estar calificada para la tarea, pero al final termina aceptando cuando Toga-san se lo pide amablemente; el hombre piensa que su personalidad puede soportarlo y Kagome no quiere decirle cuanto lo duda. Al final la situación no es fácil, es diez veces más complicada de lo que pensó y termina llorando más de alguna tarde en su nuevo departamento.

El hombre con un rostro de hielo.

Así hablan de este en la oficina.

Claramente Sesshomaru no le agrada ella, o eso piensa ya que el hombre apenas si habla. El hombre es frio y con carácter fuerte a pesar de sus pocas palabras, exige que todo sea realizado de forma eficiente en el menor tiempo posible y no acepta fallos. Si Kagome mantiene su trabajo, debe ser por el padre de este que suele interceder por ella cuando Sesshomaru parece al borde de despedirla.

Un ángel guardián.

Con un mal carácter y temperamento, Kagome no entiende como llego a despreciar a su jefe a enamorarse.

No fue un proceso fácil, probablemente pasaron unos buenos 7 meses antes de pensar en este como un ser humano decente. Tal vez fue paulatinamente, el pasar casi todo el tiempo detrás de este en su trabajo, permiten ver cosas que otras personas no pueden ver a simple vista. Si bien tiene un trato prácticamente nulo con sus trabajadores (muy diferente a su padre carismático), suele ser bastante severo con que se mantengan las donaciones que hace a varias fundaciones; Kagome queda perdida cuando ve que una de las fundaciones que más ayuda es un orfanato.

Una vez tuvo que visitarlo con Sesshomaru, este había parecido algo recio y al final entiende por qué.

Hay una niña en el orfanato, demasiado risueña y alegre llamada Rin, que parece idolatrar a Sesshomaru. Esta comenta totalmente emocionada como Sesshomaru le ayudo una vez en las calles, como la cuido por algunas semanas antes de dejarla en un orfanato (que gracias a las donaciones es bastante agradable) y que estaba haciendo papeles legales para adoptarla en el futuro. Kagome no dice nada, aunque queda sorprendida y varias de las escapadas de su jefe ahora tienen sentido.

El hombre con el rostro sin emociones, parece claramente molesto ante el descubrimiento de su situación, casi como un niño.

Kagome se sorprende al pensar que se parece en eso a Inuyasha, muy levemente y solo por un segundo, en todo lo demás son opuestos. Mientras que Inuyasha grita sentimientos y todo es una montaña rusa, Sesshomaru absorbe todo lo bueno y lo malo, sin dejar ver lo que piensa excepto para el ojo experto. El hermano menor siempre suele sonreír y estar lleno de vida, la única vez que Kagome vio sonreír a Sesshomaru es cuando estaba con Rin; leves sonrisas que lo hacen ver más joven.

Sesshomaru es un hombre que respeta y sigue la ley, todos saben que no deben comentar o hacer algo inadecuado ante este.

Aun así, Kagome puede ver como a veces el hombre escucha comentarios groseros a la compañía y no tome represalias, la única vez que toma en serio su forma de mantener sobre puño de hierro, es cuando el comentario es para algunos de sus proyectos. También ha visto como ha despedido a personas por comentar sobre su padre y madre, incluso sobre su medio hermano, es duramente castigado quien ose decir algo sobre su familia.

Kagome medita sobre si Inuyasha realmente sabe sobre eso, siempre había hablado mal de su hermano, pero, aunque parece ser que la enemistad es mutua, se sorprende que Sesshomaru sea tan terriblemente leal.

El hombre también tiene buena memoria, no tiene gestos dulces o acciones que griten sobre el tema, pero Kagome logra verlos de manera incrédula. Siempre le dice una semana antes que está libre el día de su cumpleaños, nunca dice que es por su cumpleaños, pero durante los tres años que ha trabajado para él, siempre ha tenido libre ese día. No suele repetir un restaurante en alguna reunión, si alguno de los accionarios comenta algo levemente negativo sobre este; una vez incluso Kagome menciono sobre un chico bastante grosero que la empujo en una reunión (solamente lo comento porque estaba molesta) y nunca regresaron al lugar a pesar que algunos accionistas querían regresar. Sesshomaru siempre lleva ropa nueva para visitar a Rin y muchos juguetes, usualmente los compra Kagome, pero este suele dar el visto bueno.

