Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Annie Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.
Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y
Espero que la lectura sea de su total agrado.
Se prohíbe resubir en otras plataformas o adaptar este escrito. NO AL PLAGIO.
Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, solo los utilizo sin ningún fin lucrativo.
Capítulo 2.
Hubo un silencio sepulcral por más de cinco minutos, Sakura miraba con indiferencia la expresión de incredulidad de Sasuke.
—¿Cómo es eso posible?— finalmente habló, denotando ansiedad.
—La auténtica Sakura es muy frágil, las personas la pisotean, la humillan para engrandecerse— relató con rencor —y ella simplemente sufre en silencio sin defenderse. Le tenían toda clase de apodos, principalmente por su cabello rosado y su frente amplia. Pero a los ochos años, tres seres insufribles le hicieron algo que llevó a Sakura a sufrir una angustia extrema y de ese sentimiento, nací yo— una sonrisa macabra apareció en su faz —. Jamás olvidaré el nombre de esas pequeñas perras: Kasumi, Ami y Fuki. Y también recuerdo con gozo lo que les hice por haber dañado a Sakura de esa manera, más nunca volvieron a molestarla. Existo por y para proteger a Sakura, sin embargo, solo puedo manifestarme durante las noches y en situaciones donde ella se sienta en un callejón sin salida.
—¿Ella no se da cuenta de lo que haces?— quiso saber.
—Sakura nunca ha sido consciente de mi presencia, de haberlo hecho ella— tragó grueso —... no sé cómo tomaría todo lo que he hecho para protegerla. Ni siquiera su mejor amiga, Ino, sabe de mí y su psicólogo tampoco. Solo sus padres, porque una noche notaron el cambio y tuve que expresarles con claridad la razón de mi existir.
—¿Cómo logras que ella no note que tú sales a la calle y la suplantas?
—Como dije, solo aparezco en las noches cuando ella cree que está durmiendo o cuando su desasosiego es extremo. Usualmente voy a caminar en las noches y compro algo. Sus padres, o mis padres en realidad, me dieron una tarjeta de crédito para mis gastos. Únicamente yo sé dónde está guardada, la saco cada noche para salir a distraerme— su semblante decayó —. Ella es dulce y muy tierna, la gente suele aprovecharse de ella por esa cualidad que he comenzado a odiar. Por eso yo soy maleducada y no trato con respeto a nadie, ningún ser humano merece ese respeto, ya que siempre han sido despreciables con ella. Por ejemplo, cuando la puta de Karin hizo que se rompiera la nariz, estuve a punto de aparecer para dejarla sin pelos, pero tú estabas allí y no quería que supieras de mí tan pronto, aunque sé que solo era cuestión de tiempo para que lo dedujeras por ti mismo porque también eres inteligente. Oh, ¿Recuerdas el tipo que rechacé en nuestro segundo encuentro? Pues unos días después trató de vengarse de ella, pero Ino lo convenció de que estaba tratando con la chica equivocada y así fue que la dejó en paz— Sasuke comenzaba a comprender un poco porqué ella era tan ruda —. Incluso que yo me sentara frente a ti ese día no es una casualidad.
—¿De qué hablas?— frunció el ceño.
—Seré directa y te lo diré en la cara porque no me gusta andarme con rodeos, a pesar de que ella me odiaría si lo supiera. Tú le gustas— declaró —. Ella vio como un día te deshiciste de la perra fastidiosa de Karin y se sintió admirada por eso, ya que ella nunca se atrevería a hacer algo así con una persona que le desagrada, obviamente soy yo la que se encarga de eso, pero ella no tiene idea. Después te comenzó a observar de lejos en la cafetería, en la biblioteca o en los pasillos, incluso presta atención cuando la zorra vocifera sobre ti. Y tú nunca la notaste, ¿cómo podrías? Si vas por la vida como los caballos de carreras con anteojeras para no distraerse con su entorno. Deberías tomarte la molestia de fijarte, aunque sea dos segundos, en las personas que hay a tu alrededor. Encontrarte aquí sí fue una casualidad— tomó un poco más de su bebida antes de que se pusiera fría y le dio otra mordida a su pastel —, aproveché el chance que me dio el destino para poder llevarte al límite y conocer si eres digno de ese sentimiento que ella tiene por ti. Saber si serás capaz de entender lo especial que es Sakura y no aprovecharte de sus buenos sentimientos como lo hacen los demás.