Se sintió ofendida cuando una vez le rechazo un peluche de lobo blanco, para Kagome era muy lindo.

Tiempo después descubre que Rin tuvo un incidente con unos lobos salvajes, algo que Sesshomaru nunca menciona y solamente sabe por uno de los cuidadores del orfanato.

Es un hombre terco, una vez Kagome tuvo una lucha unilateral de una hora, para que este aceptara ver una compañía extranjera que este mezquinamente no le agradaba; algo sobre haber sido compañero del actual presidente en la escuela.

Tacha eso.

El tipo a veces suele ser tan mezquino como Inuyasha e infantil, pero de forma más sutil que este.

Kagome supone que no se enamoró de Sesshomaru por las similitudes con Inuyasha, si no totalmente por las cosas opuestas de este con su medio hermano. Incluso cuando tiene cosas buenas y malas que ve a lo largo de tres años trabajando con este, al final lo que más le gusta del hombre es la seguridad que este representa; el principal opuesto con su medio hermano.

Es solamente su asistente, pero el hombre ha puesto un pie delante para hablar a su favor si alguien dice algo negativo; luego de un mal inicio, este ha demostrado que confía en ella y Kagome se siente bien al ser preferida ante los demás. Nunca abusa del poder que tiene, pero sabe que su palabra es tomada en cuenta por Sesshomaru y la seguridad que siente al estar al lado de este, es mejor que la inseguridad que tuvo con su medio hermano.

Aun así, claramente es un amor unilateral.

Maldita sea su suerte.

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Kagome gruñe esa mañana cuando llega al trabajo, sintiendo un dolor de cabeza y un deseo de maldecir todo a su alrededor. Su mejor amiga Sango ha anunciado su matrimonio con Miroku, lo cual es genial porque ambos son grandes amigos y piensa que la boda sería muy hermosa; ambos han estado enamorados del otro por años, si bien Miroku era algo mujeriego, sin duda ha cambiado por Sango. El problema es que su amiga ha confesado que Inuyasha también vendría del extranjero para la boda (sigue siendo un amigo cercano de Miroku) y eso la ha puesto de mal humor, no porque este enamorada de este, el sentimiento ya ha pasado a lo largo de los años y con 27 años esta feliz que este siguiera adelante.

Pero maldita sea, se siente incómodo en alguna parte de ella.

Inuyasha ha estado casado con Kikyo por unos meses, agradece que no le hayan invitado a la boda ya que eso sería muy incómodo, pero tampoco quiere verlo. Nuevamente no es por algún sentimiento restante, podría decirse que es por orgullo y ego femenino; siempre pensó que la próxima vez que vería a Inuyasha podría demostrar que ha seguido perfectamente adelante y que es una mujer empoderada, hermosa y que tenga envidia de todo ella.

Ya saben, para aligerar el peso de haber sido rechazada de joven.

Si bien es una profesional y tiene un buen trabajo, no siente que pueda restregarle eso en la cara a un recién casado. Quisiera tener un novio hermoso y atractivo, que demostrara que Kagome es capaz de seguir adelante y tener una relación tan estable como este.

Ha salido con chicos, pero ninguno tan serio y ahora por el exceso de trabajo, ninguno tan estable.

Además, está enamorada del hermano de Inuyasha.

Maldita sea.

Ocupa una pareja estable para dentro de dos semanas, por suerte es una chica hermosa (no es la chica más hermosa del mundo, pero sabe que chicos regresan su mirada cuando pasa) y sabe que con la ropa adecuada ese día se verá incluso más hermosa que de costumbre. Va llegar con una linda pareja ese día, va saludar a Inuyasha con cordialidad y felicitarlo por la boda, tendrá el mentón en alto y le cerrará la boca a cualquier imbécil que la tache de solterona y rechazada una vez más.

—¿Kagome-san? —levanta rápidamente la mirada ante la voz preocupada de alguien.

Pestañea confundida cuando ve a Rin ladear el rostro a su lado.

La niña de 8 años tiene un vestido hermoso (que Kagome había elegido) y lucia tan inocente que la hizo chillar internamente. La niña había sido adoptada tiempo atrás por Sesshomaru, aun ante las miradas desaprobatorias de viejos conservadores que piensan en que adoptar una niña como padre soltero está mal, que necesita un sucesor de su sangre para el puesto de heredero. Sesshomaru claramente les cerro la boca cuando tomo el puesto de cabeza de la familia cuando su padre se retiró, manteniendo un buen ritmo entre ser padre soltero y manejar la empresa mucho mejor que su predecesor.

Claro que Kagome tiene ahora mucho más trabajo al ser la asistente de la cabeza de la familia.

El café se ha vuelto su mejor amigo.

—Rin-chan veo que viniste hoy a la empresa, te vez muy linda con el vestido—anuncia colocándose de pie y tomando las carpetas de su escritorio.

Debe comenzar a trabajar, su mal humor no puede ser demostrado en su desempeño.

Rin rápidamente la sigue con emoción, todos en la empresa saben quién es la niña y que pasara si solamente una mínima herida le sucede. No importa que no fuera de sangre, Rin es la princesa de esta familia y todos los empleados saben que deben cuidarla, o serán despedidos como la última persona que dijo un comentario mal intencionado a la niña; Sesshomaru se aseguró que ese hombre no tuviera posibilidad de un buen trabajo por el resto de su vida.

—Kagome-san también es muy hermosa el día de hoy, el señor Sesshomaru seguramente también lo notara—habla la niña con emoción y Kagome no puede evitar sentirse abochornada.

Su enamoramiento no es muy evidente, claramente ha aprendido mucho desde su adolescencia; pero Rin tiene esa ilusión de que Sesshomaru es como su padre (aunque no lo llama de esa forma fuera de casa) y dado que Kagome siempre está detrás de este por su trabajo ayudándole, es como una versión de su madre.

No es cierto.

Kagome no es su madre, su madre será la persona que Sesshomaru elija para casarse, si lo hace. Pero claramente tiene una debilidad por la niña adorable y brillante, que tiene un pasado triste. Una vez incluso le pidió permiso a Sesshomaru para llevar a Rin a su hogar, donde la familia Higurashi rápidamente la trato con todo el amor y cariño que tiene su familia para demostrar.

A veces lograba obtener permiso de Sesshomaru para llevar a la niña a casa, usualmente con un guardaespaldas por ahí, pero ahora Rin era una recurrente en su hogar.

Tal vez si actuaba un poco como familia.

Mierda Kagome, debería no involucrarse tanto o dolería al final.

—No digas eso Rin-chan, nadie podría verme cuando solamente vemos a la adorable Rin-chan—dice juguetona y acaricia levemente la cabeza de la niña.

Esta sonríe de forma alegre y acepta el gesto cálido con adoración.

Tan linda.

Contiene un grito de fan girl de su interior, antes de tomar un rostro más profesional cuando entra a la oficina de su jefe. Sesshomaru se mantiene tranquilo y estoico detrás de su escritorio, parece estar haciendo algunos informes en la computadora; Rin rápidamente salta sobre el sofá que se encuentra en la oficina y Kagome tranquilamente entrega las carpetas mientras da su informe.

Todo es como de normal, todo es rutinario y exceptuando algunos dolores de cabeza por algunos viejos accionistas, no hay nada inconveniente en su charla.

Sesshomaru la ve fijamente al final de la charla y solicita la información del hombre problemático de la semana, que hace a Kagome ocultar la sonrisa detrás de una carpeta. Ese hombre era un viejo socio de una de las tantas divisiones de la familia, pero claramente se le han subido los humos a la cabeza y más que un socio, ahora es un inconveniente; Kagome había advertido al hombre severamente en varias ocasiones, pero ahora queda esperar las ordenes de su jefe.

Su vena malvada estaba alegre.

—Señor Sesshomaru, también quería solicitarle un permiso especial para obtener unos días libres dentro de dos semanas—comenta tardíamente ante el recuerdo de la boda, Sesshomaru le da una vaga mirada que, aunque no cambia nada en su rostro, solicita una explicación y sonríe abochornada—una vieja amiga va contraer matrimonio, debido a mi trabajo no pude ser su dama de honor, pero no quiero perderme la ceremonia que se realizara—explica con algo de nerviosismo, duda que su petición sea rechazada cuando generalmente no pide nada.