—No me compares con otra escoria humana— reclamó.
Ella levantó los brazos en señal de disculpa.
—¿Te acuerdas aquel día en la biblioteca? Estuvo a punto de irse porque no había un lugar disponible, pero entonces vio que había un puesto donde tú estabas. No te imaginas lo mucho que le costó armarse de valor para pedirte un espacio en esa mesa, realmente lo necesitaba con urgencia y tuvo que batallar mucho para no ponerse extremadamente nerviosa por estar tan cerca de ti. Pero, ¿qué crees? El niño la hizo sentir incómoda y esa maldita infeliz le hizo daño por querer marcar un territorio que no le pertenece.
—No quieras echarme la culpa, estaba buscando la verdad y ella estaba involucrada— acusó ofendido.
—Pues ya la sabes— espetó.
—¿Qué pasará cuando ella sea consciente de tu existencia?
—No tengo idea, eso es lo que más me aterra— suspiró profundamente para despejar las lágrimas que amenazaban con salirle —. Puede que cuando lo sepa, ella se asuste de lo que he hecho, se encierre al mundo por miedo a no poder controlarme y se odie más de lo que ya lo hace. O puede que me asimile y nuestras personalidades formen su verdadero ser.
—Tú de verdad quieres lo mejor para tu otro yo— dijo sorprendido.
—Obviamente, para eso existo nada más— ironizó —. Sin mí, hubiera sido una víctima del mundo hace mucho tiempo.
—¿Y que pinto yo en todo esto?— en el fondo, sentía que no le gustaría esa respuesta.
—Nada— se encogió de hombros—. Todo lo que pase depende de lo que tú quieras hacer, es tu decisión. No estás obligado a corresponderle. Si eliges alejarte porque ella te desagrada como mujer, entonces me temo que esta será la última vez que nos veremos de este modo— se levantó y rodeó la mesa para darle un beso en la mejilla —. Gracias por escucharme, necesitaba hablar de esto con alguien... inteligente. Fue un placer fastidiarte la existencia por poco tiempo, Sasuke. Disfruta tus vacaciones a tu aburrida manera y felices fiestas.
La observó en silencio mientras Sakura recogía su chaqueta y se marchaba, no tuvo el valor para despedirse de ella.
•••
Ni bien había puesto en pie en el interior de su hogar, cuando su madre y su hermano se lanzaron sobre él para abrazarlo.
—¡Mi hijo es un ingrato que no tiene tiempo para llamar a su pobre madre!— sollozaba la mujer.
—¡Y tampoco a su hermano mayor!— Itachi fingió estar tan afligido como su madre.
—N-no respiro— habló con dificultad —... déjenme ir.
—Ya suéltenlo, se está poniendo azul— ordenó su padre. Inmediatamente ambos lo dejaron libre.
—Gracias— tomó unas bocanadas de aire —... padre.
—No te ves muy fresco, ¿tienes problemas allá?— observó Mikoto preocupada.
—No dormí nada anoche— contestó.
—Pasaste la noche con una mujer, te he dicho que no debes andarte acostando con cualquiera. Podrías embarazarla o peor, contraer una enfermedad venérea— reclamó enojada.
—No siempre tiene que ver con mujeres, madre— aunque en realidad, sí estaba así por una.
Desde que Sakura salió de ese café y fue incapaz de decirle algo, no había podido sacarla de su cabeza. Toda la noche estuvo recordando sus encuentros con la odiosa Sakura, las pocas veces que se ha cruzado con la dulce Sakura y esos sentimientos que ella alberga por él. Pensando en lo mucho que había acostumbrado a lidiar con su otra personalidad y cómo acabó todo sin que él lo viera venir. Obviamente él no tiene sentimientos por la tierna Sakura, ¿cómo podría? Si no había conocido su existencia hasta que su otro yo irrumpió en su vida de repente.