Pero estaban en medio de una firma de contrato importante, ausentarse deberá complicar algunas cosas y espera un poco que la vena benevolente del hombre este de buen humor hoy.

Hizo una oración silenciosa pidiendo eso.

Rin deja de saltar en el sofá antes de verla emocionada.

—Es la boda de Sango-san, la abuela Higurashi me dijo que estabas buscando un vestido y una pareja para acompañarte; le dije que el señor Sesshomaru debería ser tu pareja perfecta para ese día—habla rápidamente la niña moviendo las manos emocionada.

Kagome queda congelada un instante, sintiendo un frio en su espalda cuando ve a Sesshomaru voltear a ver a la niña sin expresión aun en su rostro.

Un grito silencioso corre por dentro.

Ignora que Rin sigue llamando a su propia madre como abuela (ya que fue esta quien lo solicito), para chillar alarmada ante la situación en que ahora está metida.

Maldita sea.

Mejor no hubiera pedido nada.

Lo sentía por Sango, pero cree que la boda esta rechazada ahora,

—¿Quieres ir a la boda Rin? —cuestiona Sesshomaru con voz carente de emociones para cualquiera, pero Kagome ha sido testigo de cómo suele suavizarse con la niña.

Tiene la ilusión que cuando habla con ella también es más suave que normalmente, pero no sabe si es real o solamente su mente enamorada que quiere verlo así.

Ahora no importa.

Ve a Rin suplicando que niegue, pero sus suplicas claramente no son vistas por la niña que sigue emocionada.

—Rin quiere ver una boda, estará la familia Higurashi y estarán los amigos de Kagome-san; quiero ir con papá y Kagome-san—dice la niña sonriendo con todos los dientes y Kagome sabe que está perdida.

Cuando Rin pide algo, Rin lo obtiene,

Sesshomaru ve fijamente a Rin, antes de suspirar y voltear a verla fijamente. Todo el cuerpo adquiere una postura más firme e intenta ignorar el escalofrió de anticipación que hay. Los ojos del hombre frente a ella, afilados y poco expresivos, casi parecen divertidos de su reacción.

Maldito bastardo.

—Cambia la agenda de la tarde, iremos donde un sastre para tener la ropa del evento para los tres—declara este con tranquilidad y volteando a la computadora, Kagome muerde su labio para no gritar entre molesta y emocionada—hay que hacer cambios de las fechas para ese día en la agenda de ambos, notifica a la escuela de Rin y despeja también tu agenda para no tener complicaciones—

—Entiendo señor Sesshomaru, ¿algo más que deba hacer? —

—No—

—Entiendo, vendré en unos minutos informando el nuevo horario, me despido—

Kagome sale del lugar rápidamente, intentando esconder el rojo de su rostro y entrando a uno de los baños de la empresa para encerrarse en un cubículo; las chicas que entraron rápidamente salieron alarmadas, cuando escucharon ruidos de Kagome conteniendo la felicidad y nervios que tiene.

Parece ser que si tiene una cita atractiva para la boda después de todo.

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Dentro de la oficina de Sesshomaru sucede algo levemente similar y paralelo a Kagome, Rin salta emocionada al lado del escritorio del hombre de larga cabellera blanca, con ojos brillantes y sonrisa adorable.

—¿Qué tal lo hice papá? ¿Lo hice bien? —pregunta emocionada, había estado temerosa de arruinarlo, pero parece que todo salió como su padre había predicho.

—Lo hiciste bien Rin—anuncia este inusualmente cálido, mientras acaricia su cabeza.

Se siente igual de cálido que cuando lo hace Kagome y Rin lo ama por eso.

—¿Entonces Kagome-san se convertirá en mi madre? —pregunta emocionada y esperando que el momento de que Kagome sea oficialmente de su familia, se vuelva realidad.

Sesshomaru parece un poco pensativo viendo a la computadora, antes de verla de reojo con tranquilidad.

—Determinadamente lo hará, solo ocupamos trabajar en algunas cosas—

—¿Rin puede ayudar? —

—Si—

Bien, Rin no puede esperar por ayudar a su padre y obtener que sus dos padres estén juntos.

Su padre puede tener un rostro de hielo, pero cuando sonríe, Rin y Kagome piensan que todo a su alrededor se vuelve muy cálido de repente.

Fin

Espero les gustara.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.