—Llegaste justo a tiempo para almorzar todos como familia— Mikoto enlazó su brazo con el de él y lo guió a la cocina, seguidos por los otros dos varones.
Sasuke disfrutó el tiempo con su familia, olvidándose por un momento de esa muchacha.
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Itachi le comentó que le pidió a su secretaria que le dejara libre todo el día para poder pasar tiempo con él, y fue así como ambos terminaron en un bar, ebrios hasta la médula.
—¿Por qué fue que no invitaste a Naruto?— preguntó Itachi por milésima vez.
—Ese idiota no vino a la ciudad porque iba a pasar las fiestas con la familia de su prometida— contestó fastidiado de repetir lo mismo —, ¿Tú sabes quién es ella?
—Nadie lo sabe, ellos se apresuraron a casarse. Según madre, hace menos de tres meses fue a presentársela a sus padres y ya se van a casar... es una locura.
—Es Naruto de quién estamos hablando, con él todo es una locura— Itachi se encogió de hombros, dándole la razón a su hermano.
—¿Y tú? ¿No has conocido a nadie interesante?
—Hmmm— jugueteó con su vaso, dándose su tiempo para hablar —. Algo así— dijo al fin.
—¿Cómo qué "algo así"? Explícate— le dio un codazo en las costillas.
—Digamos que conocí a una molestia bastante interesante— comenzó su relato con una ligera sonrisa en sus labios —... en todo el rato no paró de insultarme y buscar pretextos para hacerme enojar. Es sarcástica, odiosa, maleducada, berrinchuda y no teme decir lo que piensa. Su presencia es exasperante.
—Pero...
—¿Pero?
—Parece que hay un pero en tu historia— señaló Itachi.
—Después de eso me conseguí a una chica idéntica a la otra, pero era tímida, amable y muy educada— contó —. La maltraté un poco pensando que era la otra, que se estaba haciendo la desentendida para no lidiar conmigo.
—¿Cómo qué la maltrataste? ¿Qué le hiciste a la chica?
—Choqué con ella a propósito, la aceché en la cafetería cuando quería comprobar si sus caras eran la misma porque la primera vez tenía la cabeza gacha y no pude apreciarla. Y después se rompió la nariz estando conmigo, pero eso ya no fue mi culpa.
—Te involucraste con unas gemelas— su hermano rio entre dientes.
—Pensé que lo eran, pero no, son la misma persona— sentenció.
—¿Estás hablando en serio?— preguntó incrédulo.
—Así es, en ese cuerpo habitan dos personalidades completamente diferentes, me atrevería a decir que autónomas también. La que conocí primero nació porque la otra estaba en una mala situación y necesitaba defenderse. La primera no es consciente de la segunda, pero la segunda sabe todo lo que hace la primera y tiene la libertad de hacer lo que quiera sin que su otro yo lo sepa.
—Te gustan ambas y estás confundido sin saber qué hacer— aventuró Itachi.
—No tengo esa clase de sentimientos por ellas— aseguró —. Con la primera, apenas si he cruzado palabra. Con la segunda, acepté su propuesta de reunirnos en un café cada noche. El problema es que le gusto a la primera y la segunda decidió probarme para saber si podría ser digno de su otro yo.
—¿Es bonita?— quiso saber.
—Lo es y ambas saben lucir su belleza a su manera, aunque por lo que sé, la primera tiene problemas de autoestima por culpa de las burlas de la gente.
—Hay algo que no me estás diciendo— lo miró con sospecha.
—La segunda me dijo que si la primera me desagradaba como mujer, entonces no tenía caso que nos siguiéramos encontrando y se despidió de mí anoche. ¿Cómo podría saber si me desagrada o no? No la conozco lo suficiente, solo sé lo que su otro yo dice sobre ella.
—Hermano— Itachi le puso una mano en el hombro —, es bastante claro que esa mujer atrapó tu atención. Si no quieres dejar de verla, entonces trata de conocer a su auténtico yo y luego toma una decisión.
—Tú me estás diciendo que juegue con los sentimientos de la primera para no dejar ir a la segunda— se cruzó de brazos con molestia.
—Yo no dije eso, digo que deberías intentar conocerla, si te gustó su yo falso, te puede gustar su yo auténtico. Aunque sean dos personalidades diferentes, siguen siendo la misma chica— argumentó.
—Ya te dije que no me gusta— se defendió.
—Lo que tú digas, hermano— negó resignado. Es claro que Sasuke no quiere aceptar que siente atracción por ella.
Siguieron bebiendo hasta que decidieron no seguir consumiendo alcohol y se fueron a casa, sosteniéndose el uno con el otro porque no podían mantenerse de pie sin ayuda.
Entrar a su casa fue como una misión imposible, ninguno de los dos podía lograr que la llave entrara en la cerradura, y tocar el timbre no era una opción, no quería molestar a su madre. Veinte minutos después, el mayor de los hermanos, logró abrir la cerradura y pudieron entrar a su vivienda. Se quitaron sus zapatos y sus chaquetas como pudieron, pero al intentar subir la tarima para ir a sus habitaciones, uno de los dos tropezó y ambos terminaron en el suelo.
—¡¿Qué demonios?!— sus padres salieron de su habitación al escuchar el estruendo, encontrándose a sus hijos tirados en el suelo, completamente ebrios y carcajeándose sin parar —No puedo creerlo, están tan borrachos que no pueden mantenerse de pie— Mikoto se acercó a ellos enojada —. Ayúdame a levantarlos— se dirigió a su marido.
—Por mí los dejas allí tirados, mañana me encargo de ellos— se dio la vuelta para regresar a la cama.
—Oye, no podemos dejarlos aquí tirados. Es invierno, podrían enfermarse— dijo desesperada, pero él la ignoró —. ¡Fugaku! ¡Espera, Fugaku! ¡Ven acá!— escuchó la puerta cerrarse, dándose cuenta que él no tenía intenciones de ayudarla —Ya me las pagará después.
Aspiró profundamente para calmar su enojo contra su insensible esposo, fijó la atención en sus dos hijos, los cuales ya se habían quedado dormidos y no parecía que fueran a despertar tan fácilmente. Lo mejor que se le ocurrió hacer, fue tratar de arrastrarlos para que sus pies no queden guindando de la tarima y luego buscará cubrirlos con unos edredones para que el frío no los afecte demasiado.
—¿Cuándo fue que mis bebés se hicieron tan grandes y pesados?— se quejó mientras metía sus manos por debajo de sus brazos para tratar de moverlos un poco —Aún me parece que fue ayer cuando los cargaba a los dos al mismo tiempo. Puede que me costara un poco, pero para mamá eso no resultaba una tarea tan imposible como ahora.
Fue al armario del pasillo, sacó un par de edredones, se los tiró encima y los acomodó para cubrirlos muy bien. Se quedó un rato mirándolos dormir, a pesar de que ya son unos hombres adultos, aún tienen esa cara linda cuando duermen.
—Descansen bien, mañana les espera un buen regaño de parte de su padre— los besó en la frente, apagó las luces y regresó a la cama.
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Despertó cuando el suelo comenzó a incomodarlo y el dolor de cabeza se hacía más fuerte, lo primero que sus ojos captaron fue la expresión de pánico de su hermano mayor. Siguió el movimiento de las pupilas de Itachi, encontrándose a su padre inclinado junto a ellos, con expresión de enojo. En ese momento, Itachi y Sasuke sintieron el verdadero terror.
Hasta aquí el capítulo de hoy.
Sin duda la última parte de este capítulo es mi favorita. ¿Qué creen que hará Sasuke? ¿Creen que se acerque a la Sakurita auténtica?
Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.
Nos leemos en el siguiente capítulo, hasta la próxima.
EAUchiha.
